Un nuevo drama azota a la Patagonia argentina, que apenas meses atrás sufría los embates de los incendios en la región. En las últimas semanas las costas cercanas a la ciudad austral Puerto Madryn –ubicada en la provincia patagónica de Chubut- han sido escenario de una dolorosa postal: se han encontrado cuerpos de ballenas cuya muerte por el momento resulta un gran misterio. De acuerdo con la prensa argentina, en lo que va de este año ya son más de 300 los cetáceos fallecidos y se desconoce el motivo de este fenómeno. Se baraja la hipótesis de que podría deberse a una bacteria, que puede haber provocado el índice de mortalidad más alto de la historia de la región. El primer registro del episodio de las ballenas data del pasado junio, cuando comenzó a advertirse que algunos de sus ejemplares quedaban varados en las costas del sur de Argentina y que los cuerpos de algunos de ellos yacían sin vida. Durante este octubre, justo cuando los turistas más viajan a esta región para admirar la belleza de estos animales , se agudizó la situación en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo. En apenas semanas se multiplicó la cantidad de cetáceos muertos en la costa.En un principio, los cuerpos hallados sin vida pertenecían básicamente a crías de ballenas , pero con el avance de las semanas comenzaron a registrarse también casos de cetáceos jóvenes e incluso de adultos . En estos momentos, la investigación del tema se encuentra en manos del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que recolecta muestras que son analizadas luego en los en laboratorios de las ciudades de Trelew y Mar del Plata.Posible relación con una bacteriaLos investigadores han decidido avanzar en el proceso haciendo una diferenciación en relación con la edad de los cetáceos, dado que algunos casos presentaban características diferentes, según explicó en un comunicado el Gobierno de la provincia de Chubut. Es por ello que en el caso de los ballenatos se analiza la posibilidad de que las muertes estén asociadas a una bacteria que está relacionada con la enfermedad de erisipela . Se trata de una infección que puede afectar a varios órganos del animal.En cambio, en los casos de ballenas adultas o jóvenes, los investigadores evalúan que se trate de intoxicación por biotoxinas. Esto podría estar relacionado con la ingesta de microalgas toxicas en ciertos episodios de lo que se conoce como marea roja.Si bien los investigadores piden no alarmarse y hacen referencia a años anteriores como el 2012 , cuando, de acuerdo con el Instituto de Conservación de Ballenas, se registraron 113 crías muertas, una cifra récord en la historia de la región, el mes de octubre ha encendido las alertas. La cantidad de muertes producidas en lo que va del año –más de 300 según la prensa argentina- genera una gran preocupación.El organismo advirtió en el documento que «la ballena franca austral es una especie longeva, cuyos individuos alcanzan la madurez reproductiva en su mayoría a los nueve años de vida. Por eso, las consecuencias para la población de un evento de mortalidad en un sitio no son inmediatas ni pueden dimensionarse a partir de cifras aisladas, sino que deben analizarse a escalas temporales y espaciales amplias».MÁS INFORMACIÓN noticia No Francia registra la primera muerte por el virus shamonda, que hasta ahora solo se había detectado en animales noticia No El brote de ébola por el virus Bundibugyo supera ya los 9.700 casos en Congo y se extiende a Kenia y Nigeria noticia No César de la Fuente, ante la peste neumónica en Rusia: «Es fundamental compartir los resultados disponibles»Todavía habrá que esperar para determinar las causas reales de la muerte de las ballenas, dado que los análisis de los laboratorios pueden demorar hasta un mes y medio. La investigación, que actualmente se encuentra en curso, abarca necropsias y extracción de diferentes muestras, además de una serie de relevamientos realizados en las costas del sur argentino. Un nuevo drama azota a la Patagonia argentina, que apenas meses atrás sufría los embates de los incendios en la región. En las últimas semanas las costas cercanas a la ciudad austral Puerto Madryn –ubicada en la provincia patagónica de Chubut- han sido escenario de una dolorosa postal: se han encontrado cuerpos de ballenas cuya muerte por el momento resulta un gran misterio. De acuerdo con la prensa argentina, en lo que va de este año ya son más de 300 los cetáceos fallecidos y se desconoce el motivo de este fenómeno. Se baraja la hipótesis de que podría deberse a una bacteria, que puede haber provocado el índice de mortalidad más alto de la historia de la región. El primer registro del episodio de las ballenas data del pasado junio, cuando comenzó a advertirse que algunos de sus ejemplares quedaban varados en las costas del sur de Argentina y que los cuerpos de algunos de ellos yacían sin vida. Durante este octubre, justo cuando los turistas más viajan a esta región para admirar la belleza de estos animales , se agudizó la situación en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo. En apenas semanas se multiplicó la cantidad de cetáceos muertos en la costa.En un principio, los cuerpos hallados sin vida pertenecían básicamente a crías de ballenas , pero con el avance de las semanas comenzaron a registrarse también casos de cetáceos jóvenes e incluso de adultos . En estos momentos, la investigación del tema se encuentra en manos del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que recolecta muestras que son analizadas luego en los en laboratorios de las ciudades de Trelew y Mar del Plata.Posible relación con una bacteriaLos investigadores han decidido avanzar en el proceso haciendo una diferenciación en relación con la edad de los cetáceos, dado que algunos casos presentaban características diferentes, según explicó en un comunicado el Gobierno de la provincia de Chubut. Es por ello que en el caso de los ballenatos se analiza la posibilidad de que las muertes estén asociadas a una bacteria que está relacionada con la enfermedad de erisipela . Se trata de una infección que puede afectar a varios órganos del animal.En cambio, en los casos de ballenas adultas o jóvenes, los investigadores evalúan que se trate de intoxicación por biotoxinas. Esto podría estar relacionado con la ingesta de microalgas toxicas en ciertos episodios de lo que se conoce como marea roja.Si bien los investigadores piden no alarmarse y hacen referencia a años anteriores como el 2012 , cuando, de acuerdo con el Instituto de Conservación de Ballenas, se registraron 113 crías muertas, una cifra récord en la historia de la región, el mes de octubre ha encendido las alertas. La cantidad de muertes producidas en lo que va del año –más de 300 según la prensa argentina- genera una gran preocupación.El organismo advirtió en el documento que «la ballena franca austral es una especie longeva, cuyos individuos alcanzan la madurez reproductiva en su mayoría a los nueve años de vida. Por eso, las consecuencias para la población de un evento de mortalidad en un sitio no son inmediatas ni pueden dimensionarse a partir de cifras aisladas, sino que deben analizarse a escalas temporales y espaciales amplias».MÁS INFORMACIÓN noticia No Francia registra la primera muerte por el virus shamonda, que hasta ahora solo se había detectado en animales noticia No El brote de ébola por el virus Bundibugyo supera ya los 9.700 casos en Congo y se extiende a Kenia y Nigeria noticia No César de la Fuente, ante la peste neumónica en Rusia: «Es fundamental compartir los resultados disponibles»Todavía habrá que esperar para determinar las causas reales de la muerte de las ballenas, dado que los análisis de los laboratorios pueden demorar hasta un mes y medio. La investigación, que actualmente se encuentra en curso, abarca necropsias y extracción de diferentes muestras, además de una serie de relevamientos realizados en las costas del sur argentino.
Un nuevo drama azota a la Patagonia argentina, que apenas meses atrás sufría los embates de los incendios en la región. En las últimas semanas las costas cercanas a la ciudad austral Puerto Madryn –ubicada en la provincia patagónica de Chubut- han sido escenario de … una dolorosa postal: se han encontrado cuerpos de ballenas cuya muerte por el momento resulta un gran misterio. De acuerdo con la prensa argentina, en lo que va de este año ya son más de 300 los cetáceos fallecidos y se desconoce el motivo de este fenómeno. Se baraja la hipótesis de que podría deberse a una bacteria, que puede haber provocado el índice de mortalidad más alto de la historia de la región.
El primer registro del episodio de las ballenas data del pasado junio, cuando comenzó a advertirse que algunos de sus ejemplares quedaban varados en las costas del sur de Argentina y que los cuerpos de algunos de ellos yacían sin vida. Durante este octubre, justo cuando los turistas más viajan a esta región para admirar la belleza de estos animales, se agudizó la situación en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo. En apenas semanas se multiplicó la cantidad de cetáceos muertos en la costa.
En un principio, los cuerpos hallados sin vida pertenecían básicamente a crías de ballenas, pero con el avance de las semanas comenzaron a registrarse también casos de cetáceos jóvenes e incluso de adultos. En estos momentos, la investigación del tema se encuentra en manos del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que recolecta muestras que son analizadas luego en los en laboratorios de las ciudades de Trelew y Mar del Plata.
Posible relación con una bacteria
Los investigadores han decidido avanzar en el proceso haciendo una diferenciación en relación con la edad de los cetáceos, dado que algunos casos presentaban características diferentes, según explicó en un comunicado el Gobierno de la provincia de Chubut. Es por ello que en el caso de los ballenatos se analiza la posibilidad de que las muertes estén asociadas a una bacteria que está relacionada con la enfermedad de erisipela. Se trata de una infección que puede afectar a varios órganos del animal.
En cambio, en los casos de ballenas adultas o jóvenes, los investigadores evalúan que se trate de intoxicación por biotoxinas. Esto podría estar relacionado con la ingesta de microalgas toxicas en ciertos episodios de lo que se conoce como marea roja.
Si bien los investigadores piden no alarmarse y hacen referencia a años anteriores como el 2012, cuando, de acuerdo con el Instituto de Conservación de Ballenas, se registraron 113 crías muertas, una cifra récord en la historia de la región, el mes de octubre ha encendido las alertas. La cantidad de muertes producidas en lo que va del año –más de 300 según la prensa argentina- genera una gran preocupación.
El organismo advirtió en el documento que «la ballena franca austral es una especie longeva, cuyos individuos alcanzan la madurez reproductiva en su mayoría a los nueve años de vida. Por eso, las consecuencias para la población de un evento de mortalidad en un sitio no son inmediatas ni pueden dimensionarse a partir de cifras aisladas, sino que deben analizarse a escalas temporales y espaciales amplias».
Todavía habrá que esperar para determinar las causas reales de la muerte de las ballenas, dado que los análisis de los laboratorios pueden demorar hasta un mes y medio. La investigación, que actualmente se encuentra en curso, abarca necropsias y extracción de diferentes muestras, además de una serie de relevamientos realizados en las costas del sur argentino.
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