Solo 24 horas después del escrutinio en las elecciones andaluzas, Cataluña hizo alarde de ser la favorita de Pedro Sánchez. El socialista Salvador Illa y el líder de ERC, Oriol Junqueras, comparecieron para anunciar un acuerdo presupuestario en la región, pero había que estar atentos a la letra pequeña de ese pacto en la contabilidad de la autonomía. El soporte del independentismo a Sánchez para que aguante en La Moncloa no es gratuito. El precio quedó bien patente en la rueda de prensa de los dos ‘barones’ catalanes. El acuerdo rescata un tren de 5.200 millones de euros que pagará el Ministerio de Transportes que gestiona Óscar Puente. Eso sí, desde Cataluña se intentó amansar el mazazo diciendo que el Gobierno buscará fondos europeos. Y sí, la principal inversión acordada en los presupuestos autonómicos por el PSOE catalán con los independentistas catalanes la pagarán todos los españoles. Las mismas dos fuerzas que han acordado con Sánchez quedarse con el 100% de sus impuestos sin aportar nada al resto de España para pagar dependencia, sanidad o educación en las comunidades más pobres. «Había privilegios esperando a la puerta para que en cuanto terminaran los comicios salieran adelante», aseveró Carolina España, portavoz de Gobierno andaluz en funciones de Juanma Moreno. La obra en cuestión es el ‘tren orbital de Barcelona’, que llevaba años en un cajón, pero que ahora con la chequera del Estado a disposición de mantener a Sánchez en el Gobierno, ERC quiere ejecutar para que esté operando de forma plena en 2047. Es una forma de descongestionar las líneas de Rodalies (Cercanías) y además de dar más opciones de transporte público ante el coche privado en la segunda ciudad del país. El diseño es una línea de Rodalies de 120 kilómetros, que aprovecharía parte de la infraestructura ferroviaria existente, pero que obliga a construir 68 kilómetros completamente nuevos, algunos de los cuales con dificultades técnicas importantes, como los túneles del Maresme. El recorrido dibuja 40 estaciones, 23 de ellas de nueva creación, además de múltiples intercambiadores con las líneas R2, R3, R4, R7 y R8, así como con Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Técnicamente está concebida como una línea únicamente de pasajeros en ancho ibérico y velocidades relativamente moderadas, a una media de 60 kilómetros por hora y velocidades punta de 120. El recorrido completo podría hacerse en alrededor de dos horas, aunque el tiempo final dependerá del número de paradas y de los servicios semidirectos que se diseñen.«Es una burla a Andalucía , cuando todos los días vemos retrasos, supresiones y cancelaciones de nuestros servicios», añadió Carolina España, quien acusó a María Jesús Montero, la candidata que ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE en unas elecciones andaluza de «saberlo y ocultarlo». Montero fue quién negoció la financiación singular catalana para que no aporten al resto de España y estuvo metida en los pactos bilaterales como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda antes de la campaña electoral. Y en ese punto de inversiones y complejidades, que se resuelven o no importan en Cataluña, es donde más fuerte golpea el agravio con Andalucía. Ya que lo mismo, o parecido, en la región del sur es imposible y demasiado costoso para el Ministerio de Transportes. Por ejemplo, en el eje Mediterráneo y en la Costa del Sol, el tren litoral acumula estudios desde 1979. No se mueve una piedra, pero estudia con intensidad. Este tren suma desde entonces proyectos, presentaciones, trazados y ‘cajonazos’. El último se lo dio el propio Sánchez, tras la moción de censura a Mariano Rajoy, cuyo Gobierno fue el último que presentó un trazado desde Málaga a Marbella y Estepona. Sánchez llegó apartó el tren, hasta que tras una intensa lucha política Puente decidió volver a estudiarlo.Ese tren fue estudiado por agentes independientes, como Unicaja, que hizo un informe con varias propuestas para conectar con Marbella. El presupuesto requerido fue de 2.500 millones euros, menos de la mitad de lo que va a costar el tren de Barcelona. Y eso ha encendido los ánimos, ya que lo máximo que ha hecho el Gobierno hasta el momento es encargar otro estudio más, pero esta vez para extender la conexón entre Nerja y Algeciras, partiendo de Málaga como eje central. Noticia relacionada No No El eterno estudio del tren del litoral Mediterráneo andaluz J. J. Madueño«Un día después de las elecciones, el PSOE y ERC han hecho público un acuerdo para poder ejecutar un tren que se llevará 5.200 millones de euros de todos los españoles, para mejorar la movilidad metropolitana sin pasar por Barcelona. ¿Les suena?», apuntó la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, que añadió que en la Costa del Sol siguen « ocho años después de la moción de censura sin el tren litoral, sin las bonificaciones de la AP-7, sin mejorar el Cercanías, sin los terceros carriles de la A-7 y con la degradación de la red ferroviaria». «No nos sorprende», añadió Navarro. No es el único agravio que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene en esta materia con Andalucía. La conexión de Sevilla, Huelva y Faro por alta velocidad está impulsada por Portugal y avalada por Europa, que llegó definir esta línea de tren «una infraestructura estratégica para el desarrollo económico, la movilidad sostenible y la cohesión territorial del suroeste europeo». Sin embargo, el Gobierno de España la tiene varada, pese a que Portugal ha declarado como «estratégicas» la construcción de dos líneas y un nuevo trazado al sur de Beja. Unas vías por las que los trenes podrán alcanzar velocidades máximas de circulación de entre 200 kilómetros hora para las líneas existentes y 250 en parte del nuevo trazado. Acorta el viaje actual en 55 minutos. Más cerca está el AVE a Almería tras décadas de espera, pero tampoco acaba de llegar. La infraestructura lleva una inversión de 3.500 millones , que tiene un brecha abierta en la ciudad, mientras sus vecinos se conectan con el resto del mundo por carreteras deterioradas o por avión. El AVE no acaba de llegar a Almería y el ministro Puente no aclara los tiempo. En la última reunión con el ferrocarril se explicó no llegarán antes de 2030, a pesar de que el Gobierno ya había dicho en 2025 que la obra estaba al 85%. A finales de 2025, Puente aseguró en Valencia, durante un acto de la plataforma ‘Quiero Corredor’, que el AVE llegaría a Almería en 2027. No era la primera vez que fijaba una fecha concreta. Ya en junio de 2024, durante una visita a la provincia almeriense, defendió que las obras del Corredor Mediterráneo entre Murcia y Almería superaban el 60% de ejecución y expresó su confianza en que la infraestructura estaría finalizada en 2026. No hay perspectivas de que eso se vaya a cumplir, como tampoco noticias sobre el AVE a Faro y, salvo filtraciones de supuestos datos del estudio sobre el tren en la Costa del Sol, tampoco hay nada que prevea que este Ejecutivo nacional vaya a construir el tren litoral. Lo que sí se antoja claro es que Sánchez comprará unas horas más en La Moncloa con 5.200 millones de euros para hacer un tren que mejore la movilidad de Barcelona. Solo 24 horas después del escrutinio en las elecciones andaluzas, Cataluña hizo alarde de ser la favorita de Pedro Sánchez. El socialista Salvador Illa y el líder de ERC, Oriol Junqueras, comparecieron para anunciar un acuerdo presupuestario en la región, pero había que estar atentos a la letra pequeña de ese pacto en la contabilidad de la autonomía. El soporte del independentismo a Sánchez para que aguante en La Moncloa no es gratuito. El precio quedó bien patente en la rueda de prensa de los dos ‘barones’ catalanes. El acuerdo rescata un tren de 5.200 millones de euros que pagará el Ministerio de Transportes que gestiona Óscar Puente. Eso sí, desde Cataluña se intentó amansar el mazazo diciendo que el Gobierno buscará fondos europeos. Y sí, la principal inversión acordada en los presupuestos autonómicos por el PSOE catalán con los independentistas catalanes la pagarán todos los españoles. Las mismas dos fuerzas que han acordado con Sánchez quedarse con el 100% de sus impuestos sin aportar nada al resto de España para pagar dependencia, sanidad o educación en las comunidades más pobres. «Había privilegios esperando a la puerta para que en cuanto terminaran los comicios salieran adelante», aseveró Carolina España, portavoz de Gobierno andaluz en funciones de Juanma Moreno. La obra en cuestión es el ‘tren orbital de Barcelona’, que llevaba años en un cajón, pero que ahora con la chequera del Estado a disposición de mantener a Sánchez en el Gobierno, ERC quiere ejecutar para que esté operando de forma plena en 2047. Es una forma de descongestionar las líneas de Rodalies (Cercanías) y además de dar más opciones de transporte público ante el coche privado en la segunda ciudad del país. El diseño es una línea de Rodalies de 120 kilómetros, que aprovecharía parte de la infraestructura ferroviaria existente, pero que obliga a construir 68 kilómetros completamente nuevos, algunos de los cuales con dificultades técnicas importantes, como los túneles del Maresme. El recorrido dibuja 40 estaciones, 23 de ellas de nueva creación, además de múltiples intercambiadores con las líneas R2, R3, R4, R7 y R8, así como con Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Técnicamente está concebida como una línea únicamente de pasajeros en ancho ibérico y velocidades relativamente moderadas, a una media de 60 kilómetros por hora y velocidades punta de 120. El recorrido completo podría hacerse en alrededor de dos horas, aunque el tiempo final dependerá del número de paradas y de los servicios semidirectos que se diseñen.«Es una burla a Andalucía , cuando todos los días vemos retrasos, supresiones y cancelaciones de nuestros servicios», añadió Carolina España, quien acusó a María Jesús Montero, la candidata que ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE en unas elecciones andaluza de «saberlo y ocultarlo». Montero fue quién negoció la financiación singular catalana para que no aporten al resto de España y estuvo metida en los pactos bilaterales como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda antes de la campaña electoral. Y en ese punto de inversiones y complejidades, que se resuelven o no importan en Cataluña, es donde más fuerte golpea el agravio con Andalucía. Ya que lo mismo, o parecido, en la región del sur es imposible y demasiado costoso para el Ministerio de Transportes. Por ejemplo, en el eje Mediterráneo y en la Costa del Sol, el tren litoral acumula estudios desde 1979. No se mueve una piedra, pero estudia con intensidad. Este tren suma desde entonces proyectos, presentaciones, trazados y ‘cajonazos’. El último se lo dio el propio Sánchez, tras la moción de censura a Mariano Rajoy, cuyo Gobierno fue el último que presentó un trazado desde Málaga a Marbella y Estepona. Sánchez llegó apartó el tren, hasta que tras una intensa lucha política Puente decidió volver a estudiarlo.Ese tren fue estudiado por agentes independientes, como Unicaja, que hizo un informe con varias propuestas para conectar con Marbella. El presupuesto requerido fue de 2.500 millones euros, menos de la mitad de lo que va a costar el tren de Barcelona. Y eso ha encendido los ánimos, ya que lo máximo que ha hecho el Gobierno hasta el momento es encargar otro estudio más, pero esta vez para extender la conexón entre Nerja y Algeciras, partiendo de Málaga como eje central. Noticia relacionada No No El eterno estudio del tren del litoral Mediterráneo andaluz J. J. Madueño«Un día después de las elecciones, el PSOE y ERC han hecho público un acuerdo para poder ejecutar un tren que se llevará 5.200 millones de euros de todos los españoles, para mejorar la movilidad metropolitana sin pasar por Barcelona. ¿Les suena?», apuntó la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, que añadió que en la Costa del Sol siguen « ocho años después de la moción de censura sin el tren litoral, sin las bonificaciones de la AP-7, sin mejorar el Cercanías, sin los terceros carriles de la A-7 y con la degradación de la red ferroviaria». «No nos sorprende», añadió Navarro. No es el único agravio que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene en esta materia con Andalucía. La conexión de Sevilla, Huelva y Faro por alta velocidad está impulsada por Portugal y avalada por Europa, que llegó definir esta línea de tren «una infraestructura estratégica para el desarrollo económico, la movilidad sostenible y la cohesión territorial del suroeste europeo». Sin embargo, el Gobierno de España la tiene varada, pese a que Portugal ha declarado como «estratégicas» la construcción de dos líneas y un nuevo trazado al sur de Beja. Unas vías por las que los trenes podrán alcanzar velocidades máximas de circulación de entre 200 kilómetros hora para las líneas existentes y 250 en parte del nuevo trazado. Acorta el viaje actual en 55 minutos. Más cerca está el AVE a Almería tras décadas de espera, pero tampoco acaba de llegar. La infraestructura lleva una inversión de 3.500 millones , que tiene un brecha abierta en la ciudad, mientras sus vecinos se conectan con el resto del mundo por carreteras deterioradas o por avión. El AVE no acaba de llegar a Almería y el ministro Puente no aclara los tiempo. En la última reunión con el ferrocarril se explicó no llegarán antes de 2030, a pesar de que el Gobierno ya había dicho en 2025 que la obra estaba al 85%. A finales de 2025, Puente aseguró en Valencia, durante un acto de la plataforma ‘Quiero Corredor’, que el AVE llegaría a Almería en 2027. No era la primera vez que fijaba una fecha concreta. Ya en junio de 2024, durante una visita a la provincia almeriense, defendió que las obras del Corredor Mediterráneo entre Murcia y Almería superaban el 60% de ejecución y expresó su confianza en que la infraestructura estaría finalizada en 2026. No hay perspectivas de que eso se vaya a cumplir, como tampoco noticias sobre el AVE a Faro y, salvo filtraciones de supuestos datos del estudio sobre el tren en la Costa del Sol, tampoco hay nada que prevea que este Ejecutivo nacional vaya a construir el tren litoral. Lo que sí se antoja claro es que Sánchez comprará unas horas más en La Moncloa con 5.200 millones de euros para hacer un tren que mejore la movilidad de Barcelona.
Solo 24 horas después del escrutinio en las elecciones andaluzas, Cataluña hizo alarde de ser la favorita de Pedro Sánchez. El socialista Salvador Illa y el líder de ERC, Oriol Junqueras, comparecieron para anunciar un acuerdo presupuestario en la región, pero había que estar atentos … a la letra pequeña de ese pacto en la contabilidad de la autonomía. El soporte del independentismo a Sánchez para que aguante en La Moncloa no es gratuito. El precio quedó bien patente en la rueda de prensa de los dos ‘barones’ catalanes. El acuerdo rescata un tren de 5.200 millones de euros que pagará el Ministerio de Transportes que gestiona Óscar Puente. Eso sí, desde Cataluña se intentó amansar el mazazo diciendo que el Gobierno buscará fondos europeos.
Y sí, la principal inversión acordada en los presupuestos autonómicos por el PSOE catalán con los independentistas catalanes la pagarán todos los españoles. Las mismas dos fuerzas que han acordado con Sánchez quedarse con el 100% de sus impuestos sin aportar nada al resto de España para pagar dependencia, sanidad o educación en las comunidades más pobres. «Había privilegios esperando a la puerta para que en cuanto terminaran los comicios salieran adelante», aseveró Carolina España, portavoz de Gobierno andaluz en funciones de Juanma Moreno.
La obra en cuestión es el ‘tren orbital de Barcelona’, que llevaba años en un cajón, pero que ahora con la chequera del Estado a disposición de mantener a Sánchez en el Gobierno, ERC quiere ejecutar para que esté operando de forma plena en 2047. Es una forma de descongestionar las líneas de Rodalies (Cercanías) y además de dar más opciones de transporte público ante el coche privado en la segunda ciudad del país.
El diseño es una línea de Rodalies de 120 kilómetros, que aprovecharía parte de la infraestructura ferroviaria existente, pero que obliga a construir 68 kilómetros completamente nuevos, algunos de los cuales con dificultades técnicas importantes, como los túneles del Maresme. El recorrido dibuja 40 estaciones, 23 de ellas de nueva creación, además de múltiples intercambiadores con las líneas R2, R3, R4, R7 y R8, así como con Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
Técnicamente está concebida como una línea únicamente de pasajeros en ancho ibérico y velocidades relativamente moderadas, a una media de 60 kilómetros por hora y velocidades punta de 120. El recorrido completo podría hacerse en alrededor de dos horas, aunque el tiempo final dependerá del número de paradas y de los servicios semidirectos que se diseñen.
«Es una burla a Andalucía, cuando todos los días vemos retrasos, supresiones y cancelaciones de nuestros servicios», añadió Carolina España, quien acusó a María Jesús Montero, la candidata que ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE en unas elecciones andaluza de «saberlo y ocultarlo». Montero fue quién negoció la financiación singular catalana para que no aporten al resto de España y estuvo metida en los pactos bilaterales como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda antes de la campaña electoral.
Y en ese punto de inversiones y complejidades, que se resuelven o no importan en Cataluña, es donde más fuerte golpea el agravio con Andalucía. Ya que lo mismo, o parecido, en la región del sur es imposible y demasiado costoso para el Ministerio de Transportes. Por ejemplo, en el eje Mediterráneo y en la Costa del Sol, el tren litoral acumula estudios desde 1979. No se mueve una piedra, pero estudia con intensidad.
Este tren suma desde entonces proyectos, presentaciones, trazados y ‘cajonazos’. El último se lo dio el propio Sánchez, tras la moción de censura a Mariano Rajoy, cuyo Gobierno fue el último que presentó un trazado desde Málaga a Marbella y Estepona. Sánchez llegó apartó el tren, hasta que tras una intensa lucha política Puente decidió volver a estudiarlo.
Ese tren fue estudiado por agentes independientes, como Unicaja, que hizo un informe con varias propuestas para conectar con Marbella. El presupuesto requerido fue de 2.500 millones euros, menos de la mitad de lo que va a costar el tren de Barcelona. Y eso ha encendido los ánimos, ya que lo máximo que ha hecho el Gobierno hasta el momento es encargar otro estudio más, pero esta vez para extender la conexón entre Nerja y Algeciras, partiendo de Málaga como eje central.
«Un día después de las elecciones, el PSOE y ERC han hecho público un acuerdo para poder ejecutar un tren que se llevará 5.200 millones de euros de todos los españoles, para mejorar la movilidad metropolitana sin pasar por Barcelona. ¿Les suena?», apuntó la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, que añadió que en la Costa del Sol siguen «ocho años después de la moción de censura sin el tren litoral, sin las bonificaciones de la AP-7, sin mejorar el Cercanías, sin los terceros carriles de la A-7 y con la degradación de la red ferroviaria». «No nos sorprende», añadió Navarro.
No es el único agravio que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene en esta materia con Andalucía. La conexión de Sevilla, Huelva y Faro por alta velocidad está impulsada por Portugal y avalada por Europa, que llegó definir esta línea de tren «una infraestructura estratégica para el desarrollo económico, la movilidad sostenible y la cohesión territorial del suroeste europeo».
Sin embargo, el Gobierno de España la tiene varada, pese a que Portugal ha declarado como «estratégicas» la construcción de dos líneas y un nuevo trazado al sur de Beja. Unas vías por las que los trenes podrán alcanzar velocidades máximas de circulación de entre 200 kilómetros hora para las líneas existentes y 250 en parte del nuevo trazado. Acorta el viaje actual en 55 minutos.
Más cerca está el AVE a Almería tras décadas de espera, pero tampoco acaba de llegar. La infraestructura lleva una inversión de 3.500 millones, que tiene un brecha abierta en la ciudad, mientras sus vecinos se conectan con el resto del mundo por carreteras deterioradas o por avión. El AVE no acaba de llegar a Almería y el ministro Puente no aclara los tiempo. En la última reunión con el ferrocarril se explicó no llegarán antes de 2030, a pesar de que el Gobierno ya había dicho en 2025 que la obra estaba al 85%.
A finales de 2025, Puente aseguró en Valencia, durante un acto de la plataforma ‘Quiero Corredor’, que el AVE llegaría a Almería en 2027. No era la primera vez que fijaba una fecha concreta. Ya en junio de 2024, durante una visita a la provincia almeriense, defendió que las obras del Corredor Mediterráneo entre Murcia y Almería superaban el 60% de ejecución y expresó su confianza en que la infraestructura estaría finalizada en 2026.
No hay perspectivas de que eso se vaya a cumplir, como tampoco noticias sobre el AVE a Faro y, salvo filtraciones de supuestos datos del estudio sobre el tren en la Costa del Sol, tampoco hay nada que prevea que este Ejecutivo nacional vaya a construir el tren litoral. Lo que sí se antoja claro es que Sánchez comprará unas horas más en La Moncloa con 5.200 millones de euros para hacer un tren que mejore la movilidad de Barcelona.
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