La celiaquía es una enfermedad multisistémica de base autoinmune cuyo único tratamiento actualmente es mantener, de por vida, una alimentación estrictamente exenta de gluten. El cumplimiento de esta dieta es fundamental para preservar una buena calidad de vida y evitar las graves complicaciones que puede provocar la ingesta continuada de gluten.A diferencia de otras enfermedades, la celiaquía no cuenta con un tratamiento farmacológico que pueda ser financiado a través de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Por este motivo, el coste de la dieta sin gluten recae directamente sobre las personas afectadas y sus familias. Una situación que se ha visto agravada en los últimos años por el incremento generalizado del precio de los alimentos y por el hecho de que los productos específicos sin gluten continúan teniendo un coste superior al de sus equivalentes con gluten.El pasado lunes 3 de agosto se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) una convocatoria de subvenciones de la Consejería de Sanidad destinada a personas y familias con uno o varios miembros afectados por enfermedad celíaca. La convocatoria cuenta con una dotación inicial de 400.000 euros, ampliable en otros 100.000 euros, con el objetivo de compensar parte de la carga económica que supone para las familias convivir con esta enfermedad.La Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha agradece que se pongan en marcha medidas de apoyo económico para el colectivo, especialmente para aquellas personas y familias que atraviesan mayores dificultades económicas. Sin embargo, considera que la cuantía destinada resulta claramente insuficiente para atender las necesidades de un colectivo que afecta aproximadamente al 1% de la población de Castilla-La Mancha, lo que supone unas 20.000 personas .Según los cálculos de la Asociación, con una dotación de 400.000 euros, la ayuda podría alcanzar aproximadamente a 800 personas celíacas , mientras que, si finalmente se amplía hasta los 500.000 euros previstos, podría llegar a unas 1.000 personas. Esto supondría, en el mejor de los casos, beneficiar únicamente a alrededor del 5% de las personas celíacas estimadas en Castilla-La Mancha , dejando fuera a la inmensa mayoría del colectivo.Un criterio de renta que limita el acceso a las ayudasLa Asociación considera especialmente preocupante que los criterios establecidos en la Orden que regula estas subvenciones limiten de manera importante su accesibilidad efectiva.Para poder acceder a la ayuda, la renta per cápita de la unidad familiar debe ser inferior o igual al doble del IPREM de 14 pagas, establecido en 16.800 euros. Este requisito implica que numerosas familias que también soportan el elevado sobrecoste de la alimentación sin gluten pueden quedar excluidas de la convocatoria pese a asumir un gasto adicional que se mantiene durante toda la vida de la persona celíaca.Desde la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha se entiende y se comparte la necesidad de prestar una atención prioritaria a las familias con menores ingresos. No obstante, se considera que una política de apoyo al colectivo debería contemplar la realidad económica de todas las personas celíacas y tener en cuenta que el coste de la dieta sin gluten constituye una carga permanente, independientemente del nivel de renta.Por ello, la puesta en marcha de estas ayudas, que inicialmente podía generar expectativas entre las personas afectadas, se ha convertido para parte del colectivo en desilusión y sentimiento de incomprensión, al comprobar que no cumplen los criterios establecidos para poder beneficiarse de ellas. La celiaquía es una enfermedad multisistémica de base autoinmune cuyo único tratamiento actualmente es mantener, de por vida, una alimentación estrictamente exenta de gluten. El cumplimiento de esta dieta es fundamental para preservar una buena calidad de vida y evitar las graves complicaciones que puede provocar la ingesta continuada de gluten.A diferencia de otras enfermedades, la celiaquía no cuenta con un tratamiento farmacológico que pueda ser financiado a través de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Por este motivo, el coste de la dieta sin gluten recae directamente sobre las personas afectadas y sus familias. Una situación que se ha visto agravada en los últimos años por el incremento generalizado del precio de los alimentos y por el hecho de que los productos específicos sin gluten continúan teniendo un coste superior al de sus equivalentes con gluten.El pasado lunes 3 de agosto se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) una convocatoria de subvenciones de la Consejería de Sanidad destinada a personas y familias con uno o varios miembros afectados por enfermedad celíaca. La convocatoria cuenta con una dotación inicial de 400.000 euros, ampliable en otros 100.000 euros, con el objetivo de compensar parte de la carga económica que supone para las familias convivir con esta enfermedad.La Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha agradece que se pongan en marcha medidas de apoyo económico para el colectivo, especialmente para aquellas personas y familias que atraviesan mayores dificultades económicas. Sin embargo, considera que la cuantía destinada resulta claramente insuficiente para atender las necesidades de un colectivo que afecta aproximadamente al 1% de la población de Castilla-La Mancha, lo que supone unas 20.000 personas .Según los cálculos de la Asociación, con una dotación de 400.000 euros, la ayuda podría alcanzar aproximadamente a 800 personas celíacas , mientras que, si finalmente se amplía hasta los 500.000 euros previstos, podría llegar a unas 1.000 personas. Esto supondría, en el mejor de los casos, beneficiar únicamente a alrededor del 5% de las personas celíacas estimadas en Castilla-La Mancha , dejando fuera a la inmensa mayoría del colectivo.Un criterio de renta que limita el acceso a las ayudasLa Asociación considera especialmente preocupante que los criterios establecidos en la Orden que regula estas subvenciones limiten de manera importante su accesibilidad efectiva.Para poder acceder a la ayuda, la renta per cápita de la unidad familiar debe ser inferior o igual al doble del IPREM de 14 pagas, establecido en 16.800 euros. Este requisito implica que numerosas familias que también soportan el elevado sobrecoste de la alimentación sin gluten pueden quedar excluidas de la convocatoria pese a asumir un gasto adicional que se mantiene durante toda la vida de la persona celíaca.Desde la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha se entiende y se comparte la necesidad de prestar una atención prioritaria a las familias con menores ingresos. No obstante, se considera que una política de apoyo al colectivo debería contemplar la realidad económica de todas las personas celíacas y tener en cuenta que el coste de la dieta sin gluten constituye una carga permanente, independientemente del nivel de renta.Por ello, la puesta en marcha de estas ayudas, que inicialmente podía generar expectativas entre las personas afectadas, se ha convertido para parte del colectivo en desilusión y sentimiento de incomprensión, al comprobar que no cumplen los criterios establecidos para poder beneficiarse de ellas.
La celiaquía es una enfermedad multisistémica de base autoinmune cuyo único tratamiento actualmente es mantener, de por vida, una alimentación estrictamente exenta de gluten. El cumplimiento de esta dieta es fundamental para preservar una buena calidad de vida y evitar las graves complicaciones … que puede provocar la ingesta continuada de gluten.
A diferencia de otras enfermedades, la celiaquía no cuenta con un tratamiento farmacológico que pueda ser financiado a través de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Por este motivo, el coste de la dieta sin gluten recae directamente sobre las personas afectadas y sus familias. Una situación que se ha visto agravada en los últimos años por el incremento generalizado del precio de los alimentos y por el hecho de que los productos específicos sin gluten continúan teniendo un coste superior al de sus equivalentes con gluten.
El pasado lunes 3 de agosto se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) una convocatoria de subvenciones de la Consejería de Sanidad destinada a personas y familias con uno o varios miembros afectados por enfermedad celíaca. La convocatoria cuenta con una dotación inicial de 400.000 euros, ampliable en otros 100.000 euros, con el objetivo de compensar parte de la carga económica que supone para las familias convivir con esta enfermedad.
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La Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha agradece que se pongan en marcha medidas de apoyo económico para el colectivo, especialmente para aquellas personas y familias que atraviesan mayores dificultades económicas. Sin embargo, considera que la cuantía destinada resulta claramente insuficiente para atender las necesidades de un colectivo que afecta aproximadamente al 1% de la población de Castilla-La Mancha, lo que supone unas 20.000 personas.
Según los cálculos de la Asociación, con una dotación de 400.000 euros, la ayuda podría alcanzar aproximadamente a 800 personas celíacas, mientras que, si finalmente se amplía hasta los 500.000 euros previstos, podría llegar a unas 1.000 personas. Esto supondría, en el mejor de los casos, beneficiar únicamente a alrededor del 5% de las personas celíacas estimadas en Castilla-La Mancha, dejando fuera a la inmensa mayoría del colectivo.
Un criterio de renta que limita el acceso a las ayudas
La Asociación considera especialmente preocupante que los criterios establecidos en la Orden que regula estas subvenciones limiten de manera importante su accesibilidad efectiva.
Para poder acceder a la ayuda, la renta per cápita de la unidad familiar debe ser inferior o igual al doble del IPREM de 14 pagas, establecido en 16.800 euros. Este requisito implica que numerosas familias que también soportan el elevado sobrecoste de la alimentación sin gluten pueden quedar excluidas de la convocatoria pese a asumir un gasto adicional que se mantiene durante toda la vida de la persona celíaca.
Desde la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha se entiende y se comparte la necesidad de prestar una atención prioritaria a las familias con menores ingresos. No obstante, se considera que una política de apoyo al colectivo debería contemplar la realidad económica de todas las personas celíacas y tener en cuenta que el coste de la dieta sin gluten constituye una carga permanente, independientemente del nivel de renta.
Por ello, la puesta en marcha de estas ayudas, que inicialmente podía generar expectativas entre las personas afectadas, se ha convertido para parte del colectivo en desilusión y sentimiento de incomprensión, al comprobar que no cumplen los criterios establecidos para poder beneficiarse de ellas.
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