Puente Genil volvió a situar el flamenco en el centro de su programación con la celebración de la sexagésima edición del Festival de Cante Grande ‘Fosforito’. Y es que la cita, celebrada este pasado 14 de agosto en la Caseta Municipal, tuvo en esta ocasión un significado diferente, pues no solo se convirtió en una nueva edición de un festival consolidado, sino en la primera que se celebraba con el maestro estando ausente.Durante toda una noche, el cante sirvió como principal vehículo para recordar su trayectoria y su estrecha vinculación con Puente Genil. El festival, presentado por Lourdes Gálvez del Postigo, abrió su programación con el baile de Inmaculada Carmona y su cuadro flamenco, que ofrecieron una puesta en escena poderosa, elegante y profundamente expresiva, dando paso después al cante del cantaor local David Pino, que estuvo acompañado por las guitarras de Gabriel Expósito y José Tomás al toque, aportando la hondura y el rigor que caracterizan su trayectoria.A continuación, fue el turno de Mayte Martín, que contó con la guitarra de José Gálvez, para desplegar su sensibilidad única, capaz de convertir cada matiz en emoción pura. Por su parte, El Pele volvió a demostrar que es una leyenda viva en una actuación en la que estuvo acompañado por el Niño Seve. La noche continuó con María Terremoto , que actuó junto a Nono Jero llena de fuerza y juventud. El broche de oro corrió a cargo del cantaor local Julián Estrada que, con sello pontanés, cerró el festival acompañado a la guitarra por Manuel Silveria y Jesús Zarrias. Más allá de la nómina de artistas, el festival mantuvo el cante como eje de una noche planteada como homenaje a Fosforito, donde cada intérprete aportó su propio registro a una celebración en la que la figura del maestro estuvo presente como referencia, sin restar protagonismo a las actuaciones ni convertir el encuentro en un acto meramente conmemorativo. Puente Genil reivindicó así una parte esencial de su historia cultural y de su relación con el flamenco en un escenario que volvió a llenarse de cante, guitarra y baile ante un millar de aficionados. En esta sexagésima edición estuvieron presentes el alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco; Gabriel Duque, diputado de Cultura de la Diputación de Córdoba; María Delgado, concejal delegada de Educación, Cultura y Turismo en el Ayuntamiento del municipio; y familiares de ‘Fosforito’, entre otras autoridades. El encuentro quedará así en la memoria de todos los que estuvieron presentes y fueron testigos de una noche especialmente significativa para el flamenco de Puente Genil. Seis décadas después de su creación, el certamen volvió a reunir a artistas y público en torno a un legado que forma parte de la historia flamenca de la localidad y que, en esta edición, adquirió un significado especial con el recuerdo de Fosforito. Puente Genil volvió a situar el flamenco en el centro de su programación con la celebración de la sexagésima edición del Festival de Cante Grande ‘Fosforito’. Y es que la cita, celebrada este pasado 14 de agosto en la Caseta Municipal, tuvo en esta ocasión un significado diferente, pues no solo se convirtió en una nueva edición de un festival consolidado, sino en la primera que se celebraba con el maestro estando ausente.Durante toda una noche, el cante sirvió como principal vehículo para recordar su trayectoria y su estrecha vinculación con Puente Genil. El festival, presentado por Lourdes Gálvez del Postigo, abrió su programación con el baile de Inmaculada Carmona y su cuadro flamenco, que ofrecieron una puesta en escena poderosa, elegante y profundamente expresiva, dando paso después al cante del cantaor local David Pino, que estuvo acompañado por las guitarras de Gabriel Expósito y José Tomás al toque, aportando la hondura y el rigor que caracterizan su trayectoria.A continuación, fue el turno de Mayte Martín, que contó con la guitarra de José Gálvez, para desplegar su sensibilidad única, capaz de convertir cada matiz en emoción pura. Por su parte, El Pele volvió a demostrar que es una leyenda viva en una actuación en la que estuvo acompañado por el Niño Seve. La noche continuó con María Terremoto , que actuó junto a Nono Jero llena de fuerza y juventud. El broche de oro corrió a cargo del cantaor local Julián Estrada que, con sello pontanés, cerró el festival acompañado a la guitarra por Manuel Silveria y Jesús Zarrias. Más allá de la nómina de artistas, el festival mantuvo el cante como eje de una noche planteada como homenaje a Fosforito, donde cada intérprete aportó su propio registro a una celebración en la que la figura del maestro estuvo presente como referencia, sin restar protagonismo a las actuaciones ni convertir el encuentro en un acto meramente conmemorativo. Puente Genil reivindicó así una parte esencial de su historia cultural y de su relación con el flamenco en un escenario que volvió a llenarse de cante, guitarra y baile ante un millar de aficionados. En esta sexagésima edición estuvieron presentes el alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco; Gabriel Duque, diputado de Cultura de la Diputación de Córdoba; María Delgado, concejal delegada de Educación, Cultura y Turismo en el Ayuntamiento del municipio; y familiares de ‘Fosforito’, entre otras autoridades. El encuentro quedará así en la memoria de todos los que estuvieron presentes y fueron testigos de una noche especialmente significativa para el flamenco de Puente Genil. Seis décadas después de su creación, el certamen volvió a reunir a artistas y público en torno a un legado que forma parte de la historia flamenca de la localidad y que, en esta edición, adquirió un significado especial con el recuerdo de Fosforito.
Puente Genil volvió a situar el flamenco en el centro de su programación con la celebración de la sexagésima edición del Festival de Cante Grande «Fosforito». Y es que la cita, que arrancó en la noche del viernes en la Caseta Municipal tras el … encendido del alumbrado de la Feria, tuvo en esta ocasión un significado diferente, pues no solo se convirtió en una nueva edición de un festival consolidado, sino en la primera que se celebraba con el maestro estando ausente en dicho encuentro.
Durante toda una noche, el cante sirvió como principal vehículo para recordar su trayectoria y su estrecha vinculación con Puente Genil. El festival, presentado por Lourdes Gálvez del Postigo, abrió su programación con el baile de Inmaculada Carmona y su cuadro flamenco, que ofrecieron una puesta en escena poderosa, elegante y profundamente expresiva, dando paso después al cante del cantaor local David Pino, que estuvo acompañado por las guitarras de Gabriel Expósito y José Tomás al toque, aportando la hondura y el rigor que caracterizan su trayectoria.
Noticia relacionada
A continuación, fue el turno de Mayte Martín, que contó con la guitarra de José Gálvez, para desplegar su sensibilidad única, capaz de convertir cada matiz en emoción pura. Por su parte, El Pele volvió a demostrar que es una leyenda viva en una actuación en la que estuvo acompañado por el Niño Seve. La noche continuó con María Terremoto, que actuó junto a Nono Jero llena de fuerza y juventud.
El broche de oro corrió a cargo del cantaor local Julián Estrada que, con sello pontanés, cerró el festival acompañado a la guitarra por Manuel Silveria y Jesús Zarrias. Más allá de la nómina de artistas, el festival mantuvo el cante como eje de una noche planteada como homenaje a Fosforito, donde cada intérprete aportó su propio registro a una celebración en la que la figura del maestro estuvo presente como referencia, sin restar protagonismo a las actuaciones ni convertir el encuentro en un acto meramente conmemorativo.
Una cita que quedará en la memoria
Puente Genil reivindicó así una parte esencial de su historia cultural y de su relación con el flamenco en un escenario que volvió a llenarse de cante, guitarra y baile ante un millar de aficionados.
En esta sexagésima edición estuvieron presentes el alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco; Gabriel Duque, diputado de Cultura de la Diputación de Córdoba; María Delgado, concejal delegada de Educación, Cultura y Turismo en el Ayuntamiento del municipio; y familiares de «Fosforito», entre otras autoridades. El encuentro quedará así en la memoria de todos los que estuvieron presentes y fueron testigos de una noche especialmente significativa para el flamenco de Puente Genil. Seis décadas después de su creación, el certamen volvió a reunir a artistas y público en torno a un legado que forma parte de la historia flamenca de la localidad y que, en esta edición, adquirió un significado especial con el recuerdo de Fosforito.
RSS de noticias de espana
