No rodea de misterios la intención didáctica de esta fábula su directora, Mar Olid, ni tampoco su intención de divertir con ella. Una pareja de éxito, sin hijos y sin ganas de tenerlos, se encuentra de la noche a la mañana (literal) con tres chiquillos en casa y que los tratan como si llevaran allí toda su vida siendo sus hijos. Y la trama, que consiste en aceptar ese imposible y acostumbrarse a él, está llena de situaciones que resultarán familiares a la mayoría de padres a tiempo completo, ‘cole’, ‘mamis y fiestas del cole’, deberes, cronómetro y tiempo ‘basura’…, nada del mundo ‘cool’ laboral y socialmente que llevaban.El camino que busca el argumento se ve con claridad, pero ello no le quita ni diversión ni contacto con la realidad más rutinaria a una historia que tiene tanto de caricatura como de retrato hiperrealista. Salva Reina y Kira Miró, la pareja protagonista, levantan sus personajes con mucho humor, naturalmente, pero también con salidas y gestos que podrían ser de una película de terror, y expresan con sutileza y colorido las reformas de interiores que precisan Julia, Ernesto y sus ideales de vida. Y los niños Luna Fulgencio y Ian Cortegoso están contenidos e incontenibles, pero sobre todo graciosos. Probablemente, ‘Tres de más’ pretende ser una película fresca y veraniega, pero su carga pedagógica y vital sirve para cualquier estación, y como ‘pro’ o como ‘contra’, a cualquier pareja ‘cool’. No rodea de misterios la intención didáctica de esta fábula su directora, Mar Olid, ni tampoco su intención de divertir con ella. Una pareja de éxito, sin hijos y sin ganas de tenerlos, se encuentra de la noche a la mañana (literal) con tres chiquillos en casa y que los tratan como si llevaran allí toda su vida siendo sus hijos. Y la trama, que consiste en aceptar ese imposible y acostumbrarse a él, está llena de situaciones que resultarán familiares a la mayoría de padres a tiempo completo, ‘cole’, ‘mamis y fiestas del cole’, deberes, cronómetro y tiempo ‘basura’…, nada del mundo ‘cool’ laboral y socialmente que llevaban.El camino que busca el argumento se ve con claridad, pero ello no le quita ni diversión ni contacto con la realidad más rutinaria a una historia que tiene tanto de caricatura como de retrato hiperrealista. Salva Reina y Kira Miró, la pareja protagonista, levantan sus personajes con mucho humor, naturalmente, pero también con salidas y gestos que podrían ser de una película de terror, y expresan con sutileza y colorido las reformas de interiores que precisan Julia, Ernesto y sus ideales de vida. Y los niños Luna Fulgencio y Ian Cortegoso están contenidos e incontenibles, pero sobre todo graciosos. Probablemente, ‘Tres de más’ pretende ser una película fresca y veraniega, pero su carga pedagógica y vital sirve para cualquier estación, y como ‘pro’ o como ‘contra’, a cualquier pareja ‘cool’. No rodea de misterios la intención didáctica de esta fábula su directora, Mar Olid, ni tampoco su intención de divertir con ella. Una pareja de éxito, sin hijos y sin ganas de tenerlos, se encuentra de la noche a la mañana (literal) con tres chiquillos en casa y que los tratan como si llevaran allí toda su vida siendo sus hijos. Y la trama, que consiste en aceptar ese imposible y acostumbrarse a él, está llena de situaciones que resultarán familiares a la mayoría de padres a tiempo completo, ‘cole’, ‘mamis y fiestas del cole’, deberes, cronómetro y tiempo ‘basura’…, nada del mundo ‘cool’ laboral y socialmente que llevaban.El camino que busca el argumento se ve con claridad, pero ello no le quita ni diversión ni contacto con la realidad más rutinaria a una historia que tiene tanto de caricatura como de retrato hiperrealista. Salva Reina y Kira Miró, la pareja protagonista, levantan sus personajes con mucho humor, naturalmente, pero también con salidas y gestos que podrían ser de una película de terror, y expresan con sutileza y colorido las reformas de interiores que precisan Julia, Ernesto y sus ideales de vida. Y los niños Luna Fulgencio y Ian Cortegoso están contenidos e incontenibles, pero sobre todo graciosos. Probablemente, ‘Tres de más’ pretende ser una película fresca y veraniega, pero su carga pedagógica y vital sirve para cualquier estación, y como ‘pro’ o como ‘contra’, a cualquier pareja ‘cool’. RSS de noticias de play/cine
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