El ministro de Asuntos Exteriores de Irán dijo el viernes que el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz queda completamente abierto durante el periodo restante del alto el fuego, en respuesta al alto el fuego en el Líbano. El permiso, según puntualizó después la Guardia Revolucionaria Iraní no se extiende a los navíos militares y el tránsito de los buques comerciales queda estrictamente restringido a una zona concreta.
Decenas de miles de libaneses regresan a sus casas pese al frágil acuerdo entre Israel y el estado libanés
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán dijo el viernes que el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz queda completamente abierto durante el periodo restante del alto el fuego, en respuesta al alto el fuego en el Líbano. El permiso, según puntualizó después la Guardia Revolucionaria Iraní no se extiende a los navíos militares y el tránsito de los buques comerciales queda estrictamente restringido a una zona concreta.
“El paso de los buques por el estrecho se realizará por la ruta coordinada, tal y como ya había anunciado la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de Irán”, añadió Abás Araqchi en una publicación en la red social X. Instantes después de trascender el mensaje del ministro iraní, Donald Trump saludó la decisión tomada por los persas. Sin embargo, matizó que el bloqueo naval estadounidense a Irán se mantendrá hasta que no haya una tregua definitiva.
La rápida apertura de Ormuz, una arteria vital por la que circula el 20% del gas y del petróleo del planeta, pero también materias primas para fertilizantes, aluminio, helio y otros compuestos básicos para la química, ha sido recibida con júbilo en los mercados financieros.
La decisión indica que el acuerdo de paz en el Líbano es la bóveda sobre la que se sostiene el edificio de un posible acuerdo de paz entre los Estados Unidos e Irán que dé fin a la guerra que se inició el 28 de febrero, que ha dejado miles de muertos y que mantiene en vilo a la economía mundial. Ha sido justamente la mano dura de Trump la que ha forzado a los israelíes a aceptar un alto el fuego en el país de los cedros, pese a que Beniamin Netanyahu considera que la guerra contra Hizbulah, la milicia chií libanesa protegida por los iraníes, no habrá acabado hasta que esta organización haya desaparecido.
El alto el fuego en Líbano se inició el viernes con mal pie, después de que Israel bombardeara el sur del país pese a la entrada en vigor del pacto. Instantes después Hizbulah respondía con ataques. Sin embargo, después de estos primeros enfrentamientos, la calma se mantuvo a lo largo de todo el día.
Pese a tan frágil escenario, decenas de miles de libaneses regresaron a sus casas en el sur del país, colapsando las carreteras que van de norte a sur. En muchos casos para descubrir que sus hogares han sido destruidos por la artillería israelí.

Israel mantiene que el alto el fuego no invalida su voluntad de ocupar temporalmente el sur del país en una franja que se extiende hasta el río Litani. El alto el fuego ha provocado numerosas críticas contra Netanyahu, procedentes en su mayor parte de los habitantes del norte del país, los más afectados por los cohetes que desde el otro lado de la frontera lanza Hizbulah.
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