‘Cuatro clavos’, la obra elegida, es un libro «fuerte, duro», que «se enfrenta al mal en el mundo» y que muestra «el arte como dolor» Leer ‘Cuatro clavos’, la obra elegida, es un libro «fuerte, duro», que «se enfrenta al mal en el mundo» y que muestra «el arte como dolor» Leer
El poeta español Francisco Ramírez López (Huelva, 1963) es el vencedor del XXXIX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, según la decisión del jurado que se dio a conocer este lunes. Cuatro clavos, el texto de Ramírez López elegido, es un libro «fuerte, duro», que «se enfrenta al mal en el mundo» y que muestra «el arte como dolor», según la explicación que dio el catedrático y poeta Juan Antonio González Iglesias, miembro del jurado.
Las palabras de González Iglesias permiten intuir la dirección de Cuatro clavos. El título remite a la Pasión de Cristo igual que el libro de Ramírez López plantea «el arte y la literatura como crucifixión». «Dios y Caronte conviven en un libro que es de síntesis y de actualidad«, dijo el representante del jurado, que calificó la poesía de Ramírez López de «fulgurante» y nombró sus parentescos: Juan Ramón Jiménez, Oscar Wilde y Yasmina Reza.
Francisco Ramírez López es profesor de enseñanza secundaria en el IES La Arboleda de Lepe. Hasta ahora ha publicado dos libros de poesía: Seguir amando (editorial John Holland Gallery, 2024) y La corteza de las bestias (Editorial Adarve, 2025). Antes, había escrito y dirigido teatro. Con el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe recibirá 30.000 euros y publicará Cuatro clavos en la editorial Visor.
El jurado del Loewe también dio a conocer el Premio de Creación Joven, que recayó en el libro Gardenias de Tepito, de la escritora mexicana Yanni Esmeralda Romero (Yucatán, 1998). El poeta y jurado Luis Antonio de Villena hizo la laudatio de la obra elegida, un «Libro juvenil, de aire vivaz, ameno, efervescente, con un tema curioso». Gardenias de Tepito retrata a través de los pensamientos poéticos de los futbolistas de un equipo trans. «Es un libro nuevo por su tema, al menos en su modo lírico. No es una transgresión hiriente, hecha contra el otro, pero deja claro que sus personajes no están en la normalidad»», dijo Luis Antonio de Villena.
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