El Parlamento de Hungría aprobó este lunes una enmienda constitucional que persigue, entre otras cosas, conseguir la marcha o el cese del presidente Tamás Sulyok, a quien el primer ministro, Péter Magyar, califica de “marioneta” del anterior primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán. La enmienda fue aprobada por 139 votos a favor y 6 en contra sobre el total de 199 escaños del hemiciclo. Los parlamentarios de Fidesz, el partido de Orbán, se habían ausentado en protesta.
El primer ministro, Péter Magyar, califica al jefe del Estado, Tamás Sulyok, de “marioneta” del anterior primer ministro ultranacionalista
El Parlamento de Hungría aprobó este lunes una enmienda constitucional que persigue, entre otras cosas, conseguir la marcha o el cese del presidente Tamás Sulyok, a quien el primer ministro, Péter Magyar, califica de “marioneta” del anterior primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán. La enmienda fue aprobada por 139 votos a favor y 6 en contra sobre el total de 199 escaños del hemiciclo. Los parlamentarios de Fidesz, el partido de Orbán, se habían ausentado en protesta.
Esta legislación forma parte del plan del jefe d Gobierno conservador Magyar, que derrotó a Orbán de modo aplastante en las elecciones del pasado 12 de abril, para desmantelar los elementos de poder de la era Orbán. Péter Magyar considera que su partido, Tisza, que obtuvo una mayoría de dos tercios, ha recibido así un fuerte mandato de los votantes en esa dirección. “Sería una traición a la nación húngara si no modificáramos esta Constitución”, dijo Magyar antes de la votación.
La noche misma de su victoria electoral, Magyar emplazó a Tamás Sulyok a dimitir, pero el aludido resiste. Como jefe del Estado, le corresponde firmar la nueva enmienda constitucional en un plazo de cinco días. Si no lo hace, le advirtió Magyar, el Parlamento iniciará un procedimiento de destitución en su contra, y después elegirá a otro presidente hasta que entre en vigor una nueva Constitución, o por un máximo de cinco años.
La enmienda estipula que los parlamentarios solo podrán ejercer como tales durante un máximo de 12 años y establece también un límite de edad de 70 años para los jueces del Tribunal Constitucional. Esto obligaría a su actual presidente, Péter Polt, aliado de Orbán, a jubilarse. El jefe del grupo parlamentario de Fidesz, Gergely Gulyás, dimitió durante la jornada del lunes, alegando que esta enmienda le impedirá presentarse a las próximas elecciones debido a su larga trayectoria como miembro del Parlamento.
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