Manuela Bergerot no lanzó una profecía en la Asamblea cuando dijo aquello de que «no va a haber paz en las calles de Madrid». Simplemente fue una amenaza que se ha ido cumpliendo al pie de la letra desde entonces. Este lunes, la portavoz de Más Madrid ha vuelto a alentar y aplaudir la ocupación indefinida que grupos antisistema han llevado a cabo en la Puerta del Sol, con el apoyo del delegado del Gobierno, y también ha apoyado a los sindicalistas de la educación pública que este lunes han llevado a cabo varios actos violentos que han impedido la salida de la presidenta regional en un evento institucional, han obligado a suspender un acto público de la consejera de Educación y han cortado la A3 en plena hora punta.La supuesta huelga de la educación pública ha tenido este lunes un seguimiento mínimo, del 13,2 por ciento, según los datos oficiales de la Comunidad de Madrid. Son 30 puntos menos que el primer día. Mientras el seguimiento se ha ido desinflando a marchas aceleradas, Más Madrid trata de mantener viva la tensión en las calles y también en el Parlamento regional. «Lo que pierden en las aulas lo quieren forzar en la calle», avisan fuentes de la Consejería de Educación. «Quiero expresar mi apoyo a la comunidad educativa madrileña en esta cuarta jornada educativa de huelga por la educación pública», ha afirmado la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, aunque el seguimiento de la huelga está siendo minoritario. Bergerot ha reconocido que «la lucha» no es solo una «lucha laboral», sino una «lucha por el futuro de la educación pública», algo que, significativamente, se concentra en Madrid cada vez que hay elecciones autonómicas y la izquierda se enfrenta a una nueva derrota en las urnas, como viene sucediendo desde hace más de 30 años. «Ha quedado claro que el Gobierno de Ayuso va a hacer todo lo posible por criminalizar la huelga y desviar el foco de lo que es importa, que la educación pública está tiritando porque gastan en áticos lo que deberían invertir en las aulas», ha afirmado con seriedad. Bergerot ha anunciado que, como consecuencia del «señalamiento» a un colegio de Villarejo de Salvanés, su grupo parlamentario va a pedir la reprobación de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, en la Asamblea de Madrid. Mientras, en la calle los activistas intentaban mantener la jornada violenta que iniciaron a primera hora, cuando cortaron la A-3 a la fuerza con la colocación de pupitres en mitad de la calzada. Poco después, forzaron la suspensión de un acto de la consejera, que tuvo que marcharse por «motivos de seguridad». Además, los manifestantes acudieron a las puertas del acto de la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en el Palacio de Santoña, y han impedido de manera violenta su salida. La Policía ha tenido que intervenir, con medios de refuerzo, y ha cerrado los accesos al palacio para garantizar la seguridad de la presidenta con cargas hacia los manifestantes para despejar la zona. Fuentes de la Comunidad de Madrid han confirmado que la presidenta regional ha tenido que estar casi una hora encerrada en el edificio, después de que bloquearan su salida del acto «de manera violenta». Manuela Bergerot no lanzó una profecía en la Asamblea cuando dijo aquello de que «no va a haber paz en las calles de Madrid». Simplemente fue una amenaza que se ha ido cumpliendo al pie de la letra desde entonces. Este lunes, la portavoz de Más Madrid ha vuelto a alentar y aplaudir la ocupación indefinida que grupos antisistema han llevado a cabo en la Puerta del Sol, con el apoyo del delegado del Gobierno, y también ha apoyado a los sindicalistas de la educación pública que este lunes han llevado a cabo varios actos violentos que han impedido la salida de la presidenta regional en un evento institucional, han obligado a suspender un acto público de la consejera de Educación y han cortado la A3 en plena hora punta.La supuesta huelga de la educación pública ha tenido este lunes un seguimiento mínimo, del 13,2 por ciento, según los datos oficiales de la Comunidad de Madrid. Son 30 puntos menos que el primer día. Mientras el seguimiento se ha ido desinflando a marchas aceleradas, Más Madrid trata de mantener viva la tensión en las calles y también en el Parlamento regional. «Lo que pierden en las aulas lo quieren forzar en la calle», avisan fuentes de la Consejería de Educación. «Quiero expresar mi apoyo a la comunidad educativa madrileña en esta cuarta jornada educativa de huelga por la educación pública», ha afirmado la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, aunque el seguimiento de la huelga está siendo minoritario. Bergerot ha reconocido que «la lucha» no es solo una «lucha laboral», sino una «lucha por el futuro de la educación pública», algo que, significativamente, se concentra en Madrid cada vez que hay elecciones autonómicas y la izquierda se enfrenta a una nueva derrota en las urnas, como viene sucediendo desde hace más de 30 años. «Ha quedado claro que el Gobierno de Ayuso va a hacer todo lo posible por criminalizar la huelga y desviar el foco de lo que es importa, que la educación pública está tiritando porque gastan en áticos lo que deberían invertir en las aulas», ha afirmado con seriedad. Bergerot ha anunciado que, como consecuencia del «señalamiento» a un colegio de Villarejo de Salvanés, su grupo parlamentario va a pedir la reprobación de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, en la Asamblea de Madrid. Mientras, en la calle los activistas intentaban mantener la jornada violenta que iniciaron a primera hora, cuando cortaron la A-3 a la fuerza con la colocación de pupitres en mitad de la calzada. Poco después, forzaron la suspensión de un acto de la consejera, que tuvo que marcharse por «motivos de seguridad». Además, los manifestantes acudieron a las puertas del acto de la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en el Palacio de Santoña, y han impedido de manera violenta su salida. La Policía ha tenido que intervenir, con medios de refuerzo, y ha cerrado los accesos al palacio para garantizar la seguridad de la presidenta con cargas hacia los manifestantes para despejar la zona. Fuentes de la Comunidad de Madrid han confirmado que la presidenta regional ha tenido que estar casi una hora encerrada en el edificio, después de que bloquearan su salida del acto «de manera violenta».
Manuela Bergerot no lanzó una profecía en la Asamblea cuando dijo aquello de que «no va a haber paz en las calles de Madrid». Simplemente fue una amenaza que se ha ido cumpliendo al pie de la letra desde entonces. Este lunes, la portavoz de … Más Madrid ha vuelto a alentar y aplaudir la ocupación indefinida que grupos antisistema han llevado a cabo en la Puerta del Sol, con el apoyo del delegado del Gobierno, y también ha apoyado a los sindicalistas de la educación pública que este lunes han llevado a cabo varios actos violentos que han obligado a suspender un acto público de la consejera de Educación y el corte de la A3 en plena hora punta. Además, han intentado llegar hasta el lugar donde la presidente regional estaba participando en un acto institucional, pero la Policía les ha impedido el escrache.
La supuesta huelga de la educación pública ha tenido este lunes un seguimiento mínimo, del 13,2 por ciento, según los datos oficiales de la Comunidad de Madrid. Son 30 puntos menos que el primer día. Mientras el seguimiento se ha ido desinflando a marchas aceleradas, Más Madrid trata de mantener viva la tensión en las calles y también en el Parlamento regional. «Lo que pierden en las aulas lo quieren forzar en la calle», avisan fuentes de la Consejería de Educación.
«Quiero expresar mi apoyo a la comunidad educativa madrileña en esta cuarta jornada educativa de huelga por la educación pública», ha afirmado la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, aunque el seguimiento de la huelga está siendo minoritario. Bergerot ha reconocido que «la lucha» no es solo una «lucha laboral», sino una «lucha por el futuro de la educación pública», algo que, significativamente, se concentra en Madrid cada vez que hay elecciones autonómicas y la izquierda se enfrenta a una nueva derrota en las urnas, como viene sucediendo desde hace más de 30 años.
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«Ha quedado claro que el Gobierno de Ayuso va a hacer todo lo posible por criminalizar la huelga y desviar el foco de lo que es importa, que la educación pública está tiritando porque gastan en áticos lo que deberían invertir en las aulas», ha afirmado con seriedad. Bergerot ha anunciado que, como consecuencia del «señalamiento» a un colegio de Villarejo de Salvanés, su grupo parlamentario va a pedir la reprobación de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, en la Asamblea de Madrid.
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