Jesús Aguirre ha presidido este miércoles la que será su última reunión de la Junta de Portavoces como presidente del Parlamento de Andalucía. En un ambiente marcado por los relevos institucionales tras el pacto de gobierno entre el PP y Vox, el dirigente ha aprovechado para despedirse de los diferentes grupos parlamentarios. Lo ha hecho con un discurso singular, propio de su carácter, alejado de la autocomplacencia habitual en los traspasos de poder, en el que ha entonado un «mea culpa» y ha pedido perdón a sus «señorías» por las posibles «equivocaciones» cometidas durante su mandato como segunda autoridad de la comunidad autónoma tras el presidente de la Junta, Juanma Moreno.La renuncia de Aguirre, que ya ha sido presentada de forma oficial en el registro de la Cámara, se hará efectiva en el Pleno convocado para el próximo jueves 23 de julio. El pacto de gobierno del PP y Vox contempla una reestructuración de la Mesa del Parlamento, mediante la cual la formación de Santiago Abascal asumirá la vicepresidencia primera de la Cámara andaluza, un puesto que hasta ahora ocupaba la diputada popular Ana Mestre . Como consecuencia, Mestre será ascendida para ocupar el sillón de la Presidencia que deja vacante Aguirre, mientras que este último continuará su trayectoria política en Madrid tras ser propuesto por el Grupo Popular para ocupar un escaño en el Senado dentro del cupo de senadores por designación autonómica.A punto de cerrar su etapa en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas en Sevilla, Aguirre se dirigió a los representantes de todas las fuerzas políticas con un tono conciliador y reflexivo. El aún presidente reconoció ante los portavoces que « la discrepancia es la esencia de la democracia » y celebró que, «gracias a Dios, Andalucía es plural y tiene su representación dentro de los diferentes grupos parlamentarios». En esta misma línea argumental, el popular reivindicó el valor del diálogo continuado como herramienta imprescindible y columna vertebral del sistema democrático para la consecución de consensos en una sociedad diversa.Al hacer balance de su trayectoria reciente, que engloba tanto su etapa en la primera legislatura de Moreno como consejero de Salud y Familias como su actual responsabilidad institucional en el Poder Legislativo, Aguirre aseguró haber intentado actuar siempre de la mejor manera posible. No obstante, el presidente saliente mostró un perfil autocrítico poco común en la política actual. «Todos somos humanos y nos equivocamos» , admitió con sinceridad ante los presentes, para inmediatamente después lanzar su petición de disculpas: «Por eso pido perdón a sus señorías si alguna vez he faltado o si algunas de mis decisiones no han sido objetivas».En 2023 abroncó a una diputada de Adelante que había esparcido arena sobre el escaño del presidente andaluz: «Si quiere llamar la atención, cómprese un mono»Los cuatro años que Aguirre ha estado presidiendo el Parlamento de Andalucía en la pasada legislatura, entre 2022 y 2026, han dejado toda clase de anécdotas. En abril de 2023, le espetó a la diputada Maribel Mora, presidenta del Grupo Mixto-Adelante Andalucía: «Si lo que quiere es llamar la atención, cómprese un mono». Ocurrió durante un tenso debate a cuenta de la regulación de regadíos en el entorno del Parque Nacional de Doñana. La parlamentaria había esparcido arena sobre el escaño del presidente de la Junta, Juanma Moreno, un gesto de protesta que desencadenó el enfado del presidente de la Cámara. Jesús Aguirre le llamó a capítulo por «falta de educación».Encontronazo con VoxEn octubre de 2024 se generó otro rifirrafe cuando el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, solicitó al entonces portavoz de Vox y actual vicepresidente segundo de la Junta, Manuel Gavira, que retirara unas frases ofensivas dirigidas contra la portavoz socialista, Ángeles Férriz. Tras la rotunda negativa del diputado, optó por eliminar el comentario de oficio. El conflicto se enredó aún más con la intervención del portavoz del PP, Toni Martín, quien exigió retirar una acusación previa de Adelante Andalucía sobre la supuesta financiación popular con dinero de constructores. Su diputado, José Ignacio García, se negó a retractarse tirando de ironía, lo que obligó a Aguirre a actuar de nuevo de oficio. El momento culminante de la sesión llegó cuando Gavira espetó al presidente de la Mesa: « Usted es un mal presidente », recibiendo por respuesta un irónico y resignado «ya lo sé» entre carcajadas.Todo aquello ha quedado ya olvidado en el diario de sesiones. En su despedida, Aguirre pidió a sus señorías que se quedaran con lo bueno de su difícil papel como árbitro parlamentario. «Honestamente pido perdón, y les ruego que se acuerden de mí como una persona que intenta hacerlo lo mejor posible», manifestó Aguirre. Asimismo, garantizó que mantendrá su compromiso con los intereses de la región desde su nuevo destino parlamentario: «Intentaré defender Andalucía igual que lo he hecho como consejero e igual que lo he hecho como presidente del Parlamento, ahora desde Madrid, desde el Senado de España». Tras expresar su agradecimiento «enorme» tanto al presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP-A, Juanma Moreno, como al conjunto de sus compañeros del Grupo Popular, Aguirre recibió un aplauso generalizado por parte de los miembros de la Junta de Portavoces.A pesar de la cortesía mostrada en el aplauso final y de los buenos deseos en el plano estrictamente personal, el tono emotivo de la despedida evitó las críticas de los grupos de la izquierda parlamentaria durante su turno de posicionamiento político, donde reprocharon al Gobierno andaluz el uso de las instituciones para satisfacer sus acuerdos con Vox.Críticas del PSOE al «baile de sillas»La portavoz adjunta del PSOE-A, María Márquez, recordó la relevancia institucional de Aguirre como «la segunda autoridad de Andalucía». Aunque le trasladó sus deseos de « lo mejor en lo personal », la dirigente socialista lamentó profundamente que el expresidente abandone la Cámara autonómica «sin dar explicaciones sobre la gestión sanitaria en Andalucía», en referencia a su etapa previa al frente de la sanidad pública regional. Márquez fue más allá y tildó de «lamentable» el «baile de sillas» protagonizado por los populares. Según la portavoz del PSOE-A, el PP-A ha utilizado los cargos parlamentarios en un intercambio político «mientras estaban pactando con la extrema derecha de Vox el Gobierno de la Junta», por lo que exigió «un poquito más de respeto a este Parlamento, donde está representada la soberanía de los andaluces».Una postura muy similar adoptó el portavoz del grupo Por Andalucía, Antonio Maíllo. Tras desear «suerte» a Aguirre en su nueva etapa en la Cámara Alta, Maíllo mostró su frontal rechazo a la forma en que se ha gestionado su relevo. Subrayó que «ante la segunda autoridad de la comunidad autónoma andaluza no se puede frivolizar con nombramientos a sabiendas de su poca duración». Maíllo consideró una auténtica «frivolidad» que una institución de dicho calibre sea tratada como «un toma y daca o un usar y tirar en virtud de unos pactos» de gobierno. Además, lanzó una seria advertencia al Ejecutivo de Moreno Bonilla: «Si ese es el camino de desprecio a las autoridades y a las instituciones que va a seguir el nuevo Gobierno de PP-A y Vox, el grupo de Por Andalucía se va a situar enfrente». Jesús Aguirre ha presidido este miércoles la que será su última reunión de la Junta de Portavoces como presidente del Parlamento de Andalucía. En un ambiente marcado por los relevos institucionales tras el pacto de gobierno entre el PP y Vox, el dirigente ha aprovechado para despedirse de los diferentes grupos parlamentarios. Lo ha hecho con un discurso singular, propio de su carácter, alejado de la autocomplacencia habitual en los traspasos de poder, en el que ha entonado un «mea culpa» y ha pedido perdón a sus «señorías» por las posibles «equivocaciones» cometidas durante su mandato como segunda autoridad de la comunidad autónoma tras el presidente de la Junta, Juanma Moreno.La renuncia de Aguirre, que ya ha sido presentada de forma oficial en el registro de la Cámara, se hará efectiva en el Pleno convocado para el próximo jueves 23 de julio. El pacto de gobierno del PP y Vox contempla una reestructuración de la Mesa del Parlamento, mediante la cual la formación de Santiago Abascal asumirá la vicepresidencia primera de la Cámara andaluza, un puesto que hasta ahora ocupaba la diputada popular Ana Mestre . Como consecuencia, Mestre será ascendida para ocupar el sillón de la Presidencia que deja vacante Aguirre, mientras que este último continuará su trayectoria política en Madrid tras ser propuesto por el Grupo Popular para ocupar un escaño en el Senado dentro del cupo de senadores por designación autonómica.A punto de cerrar su etapa en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas en Sevilla, Aguirre se dirigió a los representantes de todas las fuerzas políticas con un tono conciliador y reflexivo. El aún presidente reconoció ante los portavoces que « la discrepancia es la esencia de la democracia » y celebró que, «gracias a Dios, Andalucía es plural y tiene su representación dentro de los diferentes grupos parlamentarios». En esta misma línea argumental, el popular reivindicó el valor del diálogo continuado como herramienta imprescindible y columna vertebral del sistema democrático para la consecución de consensos en una sociedad diversa.Al hacer balance de su trayectoria reciente, que engloba tanto su etapa en la primera legislatura de Moreno como consejero de Salud y Familias como su actual responsabilidad institucional en el Poder Legislativo, Aguirre aseguró haber intentado actuar siempre de la mejor manera posible. No obstante, el presidente saliente mostró un perfil autocrítico poco común en la política actual. «Todos somos humanos y nos equivocamos» , admitió con sinceridad ante los presentes, para inmediatamente después lanzar su petición de disculpas: «Por eso pido perdón a sus señorías si alguna vez he faltado o si algunas de mis decisiones no han sido objetivas».En 2023 abroncó a una diputada de Adelante que había esparcido arena sobre el escaño del presidente andaluz: «Si quiere llamar la atención, cómprese un mono»Los cuatro años que Aguirre ha estado presidiendo el Parlamento de Andalucía en la pasada legislatura, entre 2022 y 2026, han dejado toda clase de anécdotas. En abril de 2023, le espetó a la diputada Maribel Mora, presidenta del Grupo Mixto-Adelante Andalucía: «Si lo que quiere es llamar la atención, cómprese un mono». Ocurrió durante un tenso debate a cuenta de la regulación de regadíos en el entorno del Parque Nacional de Doñana. La parlamentaria había esparcido arena sobre el escaño del presidente de la Junta, Juanma Moreno, un gesto de protesta que desencadenó el enfado del presidente de la Cámara. Jesús Aguirre le llamó a capítulo por «falta de educación».Encontronazo con VoxEn octubre de 2024 se generó otro rifirrafe cuando el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, solicitó al entonces portavoz de Vox y actual vicepresidente segundo de la Junta, Manuel Gavira, que retirara unas frases ofensivas dirigidas contra la portavoz socialista, Ángeles Férriz. Tras la rotunda negativa del diputado, optó por eliminar el comentario de oficio. El conflicto se enredó aún más con la intervención del portavoz del PP, Toni Martín, quien exigió retirar una acusación previa de Adelante Andalucía sobre la supuesta financiación popular con dinero de constructores. Su diputado, José Ignacio García, se negó a retractarse tirando de ironía, lo que obligó a Aguirre a actuar de nuevo de oficio. El momento culminante de la sesión llegó cuando Gavira espetó al presidente de la Mesa: « Usted es un mal presidente », recibiendo por respuesta un irónico y resignado «ya lo sé» entre carcajadas.Todo aquello ha quedado ya olvidado en el diario de sesiones. En su despedida, Aguirre pidió a sus señorías que se quedaran con lo bueno de su difícil papel como árbitro parlamentario. «Honestamente pido perdón, y les ruego que se acuerden de mí como una persona que intenta hacerlo lo mejor posible», manifestó Aguirre. Asimismo, garantizó que mantendrá su compromiso con los intereses de la región desde su nuevo destino parlamentario: «Intentaré defender Andalucía igual que lo he hecho como consejero e igual que lo he hecho como presidente del Parlamento, ahora desde Madrid, desde el Senado de España». Tras expresar su agradecimiento «enorme» tanto al presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP-A, Juanma Moreno, como al conjunto de sus compañeros del Grupo Popular, Aguirre recibió un aplauso generalizado por parte de los miembros de la Junta de Portavoces.A pesar de la cortesía mostrada en el aplauso final y de los buenos deseos en el plano estrictamente personal, el tono emotivo de la despedida evitó las críticas de los grupos de la izquierda parlamentaria durante su turno de posicionamiento político, donde reprocharon al Gobierno andaluz el uso de las instituciones para satisfacer sus acuerdos con Vox.Críticas del PSOE al «baile de sillas»La portavoz adjunta del PSOE-A, María Márquez, recordó la relevancia institucional de Aguirre como «la segunda autoridad de Andalucía». Aunque le trasladó sus deseos de « lo mejor en lo personal », la dirigente socialista lamentó profundamente que el expresidente abandone la Cámara autonómica «sin dar explicaciones sobre la gestión sanitaria en Andalucía», en referencia a su etapa previa al frente de la sanidad pública regional. Márquez fue más allá y tildó de «lamentable» el «baile de sillas» protagonizado por los populares. Según la portavoz del PSOE-A, el PP-A ha utilizado los cargos parlamentarios en un intercambio político «mientras estaban pactando con la extrema derecha de Vox el Gobierno de la Junta», por lo que exigió «un poquito más de respeto a este Parlamento, donde está representada la soberanía de los andaluces».Una postura muy similar adoptó el portavoz del grupo Por Andalucía, Antonio Maíllo. Tras desear «suerte» a Aguirre en su nueva etapa en la Cámara Alta, Maíllo mostró su frontal rechazo a la forma en que se ha gestionado su relevo. Subrayó que «ante la segunda autoridad de la comunidad autónoma andaluza no se puede frivolizar con nombramientos a sabiendas de su poca duración». Maíllo consideró una auténtica «frivolidad» que una institución de dicho calibre sea tratada como «un toma y daca o un usar y tirar en virtud de unos pactos» de gobierno. Además, lanzó una seria advertencia al Ejecutivo de Moreno Bonilla: «Si ese es el camino de desprecio a las autoridades y a las instituciones que va a seguir el nuevo Gobierno de PP-A y Vox, el grupo de Por Andalucía se va a situar enfrente».
Jesús Aguirre ha presidido este miércoles la que será su última reunión de la Junta de Portavoces como presidente del Parlamento de Andalucía. En un ambiente marcado por los relevos institucionales tras el pacto de gobierno entre el PP y Vox, el dirigente ha aprovechado … para despedirse de los diferentes grupos parlamentarios. Lo ha hecho con un discurso singular, propio de su carácter, alejado de la autocomplacencia habitual en los traspasos de poder, en el que ha entonado un «mea culpa» y ha pedido perdón a sus «señorías» por las posibles «equivocaciones» cometidas durante su mandato como segunda autoridad de la comunidad autónoma tras el presidente de la Junta, Juanma Moreno.
La renuncia de Aguirre, que ya ha sido presentada de forma oficial en el registro de la Cámara, se hará efectiva en el Pleno convocado para el próximo jueves 23 de julio. El pacto de gobierno del PP y Vox contempla una reestructuración de la Mesa del Parlamento, mediante la cual la formación de Santiago Abascal asumirá la vicepresidencia primera de la Cámara andaluza, un puesto que hasta ahora ocupaba la diputada popular Ana Mestre. Como consecuencia, Mestre será ascendida para ocupar el sillón de la Presidencia que deja vacante Aguirre, mientras que este último continuará su trayectoria política en Madrid tras ser propuesto por el Grupo Popular para ocupar un escaño en el Senado dentro del cupo de senadores por designación autonómica.
A punto de cerrar su etapa en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas en Sevilla, Aguirre se dirigió a los representantes de todas las fuerzas políticas con un tono conciliador y reflexivo. El aún presidente reconoció ante los portavoces que «la discrepancia es la esencia de la democracia» y celebró que, «gracias a Dios, Andalucía es plural y tiene su representación dentro de los diferentes grupos parlamentarios». En esta misma línea argumental, el popular reivindicó el valor del diálogo continuado como herramienta imprescindible y columna vertebral del sistema democrático para la consecución de consensos en una sociedad diversa.
Al hacer balance de su trayectoria reciente, que engloba tanto su etapa en la primera legislatura de Moreno como consejero de Salud y Familias como su actual responsabilidad institucional en el Poder Legislativo, Aguirre aseguró haber intentado actuar siempre de la mejor manera posible. No obstante, el presidente saliente mostró un perfil autocrítico poco común en la política actual. «Todos somos humanos y nos equivocamos», admitió con sinceridad ante los presentes, para inmediatamente después lanzar su petición de disculpas: «Por eso pido perdón a sus señorías si alguna vez he faltado o si algunas de mis decisiones no han sido objetivas».
En 2023 abroncó a una diputada de Adelante que había esparcido arena sobre el escaño del presidente andaluz: «Si quiere llamar la atención, cómprese un mono»
Los cuatro años que Aguirre ha estado presidiendo el Parlamento de Andalucía en la pasada legislatura, entre 2022 y 2026, han dejado toda clase de anécdotas. En abril de 2023, le espetó a la diputada Maribel Mora, presidenta del Grupo Mixto-Adelante Andalucía: «Si lo que quiere es llamar la atención, cómprese un mono». Ocurrió durante un tenso debate a cuenta de la regulación de regadíos en el entorno del Parque Nacional de Doñana. La parlamentaria había esparcido arena sobre el escaño del presidente de la Junta, Juanma Moreno, un gesto de protesta que desencadenó el enfado del presidente de la Cámara. Jesús Aguirre le llamó a capítulo por «falta de educación».
Encontronazo con Vox
En octubre de 2024 se generó otro rifirrafe cuando el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, solicitó al entonces portavoz de Vox y actual vicepresidente segundo de la Junta, Manuel Gavira, que retirara unas frases ofensivas dirigidas contra la portavoz socialista, Ángeles Férriz. Tras la rotunda negativa del diputado, optó por eliminar el comentario de oficio. El conflicto se enredó aún más con la intervención del portavoz del PP, Toni Martín, quien exigió retirar una acusación previa de Adelante Andalucía sobre la supuesta financiación popular con dinero de constructores. Su diputado, José Ignacio García, se negó a retractarse tirando de ironía, lo que obligó a Aguirre a actuar de nuevo de oficio. El momento culminante de la sesión llegó cuando Gavira espetó al presidente de la Mesa: «Usted es un mal presidente», recibiendo por respuesta un irónico y resignado «ya lo sé» entre carcajadas.
Todo aquello ha quedado ya olvidado en el diario de sesiones. En su despedida, Aguirre pidió a sus señorías que se quedaran con lo bueno de su difícil papel como árbitro parlamentario. «Honestamente pido perdón, y les ruego que se acuerden de mí como una persona que intenta hacerlo lo mejor posible», manifestó Aguirre. Asimismo, garantizó que mantendrá su compromiso con los intereses de la región desde su nuevo destino parlamentario: «Intentaré defender Andalucía igual que lo he hecho como consejero e igual que lo he hecho como presidente del Parlamento, ahora desde Madrid, desde el Senado de España». Tras expresar su agradecimiento «enorme» tanto al presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP-A, Juanma Moreno, como al conjunto de sus compañeros del Grupo Popular, Aguirre recibió un aplauso generalizado por parte de los miembros de la Junta de Portavoces.
A pesar de la cortesía mostrada en el aplauso final y de los buenos deseos en el plano estrictamente personal, el tono emotivo de la despedida evitó las críticas de los grupos de la izquierda parlamentaria durante su turno de posicionamiento político, donde reprocharon al Gobierno andaluz el uso de las instituciones para satisfacer sus acuerdos con Vox.
Críticas del PSOE al «baile de sillas»
La portavoz adjunta del PSOE-A, María Márquez, recordó la relevancia institucional de Aguirre como «la segunda autoridad de Andalucía». Aunque le trasladó sus deseos de «lo mejor en lo personal», la dirigente socialista lamentó profundamente que el expresidente abandone la Cámara autonómica «sin dar explicaciones sobre la gestión sanitaria en Andalucía», en referencia a su etapa previa al frente de la sanidad pública regional. Márquez fue más allá y tildó de «lamentable» el «baile de sillas» protagonizado por los populares. Según la portavoz del PSOE-A, el PP-A ha utilizado los cargos parlamentarios en un intercambio político «mientras estaban pactando con la extrema derecha de Vox el Gobierno de la Junta», por lo que exigió «un poquito más de respeto a este Parlamento, donde está representada la soberanía de los andaluces».
Una postura muy similar adoptó el portavoz del grupo Por Andalucía, Antonio Maíllo. Tras desear «suerte» a Aguirre en su nueva etapa en la Cámara Alta, Maíllo mostró su frontal rechazo a la forma en que se ha gestionado su relevo. Subrayó que «ante la segunda autoridad de la comunidad autónoma andaluza no se puede frivolizar con nombramientos a sabiendas de su poca duración». Maíllo consideró una auténtica «frivolidad» que una institución de dicho calibre sea tratada como «un toma y daca o un usar y tirar en virtud de unos pactos» de gobierno. Además, lanzó una seria advertencia al Ejecutivo de Moreno Bonilla: «Si ese es el camino de desprecio a las autoridades y a las instituciones que va a seguir el nuevo Gobierno de PP-A y Vox, el grupo de Por Andalucía se va a situar enfrente».
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