Rocambolesca historia la que se acaba de escribir en el municipio lucense de Monterroso. Uno de sus vecinos, Pablo Domingo Hermida, de 80 años , acudió el pasado fin de semana a visitar a su familia y, de paso, a pasar el día en la feria de una localidad cercana. Estando allí, le comentó a su hermana que iba a aparcar bien el coche, y ya no regresó . Eran las 12 del mediodía y la mujer, preocupada, lo empezó a llamar al móvil, pero el teléfono ya no daba señal. Al poco tiempo, y ante la falta de noticias por parte del hombre, la familia interpuso una denuncia por desaparición ante la Guardia Civil.Lo extraño de la desaparición, y que el hombre hubiese padecido algún episodio depresivo en el pasado, activaron a toda la localidad. Incluso hubo voluntarios que lo buscaron por las inmediaciones del aparcamiento donde se le había visto por última vez, pero todos los esfuerzos resultaron infructuosos. Su fotografía empezó a correr por las redes sociales , y la ansiedad de su familia aumentó con el paso de las horas, sobre todo porque su móvil sí daba señal pero nadie contestaba. Hasta, reconocieron, llegaron a pensar en el secuestro de este jubilado sin hijos y residente en La Coruña.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El calvario de un vecino gay de Santiago: años de insultos y amenazas de un matrimonio que lo llevaron a mudarseLa extraña desaparición, sin embargo, dio un giro inesperado este martes cuando la hermana abandonada recibió una llamada desde un lujoso hotel de Lisboa, a seis horas en coche . Al otro lado de la línea estaba Pablo, que ofreció pocas explicaciones ante la incredulidad de su familia, que este miércoles se trasladará al país vecino para recogerlo. Un misterio con muchos puntos por aclarar, pese a que la familia solo muestra «alegría» por este final feliz. Rocambolesca historia la que se acaba de escribir en el municipio lucense de Monterroso. Uno de sus vecinos, Pablo Domingo Hermida, de 80 años , acudió el pasado fin de semana a visitar a su familia y, de paso, a pasar el día en la feria de una localidad cercana. Estando allí, le comentó a su hermana que iba a aparcar bien el coche, y ya no regresó . Eran las 12 del mediodía y la mujer, preocupada, lo empezó a llamar al móvil, pero el teléfono ya no daba señal. Al poco tiempo, y ante la falta de noticias por parte del hombre, la familia interpuso una denuncia por desaparición ante la Guardia Civil.Lo extraño de la desaparición, y que el hombre hubiese padecido algún episodio depresivo en el pasado, activaron a toda la localidad. Incluso hubo voluntarios que lo buscaron por las inmediaciones del aparcamiento donde se le había visto por última vez, pero todos los esfuerzos resultaron infructuosos. Su fotografía empezó a correr por las redes sociales , y la ansiedad de su familia aumentó con el paso de las horas, sobre todo porque su móvil sí daba señal pero nadie contestaba. Hasta, reconocieron, llegaron a pensar en el secuestro de este jubilado sin hijos y residente en La Coruña.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El calvario de un vecino gay de Santiago: años de insultos y amenazas de un matrimonio que lo llevaron a mudarseLa extraña desaparición, sin embargo, dio un giro inesperado este martes cuando la hermana abandonada recibió una llamada desde un lujoso hotel de Lisboa, a seis horas en coche . Al otro lado de la línea estaba Pablo, que ofreció pocas explicaciones ante la incredulidad de su familia, que este miércoles se trasladará al país vecino para recogerlo. Un misterio con muchos puntos por aclarar, pese a que la familia solo muestra «alegría» por este final feliz.
P. A.
Santiago
Rocambolesca historia la que se acaba de escribir en el municipio lucense de Monterroso. Uno de sus vecinos, Pablo Domingo Hermida, de 80 años, acudió el pasado fin de semana a visitar a su familia y, de paso, a pasar el día en la … feria de una localidad cercana. Estando allí, le comentó a su hermana que iba a aparcar bien el coche, y ya no regresó. Eran las 12 del mediodía y la mujer, preocupada, lo empezó a llamar al móvil, pero el teléfono ya no daba señal. Al poco tiempo, y ante la falta de noticias por parte del hombre, la familia interpuso una denuncia por desaparición ante la Guardia Civil.
Lo extraño de la desaparición, y que el hombre hubiese padecido algún episodio depresivo en el pasado, activaron a toda la localidad. Incluso hubo voluntarios que lo buscaron por las inmediaciones del aparcamiento donde se le había visto por última vez, pero todos los esfuerzos resultaron infructuosos. Su fotografía empezó a correr por las redes sociales, y la ansiedad de su familia aumentó con el paso de las horas, sobre todo porque su móvil sí daba señal pero nadie contestaba. Hasta, reconocieron, llegaron a pensar en el secuestro de este jubilado sin hijos y residente en La Coruña.
La extraña desaparición, sin embargo, dio un giro inesperado este martes cuando la hermana abandonada recibió una llamada desde un lujoso hotel de Lisboa, a seis horas en coche. Al otro lado de la línea estaba Pablo, que ofreció pocas explicaciones ante la incredulidad de su familia, que este miércoles se trasladará al país vecino para recogerlo. Un misterio con muchos puntos por aclarar, pese a que la familia solo muestra «alegría» por este final feliz.
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