El PP y Vox son partidos diferentes. Es la frase que ha repetido Juanma Moreno en numerosas ocasiones desde que el pasado 2 de julio se firmó el pacto entre ambas formaciones para lograr la investidura y dar comienzo a la legislatura.Ese pacto ha obligado a los populares a seguir la misma hoja de ruta que en otras comunidades y a incorporar a Vox al Gobierno . En este caso, Manuel Gavira ya es vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.Sin embargo, Juanma Moreno ha establecido una especie de cordón sanitario en torno al consejero de Vox. En primer lugar, porque el flamante vicepresidente Gavira ha quedado situado entre dos personas de la máxima confianza del presidente andaluz, formando una especie de «sándwich».Por un lado, ha situado a Antonio Sanz como vicepresidente primero y sustituto del presidente en caso de ausencia. Además de ser vicepresidente primero, Sanz continúa como consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, consolidándose como uno de los principales hombres de confianza de Juanma Moreno.Por otro lado, ha colocado a Carolina España, la persona más cercana políticamente al presidente, como vicepresidenta tercera. España seguirá siendo consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, además de mantener la portavocía del Gobierno y la responsabilidad de explicar y defender la acción del Ejecutivo.Antonio Sanz y Carolina España toman el control del Gobierno andaluz y le hacen un ‘sandwich’ a VoxEn un contexto en el que el pacto con Vox ha sido cuestionado desde el primer momento y ha servido de argumento a la oposición para intensificar sus críticas , Moreno ha dejado las áreas más importantes de su Gobierno en manos de los mismos consejeros que ya las gestionaban durante la etapa de mayoría absoluta.Así, la Sanidad, probablemente el ámbito que más problemas ha generado a la Junta en los últimos tiempos, continúa bajo la responsabilidad de Antonio Sanz. Fue él quien asumió esta cartera tras el fallo del programa de cribado del cáncer de mama. La gestión sanitaria, una de las principales preocupaciones de los andaluces y fuente habitual de críticas por las listas de espera y otros retrasos, sigue en manos del PP y de quien ocupa el número dos del Gobierno andaluz.Lo mismo sucede con las cuentas de la Junta de Andalucía. Una de las preocupaciones del presidente era que la demora en la firma del acuerdo retrasara la elaboración de los presupuestos autonómicos. Finalmente, Carolina España seguirá encargándose de su elaboración y de realizar los ajustes necesarios para incorporar algunas de las demandas de Vox sin renunciar a la esencia del PP ni a la denominada «vía andaluza», de la que Juanma Moreno continúa haciendo bandera.Además de estos «guardianes» políticos alrededor de Gavira, Moreno se ha asegurado de que las áreas estratégicas permanezcan bajo el control de consejeros del PP y alejadas de la influencia de Vox. Aunque la consejería dirigida por el líder de Vox tiene un nombre extenso, sus competencias son relativamente limitadas. De hecho, Turismo puede considerarse el departamento con mayor peso político de los que gestionará.De hecho, la consejería aunque la consejería que ahora dirige el líder de Vox tiene un nombre largo, en realidad las competencias no son tantas. De hecho, podría decirse que el Turismo es el área de más enjundia que le ha tocado en suerte de las que ahora tiene que gestionar.Respecto a Justicia, las competencias de la Junta de Andalucía se limitan a la gestión de medios personales y materiales de la Administración de Justicia. La legislación procesal, así como el nombramiento de jueces y fiscales, siguen siendo competencia del Estado. Por ello, aunque la Junta reclame más jueces para Andalucía, la decisión corresponde al Consejo General del Poder Judicial y el margen de actuación del Gobierno autonómico es reducido.La otra gran área de la consejería de Vox, Desregulación y Administración Local, se centra fundamentalmente en la coordinación con las entidades locales andaluzas. Sin embargo , los funcionarios de la Junta, que anteriormente dependían de la Consejería de Justicia, pasan a estar bajo la responsabilidad de José Antonio Nieto, otro dirigente histórico del PP que llegó incluso a ser señalado en su día como posible sucesor de Juanma Moreno.El PP mantiene su hoja de ruta en las aulas y recupera el nombre tradicional de Educación para la consejeríaLa recién creada Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública mantiene así bajo el control de Nieto la gestión de los empleados públicos, un asunto de especial relevancia s i se tiene en cuenta que se trata de miles de trabajadores con una importante capacidad de movilización.También permanecen blindadas otras áreas como Educación, donde Carmen Castillo continúa al frente. La principal novedad es la recuperación del nombre tradicional de la consejería , que vuelve a denominarse Educación en lugar de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, como ocurría en la anterior legislatura. La hoja de ruta sigue siendo la misma. Aunque Vox reivindique ahora algunos avances, la gratuidad de la educación infantil ya comenzó a implantarse el curso pasado y continuará desarrollándose este año.Algo similar sucede con Agricultura. A pesar de que era una de las consejerías más deseadas por Vox y de que este partido la ha obtenido en otras comunidades autónomas, en Andalucía seguirá dirigida por Ramón Fernández Pacheco. Las organizaciones agrarias habían reclamado estabilidad y apostado por la continuidad de las políticas desarrolladas hasta ahora.Del mismo modo, Cultura permanece bajo la dirección de Patricia del Pozo, otra de las dirigentes históricas del PP, por lo que tanto Agricultura como Cultura continúan fuera del ámbito de gestión de Vox. El PP y Vox son partidos diferentes. Es la frase que ha repetido Juanma Moreno en numerosas ocasiones desde que el pasado 2 de julio se firmó el pacto entre ambas formaciones para lograr la investidura y dar comienzo a la legislatura.Ese pacto ha obligado a los populares a seguir la misma hoja de ruta que en otras comunidades y a incorporar a Vox al Gobierno . En este caso, Manuel Gavira ya es vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.Sin embargo, Juanma Moreno ha establecido una especie de cordón sanitario en torno al consejero de Vox. En primer lugar, porque el flamante vicepresidente Gavira ha quedado situado entre dos personas de la máxima confianza del presidente andaluz, formando una especie de «sándwich».Por un lado, ha situado a Antonio Sanz como vicepresidente primero y sustituto del presidente en caso de ausencia. Además de ser vicepresidente primero, Sanz continúa como consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, consolidándose como uno de los principales hombres de confianza de Juanma Moreno.Por otro lado, ha colocado a Carolina España, la persona más cercana políticamente al presidente, como vicepresidenta tercera. España seguirá siendo consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, además de mantener la portavocía del Gobierno y la responsabilidad de explicar y defender la acción del Ejecutivo.Antonio Sanz y Carolina España toman el control del Gobierno andaluz y le hacen un ‘sandwich’ a VoxEn un contexto en el que el pacto con Vox ha sido cuestionado desde el primer momento y ha servido de argumento a la oposición para intensificar sus críticas , Moreno ha dejado las áreas más importantes de su Gobierno en manos de los mismos consejeros que ya las gestionaban durante la etapa de mayoría absoluta.Así, la Sanidad, probablemente el ámbito que más problemas ha generado a la Junta en los últimos tiempos, continúa bajo la responsabilidad de Antonio Sanz. Fue él quien asumió esta cartera tras el fallo del programa de cribado del cáncer de mama. La gestión sanitaria, una de las principales preocupaciones de los andaluces y fuente habitual de críticas por las listas de espera y otros retrasos, sigue en manos del PP y de quien ocupa el número dos del Gobierno andaluz.Lo mismo sucede con las cuentas de la Junta de Andalucía. Una de las preocupaciones del presidente era que la demora en la firma del acuerdo retrasara la elaboración de los presupuestos autonómicos. Finalmente, Carolina España seguirá encargándose de su elaboración y de realizar los ajustes necesarios para incorporar algunas de las demandas de Vox sin renunciar a la esencia del PP ni a la denominada «vía andaluza», de la que Juanma Moreno continúa haciendo bandera.Además de estos «guardianes» políticos alrededor de Gavira, Moreno se ha asegurado de que las áreas estratégicas permanezcan bajo el control de consejeros del PP y alejadas de la influencia de Vox. Aunque la consejería dirigida por el líder de Vox tiene un nombre extenso, sus competencias son relativamente limitadas. De hecho, Turismo puede considerarse el departamento con mayor peso político de los que gestionará.De hecho, la consejería aunque la consejería que ahora dirige el líder de Vox tiene un nombre largo, en realidad las competencias no son tantas. De hecho, podría decirse que el Turismo es el área de más enjundia que le ha tocado en suerte de las que ahora tiene que gestionar.Respecto a Justicia, las competencias de la Junta de Andalucía se limitan a la gestión de medios personales y materiales de la Administración de Justicia. La legislación procesal, así como el nombramiento de jueces y fiscales, siguen siendo competencia del Estado. Por ello, aunque la Junta reclame más jueces para Andalucía, la decisión corresponde al Consejo General del Poder Judicial y el margen de actuación del Gobierno autonómico es reducido.La otra gran área de la consejería de Vox, Desregulación y Administración Local, se centra fundamentalmente en la coordinación con las entidades locales andaluzas. Sin embargo , los funcionarios de la Junta, que anteriormente dependían de la Consejería de Justicia, pasan a estar bajo la responsabilidad de José Antonio Nieto, otro dirigente histórico del PP que llegó incluso a ser señalado en su día como posible sucesor de Juanma Moreno.El PP mantiene su hoja de ruta en las aulas y recupera el nombre tradicional de Educación para la consejeríaLa recién creada Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública mantiene así bajo el control de Nieto la gestión de los empleados públicos, un asunto de especial relevancia s i se tiene en cuenta que se trata de miles de trabajadores con una importante capacidad de movilización.También permanecen blindadas otras áreas como Educación, donde Carmen Castillo continúa al frente. La principal novedad es la recuperación del nombre tradicional de la consejería , que vuelve a denominarse Educación en lugar de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, como ocurría en la anterior legislatura. La hoja de ruta sigue siendo la misma. Aunque Vox reivindique ahora algunos avances, la gratuidad de la educación infantil ya comenzó a implantarse el curso pasado y continuará desarrollándose este año.Algo similar sucede con Agricultura. A pesar de que era una de las consejerías más deseadas por Vox y de que este partido la ha obtenido en otras comunidades autónomas, en Andalucía seguirá dirigida por Ramón Fernández Pacheco. Las organizaciones agrarias habían reclamado estabilidad y apostado por la continuidad de las políticas desarrolladas hasta ahora.Del mismo modo, Cultura permanece bajo la dirección de Patricia del Pozo, otra de las dirigentes históricas del PP, por lo que tanto Agricultura como Cultura continúan fuera del ámbito de gestión de Vox.
El PP y Vox son partidos diferentes. Es la frase que ha repetido Juanma Moreno en numerosas ocasiones desde que el pasado 2 de julio se firmó el pacto entre ambas formaciones para lograr la investidura y dar comienzo a la legislatura.
Ese pacto ha … obligado a los populares a seguir la misma hoja de ruta que en otras comunidades y a incorporar a Vox al Gobierno. En este caso, Manuel Gavira ya es vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.
Sin embargo, Juanma Moreno ha establecido una especie de cordón sanitario en torno al consejero de Vox. En primer lugar, porque el flamante vicepresidente Gavira ha quedado situado entre dos personas de la máxima confianza del presidente andaluz, formando una especie de «sándwich».
Por un lado, ha situado a Antonio Sanz como vicepresidente primero y sustituto del presidente en caso de ausencia. Además de ser vicepresidente primero, Sanz continúa como consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, consolidándose como uno de los principales hombres de confianza de Juanma Moreno.
Por otro lado, ha colocado a Carolina España, la persona más cercana políticamente al presidente, como vicepresidenta tercera. España seguirá siendo consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, además de mantener la portavocía del Gobierno y la responsabilidad de explicar y defender la acción del Ejecutivo.
Antonio Sanz y Carolina España toman el control del Gobierno andaluz y le hacen un ‘sandwich’ a Vox
En un contexto en el que el pacto con Vox ha sido cuestionado desde el primer momento y ha servido de argumento a la oposición para intensificar sus críticas, Moreno ha dejado las áreas más importantes de su Gobierno en manos de los mismos consejeros que ya las gestionaban durante la etapa de mayoría absoluta.
Así, la Sanidad, probablemente el ámbito que más problemas ha generado a la Junta en los últimos tiempos, continúa bajo la responsabilidad de Antonio Sanz. Fue él quien asumió esta cartera tras el fallo del programa de cribado del cáncer de mama. La gestión sanitaria, una de las principales preocupaciones de los andaluces y fuente habitual de críticas por las listas de espera y otros retrasos, sigue en manos del PP y de quien ocupa el número dos del Gobierno andaluz.
Lo mismo sucede con las cuentas de la Junta de Andalucía. Una de las preocupaciones del presidente era que la demora en la firma del acuerdo retrasara la elaboración de los presupuestos autonómicos. Finalmente, Carolina España seguirá encargándose de su elaboración y de realizar los ajustes necesarios para incorporar algunas de las demandas de Vox sin renunciar a la esencia del PP ni a la denominada «vía andaluza», de la que Juanma Moreno continúa haciendo bandera.
Además de estos «guardianes» políticos alrededor de Gavira, Moreno se ha asegurado de que las áreas estratégicas permanezcan bajo el control de consejeros del PP y alejadas de la influencia de Vox. Aunque la consejería dirigida por el líder de Vox tiene un nombre extenso, sus competencias son relativamente limitadas. De hecho, Turismo puede considerarse el departamento con mayor peso político de los que gestionará.
De hecho, la consejería aunque la consejería que ahora dirige el líder de Vox tiene un nombre largo, en realidad las competencias no son tantas. De hecho, podría decirse que el Turismo es el área de más enjundia que le ha tocado en suerte de las que ahora tiene que gestionar.
Respecto a Justicia, las competencias de la Junta de Andalucía se limitan a la gestión de medios personales y materiales de la Administración de Justicia. La legislación procesal, así como el nombramiento de jueces y fiscales, siguen siendo competencia del Estado. Por ello, aunque la Junta reclame más jueces para Andalucía, la decisión corresponde al Consejo General del Poder Judicial y el margen de actuación del Gobierno autonómico es reducido.
La otra gran área de la consejería de Vox, Desregulación y Administración Local, se centra fundamentalmente en la coordinación con las entidades locales andaluzas. Sin embargo , los funcionarios de la Junta, que anteriormente dependían de la Consejería de Justicia, pasan a estar bajo la responsabilidad de José Antonio Nieto, otro dirigente histórico del PP que llegó incluso a ser señalado en su día como posible sucesor de Juanma Moreno.
El PP mantiene su hoja de ruta en las aulas y recupera el nombre tradicional de Educación para la consejería
La recién creada Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública mantiene así bajo el control de Nieto la gestión de los empleados públicos, un asunto de especial relevancia si se tiene en cuenta que se trata de miles de trabajadores con una importante capacidad de movilización.
También permanecen blindadas otras áreas como Educación, donde Carmen Castillo continúa al frente. La principal novedad es la recuperación del nombre tradicional de la consejería, que vuelve a denominarse Educación en lugar de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, como ocurría en la anterior legislatura. La hoja de ruta sigue siendo la misma. Aunque Vox reivindique ahora algunos avances, la gratuidad de la educación infantil ya comenzó a implantarse el curso pasado y continuará desarrollándose este año.
Algo similar sucede con Agricultura. A pesar de que era una de las consejerías más deseadas por Vox y de que este partido la ha obtenido en otras comunidades autónomas, en Andalucía seguirá dirigida por Ramón Fernández Pacheco. Las organizaciones agrarias habían reclamado estabilidad y apostado por la continuidad de las políticas desarrolladas hasta ahora.
Del mismo modo, Cultura permanece bajo la dirección de Patricia del Pozo, otra de las dirigentes históricas del PP, por lo que tanto Agricultura como Cultura continúan fuera del ámbito de gestión de Vox.
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