La derrota electoral que ha sufrido el partido republicano de Estados Unidos que lidera el presidente Donald Trump tendrá consecuencias en los dos años que le quedan al inquilino de la Casa Blanca. Las elecciones de medio mandato de este martes han dado un vuelco en la mayoría de la Cámara de Representantes y en el Senado estadounidense que ahora ha pasado a controlar el partido demócrata.
El presidente de EE. UU. puede preparar un cambio de estrategia política para evitar un bloqueo a los dos años de mandato que le quedan en la Casa Blanca con un acercamiento a los demócratas y un alejamiento de los conflictos bélicos y ciertas medidas económicas que ha impulsado
La derrota electoral que ha sufrido el partido republicano de Estados Unidos que lidera el presidente Donald Trump tendrá consecuencias en los dos años que le quedan al inquilino de la Casa Blanca. Las elecciones de medio mandato de este martes han dado un vuelco en la mayoría de la Cámara de Representantes y en el Senado estadounidense que ahora ha pasado a controlar el partido demócrata.
El batacazo electoral del partido republicano supone una enmienda a la totalidad a la gestión de su líder, Donald Trump, y abre un nuevo escenario político con muchas incógnitas sobre la capacidad de gobierno que tendrá el presidente de Estados Unidos en los 24 meses que faltan para acabar su mandato y las iniciativas que tomará la nueva mayoría demócrata para revertir o impedir las decisiones presidenciales.
¿Cómo podrá Trump sortear los efectos de esta derrota electoral? ¿Qué estrategia puede seguir a partir de ahora el presidente de Estados Unidos? Ramon Aymerich, redactor jefe de la sección de Internacional de La Vanguardia, responde a estas y a otras cuestiones en el vídeo que precede a este texto. En conversación con Enric Sierra, vicedirector del diario, Aymerich señala que Trump “tiene mucha capacidad de imaginación” para encontrar fórmulas que le ayuden a sortear el escenario negativo que tiene delante.
Ramon Aymerich indica que una estrategia, ya apuntada por Trump tras conocer su derrota, es un acercamiento a los demócratas intentando negociar determinadas cuestiones como revisar la continuidad de la guerra en Irán, el apoyo al gobierno de Israel o algunas medidas económicas y arancelarias que han tenido un impacto negativo en los bolsillos de los estadounidenses. “Trump es un animal político capaz de negociar incluso en situaciones como esta”, explica Aymerich.
En este sentido, Trump ya ha advertido su poder constitucional de veto a las iniciativas que quieran imponerle desde la Cámara de Representantes o del Senado. Sin olvidar, según apunta Aymerich, la necesidad que puede tener el presidente de EE. UU. de pactar con los demócratas en relación a las investigaciones que pretenden impulsar sobre los negocios privados que le han llevado a ganar 2.700 millones de dólares en sus dos años de presidencia.
Por su parte, el partido demócrata tendrá capacidad para crear comisiones de investigación sobre la gestión de Trump y hay voces políticas que apoyarían una petición de destitución del presidente. No obstante, el redactor jefe de la sección de Internacional de La Vanguardia considera que a los demócratas les interesará más desgastar al presidente a base de investigaciones durante los próximos dos años y no se arriesgarán a volver a perder una propuesta de destitución de Trump como sucedió en dos ocasiones durante el anterior mandato del republicano.
Se buscan candidatos demócrata y republicano para las próximas elecciones presidenciales
Ramón Aymerich analiza en el vídeo que precede a este texto el futuro de las guerras en marcha, sobre todo en Irán, y considera que “el desmantelamiento del desaguisado de Donald Trump justo ahora acaba de empezar”. Por esta razón, tanto el partido demócrata como el republicano han iniciado la carrera para elegir a sus respectivos candidatos a la presidencia de Estados Unidos.
Por un lado, según Aymerich, los dos nombres republicanos mejor posicionados, JD Vance y Marco Rubio, querrán distanciarse de algunas de las políticas erráticas de Trump para presentarse con mayores garantías de éxito. En el lado demócrata, la quiniela de nombres es diversa y tras las elecciones de este martes emergen nuevas figuras. Finalmente, habrá que ver cómo digieren esta derrota las poderosas empresas tecnológicas de Silicon Valley esta que tanto han apoyado al presidente de EE. UU.
Internacional
