El comentario de texto , fuente de dolores de cabeza para varias generaciones de estudiantes, queda oficialmente descatalogado de la Selectividad. Estos días, en que se han hecho públicos los modelos de examen, este clásico ejercicio de la asignatura de Lengua y Literatura desaparecía como tal de las últimas regiones que se habían resistido a eliminarlo, como la Comunidad de Madrid. Pero para entender los antecedentes que han motivado este cambio, hay que retrotraerse al verano de 2024, cuando la entonces ministra de Educación, Pilar Alegría, anunció que la Selectividad en España sería menos memorística . El ministerio argumentó que la nueva PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) tendría un enfoque más «competencial», la palabra mágica de las nuevas pedagogías para hablar de «creatividad, reflexión y madurez». Se acordaron unos criterios de evaluación homogéneos, como una nueva penalización de las faltas de ortografía, así como una estructura común de examen para las materias troncales. Ese nuevo esquema era el que acababa con el comentario de texto como ejercicio. En su lugar, se podían pedir algunas preguntas independientes que antes estaban integradas en el comentario. Sin embargo, llegó junio, y cada comunidad autónoma puso el examen de Selectividad que le dio la gana. La PAU común fracasó el mismo año que se estrenaba. Aquel curso, además, hubo manifestaciones de profesores y alumnos en toda España porque los ‘nuevos modelos de examen’ habían llegado tarde, tres meses después de que arrancara el curso. Pero esa muerte anunciada del comentario de texto tal y como lo habíamos conocido será ya una realidad en la Selectividad a la que se enfrenten los estudiantes este curso. Un cambio que preocupa a los profesores de Lengua y Literatura con los que ha contacto este diario. ¿Así se incentiva la madurez, como cree el Ministerio de Educación? Es precisamente una docente de Secundaria la que avisa a ABC de que este ejercicio no aparece en ninguno de los modelos de pregunta para este año. «En el comentario de texto se pedían varias cuestiones más allá de la estructura, la cohesión o el tipo de texto (que son las preguntas que pueden entrar ahora). La parte semántica, por ejemplo, servía para que el alumno pudiese identificar palabras con connotaciones muy fuertes», introduce María Vila, que es profesora de Lengua en un colegio privado del centro de Madrid. Por ejemplo, si el alumno se enfrentaba a un texto científico, la tarea de localizar palabras más asépticas, con significados denotativos, le ayudaba a entender qué tipo de fragmento tenía delante. «Si, por el contrario, caía un texto opinativo o con un tono más emocional, el camino que marcaba el comentario de texto servía para que el estudiante entendiera que el objetivo de las palabras era manipularle», continúa Vila. Arriba, el modelo antiguo. Abajo, el nuevo examen de Lengua y Literatura ABCSin embargo, el argumento del Ministerio de Educación, a partir del marco fijado por la Lomloe o ley Celaá, era precisamente el contrario: que el alumno no llegara con una plantilla aprendida de memoria y la ‘vomitara’ en el examen. Los profesores de Lengua y Literatura consultados discrepan. «Creo que al eliminar el comentario de texto estamos acabando con el espíritu crítico de los alumnos. Cada texto es diferente, por lo que resulta imposible confiar en la memoria. La ‘plantilla’ ayuda a llevar un orden en la exposición de ideas. Además, creo que una vez se ha eliminado, es muy difícil recuperar ese ejercicio en el aula», lamenta Vila. «Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de la comprensión lectora, pero estas decisiones no ayudan a mejorar» Tolo Berrocal maestro de Primaria y autor de ‘Dictados en Acción’ La primera Selectividad sin comentario de texto a nivel nacional llega después de que España haya obtenido los peores resultados de su historia en el informe PISA . Con el agravante de que Lectura es la materia en la que más han bajado de media nuestros estudiantes (con un descenso de 23 puntos, que equivalen a unos dos cursos académicos). «Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de que la comprensión lectora es cada vez más deficiente, pero las decisiones que se van tomando no ayudan a mejorar», señala Tolo Berrocal, que es maestro de Primaria y acaba de publicar ‘Dictados en Acción’, un libro en el que se defienden las bondades pedagógicas de los dictados más allá del mero ejercicio de ortografía. «Para desarrollar el espíritu crítico no queda otra que entrenar, practicar. Nadie tiene la ciencia infusa. El comentario de texto ayudaba a ello. Si lo quitas, reduces el ejercicio a buscar datos. Descartas la parte de la deducción. ¿Y si el autor lo que quiere es ser irónico», se plantea este maestro. «En mi opinión, lo que se está haciendo es igualar por abajo», añade la profesora Vila. Los números son elocuentes: en 2026, el 95% de los estudiantes aprobaron la PAU. El comentario de texto , fuente de dolores de cabeza para varias generaciones de estudiantes, queda oficialmente descatalogado de la Selectividad. Estos días, en que se han hecho públicos los modelos de examen, este clásico ejercicio de la asignatura de Lengua y Literatura desaparecía como tal de las últimas regiones que se habían resistido a eliminarlo, como la Comunidad de Madrid. Pero para entender los antecedentes que han motivado este cambio, hay que retrotraerse al verano de 2024, cuando la entonces ministra de Educación, Pilar Alegría, anunció que la Selectividad en España sería menos memorística . El ministerio argumentó que la nueva PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) tendría un enfoque más «competencial», la palabra mágica de las nuevas pedagogías para hablar de «creatividad, reflexión y madurez». Se acordaron unos criterios de evaluación homogéneos, como una nueva penalización de las faltas de ortografía, así como una estructura común de examen para las materias troncales. Ese nuevo esquema era el que acababa con el comentario de texto como ejercicio. En su lugar, se podían pedir algunas preguntas independientes que antes estaban integradas en el comentario. Sin embargo, llegó junio, y cada comunidad autónoma puso el examen de Selectividad que le dio la gana. La PAU común fracasó el mismo año que se estrenaba. Aquel curso, además, hubo manifestaciones de profesores y alumnos en toda España porque los ‘nuevos modelos de examen’ habían llegado tarde, tres meses después de que arrancara el curso. Pero esa muerte anunciada del comentario de texto tal y como lo habíamos conocido será ya una realidad en la Selectividad a la que se enfrenten los estudiantes este curso. Un cambio que preocupa a los profesores de Lengua y Literatura con los que ha contacto este diario. ¿Así se incentiva la madurez, como cree el Ministerio de Educación? Es precisamente una docente de Secundaria la que avisa a ABC de que este ejercicio no aparece en ninguno de los modelos de pregunta para este año. «En el comentario de texto se pedían varias cuestiones más allá de la estructura, la cohesión o el tipo de texto (que son las preguntas que pueden entrar ahora). La parte semántica, por ejemplo, servía para que el alumno pudiese identificar palabras con connotaciones muy fuertes», introduce María Vila, que es profesora de Lengua en un colegio privado del centro de Madrid. Por ejemplo, si el alumno se enfrentaba a un texto científico, la tarea de localizar palabras más asépticas, con significados denotativos, le ayudaba a entender qué tipo de fragmento tenía delante. «Si, por el contrario, caía un texto opinativo o con un tono más emocional, el camino que marcaba el comentario de texto servía para que el estudiante entendiera que el objetivo de las palabras era manipularle», continúa Vila. Arriba, el modelo antiguo. Abajo, el nuevo examen de Lengua y Literatura ABCSin embargo, el argumento del Ministerio de Educación, a partir del marco fijado por la Lomloe o ley Celaá, era precisamente el contrario: que el alumno no llegara con una plantilla aprendida de memoria y la ‘vomitara’ en el examen. Los profesores de Lengua y Literatura consultados discrepan. «Creo que al eliminar el comentario de texto estamos acabando con el espíritu crítico de los alumnos. Cada texto es diferente, por lo que resulta imposible confiar en la memoria. La ‘plantilla’ ayuda a llevar un orden en la exposición de ideas. Además, creo que una vez se ha eliminado, es muy difícil recuperar ese ejercicio en el aula», lamenta Vila. «Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de la comprensión lectora, pero estas decisiones no ayudan a mejorar» Tolo Berrocal maestro de Primaria y autor de ‘Dictados en Acción’ La primera Selectividad sin comentario de texto a nivel nacional llega después de que España haya obtenido los peores resultados de su historia en el informe PISA . Con el agravante de que Lectura es la materia en la que más han bajado de media nuestros estudiantes (con un descenso de 23 puntos, que equivalen a unos dos cursos académicos). «Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de que la comprensión lectora es cada vez más deficiente, pero las decisiones que se van tomando no ayudan a mejorar», señala Tolo Berrocal, que es maestro de Primaria y acaba de publicar ‘Dictados en Acción’, un libro en el que se defienden las bondades pedagógicas de los dictados más allá del mero ejercicio de ortografía. «Para desarrollar el espíritu crítico no queda otra que entrenar, practicar. Nadie tiene la ciencia infusa. El comentario de texto ayudaba a ello. Si lo quitas, reduces el ejercicio a buscar datos. Descartas la parte de la deducción. ¿Y si el autor lo que quiere es ser irónico», se plantea este maestro. «En mi opinión, lo que se está haciendo es igualar por abajo», añade la profesora Vila. Los números son elocuentes: en 2026, el 95% de los estudiantes aprobaron la PAU.
El comentario de texto, fuente de dolores de cabeza para varias generaciones de estudiantes, queda oficialmente descatalogado de la Selectividad. Estos días, en que se han hecho públicos los modelos de examen, este clásico ejercicio de la asignatura de Lengua y Literatura desaparecía como … tal de las últimas regiones que se habían resistido a eliminarlo, como la Comunidad de Madrid.
Pero para entender los antecedentes que han motivado este cambio, hay que retrotraerse al verano de 2024, cuando la entonces ministra de Educación, Pilar Alegría, anunció que la Selectividad en España sería menos memorística. El ministerio argumentó que la nueva PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) tendría un enfoque más «competencial», la palabra mágica de las nuevas pedagogías para hablar de «creatividad, reflexión y madurez». Se acordaron unos criterios de evaluación homogéneos, como una nueva penalización de las faltas de ortografía, así como una estructura común de examen para las materias troncales. Ese nuevo esquema era el que acababa con el comentario de texto como ejercicio. En su lugar, se podían pedir algunas preguntas independientes que antes estaban integradas en el comentario.
Sin embargo, llegó junio, y cada comunidad autónoma puso el examen de Selectividad que le dio la gana. La PAU común fracasó el mismo año que se estrenaba. Aquel curso, además, hubo manifestaciones de profesores y alumnos en toda España porque los ‘nuevos modelos de examen’ habían llegado tarde, tres meses después de que arrancara el curso. Pero esa muerte anunciada del comentario de texto tal y como lo habíamos conocido será ya una realidad en la Selectividad a la que se enfrenten los estudiantes este curso. Un cambio que preocupa a los profesores de Lengua y Literatura con los que ha contacto este diario. ¿Así se incentiva la madurez, como cree el Ministerio de Educación?
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Es precisamente una docente de Secundaria la que avisa a ABC de que este ejercicio no aparece en ninguno de los modelos de pregunta para este año. «En el comentario de texto se pedían varias cuestiones más allá de la estructura, la cohesión o el tipo de texto (que son las preguntas que pueden entrar ahora). La parte semántica, por ejemplo, servía para que el alumno pudiese identificar palabras con connotaciones muy fuertes», introduce María Vila, que es profesora de Lengua en un colegio privado del centro de Madrid.
Por ejemplo, si el alumno se enfrentaba a un texto científico, la tarea de localizar palabras más asépticas, con significados denotativos, le ayudaba a entender qué tipo de fragmento tenía delante. «Si, por el contrario, caía un texto opinativo o con un tono más emocional, el camino que marcaba el comentario de texto servía para que el estudiante entendiera que el objetivo de las palabras era manipularle», continúa Vila.

(ABC)
Sin embargo, el argumento del Ministerio de Educación, a partir del marco fijado por la Lomloe o ley Celaá, era precisamente el contrario: que el alumno no llegara con una plantilla aprendida de memoria y la ‘vomitara’ en el examen. Los profesores de Lengua y Literatura consultados discrepan. «Creo que al eliminar el comentario de texto estamos acabando con el espíritu crítico de los alumnos. Cada texto es diferente, por lo que resulta imposible confiar en la memoria. La ‘plantilla’ ayuda a llevar un orden en la exposición de ideas. Además, creo que una vez se ha eliminado, es muy difícil recuperar ese ejercicio en el aula», lamenta Vila.
«Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de la comprensión lectora, pero estas decisiones no ayudan a mejorar»
Tolo Berrocal
maestro de Primaria y autor de ‘Dictados en Acción’
La primera Selectividad sin comentario de texto a nivel nacional llega después de que España haya obtenido los peores resultados de su historia en el informe PISA. Con el agravante de que Lectura es la materia en la que más han bajado de media nuestros estudiantes (con un descenso de 23 puntos, que equivalen a unos dos cursos académicos). «Los alumnos no saben leer entre líneas. Nos quejamos de que la comprensión lectora es cada vez más deficiente, pero las decisiones que se van tomando no ayudan a mejorar», señala Tolo Berrocal, que es maestro de Primaria y acaba de publicar ‘Dictados en Acción’, un libro en el que se defienden las bondades pedagógicas de los dictados más allá del mero ejercicio de ortografía.
«Para desarrollar el espíritu crítico no queda otra que entrenar, practicar. Nadie tiene la ciencia infusa. El comentario de texto ayudaba a ello. Si lo quitas, reduces el ejercicio a buscar datos. Descartas la parte de la deducción. ¿Y si el autor lo que quiere es ser irónico», se plantea este maestro. «En mi opinión, lo que se está haciendo es igualar por abajo», añade la profesora Vila. Los números son elocuentes: en 2026, el 95% de los estudiantes aprobaron la PAU.
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