El Gobierno de Hungría ha anunciado la expulsión de diez empleados de la Embajada de Rusia en Budapest alegando un problema de conducta, según la ministra de Exteriores del país centroeuropeo, Anita Orbán. “El Ministerio de Exteriores informó al embajador de Rusia en Budapest que, según evaluación de las autoridades húngaras, 10 miembros del personal de la representación rusa llevaron a cabo en Hungría actividades inaceptables para un diplomático según la Convención de Viena”, afirmó la ministra a través de Facebook.
La portavoz de Exteriores del Kremlin, María Zajárova, ha prometido una respuesta “dura y dolorosa” al cese de los diplomáticos
El Gobierno de Hungría ha anunciado la expulsión de diez empleados de la Embajada de Rusia en Budapest alegando un problema de conducta, según la ministra de Exteriores del país centroeuropeo, Anita Orbán. “El Ministerio de Exteriores informó al embajador de Rusia en Budapest que, según evaluación de las autoridades húngaras, 10 miembros del personal de la representación rusa llevaron a cabo en Hungría actividades inaceptables para un diplomático según la Convención de Viena”, afirmó la ministra a través de Facebook.
La líder de la diplomacia húngara agregó que la decisión “protege la seguridad y la soberanía” de su país sin implicar una “ruptura” de las relaciones diplomáticas existentes con Moscú. Budapest aspira a mantener el diálogo con el Kremlin, dentro de “un marco de respeto mutuo y cumplimiento de las normas”.
El Gobierno de Magyar se desmarca de la postura de Orbán como satélite ruso en la Unión Europea
Sin embargo, por su parte, el Kremlin ha asegurado que la decisión conllevará una respuesta “dura y dolorosa” por parte de Rusia, según declaraciones de la portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova. ”La respuesta al lobby rusófobo de Budapest será dura y dolorosa”, aseguró Zajárova a las agencias locales.
El primer ministro y sucesor de Viktor Orbán, el conservador Péter Magyar, ha asegurado que no permitirán “que nadie ponga en peligro la soberanía de Hungría”, en declaraciones desde el Parlamento. Según estima la prensa local en la Embajada rusa trabajaban hasta ahora 47 personas.
El Gobierno de Magyar, que asumió funciones en mayo pasado, se ha desmarcado varias veces con contundencia de las posturas prorrusas del Ejecutivo antecesor, encabezado por el ultranacionalista Viktor Orbán, quien actuaba como un satélite ruso en la Unión Europea. Según el renombrado periodista y redactor de VSquare Szabolcs Panyi, bajo el Gobierno de Orbán, Hungría se había convertido en un “verdadero centro de espionaje ruso”, con una administración que nada hacía para frenar la expansión de la influencia rusa en el país.
El anterior ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, admitió considerarse un “amigo” de su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, con quien se entrevistó numerosas veces en Moscú después del inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero del 2022.
Internacional
