El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quiso halagar a los líderes que acudieron la cumbre de la OTAN en Ankara con un regalo muy especial: un revólver personalizado con munición real.
Dirigentes como Keir Starmer han optado por dejar el arma en Turquía para evitar problemas legales
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quiso halagar a los líderes que acudieron la cumbre de la OTAN en Ankara con un regalo muy especial: un revólver personalizado con munición real.
Según ha podido confirmar La Vanguardia, cada arma llevaba grabado en el cañón el nombre de su destinatario y se entregaba acompañada de una carta en la que se eximía a su portador de los controles de exportación de Turquía.
El obsequio, sin embargo, ha resultado incómodo para algunos dirigentes. Por ejemplo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha explicado a la prensa que ha tenido que dejar su pistola en Ankara para no infringir las estrictas leyes del Reino Unido sobre armas de fuego, mientras que su homólogo canadiense, Mark Carney, ha detallado que ha entregado el regalo a la policía de su país para que determine su destino.
Según medios locales, el revólver en cuestión es un Sarslimaz SR 38 de fabricación turca. Se trata de un modelo que puede utilizar munición .38 Special y .357 Magnum, con capacidad para seis cartuchos y un alcance efectivo de aproximadamente 80 metros.
Internacional
