Quedan apenas unos días para que el cielo vuelva a regalar uno de esos fenómenos que solo ocurren unas pocas veces en la vida. El próximo 12 de agosto, España será el escenario del primero de los tres eclipses solares que atravesarán el país en los próximos años y, aunque la provincia de Toledo no quedará dentro de la estrecha franja de totalidad, sí disfrutará de un eclipse parcial muy profundo que promete ofrecer imágenes difíciles de olvidar.En el Observatorio Astronómico de La Hita, situado entre La Puebla de Almoradiel y La Villa de Don Fadrique, la cuenta atrás comenzó hace meses. Allí todo está preparado para recibir a más de 2.000 personas que ya se han inscrito para seguir un acontecimiento que sus responsables consideran irrepetible. La jornada, completamente gratuita gracias al patrocinio de la Diputación de Toledo, combinará observación astronómica, talleres, conferencias, música en directo, una comida popular y actividades divulgativas desde las once de la mañana hasta la una de la madrugada.Leonor Ana, responsable de divulgación del observatorio y una de las mayores expertas españolas en eclipses, reconoce que nunca había vivido una expectación semejante. «Llevamos ya más de 2.000 personas apuntadas», explica, por lo que pide a quienes deseen asistir que formalicen su inscripción para facilitar la organización del dispositivo de seguridad, los accesos y el transporte hasta el recinto.El observatorio ha habilitado aparcamientos disuasorios para mantener despejados los caminos de acceso a ambulancias y servicios de emergencia. La organización recomienda acudir con tiempo, asumir que habrá que caminar unos minutos hasta las instalaciones y armarse de paciencia ante la elevada afluencia de público prevista.Eclipse parcial «muy profundo»Aunque la totalidad solo podrá verse en las provincias de Cuenca y Guadalajara dentro de Castilla-La Mancha, desde Toledo el eclipse alcanzará un grado de ocultación excepcional.«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella» Leonor Ana Divulgadora de La Hita«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella», explica Leonor Ana. Esa circunstancia permitirá contemplar un eclipse parcial «muy profundo», con numerosos fenómenos asociados que también sorprenderán a los espectadores.El cielo se oscurecerá de forma evidente, descenderá la temperatura y cambiarán los colores del paisaje. Aunque no será posible observar la corona solar, sí se apreciará cómo la Luna cubre casi por completo el disco del Sol.«Va a haber una gran cantidad de fenómenos asociados al eclipse que merecen la pena disfrutarlos. Es un espectáculo que no va a dejar indiferente a nadie», asegura la divulgadora.Precaución con la vistaPara Leonor Ana, el interés que despiertan los eclipses va mucho más allá de la astronomía. «Es uno de los eventos celestes más importantes que podemos vivir aquí en el planeta Tierra», afirma. España, además, disfrutará de tres eclipses consecutivos en apenas tres años, una circunstancia que no se producía desde hace más de un siglo. El de este verano será el que podrá seguir un mayor número de personas al atravesar buena parte de la Península Ibérica.La responsable de divulgación considera que el eclipse también supone una oportunidad para acercar la ciencia a la ciudadanía y despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes.«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas y crear un tejido entre toda la sociedad» Leonor Ana Divulgadora de La Hita«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas, crear un tejido entre toda la sociedad y disfrutar de uno de los acontecimientos más importantes que podemos vivir», explica.La emoción de Leonor AnaLeonor Ana sabe bien de lo que habla. Ha viajado por medio mundo persiguiendo eclipses totales. Ha contemplado cinco, en países como Hungría, Turquía o Estados Unidos, y reconoce que ninguno se parece a otro. «Es una de las experiencias visuales y emocionales más grandes que puede contemplar un ser humano», resume.La divulgadora describe la totalidad como un instante en el que todos los sentidos dejan de reconocer el paisaje habitual. «La Luna tapa completamente el Sol, el cielo se convierte prácticamente en una noche cerrada, aparecen las estrellas y solo permanece visible la corona solar. Somos incapaces de describir tanta belleza», afirma.Precisamente por esa experiencia ha renunciado este año a desplazarse hasta la franja de totalidad. «Este sería mi quinto eclipse total y me moriría por verlo allí, pero siento que este eclipse debo vivirlo para los demás», explica. Su objetivo es que miles de personas puedan descubrir la astronomía sin salir de la provincia de Toledo.Junto a la emoción, el observatorio insiste en un mensaje que considera esencial: la seguridad. Los responsables de La Hita advierten del riesgo que supone mirar directamente al Sol y alertan de la proliferación de bulos y de gafas no homologadas que están apareciendo en internet con motivo del eclipse.«El Sol es el mismo de siempre y puede quemarnos la retina», recuerda Leonor Ana, quien insiste en utilizar exclusivamente gafas homologadas con certificación EN ISO 12312-2:2015. «La vista solo tenemos una y una quemadura de retina es irreversible», advierte.El observatorio dispondrá de gafas certificadas para quienes las necesiten y hará especial hincapié en la protección de los niños, ya que son quienes con mayor facilidad pueden mirar al Sol sin darse cuenta del peligro.Una cita históricaMás allá del propio eclipse, La Hita quiere convertir el 12 de agosto en una gran fiesta de la divulgación científica. La programación incluirá observación solar segura, talleres infantiles, exposiciones, música en directo y gastronomía local para que los asistentes permanezcan durante toda la jornada y vivan el fenómeno en comunidad.La última vez que un eclipse de estas características pudo contemplarse desde La Mancha toledana fue en 1900. Entonces se organizaron incluso trenes especiales para acercar a los curiosos hasta la zona de observación. Más de un siglo después, el Observatorio Astronómico de La Hita aspira a escribir una nueva página en esa historia, convirtiendo el eclipse en mucho más que un fenómeno astronómico: una experiencia colectiva que, para muchos de los que acudan el próximo 12 de agosto, será irrepetible. Quedan apenas unos días para que el cielo vuelva a regalar uno de esos fenómenos que solo ocurren unas pocas veces en la vida. El próximo 12 de agosto, España será el escenario del primero de los tres eclipses solares que atravesarán el país en los próximos años y, aunque la provincia de Toledo no quedará dentro de la estrecha franja de totalidad, sí disfrutará de un eclipse parcial muy profundo que promete ofrecer imágenes difíciles de olvidar.En el Observatorio Astronómico de La Hita, situado entre La Puebla de Almoradiel y La Villa de Don Fadrique, la cuenta atrás comenzó hace meses. Allí todo está preparado para recibir a más de 2.000 personas que ya se han inscrito para seguir un acontecimiento que sus responsables consideran irrepetible. La jornada, completamente gratuita gracias al patrocinio de la Diputación de Toledo, combinará observación astronómica, talleres, conferencias, música en directo, una comida popular y actividades divulgativas desde las once de la mañana hasta la una de la madrugada.Leonor Ana, responsable de divulgación del observatorio y una de las mayores expertas españolas en eclipses, reconoce que nunca había vivido una expectación semejante. «Llevamos ya más de 2.000 personas apuntadas», explica, por lo que pide a quienes deseen asistir que formalicen su inscripción para facilitar la organización del dispositivo de seguridad, los accesos y el transporte hasta el recinto.El observatorio ha habilitado aparcamientos disuasorios para mantener despejados los caminos de acceso a ambulancias y servicios de emergencia. La organización recomienda acudir con tiempo, asumir que habrá que caminar unos minutos hasta las instalaciones y armarse de paciencia ante la elevada afluencia de público prevista.Eclipse parcial «muy profundo»Aunque la totalidad solo podrá verse en las provincias de Cuenca y Guadalajara dentro de Castilla-La Mancha, desde Toledo el eclipse alcanzará un grado de ocultación excepcional.«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella» Leonor Ana Divulgadora de La Hita«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella», explica Leonor Ana. Esa circunstancia permitirá contemplar un eclipse parcial «muy profundo», con numerosos fenómenos asociados que también sorprenderán a los espectadores.El cielo se oscurecerá de forma evidente, descenderá la temperatura y cambiarán los colores del paisaje. Aunque no será posible observar la corona solar, sí se apreciará cómo la Luna cubre casi por completo el disco del Sol.«Va a haber una gran cantidad de fenómenos asociados al eclipse que merecen la pena disfrutarlos. Es un espectáculo que no va a dejar indiferente a nadie», asegura la divulgadora.Precaución con la vistaPara Leonor Ana, el interés que despiertan los eclipses va mucho más allá de la astronomía. «Es uno de los eventos celestes más importantes que podemos vivir aquí en el planeta Tierra», afirma. España, además, disfrutará de tres eclipses consecutivos en apenas tres años, una circunstancia que no se producía desde hace más de un siglo. El de este verano será el que podrá seguir un mayor número de personas al atravesar buena parte de la Península Ibérica.La responsable de divulgación considera que el eclipse también supone una oportunidad para acercar la ciencia a la ciudadanía y despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes.«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas y crear un tejido entre toda la sociedad» Leonor Ana Divulgadora de La Hita«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas, crear un tejido entre toda la sociedad y disfrutar de uno de los acontecimientos más importantes que podemos vivir», explica.La emoción de Leonor AnaLeonor Ana sabe bien de lo que habla. Ha viajado por medio mundo persiguiendo eclipses totales. Ha contemplado cinco, en países como Hungría, Turquía o Estados Unidos, y reconoce que ninguno se parece a otro. «Es una de las experiencias visuales y emocionales más grandes que puede contemplar un ser humano», resume.La divulgadora describe la totalidad como un instante en el que todos los sentidos dejan de reconocer el paisaje habitual. «La Luna tapa completamente el Sol, el cielo se convierte prácticamente en una noche cerrada, aparecen las estrellas y solo permanece visible la corona solar. Somos incapaces de describir tanta belleza», afirma.Precisamente por esa experiencia ha renunciado este año a desplazarse hasta la franja de totalidad. «Este sería mi quinto eclipse total y me moriría por verlo allí, pero siento que este eclipse debo vivirlo para los demás», explica. Su objetivo es que miles de personas puedan descubrir la astronomía sin salir de la provincia de Toledo.Junto a la emoción, el observatorio insiste en un mensaje que considera esencial: la seguridad. Los responsables de La Hita advierten del riesgo que supone mirar directamente al Sol y alertan de la proliferación de bulos y de gafas no homologadas que están apareciendo en internet con motivo del eclipse.«El Sol es el mismo de siempre y puede quemarnos la retina», recuerda Leonor Ana, quien insiste en utilizar exclusivamente gafas homologadas con certificación EN ISO 12312-2:2015. «La vista solo tenemos una y una quemadura de retina es irreversible», advierte.El observatorio dispondrá de gafas certificadas para quienes las necesiten y hará especial hincapié en la protección de los niños, ya que son quienes con mayor facilidad pueden mirar al Sol sin darse cuenta del peligro.Una cita históricaMás allá del propio eclipse, La Hita quiere convertir el 12 de agosto en una gran fiesta de la divulgación científica. La programación incluirá observación solar segura, talleres infantiles, exposiciones, música en directo y gastronomía local para que los asistentes permanezcan durante toda la jornada y vivan el fenómeno en comunidad.La última vez que un eclipse de estas características pudo contemplarse desde La Mancha toledana fue en 1900. Entonces se organizaron incluso trenes especiales para acercar a los curiosos hasta la zona de observación. Más de un siglo después, el Observatorio Astronómico de La Hita aspira a escribir una nueva página en esa historia, convirtiendo el eclipse en mucho más que un fenómeno astronómico: una experiencia colectiva que, para muchos de los que acudan el próximo 12 de agosto, será irrepetible.
Quedan apenas unos días para que el cielo vuelva a regalar uno de esos fenómenos que solo ocurren unas pocas veces en la vida. El próximo 12 de agosto, España será el escenario del primero de los tres eclipses solares que atravesarán el país en … los próximos años y, aunque la provincia de Toledo no quedará dentro de la estrecha franja de totalidad, sí disfrutará de un eclipse parcial muy profundo que promete ofrecer imágenes difíciles de olvidar.
En el Observatorio Astronómico de La Hita, situado entre La Puebla de Almoradiel y La Villa de Don Fadrique, la cuenta atrás comenzó hace meses. Allí todo está preparado para recibir a más de 2.000 personas que ya se han inscrito para seguir un acontecimiento que sus responsables consideran irrepetible. La jornada, completamente gratuita gracias al patrocinio de la Diputación de Toledo, combinará observación astronómica, talleres, conferencias, música en directo, una comida popular y actividades divulgativas desde las once de la mañana hasta la una de la madrugada.
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Leonor Ana, responsable de divulgación del observatorio y una de las mayores expertas españolas en eclipses, reconoce que nunca había vivido una expectación semejante. «Llevamos ya más de 2.000 personas apuntadas», explica, por lo que pide a quienes deseen asistir que formalicen su inscripción para facilitar la organización del dispositivo de seguridad, los accesos y el transporte hasta el recinto.
El observatorio ha habilitado aparcamientos disuasorios para mantener despejados los caminos de acceso a ambulancias y servicios de emergencia. La organización recomienda acudir con tiempo, asumir que habrá que caminar unos minutos hasta las instalaciones y armarse de paciencia ante la elevada afluencia de público prevista.
Eclipse parcial «muy profundo»
Aunque la totalidad solo podrá verse en las provincias de Cuenca y Guadalajara dentro de Castilla-La Mancha, desde Toledo el eclipse alcanzará un grado de ocultación excepcional.
«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella»
Leonor Ana
Divulgadora de La Hita
«No vamos a estar dentro de la franja de la totalidad, pero tenemos una parte muy buena y es que nos encontramos en una región muy cercana a ella», explica Leonor Ana. Esa circunstancia permitirá contemplar un eclipse parcial «muy profundo», con numerosos fenómenos asociados que también sorprenderán a los espectadores.
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El cielo se oscurecerá de forma evidente, descenderá la temperatura y cambiarán los colores del paisaje. Aunque no será posible observar la corona solar, sí se apreciará cómo la Luna cubre casi por completo el disco del Sol.
«Va a haber una gran cantidad de fenómenos asociados al eclipse que merecen la pena disfrutarlos. Es un espectáculo que no va a dejar indiferente a nadie», asegura la divulgadora.
Precaución con la vista
Para Leonor Ana, el interés que despiertan los eclipses va mucho más allá de la astronomía. «Es uno de los eventos celestes más importantes que podemos vivir aquí en el planeta Tierra», afirma. España, además, disfrutará de tres eclipses consecutivos en apenas tres años, una circunstancia que no se producía desde hace más de un siglo. El de este verano será el que podrá seguir un mayor número de personas al atravesar buena parte de la Península Ibérica.
La responsable de divulgación considera que el eclipse también supone una oportunidad para acercar la ciencia a la ciudadanía y despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes.
«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas y crear un tejido entre toda la sociedad»
Leonor Ana
Divulgadora de La Hita
«Queremos que la gente valore la importancia que tiene un eclipse. Podemos generar vocaciones científicas, crear un tejido entre toda la sociedad y disfrutar de uno de los acontecimientos más importantes que podemos vivir», explica.
La emoción de Leonor Ana
Leonor Ana sabe bien de lo que habla. Ha viajado por medio mundo persiguiendo eclipses totales. Ha contemplado cinco, en países como Hungría, Turquía o Estados Unidos, y reconoce que ninguno se parece a otro. «Es una de las experiencias visuales y emocionales más grandes que puede contemplar un ser humano», resume.
La divulgadora describe la totalidad como un instante en el que todos los sentidos dejan de reconocer el paisaje habitual. «La Luna tapa completamente el Sol, el cielo se convierte prácticamente en una noche cerrada, aparecen las estrellas y solo permanece visible la corona solar. Somos incapaces de describir tanta belleza», afirma.
Precisamente por esa experiencia ha renunciado este año a desplazarse hasta la franja de totalidad. «Este sería mi quinto eclipse total y me moriría por verlo allí, pero siento que este eclipse debo vivirlo para los demás», explica. Su objetivo es que miles de personas puedan descubrir la astronomía sin salir de la provincia de Toledo.
Junto a la emoción, el observatorio insiste en un mensaje que considera esencial: la seguridad. Los responsables de La Hita advierten del riesgo que supone mirar directamente al Sol y alertan de la proliferación de bulos y de gafas no homologadas que están apareciendo en internet con motivo del eclipse.
«El Sol es el mismo de siempre y puede quemarnos la retina», recuerda Leonor Ana, quien insiste en utilizar exclusivamente gafas homologadas con certificación EN ISO 12312-2:2015. «La vista solo tenemos una y una quemadura de retina es irreversible», advierte.
El observatorio dispondrá de gafas certificadas para quienes las necesiten y hará especial hincapié en la protección de los niños, ya que son quienes con mayor facilidad pueden mirar al Sol sin darse cuenta del peligro.
Una cita histórica
Más allá del propio eclipse, La Hita quiere convertir el 12 de agosto en una gran fiesta de la divulgación científica. La programación incluirá observación solar segura, talleres infantiles, exposiciones, música en directo y gastronomía local para que los asistentes permanezcan durante toda la jornada y vivan el fenómeno en comunidad.
La última vez que un eclipse de estas características pudo contemplarse desde La Mancha toledana fue en 1900. Entonces se organizaron incluso trenes especiales para acercar a los curiosos hasta la zona de observación. Más de un siglo después, el Observatorio Astronómico de La Hita aspira a escribir una nueva página en esa historia, convirtiendo el eclipse en mucho más que un fenómeno astronómico: una experiencia colectiva que, para muchos de los que acudan el próximo 12 de agosto, será irrepetible.
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