Estaba bebiendo cervezas con unos amigos en un barco de un parque de La Coruña, borracho, cuando una pareja de mujeres, cogidas de la mano, pasó por delante de ellos paseando a sus perros. Les reprochó que llevasen allí a los animales, las amenazó con apuñalarlas e, intuyendo que eran homosexuales, se acercó a una de ellas para agarrarle los pechos, empujarla y gritarle: «¡Vete de aquí, que te huele la boca a coño!». Un juzgado lo ha condenado a un año de prisión al aplicarle el agravante de discriminación por orientación sexual.Los hechos sucedieron sobre las ocho de la tarde del 23 de noviembre de 2024 en el parque Europa de la ciudad herculina, aunque las denunciantes y el acusado sostienen un relato bien distinto sobre cómo se produjeron. Sus testimonios solo coinciden en que hubo un incidente con la perra y en que el acusado estaba borracho, pero este niega haber amenazado a las mujeres, insultado o tocado el pecho a una de ellas.La sección penal del Tribunal de Instancia de La Coruña, sin embargo, da plena credibilidad a la versión de las denunciantes, que testificaron «con gran serenidad», frente a la «falta de credibilidad» y las incoherencias del relato exculpatorio del acusado. Ellas aseguraron que el hombre se estaba metiendo con una señora y que intentaron sortearlos para evitar problemas, pero, como su perra ladró al acusado al intuir que algo estaba pasando, se vieron envueltas en el conflicto.El acusado dijo a la perra que se fuera a ladrar a su casa y se puso agresivo. Uno de sus amigos le advirtió de que se le estaba yendo «la pinza». Fue entonces cuando profirió los insultos homófobos, les dijo que las iba a apuñalar, a ellas y al perro, y empujó a una de las mujeres, sin que llegara a caerse, además de tocarle los pechos. Las mujeres llamaron a la Policía, que se lo acabó llevando detenido.Para el magistrado, los hechos son constitutivos de un delito leve de amenazas, por el que le impone una multa de 240 euros, pero también de otro de agresión sexual, que es el que acarrea un año de prisión para un individuo que ya había sido condenado por otro delito, en ese caso contra la seguridad vial, por el que le habían impuesto 39 días de trabajos en beneficio de la comunidad y diez meses de privación del derecho a conducir vehículos a motor.La sentencia, por el incidente con estas dos mujeres, le aplica el atenuante de embriaguez y, como se ha dicho, también el agravante de haber cometido el delito por motivo de discriminación hacia la orientación sexual de la víctima. El magistrado también le impone la prohibición de comunicarse con ella y de aproximarse a menos de 300 metros durante tres años, así como el pago de una indemnización de 3.000 euros por el daño moral causado. La sentencia del juzgado coruñés no es firme, pues todavía cabe la posibilidad de presentar un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de La Coruña. Estaba bebiendo cervezas con unos amigos en un barco de un parque de La Coruña, borracho, cuando una pareja de mujeres, cogidas de la mano, pasó por delante de ellos paseando a sus perros. Les reprochó que llevasen allí a los animales, las amenazó con apuñalarlas e, intuyendo que eran homosexuales, se acercó a una de ellas para agarrarle los pechos, empujarla y gritarle: «¡Vete de aquí, que te huele la boca a coño!». Un juzgado lo ha condenado a un año de prisión al aplicarle el agravante de discriminación por orientación sexual.Los hechos sucedieron sobre las ocho de la tarde del 23 de noviembre de 2024 en el parque Europa de la ciudad herculina, aunque las denunciantes y el acusado sostienen un relato bien distinto sobre cómo se produjeron. Sus testimonios solo coinciden en que hubo un incidente con la perra y en que el acusado estaba borracho, pero este niega haber amenazado a las mujeres, insultado o tocado el pecho a una de ellas.La sección penal del Tribunal de Instancia de La Coruña, sin embargo, da plena credibilidad a la versión de las denunciantes, que testificaron «con gran serenidad», frente a la «falta de credibilidad» y las incoherencias del relato exculpatorio del acusado. Ellas aseguraron que el hombre se estaba metiendo con una señora y que intentaron sortearlos para evitar problemas, pero, como su perra ladró al acusado al intuir que algo estaba pasando, se vieron envueltas en el conflicto.El acusado dijo a la perra que se fuera a ladrar a su casa y se puso agresivo. Uno de sus amigos le advirtió de que se le estaba yendo «la pinza». Fue entonces cuando profirió los insultos homófobos, les dijo que las iba a apuñalar, a ellas y al perro, y empujó a una de las mujeres, sin que llegara a caerse, además de tocarle los pechos. Las mujeres llamaron a la Policía, que se lo acabó llevando detenido.Para el magistrado, los hechos son constitutivos de un delito leve de amenazas, por el que le impone una multa de 240 euros, pero también de otro de agresión sexual, que es el que acarrea un año de prisión para un individuo que ya había sido condenado por otro delito, en ese caso contra la seguridad vial, por el que le habían impuesto 39 días de trabajos en beneficio de la comunidad y diez meses de privación del derecho a conducir vehículos a motor.La sentencia, por el incidente con estas dos mujeres, le aplica el atenuante de embriaguez y, como se ha dicho, también el agravante de haber cometido el delito por motivo de discriminación hacia la orientación sexual de la víctima. El magistrado también le impone la prohibición de comunicarse con ella y de aproximarse a menos de 300 metros durante tres años, así como el pago de una indemnización de 3.000 euros por el daño moral causado. La sentencia del juzgado coruñés no es firme, pues todavía cabe la posibilidad de presentar un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de La Coruña.
Estaba bebiendo cervezas con unos amigos en un barco de un parque de La Coruña, borracho, cuando una pareja de mujeres, cogidas de la mano, pasó por delante de ellos paseando a sus perros. Les reprochó que llevasen allí a los animales, las amenazó con … apuñalarlas e, intuyendo que eran homosexuales, se acercó a una de ellas para agarrarle los pechos, empujarla y gritarle: «¡Vete de aquí, que te huele la boca a coño!». Un juzgado lo ha condenado a un año de prisión al aplicarle el agravante de discriminación por orientación sexual.
Los hechos sucedieron sobre las ocho de la tarde del 23 de noviembre de 2024 en el parque Europa de la ciudad herculina, aunque las denunciantes y el acusado sostienen un relato bien distinto sobre cómo se produjeron. Sus testimonios solo coinciden en que hubo un incidente con la perra y en que el acusado estaba borracho, pero este niega haber amenazado a las mujeres, insultado o tocado el pecho a una de ellas.
La sección penal del Tribunal de Instancia de La Coruña, sin embargo, da plena credibilidad a la versión de las denunciantes, que testificaron «con gran serenidad», frente a la «falta de credibilidad» y las incoherencias del relato exculpatorio del acusado. Ellas aseguraron que el hombre se estaba metiendo con una señora y que intentaron sortearlos para evitar problemas, pero, como su perra ladró al acusado al intuir que algo estaba pasando, se vieron envueltas en el conflicto.
El acusado dijo a la perra que se fuera a ladrar a su casa y se puso agresivo. Uno de sus amigos le advirtió de que se le estaba yendo «la pinza». Fue entonces cuando profirió los insultos homófobos, les dijo que las iba a apuñalar, a ellas y al perro, y empujó a una de las mujeres, sin que llegara a caerse, además de tocarle los pechos. Las mujeres llamaron a la Policía, que se lo acabó llevando detenido.
Para el magistrado, los hechos son constitutivos de un delito leve de amenazas, por el que le impone una multa de 240 euros, pero también de otro de agresión sexual, que es el que acarrea un año de prisión para un individuo que ya había sido condenado por otro delito, en ese caso contra la seguridad vial, por el que le habían impuesto 39 días de trabajos en beneficio de la comunidad y diez meses de privación del derecho a conducir vehículos a motor.
La sentencia, por el incidente con estas dos mujeres, le aplica el atenuante de embriaguez y, como se ha dicho, también el agravante de haber cometido el delito por motivo de discriminación hacia la orientación sexual de la víctima. El magistrado también le impone la prohibición de comunicarse con ella y de aproximarse a menos de 300 metros durante tres años, así como el pago de una indemnización de 3.000 euros por el daño moral causado. La sentencia del juzgado coruñés no es firme, pues todavía cabe la posibilidad de presentar un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de La Coruña.
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