Mientras el Ayuntamiento de Madrid sigue buscando el encaje jurídico para poder poner coto a la selva de tuctuc que ha proliferado en espacios tan céntricos como el entorno del Palacio Real, la Iglesia de San Jerónimo y el Mercado de San Miguel, sigue sancionando los problemas de circulación y aparcamiento que generan estos vehículos con asiento y tres ruedas que llegaron a la ciudad como una propuesta turística exótica para recorrer el centro. En sus distintas campañas específicas, el consistorio les ha impuesto ya 3.676 sanciones en lo que va de año, según ha explicado este lunes el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en la comisión del ramo.Estas multas, ha precisado el responsable del área, no son por el ejercicio de esta actividad, «sino por el incumplimiento del Reglamento, es decir, por mal estacionamiento», ha destacado, especialmente en el entorno del Palacio Real y del Mercado de San Miguel , «que es donde se produce una mayor afluencia». De hecho, ha recordado, el consistorio modificó la normativa para que, además de la Policía Municipal, también los agentes y controladores del SER puedan sancionar estas actuaciones.«Hemos actuado en el ejercicio de nuestras competencias ante la ausencia de una normativa estatal que permitiera regular esta actividad de una manera distinta porque no se trata de un vehículo, no se trata de un VTC y, por tanto, no está bajo el paraguas normativo del Reglamento» de Circulación, ha aclarado.«Ojalá a partir del 29 de noviembre se pueda modificar el Reglamento de Circulación con una mayoría distinta a la que hay actualmente y se pueda establecer una regulación a nivel estatal que permita a los ayuntamientos también un mayor ejercicio competencial en ese tema», ha subrayado ante las preguntas de la concejala de Más Madrid Esther Gómez, que recordó que el consistorio prometió hace dos años poner coto a este fenómeno al que «no se aplica ningún tipo de tributo» y «afecta a la movilidad de la ciudad», además de entrar en «competencia desleal» con servicios regulados como los taxis. De hecho, la edil ha puesto el ejemplo de Alicante, también gobernada por los populares, que «restringe el acceso de este tipo de vehículos a toda su zona de baja de emisiones, lo cual, de facto, significa acabar con ellos».A tres bandasCarabante no ha obviado la «complejidad del marco normativo, donde existen competencias que ejerce la Administración del Estado, otras que tiene la Comunidad de Madrid y que en el caso del Ayuntamiento de Madrid se regula a través de las ordenanzas». Su parte en todo este entramado es, por tanto, «vigilar el escrupuloso cumplimiento del Reglamento de Circulación». De hecho, solo en la campaña de control especial puesta en marcha entre el 31 de marzo y el 6 de abril de 2025 se impusieron 148 sanciones, una media de 21 diarias.Asimismo, ha recordado que la instrucción en la que trabajan a tres bandas las áreas de Vicealcaldía, Turismo y Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad no tendrá carácter normativo, puesto que las competencias legislativas las sostiene tanto la Comunidad de Madrid como el Estado. «Las competencias en materia de turismo no son del ayuntamiento, solo tenemos las de promoción. Y las normas de transporte terrestre son de carácter estatal, por eso es complicado. Estamos a la espera de poder encajar todo jurídicamente y ver cómo podemos actuar con los tuctuc. Confío en que podamos presentar una propuesta a lo largo del segundo semestre», explicó en junio de este año en una entrevista con ABC el alcalde José Luis Martínez-Almeida, que recordó que su gobierno ya prohibió los patinetes de alquiler hace ya casi dos años, otro fenómeno que también se extendió rápidamente por las calles de la ciudad complicando la circulación por vías y aceras. «Entonces parecía que se nos iba a caer el mundo y no pasó nada». Mientras el Ayuntamiento de Madrid sigue buscando el encaje jurídico para poder poner coto a la selva de tuctuc que ha proliferado en espacios tan céntricos como el entorno del Palacio Real, la Iglesia de San Jerónimo y el Mercado de San Miguel, sigue sancionando los problemas de circulación y aparcamiento que generan estos vehículos con asiento y tres ruedas que llegaron a la ciudad como una propuesta turística exótica para recorrer el centro. En sus distintas campañas específicas, el consistorio les ha impuesto ya 3.676 sanciones en lo que va de año, según ha explicado este lunes el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en la comisión del ramo.Estas multas, ha precisado el responsable del área, no son por el ejercicio de esta actividad, «sino por el incumplimiento del Reglamento, es decir, por mal estacionamiento», ha destacado, especialmente en el entorno del Palacio Real y del Mercado de San Miguel , «que es donde se produce una mayor afluencia». De hecho, ha recordado, el consistorio modificó la normativa para que, además de la Policía Municipal, también los agentes y controladores del SER puedan sancionar estas actuaciones.«Hemos actuado en el ejercicio de nuestras competencias ante la ausencia de una normativa estatal que permitiera regular esta actividad de una manera distinta porque no se trata de un vehículo, no se trata de un VTC y, por tanto, no está bajo el paraguas normativo del Reglamento» de Circulación, ha aclarado.«Ojalá a partir del 29 de noviembre se pueda modificar el Reglamento de Circulación con una mayoría distinta a la que hay actualmente y se pueda establecer una regulación a nivel estatal que permita a los ayuntamientos también un mayor ejercicio competencial en ese tema», ha subrayado ante las preguntas de la concejala de Más Madrid Esther Gómez, que recordó que el consistorio prometió hace dos años poner coto a este fenómeno al que «no se aplica ningún tipo de tributo» y «afecta a la movilidad de la ciudad», además de entrar en «competencia desleal» con servicios regulados como los taxis. De hecho, la edil ha puesto el ejemplo de Alicante, también gobernada por los populares, que «restringe el acceso de este tipo de vehículos a toda su zona de baja de emisiones, lo cual, de facto, significa acabar con ellos».A tres bandasCarabante no ha obviado la «complejidad del marco normativo, donde existen competencias que ejerce la Administración del Estado, otras que tiene la Comunidad de Madrid y que en el caso del Ayuntamiento de Madrid se regula a través de las ordenanzas». Su parte en todo este entramado es, por tanto, «vigilar el escrupuloso cumplimiento del Reglamento de Circulación». De hecho, solo en la campaña de control especial puesta en marcha entre el 31 de marzo y el 6 de abril de 2025 se impusieron 148 sanciones, una media de 21 diarias.Asimismo, ha recordado que la instrucción en la que trabajan a tres bandas las áreas de Vicealcaldía, Turismo y Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad no tendrá carácter normativo, puesto que las competencias legislativas las sostiene tanto la Comunidad de Madrid como el Estado. «Las competencias en materia de turismo no son del ayuntamiento, solo tenemos las de promoción. Y las normas de transporte terrestre son de carácter estatal, por eso es complicado. Estamos a la espera de poder encajar todo jurídicamente y ver cómo podemos actuar con los tuctuc. Confío en que podamos presentar una propuesta a lo largo del segundo semestre», explicó en junio de este año en una entrevista con ABC el alcalde José Luis Martínez-Almeida, que recordó que su gobierno ya prohibió los patinetes de alquiler hace ya casi dos años, otro fenómeno que también se extendió rápidamente por las calles de la ciudad complicando la circulación por vías y aceras. «Entonces parecía que se nos iba a caer el mundo y no pasó nada».
Mientras el Ayuntamiento de Madrid sigue buscando el encaje jurídico para poder poner coto a la selva de tuctuc que ha proliferado en espacios tan céntricos como el entorno del Palacio Real, la Iglesia de San Jerónimo y el Mercado de San Miguel, sigue … sancionando los problemas de circulación y aparcamiento que generan estos vehículos con asiento y tres ruedas que llegaron a la ciudad como una propuesta turística exótica para recorrer el centro. En sus distintas campañas específicas, el consistorio les ha impuesto ya 3.676 sanciones en lo que va de año, según ha explicado este lunes el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en la comisión del ramo.
Estas multas, ha precisado el responsable del área, no son por el ejercicio de esta actividad, «sino por el incumplimiento del Reglamento, es decir, por mal estacionamiento», ha destacado, especialmente en el entorno del Palacio Real y del Mercado de San Miguel, «que es donde se produce una mayor afluencia». De hecho, ha recordado, el consistorio modificó la normativa para que, además de la Policía Municipal, también los agentes y controladores del SER puedan sancionar estas actuaciones.
«Hemos actuado en el ejercicio de nuestras competencias ante la ausencia de una normativa estatal que permitiera regular esta actividad de una manera distinta porque no se trata de un vehículo, no se trata de un VTC y, por tanto, no está bajo el paraguas normativo del Reglamento» de Circulación, ha aclarado.
Noticia relacionada
«Ojalá a partir del 29 de noviembre se pueda modificar el Reglamento de Circulación con una mayoría distinta a la que hay actualmente y se pueda establecer una regulación a nivel estatal que permita a los ayuntamientos también un mayor ejercicio competencial en ese tema», ha subrayado ante las preguntas de la concejala de Más Madrid Esther Gómez, que recordó que el consistorio prometió hace dos años poner coto a este fenómeno al que «no se aplica ningún tipo de tributo» y «afecta a la movilidad de la ciudad», además de entrar en «competencia desleal» con servicios regulados como los taxis. De hecho, la edil ha puesto el ejemplo de Alicante, también gobernada por los populares, que «restringe el acceso de este tipo de vehículos a toda su zona de baja de emisiones, lo cual, de facto, significa acabar con ellos».
A tres bandas
Carabante no ha obviado la «complejidad del marco normativo, donde existen competencias que ejerce la Administración del Estado, otras que tiene la Comunidad de Madrid y que en el caso del Ayuntamiento de Madrid se regula a través de las ordenanzas». Su parte en todo este entramado es, por tanto, «vigilar el escrupuloso cumplimiento del Reglamento de Circulación». De hecho, solo en la campaña de control especial puesta en marcha entre el 31 de marzo y el 6 de abril de 2025 se impusieron 148 sanciones, una media de 21 diarias.
Asimismo, ha recordado que la instrucción en la que trabajan a tres bandas las áreas de Vicealcaldía, Turismo y Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad no tendrá carácter normativo, puesto que las competencias legislativas las sostiene tanto la Comunidad de Madrid como el Estado. «Las competencias en materia de turismo no son del ayuntamiento, solo tenemos las de promoción. Y las normas de transporte terrestre son de carácter estatal, por eso es complicado. Estamos a la espera de poder encajar todo jurídicamente y ver cómo podemos actuar con los tuctuc. Confío en que podamos presentar una propuesta a lo largo del segundo semestre», explicó en junio de este año en una entrevista con ABC el alcalde José Luis Martínez-Almeida, que recordó que su gobierno ya prohibió los patinetes de alquiler hace ya casi dos años, otro fenómeno que también se extendió rápidamente por las calles de la ciudad complicando la circulación por vías y aceras. «Entonces parecía que se nos iba a caer el mundo y no pasó nada».
RSS de noticias de espana

