El congresista republicano Mario Díaz-Balart , autor de un informe aprobado en abril por la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que afirma que Ceuta y Melilla están «ubicadas en territorio marroquí» y que «siguen siendo objeto de la histórica reivindicación de Marruecos», rechaza que ese lenguaje implique un reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre ambas ciudades. En conversación con ABC , sostiene que el documento no modifica la posición oficial de EE.UU., no afirma que Ceuta y Melilla pertenezcan a Marruecos ni reclama de modo alguno su transferencia. El veterano legislador explica que el objetivo del pasaje era poner de relieve la histórica relación entre Washington y Rabat, recordar que Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y expresar el apoyo del Congreso a que el secretario de Estado impulse el diálogo diplomático entre Marruecos y España sobre esta cuestión. En ese contexto, añade, el informe se limita a señalar que Ceuta y Melilla están administradas por España, que se encuentran en territorio marroquí desde un punto de vista geográfico y que siguen siendo objeto de una reivindicación histórica por parte de Marruecos. Según Díaz-Balart, el propósito del texto era subrayar la importancia estratégica de la relación con Rabat, no anticipar una decisión de Washington sobre el futuro de las dos ciudades.—¿Qué pretendía el informe aprobado en abril por el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes en el que se menciona a Ceuta y Melilla?—Lo primero que hace ese informe es mencionar la relación entre EE.UU. y Marruecos y explicar por qué existe esa relación. Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y desde entonces ambos países han mantenido una relación muy estrecha durante más de doscientos años. Eso es lo primero que recoge el texto. Después habla de este asunto, que siempre ha sido un tema importante para Marruecos y, obviamente, también para España. Lo que hace el informe es pedir al secretario de Estado que haga todo lo posible para que esa cuestión se mantenga dentro del ámbito diplomático. El lenguaje está ahí para verlo. No es un texto complicado ni confuso. Es muy sencillo. He visto muchas cosas que se han dicho en redes sociales , pero basta con leer el informe. Está muy claro lo que dice. Lo que sí menciona expresamente es la relación entre EE.UU. y Marruecos, que es una relación sumamente larga e importante. También es cierto que la relación entre el actual Gobierno de España y Estados Unidos no ha sido la mejor, aunque creo que eso responde al Gobierno español actual y no a la relación histórica entre ambos países, porque hemos tenido momentos de muy buena relación con distintos gobiernos españoles. Pero el lenguaje del informe es el que es y cualquiera puede leerlo.—¿Debe interpretarse ese informe como un reconocimiento por parte de los republicanos de la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla?—Si uno lee el texto , verá que lo que hace es respaldar la labor del secretario de Estado en las conversaciones que pueda haber entre Marruecos y España. El informe pide o apoya que el secretario continúe haciendo ese trabajo diplomático. Eso es exactamente lo que dice. No se está descubriendo nada nuevo. No introduce una posición distinta ni hace nada extraordinario. Lo que sí hace es reconocer la relación muy especial que existe entre EE.UU. y Marruecos, una relación que siempre ha sido importante y que sigue siéndolo hoy. Eso sí aparece en el informe y ese reconocimiento forma parte del sentido del texto.—Una de las expresiones que más debate ha generado es la referencia a Ceuta y Melilla como «territorio marroquí». ¿Cómo explica esa formulación?—Yo creo que esa expresión responde a una cuestión geográfica. Basta con mirar un mapa. Igual que el Peñón de Gibraltar está situado en la península ibérica, Ceuta y Melilla están situadas en el norte de África. Eso es un hecho. No es una cuestión política; es una cuestión geográfica. Esa es la realidad. Hay una frontera que separa ambos territorios, pero geográficamente están en el norte de África. Yo interpreto esa frase en ese sentido. No como una declaración política, sino como una referencia geográfica.«Considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa»—Los republicanos también han denunciado el uso de la inmigración como instrumento de presión. ¿Cómo valora esa cuestión en la relación entre Marruecos y España?—Todo lo relacionado con la situación migratoria de España y con la forma en que Europa afronta ese fenómeno corresponde a España y a Europa. Lo hemos visto recientemente con el debate abierto en distintos países europeos y con las posiciones expresadas por algunos gobiernos. La decisión sobre cómo tratar la inmigración corresponde al Gobierno de España. Ahora bien, también hemos visto en EE.UU. durante los últimos cuatro años que las políticas de un gobierno pueden incentivar o desincentivar la inmigración ilegal. Evidentemente, considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa. No es un problema de EE.UU. Lo que sí corresponde a EE.UU. es reconocer la relación especial que mantiene con Marruecos. Y también es una pena que una relación históricamente tan positiva con España no lo sea hoy, pero eso responde a decisiones del Gobierno español, a su relación con Estados Unidos, a determinadas posiciones dentro de la OTAN y a otros asuntos. «La relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas»—¿Por qué se resiente de ese modo la relación bilateral hoy con España?—Yo creo que la relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas. Pero quiero precisar que hablo de la relación con el Gobierno de España. Históricamente EE.UU. ha mantenido muy buenas relaciones con España. Siempre ha habido diferencias o presiones en distintos momentos, pero la situación actual es especialmente complicada. Hay varios asuntos que han generado problemas y que son conocidos. Al mismo tiempo, la relación entre EE.UU. y Marruecos realmente no puede ser mejor. Es una relación histórica que el propio informe reconoce. Incluso menciona el tratado histórico entre ambos países. Esos son hechos históricos. Lo que el informe recoge es precisamente esa realidad: que la relación entre EE.UU. y Marruecos es extraordinariamente positiva, mientras que la relación con el Gobierno español atraviesa un momento mucho más complicado. Eso puede cambiar en el futuro, pero hoy esa es la situación.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El PP ve «difícil» lograr un pacto con el Gobierno para reformar de urgencia la ley de extranjería noticia Si Francia critica la carta suscrita por 22 países de la UE por «instrumentalizar la oleada migratoria» en Ceuta noticia Si El Gobierno tendrá que reubicar en la península a centenares de menores que han llegado a Ceuta noticia Si El presidente de Melilla carga contra el Gobierno por la gestión de la crisis: «¿Qué le deben a Marruecos?» noticia Si El monte ceutí, escondite de los inmigrantes que no quieren volver noticia Si Albares culpa de la crisis de Ceuta a «una sincronización de la internacional reaccionaria» noticia Si Indignación y tristeza de los vecinos: «La ciudad ha sido abandonada»—¿Considera que la posición de EE.UU. sobre el Sáhara Occidental, que está bajo soberanía marroquí, está ya consolidada?—Sí. Yo diría que esa posición lleva ya varias presidencias establecida. Es una política que se ha ido consolidando y formalizando con el paso del tiempo. En mi opinión, precisamente una de las razones por las que esa posición ha terminado consolidándose es la relación histórica que existe entre EE.UU. y Marruecos. Esa relación viene de muy atrás y forma parte del contexto en el que se ha desarrollado esa política.—Si en el futuro Marruecos decidiera volver a plantear la cuestión de Ceuta y Melilla, ¿qué postura cree que adoptaría EE.UU.?—No quiero comentar cuál podría ser la posición de EE.UU. en una situación hipotética. Lo que sí puedo decir es que la relación entre EE.UU. y Marruecos no puede ser mejor. También es cierto que la relación con el actual Gobierno de España atraviesa un momento más difícil, aunque sigue siendo una relación importante. España tiene sus propios problemas internos y esos son asuntos de España. Lo que sí creo es que entre aliados y amigos las diferencias se resuelven, y precisamente por eso las alianzas son importantes y hay que protegerlas y cultivarlas. El congresista republicano Mario Díaz-Balart , autor de un informe aprobado en abril por la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que afirma que Ceuta y Melilla están «ubicadas en territorio marroquí» y que «siguen siendo objeto de la histórica reivindicación de Marruecos», rechaza que ese lenguaje implique un reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre ambas ciudades. En conversación con ABC , sostiene que el documento no modifica la posición oficial de EE.UU., no afirma que Ceuta y Melilla pertenezcan a Marruecos ni reclama de modo alguno su transferencia. El veterano legislador explica que el objetivo del pasaje era poner de relieve la histórica relación entre Washington y Rabat, recordar que Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y expresar el apoyo del Congreso a que el secretario de Estado impulse el diálogo diplomático entre Marruecos y España sobre esta cuestión. En ese contexto, añade, el informe se limita a señalar que Ceuta y Melilla están administradas por España, que se encuentran en territorio marroquí desde un punto de vista geográfico y que siguen siendo objeto de una reivindicación histórica por parte de Marruecos. Según Díaz-Balart, el propósito del texto era subrayar la importancia estratégica de la relación con Rabat, no anticipar una decisión de Washington sobre el futuro de las dos ciudades.—¿Qué pretendía el informe aprobado en abril por el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes en el que se menciona a Ceuta y Melilla?—Lo primero que hace ese informe es mencionar la relación entre EE.UU. y Marruecos y explicar por qué existe esa relación. Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y desde entonces ambos países han mantenido una relación muy estrecha durante más de doscientos años. Eso es lo primero que recoge el texto. Después habla de este asunto, que siempre ha sido un tema importante para Marruecos y, obviamente, también para España. Lo que hace el informe es pedir al secretario de Estado que haga todo lo posible para que esa cuestión se mantenga dentro del ámbito diplomático. El lenguaje está ahí para verlo. No es un texto complicado ni confuso. Es muy sencillo. He visto muchas cosas que se han dicho en redes sociales , pero basta con leer el informe. Está muy claro lo que dice. Lo que sí menciona expresamente es la relación entre EE.UU. y Marruecos, que es una relación sumamente larga e importante. También es cierto que la relación entre el actual Gobierno de España y Estados Unidos no ha sido la mejor, aunque creo que eso responde al Gobierno español actual y no a la relación histórica entre ambos países, porque hemos tenido momentos de muy buena relación con distintos gobiernos españoles. Pero el lenguaje del informe es el que es y cualquiera puede leerlo.—¿Debe interpretarse ese informe como un reconocimiento por parte de los republicanos de la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla?—Si uno lee el texto , verá que lo que hace es respaldar la labor del secretario de Estado en las conversaciones que pueda haber entre Marruecos y España. El informe pide o apoya que el secretario continúe haciendo ese trabajo diplomático. Eso es exactamente lo que dice. No se está descubriendo nada nuevo. No introduce una posición distinta ni hace nada extraordinario. Lo que sí hace es reconocer la relación muy especial que existe entre EE.UU. y Marruecos, una relación que siempre ha sido importante y que sigue siéndolo hoy. Eso sí aparece en el informe y ese reconocimiento forma parte del sentido del texto.—Una de las expresiones que más debate ha generado es la referencia a Ceuta y Melilla como «territorio marroquí». ¿Cómo explica esa formulación?—Yo creo que esa expresión responde a una cuestión geográfica. Basta con mirar un mapa. Igual que el Peñón de Gibraltar está situado en la península ibérica, Ceuta y Melilla están situadas en el norte de África. Eso es un hecho. No es una cuestión política; es una cuestión geográfica. Esa es la realidad. Hay una frontera que separa ambos territorios, pero geográficamente están en el norte de África. Yo interpreto esa frase en ese sentido. No como una declaración política, sino como una referencia geográfica.«Considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa»—Los republicanos también han denunciado el uso de la inmigración como instrumento de presión. ¿Cómo valora esa cuestión en la relación entre Marruecos y España?—Todo lo relacionado con la situación migratoria de España y con la forma en que Europa afronta ese fenómeno corresponde a España y a Europa. Lo hemos visto recientemente con el debate abierto en distintos países europeos y con las posiciones expresadas por algunos gobiernos. La decisión sobre cómo tratar la inmigración corresponde al Gobierno de España. Ahora bien, también hemos visto en EE.UU. durante los últimos cuatro años que las políticas de un gobierno pueden incentivar o desincentivar la inmigración ilegal. Evidentemente, considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa. No es un problema de EE.UU. Lo que sí corresponde a EE.UU. es reconocer la relación especial que mantiene con Marruecos. Y también es una pena que una relación históricamente tan positiva con España no lo sea hoy, pero eso responde a decisiones del Gobierno español, a su relación con Estados Unidos, a determinadas posiciones dentro de la OTAN y a otros asuntos. «La relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas»—¿Por qué se resiente de ese modo la relación bilateral hoy con España?—Yo creo que la relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas. Pero quiero precisar que hablo de la relación con el Gobierno de España. Históricamente EE.UU. ha mantenido muy buenas relaciones con España. Siempre ha habido diferencias o presiones en distintos momentos, pero la situación actual es especialmente complicada. Hay varios asuntos que han generado problemas y que son conocidos. Al mismo tiempo, la relación entre EE.UU. y Marruecos realmente no puede ser mejor. Es una relación histórica que el propio informe reconoce. Incluso menciona el tratado histórico entre ambos países. Esos son hechos históricos. Lo que el informe recoge es precisamente esa realidad: que la relación entre EE.UU. y Marruecos es extraordinariamente positiva, mientras que la relación con el Gobierno español atraviesa un momento mucho más complicado. Eso puede cambiar en el futuro, pero hoy esa es la situación.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El PP ve «difícil» lograr un pacto con el Gobierno para reformar de urgencia la ley de extranjería noticia Si Francia critica la carta suscrita por 22 países de la UE por «instrumentalizar la oleada migratoria» en Ceuta noticia Si El Gobierno tendrá que reubicar en la península a centenares de menores que han llegado a Ceuta noticia Si El presidente de Melilla carga contra el Gobierno por la gestión de la crisis: «¿Qué le deben a Marruecos?» noticia Si El monte ceutí, escondite de los inmigrantes que no quieren volver noticia Si Albares culpa de la crisis de Ceuta a «una sincronización de la internacional reaccionaria» noticia Si Indignación y tristeza de los vecinos: «La ciudad ha sido abandonada»—¿Considera que la posición de EE.UU. sobre el Sáhara Occidental, que está bajo soberanía marroquí, está ya consolidada?—Sí. Yo diría que esa posición lleva ya varias presidencias establecida. Es una política que se ha ido consolidando y formalizando con el paso del tiempo. En mi opinión, precisamente una de las razones por las que esa posición ha terminado consolidándose es la relación histórica que existe entre EE.UU. y Marruecos. Esa relación viene de muy atrás y forma parte del contexto en el que se ha desarrollado esa política.—Si en el futuro Marruecos decidiera volver a plantear la cuestión de Ceuta y Melilla, ¿qué postura cree que adoptaría EE.UU.?—No quiero comentar cuál podría ser la posición de EE.UU. en una situación hipotética. Lo que sí puedo decir es que la relación entre EE.UU. y Marruecos no puede ser mejor. También es cierto que la relación con el actual Gobierno de España atraviesa un momento más difícil, aunque sigue siendo una relación importante. España tiene sus propios problemas internos y esos son asuntos de España. Lo que sí creo es que entre aliados y amigos las diferencias se resuelven, y precisamente por eso las alianzas son importantes y hay que protegerlas y cultivarlas.
El congresista republicano Mario Díaz-Balart, autor de un informe aprobado en abril por la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que afirma que Ceuta y Melilla están «ubicadas en territorio marroquí» y que «siguen siendo objeto de … la histórica reivindicación de Marruecos», rechaza que ese lenguaje implique un reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre ambas ciudades. En conversación con ABC, sostiene que el documento no modifica la posición oficial de EE.UU., no afirma que Ceuta y Melilla pertenezcan a Marruecos ni reclama de modo alguno su transferencia. El veterano legislador explica que el objetivo del pasaje era poner de relieve la histórica relación entre Washington y Rabat, recordar que Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y expresar el apoyo del Congreso a que el secretario de Estado impulse el diálogo diplomático entre Marruecos y España sobre esta cuestión. En ese contexto, añade, el informe se limita a señalar que Ceuta y Melilla están administradas por España, que se encuentran en territorio marroquí desde un punto de vista geográfico y que siguen siendo objeto de una reivindicación histórica por parte de Marruecos. Según Díaz-Balart, el propósito del texto era subrayar la importancia estratégica de la relación con Rabat, no anticipar una decisión de Washington sobre el futuro de las dos ciudades.
Pregunta: ¿Qué pretendía el informe aprobado en abril por el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes en el que se menciona a Ceuta y Melilla?
Respuesta: Lo primero que hace ese informe es mencionar la relación entre EE.UU. y Marruecos y explicar por qué existe esa relación. Marruecos fue el primer país en reconocer a EE.UU. y desde entonces ambos países han mantenido una relación muy estrecha durante más de doscientos años. Eso es lo primero que recoge el texto. Después habla de este asunto, que siempre ha sido un tema importante para Marruecos y, obviamente, también para España. Lo que hace el informe es pedir al secretario de Estado que haga todo lo posible para que esa cuestión se mantenga dentro del ámbito diplomático. El lenguaje está ahí para verlo. No es un texto complicado ni confuso. Es muy sencillo. He visto muchas cosas que se han dicho en redes sociales, pero basta con leer el informe. Está muy claro lo que dice. Lo que sí menciona expresamente es la relación entre EE.UU. y Marruecos, que es una relación sumamente larga e importante. También es cierto que la relación entre el actual Gobierno de España y Estados Unidos no ha sido la mejor, aunque creo que eso responde al Gobierno español actual y no a la relación histórica entre ambos países, porque hemos tenido momentos de muy buena relación con distintos gobiernos españoles. Pero el lenguaje del informe es el que es y cualquiera puede leerlo.
Pregunta: ¿Debe interpretarse ese informe como un reconocimiento por parte de los republicanos de la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla?
Respuesta: Si uno lee el texto, verá que lo que hace es respaldar la labor del secretario de Estado en las conversaciones que pueda haber entre Marruecos y España. El informe pide o apoya que el secretario continúe haciendo ese trabajo diplomático. Eso es exactamente lo que dice. No se está descubriendo nada nuevo. No introduce una posición distinta ni hace nada extraordinario. Lo que sí hace es reconocer la relación muy especial que existe entre EE.UU. y Marruecos, una relación que siempre ha sido importante y que sigue siéndolo hoy. Eso sí aparece en el informe y ese reconocimiento forma parte del sentido del texto.
Pregunta: Una de las expresiones que más debate ha generado es la referencia a Ceuta y Melilla como «territorio marroquí». ¿Cómo explica esa formulación?
Respuesta: Yo creo que esa expresión responde a una cuestión geográfica. Basta con mirar un mapa. Igual que el Peñón de Gibraltar está situado en la península ibérica, Ceuta y Melilla están situadas en el norte de África. Eso es un hecho. No es una cuestión política; es una cuestión geográfica. Esa es la realidad. Hay una frontera que separa ambos territorios, pero geográficamente están en el norte de África. Yo interpreto esa frase en ese sentido. No como una declaración política, sino como una referencia geográfica.
«Considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa»
Pregunta: Los republicanos también han denunciado el uso de la inmigración como instrumento de presión. ¿Cómo valora esa cuestión en la relación entre Marruecos y España?
Respuesta: Todo lo relacionado con la situación migratoria de España y con la forma en que Europa afronta ese fenómeno corresponde a España y a Europa. Lo hemos visto recientemente con el debate abierto en distintos países europeos y con las posiciones expresadas por algunos gobiernos. La decisión sobre cómo tratar la inmigración corresponde al Gobierno de España. Ahora bien, también hemos visto en EE.UU. durante los últimos cuatro años que las políticas de un gobierno pueden incentivar o desincentivar la inmigración ilegal. Evidentemente, considero que las políticas actuales de España están incentivando la inmigración, pero ese es un problema de España y de Europa. No es un problema de EE.UU. Lo que sí corresponde a EE.UU. es reconocer la relación especial que mantiene con Marruecos. Y también es una pena que una relación históricamente tan positiva con España no lo sea hoy, pero eso responde a decisiones del Gobierno español, a su relación con Estados Unidos, a determinadas posiciones dentro de la OTAN y a otros asuntos.
«La relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas»
Pregunta: ¿Por qué se resiente de ese modo la relación bilateral hoy con España?
Respuesta: Yo creo que la relación entre EE.UU. y España atraviesa el peor momento de las últimas décadas. Pero quiero precisar que hablo de la relación con el Gobierno de España. Históricamente EE.UU. ha mantenido muy buenas relaciones con España. Siempre ha habido diferencias o presiones en distintos momentos, pero la situación actual es especialmente complicada. Hay varios asuntos que han generado problemas y que son conocidos. Al mismo tiempo, la relación entre EE.UU. y Marruecos realmente no puede ser mejor. Es una relación histórica que el propio informe reconoce. Incluso menciona el tratado histórico entre ambos países. Esos son hechos históricos. Lo que el informe recoge es precisamente esa realidad: que la relación entre EE.UU. y Marruecos es extraordinariamente positiva, mientras que la relación con el Gobierno español atraviesa un momento mucho más complicado. Eso puede cambiar en el futuro, pero hoy esa es la situación.
Pregunta: ¿Considera que la posición de EE.UU. sobre el Sáhara Occidental, que está bajo soberanía marroquí, está ya consolidada?
Respuesta: Sí. Yo diría que esa posición lleva ya varias presidencias establecida. Es una política que se ha ido consolidando y formalizando con el paso del tiempo. En mi opinión, precisamente una de las razones por las que esa posición ha terminado consolidándose es la relación histórica que existe entre EE.UU. y Marruecos. Esa relación viene de muy atrás y forma parte del contexto en el que se ha desarrollado esa política.
Pregunta: Si en el futuro Marruecos decidiera volver a plantear la cuestión de Ceuta y Melilla, ¿qué postura cree que adoptaría EE.UU.?
Respuesta: No quiero comentar cuál podría ser la posición de EE.UU. en una situación hipotética. Lo que sí puedo decir es que la relación entre EE.UU. y Marruecos no puede ser mejor. También es cierto que la relación con el actual Gobierno de España atraviesa un momento más difícil, aunque sigue siendo una relación importante. España tiene sus propios problemas internos y esos son asuntos de España. Lo que sí creo es que entre aliados y amigos las diferencias se resuelven, y precisamente por eso las alianzas son importantes y hay que protegerlas y cultivarlas.
RSS de noticias de espana

