Cada vez más personas deciden subirse al tren de la vida saludable conscientes de la importancia de cuidar su salud, tanto física como mental y nutricional. Se trata de una tendencia que se vio acelerada en la era post-Covid, momento que propició que se reflexionara mucho más sobre la salud, no solo en España, sino en el mundo entero, y que encendió la mecha del consumo de productos y rutinas más saludables. «Cuidarnos es una tendencia y una necesidad », asegura Delia de Miguel, CEO y consultora en 360º Bienestar .—¿Qué implica exactamente vivir con bienestar?—Bienestar es hoy un término con mucho sentido. Se entiende a nivel holístico, es decir, en todas las áreas que afecten a nuestra salud y con una interdependencia entre ellas: mantener un cuerpo sano con actividad física, una buena alimentación, salud mental, descanso, contacto con la naturaleza, ocio saludable, una actitud positiva y de aprendizaje en la vida… Tenemos 24 horas al día para tomar estas decisiones conscientes. No obstante, vivir con bienestar es un estado del que también son responsables las empresas y los gobiernos con decisiones que fomenten una salud preventiva como, por ejemplo, mantener un equilibrio entre 8 horas de trabajo, 8 de disfrute y 8 de descanso. —¿Qué factores sociales han hecho que hoy exista tanta preocupación por cuidarse, desconectar, alimentarse mejor…?—Además de la era post-Covid y del hecho de que vivimos en una sociedad más longeva, las redes sociales también crean, para bien y para mal, un espejo en el que mirarnos y referentes en estilo de vida. Los grandes avances tecnológicos, la inestabilidad política o la crisis climática generan incertidumbre, lo que activa nuestro sistema de alerta y puede generar estrés, pero a la vez conciencia de cómo cuidarnos mejor a nosotros mismos y al planeta.—¿Es una moda pasajera o estamos ante un cambio más profundo en la manera de entender la salud y la calidad de vida?—Moda o no, lo positivo es que tenemos a nuestro alcance muchas opciones para cuidarnos: productos, servicios profesionales, retiros, eventos… Pero creo que estamos ante un cambio social de paradigma. El enfoque está en la salud preventiva más que paliativa, planteándonos nuevas formas de mantener nuestra salud más tiempo. Los avances tecnológicos también crean avances médicos y científicos, de ahí que el ‘longevity’ sea uno de los focos en los centros wellness. En este cambio de paradigma, el término ‘wellness’ se pasa a concebir como ‘wellbeing’; es decir, hace más referencia a un bienestar integral, holístico, en todos los aspectos de nuestra vida, incluido el nivel de satisfacción y felicidad individual y como sociedad.«Son necesarias iniciativas públicas y privadas que inviertan en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables para lograr sociedades sanas y fuertes»—¿Hace falta extender socialmente más aún este concepto e integrarlo en el día a día para vivir mejor e, incluso, prevenir enfermedades?—Sí. Es necesario por parte de iniciativas públicas y privadas ofrecer e invertir en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables y hacerlo accesible. Es fundamental para no enfermar, mantenernos saludables y conseguir sociedades sanas y fuertes. Desde plataformas online, eventos en vivo, masterclasses especializadas, apoyo al talento, subvención de programas públicos, facilitar el acceso a productos y servicios de calidad, promover la oferta de vacaciones saludables, etc.Cultura del bienestar mediterránea—¿Qué haría falta para que fuera una realidad? ¿Es imprescindible una ‘cultura de bienestar’? —Sí, diría que ‘la cultura del bienestar’ de una sociedad refleja cómo se cuida, qué hábitos y costumbres la benefician o perjudican: actividad física, salud mental, alimentación, contacto con la naturaleza, sostenibilidad, desarrollo personal, tratamientos preventivos, conciliación familiar… Así como el yoga en la India forma parte de su cultura y ha trascendido fronteras a todo el mundo como sistema de salud integral cuerpo-mente-espíritu, en España y Europa tenemos a suerte de gozar de una ‘cultura de bienestar mediterránea’, con una dieta muy equilibrada, un clima idóneo y una naturaleza generosa, que permite muchas actividades al aire libre. Es ya una realidad, pero hemos de generar más contenidos en torno a ella, practicarla y promoverla como nuestra mejor bandera. Es una responsabilidad enorme, tanto del sector público como privado, involucrarse en la calidad de vida de la gente y del planeta.—¿Cómo evitar que ‘vivir con bienestar’ genere expectativas muy exigentes y poco realistas en la rutina diaria?—Se trata de marcarse objetivos personales alcanzables. Apuntarse al gimnasio o ir a uno de estos eventos es un primer gran paso. Formar parte de estas comunidades que evolucionan y crecen juntas, también. Cada uno ha de conocerse e integrar estos hábitos en su rutina. —En este escenario, ¿qué papel cumplen los retiros wellness o festivales multiactividad?—Este tipo de turismo permite vivir experiencias completas de bienestar en varios días enfocadas a un descanso real para recuperar fuerzas, ponerse a punto, comer bien, desintoxicar y aprender o incorporar con facilidad hábitos saludables. Estos eventos y programas cuentan con un número de seguidores que va en aumento, y cada vez son más las empresas turísticas y gobiernos que apuestan por ellos. Para un territorio también es importante reflexionar y decidir sobre qué tipo de turista quiere atraer, y el turismo de bienestar es de gran calidad en este sentido, puesto a la vez que consume estos servicios saludables ayuda a ponerlos en valor, a generar oferta y a profesionalizarlos en la sociedad.»Los retiros y eventos colectivos tienen también un efecto expansivo a los núcleos familiares y sociales de quien los practica»—Ibiza, una isla asociada históricamente al ocio y la diversión, está realizando importantes esfuerzos para convertirse en un referente de turismo saludable con eventos como el próximo Ibiza Wellness Weekend, ¿Por qué esta apuesta?—En primer lugar, porque la gente más autóctona, ‘los payeses’, han vivido siempre de esta forma natural y autosostenible, vinculada al producto local, entendiendo la naturaleza y siendo parte de ella. En segundo lugar, porque es una isla de gran magnetismo y espiritualidad. En tercero, porque la gente que vive allí, lo hace con bienestar en 360º. Ibiza es uno de los lugares de referencia en el mundo de este tipo de turismo wellness holístico, ya que ha hecho retiros y atrae este tipo de visitantes desde hace décadas. Pero sobre todo es esa fórmula perfecta de buen clima, producto local de gran calidad, forma natural de vida de sus habitantes, naturaleza exhuberante, actividades outdoor de mar y montaña, atractivo patrimonio cultural, agroturismos únicos, gran tradición espiritual y de libertad… En concreto, la VII edición del Weekend Wellness supone un fin de semana completo para vivir la isla en 360º bajo este enfoque de estilo de vida saludable y sostenible y reunir a tanta gente afín. Para ello, el viernes se dedica a la cultura para poner en valor su patrimonio cultural; el sábado contará con actividades de turismo activo y naturaleza que finalizarán con un gran evento en el Palacio de Congresos de Ibiza con la participación de grandes talentos de salud física y mental. Finalizará el domingo en el Agroturismo Ca Na Xica con una jornada de hábitos saludables con masterclasses de la mano de recocidos profesionales del fitness, yoga, pilates, showcooking, plantas, meditación, arte… Se trata de un evento público-privado de Fomento del Turismo de la Isla de Ibiza y Su Club de Salud y Bienestar Ibiza Health and Beauty que da sobre todo visibilidad al talento y empresa locales, y que cuenta en embajadores nacionales invitados de los que aprender e inspirarse. Además, se ayuda a asociaciones locales relacionadas con la investigación precoz del cáncer y la salud infantil.—Son muy habituales las jornadas de meditación, yoga, retiros… ¿Es diferente practicar una actividad de manera puntual que vivir una experiencia durante varios días de ejercicio, alimentación, descanso, naturaleza…?—Sí, efectivamente todo lo que logramos experimentar en primera persona crea un conocimiento directo en nosotros y, si se hace en grupo, durante varios días, se logran experiencias de alto impacto que se instauran en las personas en mayor medida creando el microclima de lo que sería la forma ideal de cuidarnos, de vivir y de convivir. —¿Qué importancia tiene la dimensión colectiva? ¿Compartir estas experiencias con otras personas puede facilitar que determinados hábitos se mantengan y se cumplan pasado el tiempo?—La dimensión colectiva cobra una gran importancia en este tipo de experiencias, no solo por el propio hecho de compartirlas, sino porque al reunirse cobran más valor y generan mayor energía y entusiasmo. Por ejemplo, una gran masterclass en un auditorio de 500 personas interesadas en inteligencia emocional con un talento de prestigio crea una atmósfera única y genera un alto impacto, siendo difícil de olvidar. Por eso, cada vez más profesionales se apuntan a compartir su trabajo en estos grandes auditorios. Además, este tipo de eventos tiene un efecto expansivo a sus núcleos familiares y sociales.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Estos son los cambios que se producen en el cerebro y en tu comportamiento cuando haces dieta noticia Si Beto Pérez, fundador de Zumba: «He creado un producto que da felicidad, soy como un psicólogo en movimiento» noticia Si Alfred Sonnenfeld: «Hay razones por las que aún teniendo trabajo, familia y salud no se es feliz»—¿Existe el riesgo de que el bienestar se convierta en un producto de lujo al alcance solo de determinadas personas? ¿Es muy costoso vivir con bienestar?—Hay bienestar para todos los públicos. El yoga, el fitness, el desarrollo personal, trekking o biking está al alcance de casi todos. Otros productos wellness son más exclusivos como tratamientos ‘longevity’ o spas de lujo. Pero hay muchos eventos de bienestar accesibles, así como retiros y viajes wellness para todos los públicos. También plataformas digitales que permiten una práctica diaria o seguimiento desde cualquier lugar. Cada vez más personas deciden subirse al tren de la vida saludable conscientes de la importancia de cuidar su salud, tanto física como mental y nutricional. Se trata de una tendencia que se vio acelerada en la era post-Covid, momento que propició que se reflexionara mucho más sobre la salud, no solo en España, sino en el mundo entero, y que encendió la mecha del consumo de productos y rutinas más saludables. «Cuidarnos es una tendencia y una necesidad », asegura Delia de Miguel, CEO y consultora en 360º Bienestar .—¿Qué implica exactamente vivir con bienestar?—Bienestar es hoy un término con mucho sentido. Se entiende a nivel holístico, es decir, en todas las áreas que afecten a nuestra salud y con una interdependencia entre ellas: mantener un cuerpo sano con actividad física, una buena alimentación, salud mental, descanso, contacto con la naturaleza, ocio saludable, una actitud positiva y de aprendizaje en la vida… Tenemos 24 horas al día para tomar estas decisiones conscientes. No obstante, vivir con bienestar es un estado del que también son responsables las empresas y los gobiernos con decisiones que fomenten una salud preventiva como, por ejemplo, mantener un equilibrio entre 8 horas de trabajo, 8 de disfrute y 8 de descanso. —¿Qué factores sociales han hecho que hoy exista tanta preocupación por cuidarse, desconectar, alimentarse mejor…?—Además de la era post-Covid y del hecho de que vivimos en una sociedad más longeva, las redes sociales también crean, para bien y para mal, un espejo en el que mirarnos y referentes en estilo de vida. Los grandes avances tecnológicos, la inestabilidad política o la crisis climática generan incertidumbre, lo que activa nuestro sistema de alerta y puede generar estrés, pero a la vez conciencia de cómo cuidarnos mejor a nosotros mismos y al planeta.—¿Es una moda pasajera o estamos ante un cambio más profundo en la manera de entender la salud y la calidad de vida?—Moda o no, lo positivo es que tenemos a nuestro alcance muchas opciones para cuidarnos: productos, servicios profesionales, retiros, eventos… Pero creo que estamos ante un cambio social de paradigma. El enfoque está en la salud preventiva más que paliativa, planteándonos nuevas formas de mantener nuestra salud más tiempo. Los avances tecnológicos también crean avances médicos y científicos, de ahí que el ‘longevity’ sea uno de los focos en los centros wellness. En este cambio de paradigma, el término ‘wellness’ se pasa a concebir como ‘wellbeing’; es decir, hace más referencia a un bienestar integral, holístico, en todos los aspectos de nuestra vida, incluido el nivel de satisfacción y felicidad individual y como sociedad.«Son necesarias iniciativas públicas y privadas que inviertan en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables para lograr sociedades sanas y fuertes»—¿Hace falta extender socialmente más aún este concepto e integrarlo en el día a día para vivir mejor e, incluso, prevenir enfermedades?—Sí. Es necesario por parte de iniciativas públicas y privadas ofrecer e invertir en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables y hacerlo accesible. Es fundamental para no enfermar, mantenernos saludables y conseguir sociedades sanas y fuertes. Desde plataformas online, eventos en vivo, masterclasses especializadas, apoyo al talento, subvención de programas públicos, facilitar el acceso a productos y servicios de calidad, promover la oferta de vacaciones saludables, etc.Cultura del bienestar mediterránea—¿Qué haría falta para que fuera una realidad? ¿Es imprescindible una ‘cultura de bienestar’? —Sí, diría que ‘la cultura del bienestar’ de una sociedad refleja cómo se cuida, qué hábitos y costumbres la benefician o perjudican: actividad física, salud mental, alimentación, contacto con la naturaleza, sostenibilidad, desarrollo personal, tratamientos preventivos, conciliación familiar… Así como el yoga en la India forma parte de su cultura y ha trascendido fronteras a todo el mundo como sistema de salud integral cuerpo-mente-espíritu, en España y Europa tenemos a suerte de gozar de una ‘cultura de bienestar mediterránea’, con una dieta muy equilibrada, un clima idóneo y una naturaleza generosa, que permite muchas actividades al aire libre. Es ya una realidad, pero hemos de generar más contenidos en torno a ella, practicarla y promoverla como nuestra mejor bandera. Es una responsabilidad enorme, tanto del sector público como privado, involucrarse en la calidad de vida de la gente y del planeta.—¿Cómo evitar que ‘vivir con bienestar’ genere expectativas muy exigentes y poco realistas en la rutina diaria?—Se trata de marcarse objetivos personales alcanzables. Apuntarse al gimnasio o ir a uno de estos eventos es un primer gran paso. Formar parte de estas comunidades que evolucionan y crecen juntas, también. Cada uno ha de conocerse e integrar estos hábitos en su rutina. —En este escenario, ¿qué papel cumplen los retiros wellness o festivales multiactividad?—Este tipo de turismo permite vivir experiencias completas de bienestar en varios días enfocadas a un descanso real para recuperar fuerzas, ponerse a punto, comer bien, desintoxicar y aprender o incorporar con facilidad hábitos saludables. Estos eventos y programas cuentan con un número de seguidores que va en aumento, y cada vez son más las empresas turísticas y gobiernos que apuestan por ellos. Para un territorio también es importante reflexionar y decidir sobre qué tipo de turista quiere atraer, y el turismo de bienestar es de gran calidad en este sentido, puesto a la vez que consume estos servicios saludables ayuda a ponerlos en valor, a generar oferta y a profesionalizarlos en la sociedad.»Los retiros y eventos colectivos tienen también un efecto expansivo a los núcleos familiares y sociales de quien los practica»—Ibiza, una isla asociada históricamente al ocio y la diversión, está realizando importantes esfuerzos para convertirse en un referente de turismo saludable con eventos como el próximo Ibiza Wellness Weekend, ¿Por qué esta apuesta?—En primer lugar, porque la gente más autóctona, ‘los payeses’, han vivido siempre de esta forma natural y autosostenible, vinculada al producto local, entendiendo la naturaleza y siendo parte de ella. En segundo lugar, porque es una isla de gran magnetismo y espiritualidad. En tercero, porque la gente que vive allí, lo hace con bienestar en 360º. Ibiza es uno de los lugares de referencia en el mundo de este tipo de turismo wellness holístico, ya que ha hecho retiros y atrae este tipo de visitantes desde hace décadas. Pero sobre todo es esa fórmula perfecta de buen clima, producto local de gran calidad, forma natural de vida de sus habitantes, naturaleza exhuberante, actividades outdoor de mar y montaña, atractivo patrimonio cultural, agroturismos únicos, gran tradición espiritual y de libertad… En concreto, la VII edición del Weekend Wellness supone un fin de semana completo para vivir la isla en 360º bajo este enfoque de estilo de vida saludable y sostenible y reunir a tanta gente afín. Para ello, el viernes se dedica a la cultura para poner en valor su patrimonio cultural; el sábado contará con actividades de turismo activo y naturaleza que finalizarán con un gran evento en el Palacio de Congresos de Ibiza con la participación de grandes talentos de salud física y mental. Finalizará el domingo en el Agroturismo Ca Na Xica con una jornada de hábitos saludables con masterclasses de la mano de recocidos profesionales del fitness, yoga, pilates, showcooking, plantas, meditación, arte… Se trata de un evento público-privado de Fomento del Turismo de la Isla de Ibiza y Su Club de Salud y Bienestar Ibiza Health and Beauty que da sobre todo visibilidad al talento y empresa locales, y que cuenta en embajadores nacionales invitados de los que aprender e inspirarse. Además, se ayuda a asociaciones locales relacionadas con la investigación precoz del cáncer y la salud infantil.—Son muy habituales las jornadas de meditación, yoga, retiros… ¿Es diferente practicar una actividad de manera puntual que vivir una experiencia durante varios días de ejercicio, alimentación, descanso, naturaleza…?—Sí, efectivamente todo lo que logramos experimentar en primera persona crea un conocimiento directo en nosotros y, si se hace en grupo, durante varios días, se logran experiencias de alto impacto que se instauran en las personas en mayor medida creando el microclima de lo que sería la forma ideal de cuidarnos, de vivir y de convivir. —¿Qué importancia tiene la dimensión colectiva? ¿Compartir estas experiencias con otras personas puede facilitar que determinados hábitos se mantengan y se cumplan pasado el tiempo?—La dimensión colectiva cobra una gran importancia en este tipo de experiencias, no solo por el propio hecho de compartirlas, sino porque al reunirse cobran más valor y generan mayor energía y entusiasmo. Por ejemplo, una gran masterclass en un auditorio de 500 personas interesadas en inteligencia emocional con un talento de prestigio crea una atmósfera única y genera un alto impacto, siendo difícil de olvidar. Por eso, cada vez más profesionales se apuntan a compartir su trabajo en estos grandes auditorios. Además, este tipo de eventos tiene un efecto expansivo a sus núcleos familiares y sociales.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Estos son los cambios que se producen en el cerebro y en tu comportamiento cuando haces dieta noticia Si Beto Pérez, fundador de Zumba: «He creado un producto que da felicidad, soy como un psicólogo en movimiento» noticia Si Alfred Sonnenfeld: «Hay razones por las que aún teniendo trabajo, familia y salud no se es feliz»—¿Existe el riesgo de que el bienestar se convierta en un producto de lujo al alcance solo de determinadas personas? ¿Es muy costoso vivir con bienestar?—Hay bienestar para todos los públicos. El yoga, el fitness, el desarrollo personal, trekking o biking está al alcance de casi todos. Otros productos wellness son más exclusivos como tratamientos ‘longevity’ o spas de lujo. Pero hay muchos eventos de bienestar accesibles, así como retiros y viajes wellness para todos los públicos. También plataformas digitales que permiten una práctica diaria o seguimiento desde cualquier lugar.
Cada vez más personas deciden subirse al tren de la vida saludable conscientes de la importancia de cuidar su salud, tanto física como mental y nutricional. Se trata de una tendencia que se vio acelerada en la era post-Covid, momento que propició que se … reflexionara mucho más sobre la salud, no solo en España, sino en el mundo entero, y que encendió la mecha del consumo de productos y rutinas más saludables. «Cuidarnos es una tendencia y una necesidad», asegura Delia de Miguel, CEO y consultora en 360º Bienestar.
—¿Qué implica exactamente vivir con bienestar?
—Bienestar es hoy un término con mucho sentido. Se entiende a nivel holístico, es decir, en todas las áreas que afecten a nuestra salud y con una interdependencia entre ellas: mantener un cuerpo sano con actividad física, una buena alimentación, salud mental, descanso, contacto con la naturaleza, ocio saludable, una actitud positiva y de aprendizaje en la vida… Tenemos 24 horas al día para tomar estas decisiones conscientes. No obstante, vivir con bienestar es un estado del que también son responsables las empresas y los gobiernos con decisiones que fomenten una salud preventiva como, por ejemplo, mantener un equilibrio entre 8 horas de trabajo, 8 de disfrute y 8 de descanso.
—¿Qué factores sociales han hecho que hoy exista tanta preocupación por cuidarse, desconectar, alimentarse mejor…?
—Además de la era post-Covid y del hecho de que vivimos en una sociedad más longeva, las redes sociales también crean, para bien y para mal, un espejo en el que mirarnos y referentes en estilo de vida. Los grandes avances tecnológicos, la inestabilidad política o la crisis climática generan incertidumbre, lo que activa nuestro sistema de alerta y puede generar estrés, pero a la vez conciencia de cómo cuidarnos mejor a nosotros mismos y al planeta.
Noticia relacionada
—¿Es una moda pasajera o estamos ante un cambio más profundo en la manera de entender la salud y la calidad de vida?
—Moda o no, lo positivo es que tenemos a nuestro alcance muchas opciones para cuidarnos: productos, servicios profesionales, retiros, eventos… Pero creo que estamos ante un cambio social de paradigma. El enfoque está en la salud preventiva más que paliativa, planteándonos nuevas formas de mantener nuestra salud más tiempo. Los avances tecnológicos también crean avances médicos y científicos, de ahí que el ‘longevity’ sea uno de los focos en los centros wellness. En este cambio de paradigma, el término ‘wellness’ se pasa a concebir como ‘wellbeing’; es decir, hace más referencia a un bienestar integral, holístico, en todos los aspectos de nuestra vida, incluido el nivel de satisfacción y felicidad individual y como sociedad.
«Son necesarias iniciativas públicas y privadas que inviertan en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables para lograr sociedades sanas y fuertes»
—¿Hace falta extender socialmente más aún este concepto e integrarlo en el día a día para vivir mejor e, incluso, prevenir enfermedades?
—Sí. Es necesario por parte de iniciativas públicas y privadas ofrecer e invertir en plataformas de educación y práctica en hábitos saludables y hacerlo accesible. Es fundamental para no enfermar, mantenernos saludables y conseguir sociedades sanas y fuertes. Desde plataformas online, eventos en vivo, masterclasses especializadas, apoyo al talento, subvención de programas públicos, facilitar el acceso a productos y servicios de calidad, promover la oferta de vacaciones saludables, etc.
Cultura del bienestar mediterránea
—¿Qué haría falta para que fuera una realidad? ¿Es imprescindible una ‘cultura de bienestar’?
—Sí, diría que ‘la cultura del bienestar’ de una sociedad refleja cómo se cuida, qué hábitos y costumbres la benefician o perjudican: actividad física, salud mental, alimentación, contacto con la naturaleza, sostenibilidad, desarrollo personal, tratamientos preventivos, conciliación familiar… Así como el yoga en la India forma parte de su cultura y ha trascendido fronteras a todo el mundo como sistema de salud integral cuerpo-mente-espíritu, en España y Europa tenemos a suerte de gozar de una ‘cultura de bienestar mediterránea’, con una dieta muy equilibrada, un clima idóneo y una naturaleza generosa, que permite muchas actividades al aire libre. Es ya una realidad, pero hemos de generar más contenidos en torno a ella, practicarla y promoverla como nuestra mejor bandera. Es una responsabilidad enorme, tanto del sector público como privado, involucrarse en la calidad de vida de la gente y del planeta.
—¿Cómo evitar que ‘vivir con bienestar’ genere expectativas muy exigentes y poco realistas en la rutina diaria?
—Se trata de marcarse objetivos personales alcanzables. Apuntarse al gimnasio o ir a uno de estos eventos es un primer gran paso. Formar parte de estas comunidades que evolucionan y crecen juntas, también. Cada uno ha de conocerse e integrar estos hábitos en su rutina.
—En este escenario, ¿qué papel cumplen los retiros wellness o festivales multiactividad?
—Este tipo de turismo permite vivir experiencias completas de bienestar en varios días enfocadas a un descanso real para recuperar fuerzas, ponerse a punto, comer bien, desintoxicar y aprender o incorporar con facilidad hábitos saludables. Estos eventos y programas cuentan con un número de seguidores que va en aumento, y cada vez son más las empresas turísticas y gobiernos que apuestan por ellos. Para un territorio también es importante reflexionar y decidir sobre qué tipo de turista quiere atraer, y el turismo de bienestar es de gran calidad en este sentido, puesto a la vez que consume estos servicios saludables ayuda a ponerlos en valor, a generar oferta y a profesionalizarlos en la sociedad.
«Los retiros y eventos colectivos tienen también un efecto expansivo a los núcleos familiares y sociales de quien los practica»
—Ibiza, una isla asociada históricamente al ocio y la diversión, está realizando importantes esfuerzos para convertirse en un referente de turismo saludable con eventos como el próximo Ibiza Wellness Weekend, ¿Por qué esta apuesta?
—En primer lugar, porque la gente más autóctona, ‘los payeses’, han vivido siempre de esta forma natural y autosostenible, vinculada al producto local, entendiendo la naturaleza y siendo parte de ella. En segundo lugar, porque es una isla de gran magnetismo y espiritualidad. En tercero, porque la gente que vive allí, lo hace con bienestar en 360º. Ibiza es uno de los lugares de referencia en el mundo de este tipo de turismo wellness holístico, ya que ha hecho retiros y atrae este tipo de visitantes desde hace décadas. Pero sobre todo es esa fórmula perfecta de buen clima, producto local de gran calidad, forma natural de vida de sus habitantes, naturaleza exhuberante, actividades outdoor de mar y montaña, atractivo patrimonio cultural, agroturismos únicos, gran tradición espiritual y de libertad… En concreto, la VII edición del Weekend Wellness supone un fin de semana completo para vivir la isla en 360º bajo este enfoque de estilo de vida saludable y sostenible y reunir a tanta gente afín. Para ello, el viernes se dedica a la cultura para poner en valor su patrimonio cultural; el sábado contará con actividades de turismo activo y naturaleza que finalizarán con un gran evento en el Palacio de Congresos de Ibiza con la participación de grandes talentos de salud física y mental. Finalizará el domingo en el Agroturismo Ca Na Xica con una jornada de hábitos saludables con masterclasses de la mano de recocidos profesionales del fitness, yoga, pilates, showcooking, plantas, meditación, arte… Se trata de un evento público-privado de Fomento del Turismo de la Isla de Ibiza y Su Club de Salud y Bienestar Ibiza Health and Beauty que da sobre todo visibilidad al talento y empresa locales, y que cuenta en embajadores nacionales invitados de los que aprender e inspirarse. Además, se ayuda a asociaciones locales relacionadas con la investigación precoz del cáncer y la salud infantil.
—Son muy habituales las jornadas de meditación, yoga, retiros… ¿Es diferente practicar una actividad de manera puntual que vivir una experiencia durante varios días de ejercicio, alimentación, descanso, naturaleza…?
—Sí, efectivamente todo lo que logramos experimentar en primera persona crea un conocimiento directo en nosotros y, si se hace en grupo, durante varios días, se logran experiencias de alto impacto que se instauran en las personas en mayor medida creando el microclima de lo que sería la forma ideal de cuidarnos, de vivir y de convivir.
—¿Qué importancia tiene la dimensión colectiva? ¿Compartir estas experiencias con otras personas puede facilitar que determinados hábitos se mantengan y se cumplan pasado el tiempo?
—La dimensión colectiva cobra una gran importancia en este tipo de experiencias, no solo por el propio hecho de compartirlas, sino porque al reunirse cobran más valor y generan mayor energía y entusiasmo. Por ejemplo, una gran masterclass en un auditorio de 500 personas interesadas en inteligencia emocional con un talento de prestigio crea una atmósfera única y genera un alto impacto, siendo difícil de olvidar. Por eso, cada vez más profesionales se apuntan a compartir su trabajo en estos grandes auditorios. Además, este tipo de eventos tiene un efecto expansivo a sus núcleos familiares y sociales.
—¿Existe el riesgo de que el bienestar se convierta en un producto de lujo al alcance solo de determinadas personas? ¿Es muy costoso vivir con bienestar?
—Hay bienestar para todos los públicos. El yoga, el fitness, el desarrollo personal, trekking o biking está al alcance de casi todos. Otros productos wellness son más exclusivos como tratamientos ‘longevity’ o spas de lujo. Pero hay muchos eventos de bienestar accesibles, así como retiros y viajes wellness para todos los públicos. También plataformas digitales que permiten una práctica diaria o seguimiento desde cualquier lugar.
RSS de noticias de bienestar

