Todo comenzaba con un mensaje aparentemente inofensivo tras contactar con un supuesto anuncio de servicios sexuales en internet. Horas después, el tono cambiaba por completo. Al otro lado del teléfono aparecía una voz que aseguraba pertenecer a una organización criminal y exigía dinero para evitar represalias . Las amenazas iban desde difundir los datos personales de la víctima hasta enviar sicarios a su domicilio o atentar contra sus familiares. El miedo hizo que decenas de afectados acabaran pagando.Ese fue el método empleado por un grupo criminal que ha sido desarticulado por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Exman’, una investigación que se inició tras varias denuncias presentadas en distintas localidades de la provincia de Ciudad Real y que ha culminado con la detención de siete personas y la investigación de otras catorce como presuntas autoras de un delito de extorsión.Los investigadores comprobaron que todas las denuncias respondían a un mismo patrón. Las víctimas habían contactado con anuncios de servicios sexuales publicados en páginas web especializadas, sin saber que se trataba de perfiles falsos creados por la organización. A través de aplicaciones de mensajería instantánea, los delincuentes obtenían información personal como el nombre, el número de teléfono o el lugar de residencia.Con esos datos en su poder comenzaba la fase de extorsión. Los afectados recibían llamadas en las que se les exigía el pago de distintas cantidades de dinero bajo amenazas de sufrir agresiones o de que se hiciera pública su supuesta actividad en páginas de contactos. La presión psicológica y el temor a que las amenazas se materializaran llevaron a muchas víctimas a realizar los pagos.Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.EL DATO 126.000 Euros Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.La investigación ha permitido determinar que el grupo estaba perfectamente estructurado y que cada integrante desempeñaba una función concreta. Un primer núcleo se encargaba de publicar anuncios falsos de mujeres ofreciendo servicios sexuales en distintas plataformas de internet. Su misión consistía en captar a las víctimas, generar confianza y recopilar toda la información personal posible para facilitar posteriormente la extorsión.Una vez conseguido el dinero, entraba en acción otro escalón de la organización formado por las denominadas «mulas económicas», personas encargadas de retirar el efectivo en cajeros automáticos y dificultar el seguimiento del dinero por parte de los investigadores.Dispersión geográficaLas extracciones se realizaron en municipios de las provincias de Barcelona, Tarragona, Girona, Madrid, Almería, A Coruña y Ciudad Real, una dispersión geográfica que complicó el trabajo policial.La Guardia Civil ha señalado además que algunos de los presuntos responsables cuentan con numerosos antecedentes policiales y judiciales por hechos similares, lo que evidencia la reiteración de este tipo de estafas.Las diligencias ya han sido remitidas a los juzgados competentes, si bien la investigación continúa abierta y los agentes no descartan nuevas detenciones conforme avance el procedimiento.Desde la Guardia Civil recuerdan la importancia de extremar la precaución en las comunicaciones mantenidas a través de internet y de denunciar cualquier intento de extorsión. Los investigadores insisten en que este tipo de organizaciones se aprovechan del miedo y de la presión psicológica para conseguir que las víctimas accedan a realizar pagos que, en ningún caso, garantizan el fin de las amenazas. Todo comenzaba con un mensaje aparentemente inofensivo tras contactar con un supuesto anuncio de servicios sexuales en internet. Horas después, el tono cambiaba por completo. Al otro lado del teléfono aparecía una voz que aseguraba pertenecer a una organización criminal y exigía dinero para evitar represalias . Las amenazas iban desde difundir los datos personales de la víctima hasta enviar sicarios a su domicilio o atentar contra sus familiares. El miedo hizo que decenas de afectados acabaran pagando.Ese fue el método empleado por un grupo criminal que ha sido desarticulado por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Exman’, una investigación que se inició tras varias denuncias presentadas en distintas localidades de la provincia de Ciudad Real y que ha culminado con la detención de siete personas y la investigación de otras catorce como presuntas autoras de un delito de extorsión.Los investigadores comprobaron que todas las denuncias respondían a un mismo patrón. Las víctimas habían contactado con anuncios de servicios sexuales publicados en páginas web especializadas, sin saber que se trataba de perfiles falsos creados por la organización. A través de aplicaciones de mensajería instantánea, los delincuentes obtenían información personal como el nombre, el número de teléfono o el lugar de residencia.Con esos datos en su poder comenzaba la fase de extorsión. Los afectados recibían llamadas en las que se les exigía el pago de distintas cantidades de dinero bajo amenazas de sufrir agresiones o de que se hiciera pública su supuesta actividad en páginas de contactos. La presión psicológica y el temor a que las amenazas se materializaran llevaron a muchas víctimas a realizar los pagos.Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.EL DATO 126.000 Euros Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.La investigación ha permitido determinar que el grupo estaba perfectamente estructurado y que cada integrante desempeñaba una función concreta. Un primer núcleo se encargaba de publicar anuncios falsos de mujeres ofreciendo servicios sexuales en distintas plataformas de internet. Su misión consistía en captar a las víctimas, generar confianza y recopilar toda la información personal posible para facilitar posteriormente la extorsión.Una vez conseguido el dinero, entraba en acción otro escalón de la organización formado por las denominadas «mulas económicas», personas encargadas de retirar el efectivo en cajeros automáticos y dificultar el seguimiento del dinero por parte de los investigadores.Dispersión geográficaLas extracciones se realizaron en municipios de las provincias de Barcelona, Tarragona, Girona, Madrid, Almería, A Coruña y Ciudad Real, una dispersión geográfica que complicó el trabajo policial.La Guardia Civil ha señalado además que algunos de los presuntos responsables cuentan con numerosos antecedentes policiales y judiciales por hechos similares, lo que evidencia la reiteración de este tipo de estafas.Las diligencias ya han sido remitidas a los juzgados competentes, si bien la investigación continúa abierta y los agentes no descartan nuevas detenciones conforme avance el procedimiento.Desde la Guardia Civil recuerdan la importancia de extremar la precaución en las comunicaciones mantenidas a través de internet y de denunciar cualquier intento de extorsión. Los investigadores insisten en que este tipo de organizaciones se aprovechan del miedo y de la presión psicológica para conseguir que las víctimas accedan a realizar pagos que, en ningún caso, garantizan el fin de las amenazas.
Todo comenzaba con un mensaje aparentemente inofensivo tras contactar con un supuesto anuncio de servicios sexuales en internet. Horas después, el tono cambiaba por completo. Al otro lado del teléfono aparecía una voz que aseguraba pertenecer a una organización criminal y exigía dinero para evitar … represalias. Las amenazas iban desde difundir los datos personales de la víctima hasta enviar sicarios a su domicilio o atentar contra sus familiares. El miedo hizo que decenas de afectados acabaran pagando.
Ese fue el método empleado por un grupo criminal que ha sido desarticulado por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Exman’, una investigación que se inició tras varias denuncias presentadas en distintas localidades de la provincia de Ciudad Real y que ha culminado con la detención de siete personas y la investigación de otras catorce como presuntas autoras de un delito de extorsión.
Los investigadores comprobaron que todas las denuncias respondían a un mismo patrón. Las víctimas habían contactado con anuncios de servicios sexuales publicados en páginas web especializadas, sin saber que se trataba de perfiles falsos creados por la organización. A través de aplicaciones de mensajería instantánea, los delincuentes obtenían información personal como el nombre, el número de teléfono o el lugar de residencia.
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Con esos datos en su poder comenzaba la fase de extorsión. Los afectados recibían llamadas en las que se les exigía el pago de distintas cantidades de dinero bajo amenazas de sufrir agresiones o de que se hiciera pública su supuesta actividad en páginas de contactos. La presión psicológica y el temor a que las amenazas se materializaran llevaron a muchas víctimas a realizar los pagos.
Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.
EL DATO
126.000
Euros
Solo en la provincia de Ciudad Real, la organización consiguió obtener más de 126.000 euros mediante este sistema, según ha informado la Guardia Civil.
La investigación ha permitido determinar que el grupo estaba perfectamente estructurado y que cada integrante desempeñaba una función concreta. Un primer núcleo se encargaba de publicar anuncios falsos de mujeres ofreciendo servicios sexuales en distintas plataformas de internet. Su misión consistía en captar a las víctimas, generar confianza y recopilar toda la información personal posible para facilitar posteriormente la extorsión.
Una vez conseguido el dinero, entraba en acción otro escalón de la organización formado por las denominadas «mulas económicas», personas encargadas de retirar el efectivo en cajeros automáticos y dificultar el seguimiento del dinero por parte de los investigadores.
Dispersión geográfica
Las extracciones se realizaron en municipios de las provincias de Barcelona, Tarragona, Girona, Madrid, Almería, A Coruña y Ciudad Real, una dispersión geográfica que complicó el trabajo policial.
La Guardia Civil ha señalado además que algunos de los presuntos responsables cuentan con numerosos antecedentes policiales y judiciales por hechos similares, lo que evidencia la reiteración de este tipo de estafas.
Las diligencias ya han sido remitidas a los juzgados competentes, si bien la investigación continúa abierta y los agentes no descartan nuevas detenciones conforme avance el procedimiento.
Desde la Guardia Civil recuerdan la importancia de extremar la precaución en las comunicaciones mantenidas a través de internet y de denunciar cualquier intento de extorsión. Los investigadores insisten en que este tipo de organizaciones se aprovechan del miedo y de la presión psicológica para conseguir que las víctimas accedan a realizar pagos que, en ningún caso, garantizan el fin de las amenazas.
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