Llegados de madrugada a Sevilla, los futbolistas que perdieron el domingo en el Bernabéu (4-1) con polémica arbitral tendrán dos días de descanso hasta volver este miércoles a los entrenamientos. Cuarenta y ocho horas para digerir lo que consideran una injusticia inexplicable que los dejó “atónitos”, por mucho que iban ya preparados: durante la semana, y después del tono que estaba adquiriendo la previa del partido con la guerra abierta entre el Real Madrid y Javier Tebas y las acusaciones arbitrales de José Mourinho, ya se hablaba en el vestuario que podían pagar los platos rotos. Pero no tanto.
Han reclamado los audios del VAR para escuchar las conversaciones de la polémica y han preguntado por qué no había imágenes nítidas de la acción que pudo marcar el encuentro
Llegados de madrugada a Sevilla, los futbolistas que perdieron el domingo en el Bernabéu (4-1) con polémica arbitral tendrán dos días de descanso hasta volver este miércoles a los entrenamientos. Cuarenta y ocho horas para digerir lo que consideran una injusticia inexplicable que los dejó “atónitos”, por mucho que iban ya preparados: durante la semana, y después del tono que estaba adquiriendo la previa del partido con la guerra abierta entre el Real Madrid y Javier Tebas y las acusaciones arbitrales de José Mourinho, ya se hablaba en el vestuario que podían pagar los platos rotos. Pero no tanto.
El Sevilla se puso en contacto esta mañana con el Comité Técnico de Árbitros (CTA) para solicitar de manera oficial los audios del VAR en las jugadas polémicas. Especialmente, la primera de ellas, la que para Luis García Plaza, técnico del club hispalense, mata el partido. “Nos han privado de jugar contra diez”, sentenció. Y añadió: “Quizás no querían que el Madrid llegara a nueve puntos al clásico”. Esa jugaba es el codazo de Arda Güler a Peque, que no fue visto por el colegiado ni advertido por el VAR. En Sevilla no entienden las dudas, porque el turco hace el gesto de golpear al sevillista y hay contacto. Luego, reclaman otras tres. La más flagrante, que sacó de las casillas al técnico en directo, fue el agarrón de Konaté a Ure cuando este se iba solo a portería (obviamente, le quedaba recorrer mediocampo, por lo que el peligro era relativo). Pero el colegiado dejó seguir. Un posible penalti de Cucurella y el que se señaló a favor de Mbappé son las otras dos jugadas de las que se quejan con vehemencia.
El CTA no está obligado a conceder la petición del Sevilla, por lo que es muy improbable que se terminen escuchando esos audios. Por si acaso, el club hispalense siguió pidiendo más explicaciones. La siguiente se trasladó a LaLiga y a los responsables de aportarle al VAR las imágenes del encuentro. No entienden cómo en las 26 cámaras (otras fuentes hablan de 28 y otras de 32) que siguen el encuentro no haya ni una imagen que sirva para determinar con más precisión todas las acciones. “Si no llega a haber redes sociales, las jugadas pasan inadvertidas”, explican fuentes de la entidad.
No entienden como Movistar compartió ayer una imagen cenital del codazo de Güler y, en cambio, no estaba disponible en el momento del partido. De hecho, la cuenta de X del Sevilla se llenó de comentarios jocosos en contra de los comentarios de la plataforma.
Ni tampoco entienden cómo siempre se ve todo con detalle y en este partido obviaron las acciones que favorecieron al Madrid. Desde LaLiga se apuntó que las cámaras seguían el balón, y esa jugada estaba tras él.
Al otro lado, el Madrid intenta pasar página y centrarse en lo que le viene por delante, una semana ante el Leipzig en Champions y ese clásico del domingo que lo puede dejar a nueve puntos del Barça o, en caso de sumar, llevarse un subidón en un momento de curso de muchas dudas. Mourinho ya fue claro: “He pedido las imágenes de lo de Güler y no las hay”
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