Lo intentaron ya a finales de la década pasada, pero la irrupción de la pandemia del Covid-19 y la jubilación de monseñor Juan José Asenjo, entonces al frente de la Iglesia sevillana, truncó el proyecto. Ahora, el colectivo Civisur, que se define como una agrupación de la sociedad civil comprometida con el desarrollo y la cooperación entre las regiones de Andalucía, ha vuelto a sacar del cajón la iniciativa que propone ‘importar’ Las Edades del Hombre para tener su propia versión de este proyecto vinculado al arte sacro que tantas alegrías ha dado a Castilla y León desde su puesta en marcha, allá por finales de los años ochenta, de la mano del sacerdote José Velicia y el Premio Cervantes José Jiménez Lozano. Apoyados en la experiencia castellano y leonesa, desde la plataforma andaluza defienden como grandes argumentos para su puesta en marcha la repercusión económica, cultural, turística y patronal que tendría la celebración de un evento de tales características en núcleos más allá de capitales como Sevilla, Málaga o Cádiz, que ya «tienen su propia vida» turística.En su punto de mira tienen localidades como Baeza, Linares, Carmona «o cualquier pueblo importante de Andalucía que le vendría tan estupendamente tener la posibilidad de organizar este tipo de exposiciones», explica a ABC José María Ferre, miembro de Civisur. Tal es el interés del colectivo, que ya se han puesto en contacto con el actual secretario de la Fundación Las Edades, José Enrique Martín Lozano, con la intención de que acuda a un encuentro en Andalucía para explicar las características y repercusión que históricamente ha tenido la iniciativa en Castilla y León. Tratan así de convencer a los obispos del Sur de las ‘bondades’ de poner en marcha un proyecto análogo en la comunidad andaluza, algo a lo que por el momento se resisten pese a que en ese primer intento, en 2018, llegó incluso a constituirse una fundación (Imago Solis), con el entonces prelado hispalense como presidente del patronato, para impulsar su puesta en marcha. Es más, entonces Civisur firmó un protocolo con la entidad recién creada con el compromiso de que la organización se implicase de forma desinteresada en el desarrollo técnico del proyecto. «Teníamos incluso el desarrollo de las exposiciones», recuerda José María Ferrer. Finalmente, la propuesta se frenó en 2021.Respaldo económicoDesde Civisur no entienden el recelo de los eclesiásticos al rescate de un proyecto que, además, contaría con el respaldo de la Fundación Unicaja y la Fundación Cajasol, un colchón importante a la hora de buscar financiación y apoyo logístico. Consideran, además, que tendría un efecto «necesario» para «el desarrollo turístico y comercial de las comarcas». Pone como ejemplo las ediciones que se celebraron en las localidades castellano y leonesas de Toro, Cuéllar, Aranda de Duero o las dos Medinas, entre otras: «Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista pero de momento estamos tropezando con la pasividad», lamenta. Destaca Ferre que al igual que Castilla y León, la comunidad andaluza dispone de un amplio patrimonio eclesiástico entre las diez diócesis agrupadas en torno a la archidiócesis de Sevilla y Granada: «Vosotros sois más de románico. Aquí estamos más bien en el gótico», ríe antes de destacar el fuerte arraigo de la religiosidad popular en esta comunidad de la mano de las cofradías. Apuntan también desde la plataforma que una iniciativa de esta índole podría servir para ‘enganchar’ a la Iglesia a tantas personas que se acercan a la Semana Santa en clave estética o identitaria.«Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista» José María Ferre CivisurHace unas semanas el propio José María Ferre explicaba en ABC de Sevilla que a imagen y semejanza de Las Edades, el proyecto incluiría la constitución de una fundación con la representación de todas las diócesis andaluzas, financiación mixta público-privada y una rotación entre las catedrales y ciudades de todas las diócesis el proyecto. Además, -en su punto de mira están las comarcas- proponen que la edición piloto la albergue una sede consolidada y con gran capacidad de acogida que, igual que lo hizo Valladolid en su momento, sirva de banco de pruebas. Exposición dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés a finales de 2024 en la catedral de Valladolid I. TOMÉDestacan también los efectos colaterales que el proyecto ha tenido en la conservación y restauración del patrimonio, así como en la recuperación de inmuebles históricos, la investigación, la publicación de estudios y catálogos y la divulgación del arte: «Las Edades han sacado obras del ostracismo, ha rehabilitado y limpiado iglesias, es que no tiene ningún punto débil», insiste a este periódico José María Ferre, que destaca la vinculación de Civisur con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico a través de uno de sus miembros.Este miembro de la plataforma resalta la sintonía que tienen con la Fundación. «Incluso nos llegaron a ofrecer la posibilidad de hacerlo ellos mismos bajo su marca». No obstante, desde Civisur apuesta por desarrollar su propio proyecto. Desde la Fundación Las Edades reconocen que siempre ha habido «un vínculo muy próximo» entre las diócesis de Castilla y León y las andaluzas y se han mantenido constantemente «diálogos y contactos». También, añaden, se les ha ofrecido ayuda para «cualquier cosa que se nos han consultado». Esa sintonía se pudo ver en el papel destacado que tuvo la escuela barroca sevillana en algunas de las macro exposiciones, como la dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés entre noviembre de 2024 y marzo de 2025 en la Catedral de Valladolid, donde los visitantes pudieron disfrutar de varias obras cedidas por el convento sevillano de San Leandro, la Catedral y la Universidad de la capital hispalense. Lo intentaron ya a finales de la década pasada, pero la irrupción de la pandemia del Covid-19 y la jubilación de monseñor Juan José Asenjo, entonces al frente de la Iglesia sevillana, truncó el proyecto. Ahora, el colectivo Civisur, que se define como una agrupación de la sociedad civil comprometida con el desarrollo y la cooperación entre las regiones de Andalucía, ha vuelto a sacar del cajón la iniciativa que propone ‘importar’ Las Edades del Hombre para tener su propia versión de este proyecto vinculado al arte sacro que tantas alegrías ha dado a Castilla y León desde su puesta en marcha, allá por finales de los años ochenta, de la mano del sacerdote José Velicia y el Premio Cervantes José Jiménez Lozano. Apoyados en la experiencia castellano y leonesa, desde la plataforma andaluza defienden como grandes argumentos para su puesta en marcha la repercusión económica, cultural, turística y patronal que tendría la celebración de un evento de tales características en núcleos más allá de capitales como Sevilla, Málaga o Cádiz, que ya «tienen su propia vida» turística.En su punto de mira tienen localidades como Baeza, Linares, Carmona «o cualquier pueblo importante de Andalucía que le vendría tan estupendamente tener la posibilidad de organizar este tipo de exposiciones», explica a ABC José María Ferre, miembro de Civisur. Tal es el interés del colectivo, que ya se han puesto en contacto con el actual secretario de la Fundación Las Edades, José Enrique Martín Lozano, con la intención de que acuda a un encuentro en Andalucía para explicar las características y repercusión que históricamente ha tenido la iniciativa en Castilla y León. Tratan así de convencer a los obispos del Sur de las ‘bondades’ de poner en marcha un proyecto análogo en la comunidad andaluza, algo a lo que por el momento se resisten pese a que en ese primer intento, en 2018, llegó incluso a constituirse una fundación (Imago Solis), con el entonces prelado hispalense como presidente del patronato, para impulsar su puesta en marcha. Es más, entonces Civisur firmó un protocolo con la entidad recién creada con el compromiso de que la organización se implicase de forma desinteresada en el desarrollo técnico del proyecto. «Teníamos incluso el desarrollo de las exposiciones», recuerda José María Ferrer. Finalmente, la propuesta se frenó en 2021.Respaldo económicoDesde Civisur no entienden el recelo de los eclesiásticos al rescate de un proyecto que, además, contaría con el respaldo de la Fundación Unicaja y la Fundación Cajasol, un colchón importante a la hora de buscar financiación y apoyo logístico. Consideran, además, que tendría un efecto «necesario» para «el desarrollo turístico y comercial de las comarcas». Pone como ejemplo las ediciones que se celebraron en las localidades castellano y leonesas de Toro, Cuéllar, Aranda de Duero o las dos Medinas, entre otras: «Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista pero de momento estamos tropezando con la pasividad», lamenta. Destaca Ferre que al igual que Castilla y León, la comunidad andaluza dispone de un amplio patrimonio eclesiástico entre las diez diócesis agrupadas en torno a la archidiócesis de Sevilla y Granada: «Vosotros sois más de románico. Aquí estamos más bien en el gótico», ríe antes de destacar el fuerte arraigo de la religiosidad popular en esta comunidad de la mano de las cofradías. Apuntan también desde la plataforma que una iniciativa de esta índole podría servir para ‘enganchar’ a la Iglesia a tantas personas que se acercan a la Semana Santa en clave estética o identitaria.«Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista» José María Ferre CivisurHace unas semanas el propio José María Ferre explicaba en ABC de Sevilla que a imagen y semejanza de Las Edades, el proyecto incluiría la constitución de una fundación con la representación de todas las diócesis andaluzas, financiación mixta público-privada y una rotación entre las catedrales y ciudades de todas las diócesis el proyecto. Además, -en su punto de mira están las comarcas- proponen que la edición piloto la albergue una sede consolidada y con gran capacidad de acogida que, igual que lo hizo Valladolid en su momento, sirva de banco de pruebas. Exposición dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés a finales de 2024 en la catedral de Valladolid I. TOMÉDestacan también los efectos colaterales que el proyecto ha tenido en la conservación y restauración del patrimonio, así como en la recuperación de inmuebles históricos, la investigación, la publicación de estudios y catálogos y la divulgación del arte: «Las Edades han sacado obras del ostracismo, ha rehabilitado y limpiado iglesias, es que no tiene ningún punto débil», insiste a este periódico José María Ferre, que destaca la vinculación de Civisur con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico a través de uno de sus miembros.Este miembro de la plataforma resalta la sintonía que tienen con la Fundación. «Incluso nos llegaron a ofrecer la posibilidad de hacerlo ellos mismos bajo su marca». No obstante, desde Civisur apuesta por desarrollar su propio proyecto. Desde la Fundación Las Edades reconocen que siempre ha habido «un vínculo muy próximo» entre las diócesis de Castilla y León y las andaluzas y se han mantenido constantemente «diálogos y contactos». También, añaden, se les ha ofrecido ayuda para «cualquier cosa que se nos han consultado». Esa sintonía se pudo ver en el papel destacado que tuvo la escuela barroca sevillana en algunas de las macro exposiciones, como la dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés entre noviembre de 2024 y marzo de 2025 en la Catedral de Valladolid, donde los visitantes pudieron disfrutar de varias obras cedidas por el convento sevillano de San Leandro, la Catedral y la Universidad de la capital hispalense.
Lo intentaron ya a finales de la década pasada, pero la irrupción de la pandemia del Covid-19 y la jubilación de monseñor Juan José Asenjo, entonces al frente de la Iglesia sevillana, truncó el proyecto. Ahora, el colectivo Civisur, que se define como una … agrupación de la sociedad civil comprometida con el desarrollo y la cooperación entre las regiones de Andalucía, ha vuelto a sacar del cajón la iniciativa que propone ‘importar’ Las Edades del Hombre para tener su propia versión de este proyecto vinculado al arte sacro que tantas alegrías ha dado a Castilla y León desde su puesta en marcha, allá por finales de los años ochenta, de la mano del sacerdote José Velicia y el Premio Cervantes José Jiménez Lozano. Apoyados en la experiencia castellano y leonesa, desde la plataforma andaluza defienden como grandes argumentos para su puesta en marcha la repercusión económica, cultural, turística y patronal que tendría la celebración de un evento de tales características en núcleos más allá de capitales como Sevilla, Málaga o Cádiz, que ya «tienen su propia vida» turística.
En su punto de mira tienen localidades como Baeza, Linares, Carmona «o cualquier pueblo importante de Andalucía que le vendría tan estupendamente tener la posibilidad de organizar este tipo de exposiciones», explica a ABC José María Ferre, miembro de Civisur. Tal es el interés del colectivo, que ya se han puesto en contacto con el actual secretario de la Fundación Las Edades, José Enrique Martín Lozano, con la intención de que acuda a un encuentro en Andalucía para explicar las características y repercusión que históricamente ha tenido la iniciativa en Castilla y León. Tratan así de convencer a los obispos del Sur de las ‘bondades’ de poner en marcha un proyecto análogo en la comunidad andaluza, algo a lo que por el momento se resisten pese a que en ese primer intento, en 2018, llegó incluso a constituirse una fundación (Imago Solis), con el entonces prelado hispalense como presidente del patronato, para impulsar su puesta en marcha. Es más, entonces Civisur firmó un protocolo con la entidad recién creada con el compromiso de que la organización se implicase de forma desinteresada en el desarrollo técnico del proyecto. «Teníamos incluso el desarrollo de las exposiciones», recuerda José María Ferrer. Finalmente, la propuesta se frenó en 2021.
Respaldo económico
Desde Civisur no entienden el recelo de los eclesiásticos al rescate de un proyecto que, además, contaría con el respaldo de la Fundación Unicaja y la Fundación Cajasol, un colchón importante a la hora de buscar financiación y apoyo logístico. Consideran, además, que tendría un efecto «necesario» para «el desarrollo turístico y comercial de las comarcas». Pone como ejemplo las ediciones que se celebraron en las localidades castellano y leonesas de Toro, Cuéllar, Aranda de Duero o las dos Medinas, entre otras: «Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista pero de momento estamos tropezando con la pasividad», lamenta. Destaca Ferre que al igual que Castilla y León, la comunidad andaluza dispone de un amplio patrimonio eclesiástico entre las diez diócesis agrupadas en torno a la archidiócesis de Sevilla y Granada: «Vosotros sois más de románico. Aquí estamos más bien en el gótico», ríe antes de destacar el fuerte arraigo de la religiosidad popular en esta comunidad de la mano de las cofradías. Apuntan también desde la plataforma que una iniciativa de esta índole podría servir para ‘enganchar’ a la Iglesia a tantas personas que se acercan a la Semana Santa en clave estética o identitaria.
«Andalucía necesita potenciar su turismo rural. Puede ser una ventaja enorme desde todos los puntos de vista»
José María Ferre
Civisur
Hace unas semanas el propio José María Ferre explicaba en ABC de Sevilla que a imagen y semejanza de Las Edades, el proyecto incluiría la constitución de una fundación con la representación de todas las diócesis andaluzas, financiación mixta público-privada y una rotación entre las catedrales y ciudades de todas las diócesis el proyecto. Además, -en su punto de mira están las comarcas- proponen que la edición piloto la albergue una sede consolidada y con gran capacidad de acogida que, igual que lo hizo Valladolid en su momento, sirva de banco de pruebas.

(I. TOMÉ)
Destacan también los efectos colaterales que el proyecto ha tenido en la conservación y restauración del patrimonio, así como en la recuperación de inmuebles históricos, la investigación, la publicación de estudios y catálogos y la divulgación del arte: «Las Edades han sacado obras del ostracismo, ha rehabilitado y limpiado iglesias, es que no tiene ningún punto débil», insiste a este periódico José María Ferre, que destaca la vinculación de Civisur con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico a través de uno de sus miembros.
Este miembro de la plataforma resalta la sintonía que tienen con la Fundación. «Incluso nos llegaron a ofrecer la posibilidad de hacerlo ellos mismos bajo su marca». No obstante, desde Civisur apuesta por desarrollar su propio proyecto.
Desde la Fundación Las Edades reconocen que siempre ha habido «un vínculo muy próximo» entre las diócesis de Castilla y León y las andaluzas y se han mantenido constantemente «diálogos y contactos». También, añaden, se les ha ofrecido ayuda para «cualquier cosa que se nos han consultado». Esa sintonía se pudo ver en el papel destacado que tuvo la escuela barroca sevillana en algunas de las macro exposiciones, como la dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés entre noviembre de 2024 y marzo de 2025 en la Catedral de Valladolid, donde los visitantes pudieron disfrutar de varias obras cedidas por el convento sevillano de San Leandro, la Catedral y la Universidad de la capital hispalense.
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