Hansi Flick ya está desde este jueves en la Ciudad Deportiva Joan Gamper para empezar a planificar la pretemporada azulgrana, que arrancará el 13 de julio con las pertinentes pruebas médicas para los futbolistas que no participaron en el Mundial. También habrá internacionales como Frenkie de Jong, Raphinha o Ronald Araújo tras la eliminación de sus respectivas selecciones en la Copa del Mundo. El resto se irá incorporando de manera escalonada, respetando siempre las tres semanas de vacaciones.
El club busca reforzar la plantilla antes de que vuelva a limitarse su margen salarial y la emisión de bonos respaldada por los derechos televisivos permitirá acelerar la planificación deportiva de Flick
Hansi Flick ya está desde este jueves en la Ciudad Deportiva Joan Gamper para empezar a planificar la pretemporada azulgrana, que arrancará el 13 de julio con las pertinentes pruebas médicas para los futbolistas que no participaron en el Mundial. También habrá internacionales como Frenkie de Jong, Raphinha o Ronald Araújo tras la eliminación de sus respectivas selecciones en la Copa del Mundo. El resto se irá incorporando de manera escalonada, respetando siempre las tres semanas de vacaciones.
También llegarán nuevos fichajes. Además del ya anunciado Anthony Gordon, el Barcelona confía en incorporar a João Cancelo, Karim Adeyemi y un delantero centro siendo Julián Álvarez el deseado. Para afrontar con garantías el actual mercado de fichajes, el club adelantará el cobro de 210 millones de euros mediante la emisión de bonos respaldados por los futuros ingresos de los derechos televisivos. Según detalla el último informe de la agencia internacional de calificación crediticia Morningstar DBRS, la entidad prevé ingresar 105 millones de euros en julio y otros 105 millones en noviembre de 2026. A medida que vaya percibiendo estos importes, irá amortizando la deuda derivada de la operación.

Según fuentes del club, se trata de una emisión respaldada por ingresos futuros ya garantizados por los derechos televisivos. No es una palanca, ya que no supone la venta de activos, sino un anticipo sobre ingresos asegurados por lo que, tal y como figura en los estatutos del FC Barcelona, la emisión de deuda no requiere por sí sola la aprobación de la Asamblea de Compromisarios. La junta directiva puede acudir a financiación ordinaria si se mantiene dentro de los límites autorizados y de sus competencias.
Este adelanto llega después de que el Barcelona regresara a la regla 1-1 del fair play financiero de LaLiga por primera vez desde la temporada 2019-2020, favorecido por el retorno al Spotify Camp Nou, aunque con un aforo limitado, a mediados del pasado curso. El objetivo es aprovechar la actual ventana de fichajes, ya que fuentes del club admiten que el próximo verano, con la instalación de la cubierta del estadio y el regreso temporal a Montjuïc, la entidad volverá a estar excedida en términos de límite salarial. Por ello, la intención es reforzar la plantilla pensando en las dos próximas temporadas.
El informe de Morningstar DBRS también contempla una financiación adicional de 300 millones de euros para completar las obras del Espai Barça
El informe de Morningstar DBRS también contempla una financiación adicional de 300 millones de euros para completar las obras del Espai Barça, una operación que el club todavía no ha comunicado oficialmente y que deberá presentar en la asamblea de socios compromisarios prevista para septiembre. También ha llegado el momento de iniciar, este mes de julio, la devolución del crédito de 1.460 millones de euros. De aprobarse la nueva inyección de 300 millones, el coste total del proyecto superaría ampliamente los 2.000 millones.
Morningstar DBRS ha rebajado su perspectiva de “positiva” a “estable” debido a las nuevas necesidades de financiación.
Pese a ello, la agencia mantiene la calificación BBB para el Barcelona y destaca la “solidez” del club, “sustentada en una de las marcas deportivas más reconocidas del mundo, una elevada capacidad de generación de ingresos, un fuerte posicionamiento comercial y una competitividad deportiva sostenida”.
No obstante, aunque considera que la entidad mantiene una capacidad adecuada para cumplir con sus obligaciones financieras, Morningstar DBRS ha rebajado su perspectiva de “positiva” a “estable” debido a las nuevas necesidades de financiación. Aun así, prevé “una mejora progresiva del perfil financiero de la entidad a partir de 2028, una vez el nuevo estadio funcione a pleno rendimiento”.
Asimismo, la agencia estima que los ingresos totales del Barcelona superarán los 1.000 millones de euros en el ejercicio fiscal de 2026 y alcanzarán aproximadamente los 1.200 millones en 2028, a medida que el estadio renovado se acerque a su plena capacidad operativa.
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