La llegada de José Mourinho al Real Madrid ha venido acompañada de una profunda renovación en el cuerpo técnico. Junto al entrenador portugués desembarcan siete nuevos ayudantes. El único rostro conocido es Antonio Pintus, preparador físico que no entró en los planes de Xabi Alonso y que regresó al primer equipo con Arbeloa en el banquillo y por expreso deseo de Florentino Pérez.
El técnico portugués se rodea de ocho ayudantes para su segunda etapa al frente del club blanco
La llegada de José Mourinho al Real Madrid ha venido acompañada de una profunda renovación en el cuerpo técnico. Junto al entrenador portugués desembarcan siete nuevos ayudantes. El único rostro conocido es Antonio Pintus, preparador físico que no entró en los planes de Xabi Alonso y que regresó al primer equipo con Arbeloa en el banquillo y por expreso deseo de Florentino Pérez.
El segundo entrenador del portugués es João Tralhão, quien la última temporada dirigió al Benfica en su visita al Santiago Bernabéu. Durante 16 años trabajó en la cantera del conjunto lisboeta, donde tuvo a sus órdenes, entre otros, a Bernardo Silva, João Cancelo y João Félix. Su primer contacto con Mourinho se produjo en el Fenerbahçe, antes de que ambos emprendieran una nueva etapa juntos en el Benfica. Su hermano Luís también es entrenador. De hecho, firmó una de las grandes gestas del fútbol luso al conquistar el curso 2025-26 la Copa de Portugal con el Torreense, de Segunda División, tras derrotar al Sporting en la final.
Junto a Tralhão se encuentran Pedro Machado y Sami Khedira como asistentes técnicos. Machado, de 41 años, inició su carrera en varios clubs portugueses antes de coincidir con Mourinho en el Fenerbahçe y volver a trabajar a su lado en el Benfica. Khedira, por su parte, regresa al Bernabéu después de haber sido uno de los futbolistas de confianza del técnico portugués durante su primera etapa en el Real Madrid (2010-2013). Desde su retirada, hace cinco años en el Hertha de Berlín, el alemán ha ejercido de comentarista televisivo y también como asesor de la directiva del Stuttgart, el club donde se formó antes de fichar por el conjunto blanco. Ahora asumirá un papel clave como enlace entre la plantilla y el cuerpo técnico.
Uno de los cambios más significativos se produce en la portería. Luis Llopis, entrenador de los guardametas blancos durante las últimas cinco temporadas, ha sido sustituido por el portugués Nuno Santos. La relación entre Mourinho y Santos se remonta a muchos años atrás, cuando el primero entrenó al segundo en las categorías inferiores del Vitória Setúbal, club de la ciudad natal de ambos. Casi tres décadas después, el técnico luso volvió a confiar en él para incorporarlo a su cuerpo técnico en el Tottenham, una colaboración que se prolongó hasta el final de su etapa en el Roma. Tras el paso de Santos por el Benfica de Bruno Lage, ambos volvieron a reunirse en septiembre del año pasado con el regreso de Mourinho al conjunto lisboeta.
Sin embargo, donde más énfasis ha puesto el entrenador portugués es en la preparación física, un área que contará con tres especialistas. Al frente estará António Dias, uno de sus hombres de máxima confianza. Su relación comenzó en 2003, cuando coincidieron en el Oporto que conquistó la Champions. Posteriormente, Dias trabajó durante 13 años junto a Nuno Espírito Santo en siete equipos diferentes, hasta que Mourinho lo incorporó a su proyecto en el Fenerbahçe. “Construye superatletas”, llegó a decir de él Espírito Santo.
A Dias y Pintus se suma el fisiólogo Sandro Carriço, cuya incorporación sorprendió al haber compartido solamente una temporada en el Benfica con Mourinho. Carriço, que había formado parte del primer equipo lisboeta durante los últimos doce cursos, se ganó plenamente su confianza. “Mourinho estaba encantado con él. El presidente Rui Costa intentó convencerle para que se quedase, pero la oferta del Real Madrid era irrechazable”, aseguran fuentes cercanas al Benfica. Su misión en Valdebebas será optimizar el rendimiento físico de la plantilla y reducir el número de lesiones mediante un trabajo individualizado, ajustando las cargas de entrenamiento a las necesidades fisiológicas de cada futbolista.
El último integrante del nuevo cuerpo técnico es el analista italiano Roberto Merella, un colaborador habitual de Mourinho que ya trabajó junto a él en el Roma, Fenerbahçe y Benfica.
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