El Gobierno ensayó este martes el arte de la no confirmación. Tras anunciar el PP que había pactado con la ministra de Defensa, Margarita Robles , su comparecencia en el Senado el 18 de agosto por la crisis de Ceuta, la Moncloa se desmarcó con un breve comunicado en el que se limitaba a decir que desvelará este miércoles si la responsable de las Fuerzas Armadas acude o no a la Cámara Alta el próximo martes. Todo un ejercicio de confusión, un vodevil, que no oculta el hecho de que apenas unos días antes el Ejecutivo había desestimado esa posibilidad para priorizar (y limitar) las explicaciones de sus miembros en el Congreso a finales de mes.La presión política, ya la semana pasada, era ensordecedora. Tras la entrada de al menos 72.000 inmigrantes de forma irregular en Ceuta, a nado o directamente a pie, el Grupo Parlamentario Popular registró en paralelo el jueves, en el Congreso y en el Senado, las peticiones de comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, Defensa, Margarita Robles, Exteriores, José Manuel Albares, y Presidencia, Félix Bolaños. El viernes, la Moncloa movió ficha.Por supuesto, el secretario general del PSOE, todavía de vacaciones, desapareció de la ecuación, pero se manifestó la disponibilidad de Robles, Bolaños, Marlaska y Albares para dar explicaciones en la Cámara Baja los días 25, 27 y 28 de agosto; casi un mes después de que entre el 30 y el 31 de julio una avalancha de personas interrumpiese la vida de una ciudad de apenas 83.000 habitantes. Los vecinos se encerraron en sus casas, los comercios echaron la persiana, pero las explicaciones del Ejecutivo se hacen esperar en sede parlamentaria. Ahora, para más inri, envueltas en un misterio, y a pesar de que según el presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas , continúan en el enclave español del norte de África entre 8.000 y 11.000 extranjeros en situación irregular, incluidos, según ha reconocido el propio Gobierno, alrededor de 1.400 menores de edad no acompañados.El Ejecutivo dijo que sus ministros, «para evitar duplicidades», solo iban a comparecer «en la cámara constitucionalmente prevalente». Es decir, en el Congreso, donde el PP no tiene la mayoría absoluta que sí ostenta en el Senado. El lunes, el Grupo Parlamentario Popular elevó la presión sobre el Gobierno al citar formalmente en la Cámara Alta a Marlaska este miércoles —la comparecencia se mantiene en el orden del día—, a Robles el jueves y a Albares el lunes. La sorpresa saltó este martes a mediodía, como publicó ABC, cuando fuentes parlamentarias informaron de que se había alcanzado un acuerdo para que la ministra de Defensa dé explicaciones a los senadores el martes 18 de agosto. Es decir, una semana antes de las previstas ante los diputados.Intercambio de correosHoras después, la Moncloa enviaba un escueto mensaje en el que apenas decía que será este miércoles cuando se desvele si Robles asistirá el día 18. La ministra se reunirá a mediodía con Vivas en Ceuta y, justo después, con el comandante general de la ciudad autónoma, Luis Jesús Fernández Herrero. Este diario ha tenido acceso a dos correos electrónicos, uno que envió el lunes Robles al presidente del Senado, Pedro Rollán, y otro que le remitió él a ella este martes, en los que, aparentemente, queda claro que efectivamente ambas partes pactaron que la ministra compareciese el 18 de agosto en la Comisión de Defensa.Robles manifestó a Rollán su «plena disposición» a buscar una fecha para comparecer en el Senado pese a que el Gobierno lo había descartado previamenteEn el primer escrito, Robles informa al presidente del Senado de que le será imposible acudir a la Cámara Alta el 13 de agosto, cuando el PP pretendía inicialmente que compareciese, porque tiene programada una visita al mando de operaciones en la base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), «para recibir de primera mano información sobre el desarrollo de la acción que están llevando a cabo las unidades de las Fuerzas Armadas en Ceuta». En todo caso, la titular de Defensa añade en esa primera comunicación: «Como no puede ser de otro modo, te manifiesto mi plena disposición a buscar otra fecha que sea compatible con los compromisos fijados en agenda».El presidente de la Cámara Alta confirmó la nueva fecha por escrito a la ministra «en base a la conversación telefónica mantenida» por sus equiposSegún distintas fuentes parlamentarias consultadas por ABC, en ese momento se produce una llamada entre los gabinetes de Presidencia del Senado y del Ministerio de Defensa para cotejar agendas y pactar una fecha. En esa conversación, según el PP, el equipo de la responsable de las Fuerzas Armadas traslada que no puede los días 13 y 14 de agosto, pero insiste en que está «siempre disponible» para la Cámara Alta. Entonces, siempre según el PP, se pacta el 18 de agosto como jornada para que se sustente la comparecencia. Ya este martes, Rollán escribe a Robles: «En base a la conversación telefónica mantenida, procedemos a modificar la fecha prevista para sustanciar su comparecencia en la Comisión de Defensa a fin de hacerla compatible con sus compromisos estableciendo la nueva convocatoria para el 18 de agosto de 2026 a las 11:00 horas».El Senado, en el calendario de su web, había ya publicado la nueva convocatoria antes de que el Gobierno dijese que será este miércoles cuando se dé una respuesta definitiva. Este diario contactó con Defensa para que ofrezca su versión de los hechos, pero, sin desmentir haber pactado la fecha, remitió a las palabras difundidas por la Moncloa. Desde Presidencia del Ejecutivo, a su vez, remarcan que el hecho de que la ministra no haya puesto objeciones a comparecer no significa que se haya cerrado un acuerdo. Este miércoles, en principio, se disiparán las dudas. El Gobierno ensayó este martes el arte de la no confirmación. Tras anunciar el PP que había pactado con la ministra de Defensa, Margarita Robles , su comparecencia en el Senado el 18 de agosto por la crisis de Ceuta, la Moncloa se desmarcó con un breve comunicado en el que se limitaba a decir que desvelará este miércoles si la responsable de las Fuerzas Armadas acude o no a la Cámara Alta el próximo martes. Todo un ejercicio de confusión, un vodevil, que no oculta el hecho de que apenas unos días antes el Ejecutivo había desestimado esa posibilidad para priorizar (y limitar) las explicaciones de sus miembros en el Congreso a finales de mes.La presión política, ya la semana pasada, era ensordecedora. Tras la entrada de al menos 72.000 inmigrantes de forma irregular en Ceuta, a nado o directamente a pie, el Grupo Parlamentario Popular registró en paralelo el jueves, en el Congreso y en el Senado, las peticiones de comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, Defensa, Margarita Robles, Exteriores, José Manuel Albares, y Presidencia, Félix Bolaños. El viernes, la Moncloa movió ficha.Por supuesto, el secretario general del PSOE, todavía de vacaciones, desapareció de la ecuación, pero se manifestó la disponibilidad de Robles, Bolaños, Marlaska y Albares para dar explicaciones en la Cámara Baja los días 25, 27 y 28 de agosto; casi un mes después de que entre el 30 y el 31 de julio una avalancha de personas interrumpiese la vida de una ciudad de apenas 83.000 habitantes. Los vecinos se encerraron en sus casas, los comercios echaron la persiana, pero las explicaciones del Ejecutivo se hacen esperar en sede parlamentaria. Ahora, para más inri, envueltas en un misterio, y a pesar de que según el presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas , continúan en el enclave español del norte de África entre 8.000 y 11.000 extranjeros en situación irregular, incluidos, según ha reconocido el propio Gobierno, alrededor de 1.400 menores de edad no acompañados.El Ejecutivo dijo que sus ministros, «para evitar duplicidades», solo iban a comparecer «en la cámara constitucionalmente prevalente». Es decir, en el Congreso, donde el PP no tiene la mayoría absoluta que sí ostenta en el Senado. El lunes, el Grupo Parlamentario Popular elevó la presión sobre el Gobierno al citar formalmente en la Cámara Alta a Marlaska este miércoles —la comparecencia se mantiene en el orden del día—, a Robles el jueves y a Albares el lunes. La sorpresa saltó este martes a mediodía, como publicó ABC, cuando fuentes parlamentarias informaron de que se había alcanzado un acuerdo para que la ministra de Defensa dé explicaciones a los senadores el martes 18 de agosto. Es decir, una semana antes de las previstas ante los diputados.Intercambio de correosHoras después, la Moncloa enviaba un escueto mensaje en el que apenas decía que será este miércoles cuando se desvele si Robles asistirá el día 18. La ministra se reunirá a mediodía con Vivas en Ceuta y, justo después, con el comandante general de la ciudad autónoma, Luis Jesús Fernández Herrero. Este diario ha tenido acceso a dos correos electrónicos, uno que envió el lunes Robles al presidente del Senado, Pedro Rollán, y otro que le remitió él a ella este martes, en los que, aparentemente, queda claro que efectivamente ambas partes pactaron que la ministra compareciese el 18 de agosto en la Comisión de Defensa.Robles manifestó a Rollán su «plena disposición» a buscar una fecha para comparecer en el Senado pese a que el Gobierno lo había descartado previamenteEn el primer escrito, Robles informa al presidente del Senado de que le será imposible acudir a la Cámara Alta el 13 de agosto, cuando el PP pretendía inicialmente que compareciese, porque tiene programada una visita al mando de operaciones en la base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), «para recibir de primera mano información sobre el desarrollo de la acción que están llevando a cabo las unidades de las Fuerzas Armadas en Ceuta». En todo caso, la titular de Defensa añade en esa primera comunicación: «Como no puede ser de otro modo, te manifiesto mi plena disposición a buscar otra fecha que sea compatible con los compromisos fijados en agenda».El presidente de la Cámara Alta confirmó la nueva fecha por escrito a la ministra «en base a la conversación telefónica mantenida» por sus equiposSegún distintas fuentes parlamentarias consultadas por ABC, en ese momento se produce una llamada entre los gabinetes de Presidencia del Senado y del Ministerio de Defensa para cotejar agendas y pactar una fecha. En esa conversación, según el PP, el equipo de la responsable de las Fuerzas Armadas traslada que no puede los días 13 y 14 de agosto, pero insiste en que está «siempre disponible» para la Cámara Alta. Entonces, siempre según el PP, se pacta el 18 de agosto como jornada para que se sustente la comparecencia. Ya este martes, Rollán escribe a Robles: «En base a la conversación telefónica mantenida, procedemos a modificar la fecha prevista para sustanciar su comparecencia en la Comisión de Defensa a fin de hacerla compatible con sus compromisos estableciendo la nueva convocatoria para el 18 de agosto de 2026 a las 11:00 horas».El Senado, en el calendario de su web, había ya publicado la nueva convocatoria antes de que el Gobierno dijese que será este miércoles cuando se dé una respuesta definitiva. Este diario contactó con Defensa para que ofrezca su versión de los hechos, pero, sin desmentir haber pactado la fecha, remitió a las palabras difundidas por la Moncloa. Desde Presidencia del Ejecutivo, a su vez, remarcan que el hecho de que la ministra no haya puesto objeciones a comparecer no significa que se haya cerrado un acuerdo. Este miércoles, en principio, se disiparán las dudas.
El Gobierno ensayó este martes el arte de la no confirmación. Tras anunciar el PP que había pactado con la ministra de Defensa, Margarita Robles, su comparecencia en el Senado el 18 de agosto por la crisis de Ceuta, la Moncloa se desmarcó con … un breve comunicado en el que se limitaba a decir que desvelará este miércoles si la responsable de las Fuerzas Armadas acude o no a la Cámara Alta el próximo martes. Todo un ejercicio de confusión, un vodevil, que no oculta el hecho de que apenas unos días antes el Ejecutivo había desestimado esa posibilidad para priorizar (y limitar) las explicaciones de sus miembros en el Congreso a finales de mes.
La presión política, ya la semana pasada, era ensordecedora. Tras la entrada de al menos 72.000 inmigrantes de forma irregular en Ceuta, a nado o directamente a pie, el Grupo Parlamentario Popular registró en paralelo el jueves, en el Congreso y en el Senado, las peticiones de comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, Defensa, Margarita Robles, Exteriores, José Manuel Albares, y Presidencia, Félix Bolaños. El viernes, la Moncloa movió ficha.
Por supuesto, el secretario general del PSOE, todavía de vacaciones, desapareció de la ecuación, pero se manifestó la disponibilidad de Robles, Bolaños, Marlaska y Albares para dar explicaciones en la Cámara Baja los días 25, 27 y 28 de agosto; casi un mes después de que entre el 30 y el 31 de julio una avalancha de personas interrumpiese la vida de una ciudad de apenas 83.000 habitantes. Los vecinos se encerraron en sus casas, los comercios echaron la persiana, pero las explicaciones del Ejecutivo se hacen esperar en sede parlamentaria. Ahora, para más inri, envueltas en un misterio, y a pesar de que según el presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas, continúan en el enclave español del norte de África entre 8.000 y 11.000 extranjeros en situación irregular, incluidos, según ha reconocido el propio Gobierno, alrededor de 1.400 menores de edad no acompañados.
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El Ejecutivo dijo que sus ministros, «para evitar duplicidades», solo iban a comparecer «en la cámara constitucionalmente prevalente». Es decir, en el Congreso, donde el PP no tiene la mayoría absoluta que sí ostenta en el Senado. El lunes, el Grupo Parlamentario Popular elevó la presión sobre el Gobierno al citar formalmente en la Cámara Alta a Marlaska este miércoles —la comparecencia se mantiene en el orden del día—, a Robles el jueves y a Albares el lunes. La sorpresa saltó este martes a mediodía, como publicó ABC, cuando fuentes parlamentarias informaron de que se había alcanzado un acuerdo para que la ministra de Defensa dé explicaciones a los senadores el martes 18 de agosto. Es decir, una semana antes de las previstas ante los diputados.
Intercambio de correos
Horas después, la Moncloa enviaba un escueto mensaje en el que apenas decía que será este miércoles cuando se desvele si Robles asistirá el día 18. La ministra se reunirá a mediodía con Vivas en Ceuta y, justo después, con el comandante general de la ciudad autónoma, Luis Jesús Fernández Herrero. Este diario ha tenido acceso a dos correos electrónicos, uno que envió el lunes Robles al presidente del Senado, Pedro Rollán, y otro que le remitió él a ella este martes, en los que, aparentemente, queda claro que efectivamente ambas partes pactaron que la ministra compareciese el 18 de agosto en la Comisión de Defensa.
Robles manifestó a Rollán su «plena disposición» a buscar una fecha para comparecer en el Senado pese a que el Gobierno lo había descartado previamente
En el primer escrito, Robles informa al presidente del Senado de que le será imposible acudir a la Cámara Alta el 13 de agosto, cuando el PP pretendía inicialmente que compareciese, porque tiene programada una visita al mando de operaciones en la base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), «para recibir de primera mano información sobre el desarrollo de la acción que están llevando a cabo las unidades de las Fuerzas Armadas en Ceuta». En todo caso, la titular de Defensa añade en esa primera comunicación: «Como no puede ser de otro modo, te manifiesto mi plena disposición a buscar otra fecha que sea compatible con los compromisos fijados en agenda».
El presidente de la Cámara Alta confirmó la nueva fecha por escrito a la ministra «en base a la conversación telefónica mantenida» por sus equipos
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Según distintas fuentes parlamentarias consultadas por ABC, en ese momento se produce una llamada entre los gabinetes de Presidencia del Senado y del Ministerio de Defensa para cotejar agendas y pactar una fecha. En esa conversación, según el PP, el equipo de la responsable de las Fuerzas Armadas traslada que no puede los días 13 y 14 de agosto, pero insiste en que está «siempre disponible» para la Cámara Alta. Entonces, siempre según el PP, se pacta el 18 de agosto como jornada para que se sustente la comparecencia. Ya este martes, Rollán escribe a Robles: «En base a la conversación telefónica mantenida, procedemos a modificar la fecha prevista para sustanciar su comparecencia en la Comisión de Defensa a fin de hacerla compatible con sus compromisos estableciendo la nueva convocatoria para el 18 de agosto de 2026 a las 11:00 horas».
El Senado, en el calendario de su web, había ya publicado la nueva convocatoria antes de que el Gobierno dijese que será este miércoles cuando se dé una respuesta definitiva. Este diario contactó con Defensa para que ofrezca su versión de los hechos, pero, sin desmentir haber pactado la fecha, remitió a las palabras difundidas por la Moncloa. Desde Presidencia del Ejecutivo, a su vez, remarcan que el hecho de que la ministra no haya puesto objeciones a comparecer no significa que se haya cerrado un acuerdo. Este miércoles, en principio, se disiparán las dudas.
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