Mientras Donald Trump permanece reunido en Pekín con Xi Jinping, la Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado que cerca de 30 embarcaciones han obtenido el permiso de Teherán para transitar por el estrecho de Ormuz. Gran parte de estos buques son de bandera china. El tránsito se reanudó ayer tras alcanzarse un acuerdo sobre los protocolos iraníes de gestión de la vía navegable, en un movimiento que cobra especial relevancia después de que Trump y Xi abordaran este mismo jueves la situación en Oriente Medio. Según ha informado un alto cargo de la Casa Blanca, ambos mandatarios coincidieron en que el estrecho debe permanecer abierto y en que Irán no debe acceder a armas nucleares.
El paso de 30 buques bajo permiso iraní se interpreta como un movimiento estratégico de Teherán para influir en las negociaciones entre las dos superpotencias
Mientras Donald Trump permanece reunido en Pekín con Xi Jinping, la Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado que cerca de 30 embarcaciones han obtenido el permiso de Teherán para transitar por el estrecho de Ormuz. Gran parte de estos buques son de bandera china. El tránsito se reanudó ayer tras alcanzarse un acuerdo sobre los protocolos iraníes de gestión de la vía navegable, en un movimiento que cobra especial relevancia después de que Trump y Xi abordaran este mismo jueves la situación en Oriente Medio. Según ha informado un alto cargo de la Casa Blanca, ambos mandatarios coincidieron en que el estrecho debe permanecer abierto y en que Irán no debe acceder a armas nucleares.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha afirmado que China hará “lo que pueda” en relación con el estrecho y que trabajará “entre bastidores en la medida en que alguien pueda influir sobre Teherán”, según recoge la cadena CNBC. Estas declaraciones sugieren que Washington confía en Pekín como la principal palanca de presión sobre el régimen iraní en este momento de la crisis.
El estrecho se reabrió parcialmente tras las peticiones directas de China
La reapertura parcial se produjo a raíz de las peticiones directas del ministro de Asuntos Exteriores y del embajador de China en Irán; Teherán accedió a facilitar el paso de los buques en consonancia con la asociación estratégica que mantienen ambos países. Tras el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero, Irán restringió severamente el tránsito por la zona. El bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, iniciado pocos días después del alto el fuego de principios de abril, ha prolongado la inestabilidad en esta vía marítima, por la que circula una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo.
Aunque Irán ya había indicado durante la guerra que los buques neutrales coordinados podrían transitar. No obstante, la situación sigue siendo volátil: el mismo día de este anuncio, las autoridades marítimas británicas (UKMTO) informaron del secuestro de un buque cerca de Fuyaira, en los Emiratos Árabes Unidos, que fue desviado hacia aguas territoriales iraníes. El control del 20 % del crudo mundial sigue siendo la carta más fuerte de Teherán en este tablero internacional.
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