Y al tercer día apareció. Tras ausentarse hasta en dos ocasiones alegando motivos de salud, el Partido Popular ha conseguido sentar a Francisca Muñoz, conocida como la Paqui en su pueblo, Milagro (Navarra), en la comisión de investigación del Senado por el caso Koldo. La mujer del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, investigado por el presunto cobro de mordidas a cambio de influir en la adjudicación de obra pública, estaba llamada a comparecer para esclarecer si, como ha trascendido, gastaba importantes cantidades de dinero para gastos personales -incluyendo restaurantes, compras y viajes- en unos conocidos grandes almacenes españoles con una tarjeta de crédito que se abastecía de fondos procedentes de una de las empresas vinculadas con la trama corrupta, Servinabar. Un certificado médico le valió entonces para acreditar su imposibilidad de asistir. Sin embargo, unas fotografías con su esposo, disfrutando de la Semana Santa apenas tres días antes de la anterior citación, indignaron a los populares, que la volvieron a llamar para este jueves. Provocando un retraso de veinte minutos tras intentar acceder con dos acompañantes cuando la ley permite solo uno, negándose a declarar acogiéndose a su derecho legal y reclamando abandonar la sala a consecuencia de su estado de salud (petición que le ha sido denegada), pero Muñoz ha comparecido finalmente ante este órgano de la Cámara Alta. «Me alegra que pongamos fin a lo que casi parecía una persecución o escapatoria por su parte», celebraba la senadora de UPN, María Caballero, antes de dar comienzo a su interrogatorio, cantando victoria demasiado pronto. Noticia relacionada general No No La mujer de Cerdán fue a una procesión tres días antes de faltar al Senado por enfermedad«Carezco de información sobre el objeto de esta comisión y, en todo caso, estoy aquí citada por esposa de Santos Cerdán. Por ello, me acojo a la dispensa legal de no declarar por estar mi marido inmerso en un procedimiento penal», manifestaba la compareciente, quien, a continuación, ha procedido a permanecer la totalidad de la sesión, que apenas ha durado una hora, sin levantar la mirada del teléfono móvil, haciendo un ‘scroll’ infinito, más que para revolverse porque la llamen ‘la Paqui’. «Yo no soy la Paqui, me llamo Francisca Muñoz Cano. Que me llamen a mí la Paqui es despectivo y clasista, ¿vale? Que quede claro», ha protestado en el momento en que Caballero tan solo reproducía los mensajes de WhatsApp literales en los que Antxón Alonso, gerente de Servinabar y socio de Cerdán, criticaba con su mujer los gastos de Muñoz con la tarjeta de la empresa. «A la Paqui la conocen todas las vendedoras de El Corte Inglés. Gastar, gastar y gastar», podía leerse en uno de ellos, según recoge la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en uno de sus informes. «Me está insultado»La compareciente también se ha quejado una segunda vez tras sentirse «insultada» por Ana Beltrán, del PP, tras afearle esta que sea «tan valiente para unas cosas», pero «tan cobarde» para otras como no declarar en el Senado, tirarle el ordenador a una periodista o para ir de procesión en su pueblo, echándole así en cara el poco respeto que, a su juicio, estaba demostrando hacia el Senado y los parlamentarios que la estaban interrogando. «Si quiere hablar, primero, pida la palabra. No voy a tolerar que interrumpa cuando le apetezca y, sobre todo, cuando ha pedido no contestar. Mantenga un poco la educación», le amonestaba el presidente de la comisión, el popular Eloy Suárez, que salía en defensa de sus señorías.Lo cierto es que el desdén de la mujer de Cerdán respecto a las intervenciones de los senadores ha alcanzado tales niveles que ha llevado a la senadora popular a preguntar, ya en tono burlesco, si estaba «jugando al Candy Crush, comprando en el Corte Inglés o mirando Instagram». En cualquier caso, han sentenciado los de Alicia García en el Senado, «es una falta de respeto». «Yo puedo hacer lo que quiera, respirar también», respondía Muñoz, en clara actitud desafiante durante toda la sesión. «No se si está jugando al Candy Crush, comprando en el Corte Inglés o mirando Instagram», ironizaba el PP ante el desdén de la compareciente «Su marido, al menos, vino aquí y a pesar de estar en una situación bastante peor que la suya, alguna explicación nos dio», le ha recriminado Caballero, de UPN. Beltrán, del PP, se ha sumado a esta apreciación momentos más tarde: «Ha venido con un argumento tan pobre para no declarar que se neutraliza en comparación con su marido, que, estando investigado y habiendo sido encarcelado, declaró en esta comisión y en el Parlamento de Navarra». El PSOE, por su parte, representado por la senadora Carmen Torralba, no ha dirigido ni una sola pregunta a la compareciente. En su lugar, la socialista ha dedicado su turno de palabra a arremeter contra la mayoría absoluta que el PP dispone en la Cámara y que, en su opinión, le ha valido al partido de Alberto Núñez Feijóo para convertir la comisión del caso Koldo en un órgano «contra el Gobierno y contra el PSOE» cuando nació para investigar los contratos de mascarillas en pandemia. «Esto es una pantomima. Dos años llevamos aquí gastando dinero público. Génova dispone y la institución del Senado paga», ha denunciado Torralba. Y al tercer día apareció. Tras ausentarse hasta en dos ocasiones alegando motivos de salud, el Partido Popular ha conseguido sentar a Francisca Muñoz, conocida como la Paqui en su pueblo, Milagro (Navarra), en la comisión de investigación del Senado por el caso Koldo. La mujer del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, investigado por el presunto cobro de mordidas a cambio de influir en la adjudicación de obra pública, estaba llamada a comparecer para esclarecer si, como ha trascendido, gastaba importantes cantidades de dinero para gastos personales -incluyendo restaurantes, compras y viajes- en unos conocidos grandes almacenes españoles con una tarjeta de crédito que se abastecía de fondos procedentes de una de las empresas vinculadas con la trama corrupta, Servinabar. Un certificado médico le valió entonces para acreditar su imposibilidad de asistir. Sin embargo, unas fotografías con su esposo, disfrutando de la Semana Santa apenas tres días antes de la anterior citación, indignaron a los populares, que la volvieron a llamar para este jueves. Provocando un retraso de veinte minutos tras intentar acceder con dos acompañantes cuando la ley permite solo uno, negándose a declarar acogiéndose a su derecho legal y reclamando abandonar la sala a consecuencia de su estado de salud (petición que le ha sido denegada), pero Muñoz ha comparecido finalmente ante este órgano de la Cámara Alta. «Me alegra que pongamos fin a lo que casi parecía una persecución o escapatoria por su parte», celebraba la senadora de UPN, María Caballero, antes de dar comienzo a su interrogatorio, cantando victoria demasiado pronto. Noticia relacionada general No No La mujer de Cerdán fue a una procesión tres días antes de faltar al Senado por enfermedad«Carezco de información sobre el objeto de esta comisión y, en todo caso, estoy aquí citada por esposa de Santos Cerdán. Por ello, me acojo a la dispensa legal de no declarar por estar mi marido inmerso en un procedimiento penal», manifestaba la compareciente, quien, a continuación, ha procedido a permanecer la totalidad de la sesión, que apenas ha durado una hora, sin levantar la mirada del teléfono móvil, haciendo un ‘scroll’ infinito, más que para revolverse porque la llamen ‘la Paqui’. «Yo no soy la Paqui, me llamo Francisca Muñoz Cano. Que me llamen a mí la Paqui es despectivo y clasista, ¿vale? Que quede claro», ha protestado en el momento en que Caballero tan solo reproducía los mensajes de WhatsApp literales en los que Antxón Alonso, gerente de Servinabar y socio de Cerdán, criticaba con su mujer los gastos de Muñoz con la tarjeta de la empresa. «A la Paqui la conocen todas las vendedoras de El Corte Inglés. Gastar, gastar y gastar», podía leerse en uno de ellos, según recoge la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en uno de sus informes. «Me está insultado»La compareciente también se ha quejado una segunda vez tras sentirse «insultada» por Ana Beltrán, del PP, tras afearle esta que sea «tan valiente para unas cosas», pero «tan cobarde» para otras como no declarar en el Senado, tirarle el ordenador a una periodista o para ir de procesión en su pueblo, echándole así en cara el poco respeto que, a su juicio, estaba demostrando hacia el Senado y los parlamentarios que la estaban interrogando. «Si quiere hablar, primero, pida la palabra. No voy a tolerar que interrumpa cuando le apetezca y, sobre todo, cuando ha pedido no contestar. Mantenga un poco la educación», le amonestaba el presidente de la comisión, el popular Eloy Suárez, que salía en defensa de sus señorías.Lo cierto es que el desdén de la mujer de Cerdán respecto a las intervenciones de los senadores ha alcanzado tales niveles que ha llevado a la senadora popular a preguntar, ya en tono burlesco, si estaba «jugando al Candy Crush, comprando en el Corte Inglés o mirando Instagram». En cualquier caso, han sentenciado los de Alicia García en el Senado, «es una falta de respeto». «Yo puedo hacer lo que quiera, respirar también», respondía Muñoz, en clara actitud desafiante durante toda la sesión. «No se si está jugando al Candy Crush, comprando en el Corte Inglés o mirando Instagram», ironizaba el PP ante el desdén de la compareciente «Su marido, al menos, vino aquí y a pesar de estar en una situación bastante peor que la suya, alguna explicación nos dio», le ha recriminado Caballero, de UPN. Beltrán, del PP, se ha sumado a esta apreciación momentos más tarde: «Ha venido con un argumento tan pobre para no declarar que se neutraliza en comparación con su marido, que, estando investigado y habiendo sido encarcelado, declaró en esta comisión y en el Parlamento de Navarra». El PSOE, por su parte, representado por la senadora Carmen Torralba, no ha dirigido ni una sola pregunta a la compareciente. En su lugar, la socialista ha dedicado su turno de palabra a arremeter contra la mayoría absoluta que el PP dispone en la Cámara y que, en su opinión, le ha valido al partido de Alberto Núñez Feijóo para convertir la comisión del caso Koldo en un órgano «contra el Gobierno y contra el PSOE» cuando nació para investigar los contratos de mascarillas en pandemia. «Esto es una pantomima. Dos años llevamos aquí gastando dinero público. Génova dispone y la institución del Senado paga», ha denunciado Torralba.

Y al tercer día apareció. Tras ausentarse hasta en dos ocasiones alegando motivos de salud, el Partido Popular ha conseguido sentar a Francisca Muñoz, conocida como la Paqui en su pueblo, Milagro (Navarra), en la comisión de investigación del Senado por el caso Koldo. La … mujer del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, investigado por el presunto cobro de mordidas a cambio de influir en la adjudicación de obra pública, estaba llamada a comparecer para esclarecer si, como ha trascendido, gastaba importantes cantidades de dinero en unos conocidos grandes almacenes españoles con una tarjeta de crédito que se abastecía de fondos procedentes de la trama corrupta. Un certificado médico le valió para acreditar su imposibilidad de asistir, sin embargo, unas fotografías con su esposo, disfrutando de la Semana Santa apenas tres días antes de la anterior citación, indignaron a los populares, que la volvieron a llamar para este jueves.
Provocando un retraso de veinte minutos tras intentar acceder con dos acompañantes cuando la ley permite solo uno, negándose a declarar acogiéndose a su derecho legal y reclamando abandonar la sala a consecuencia de su estado de salud (petición que le ha sido denegada), pero Muñoz ha comparecido finalmente ante este órgano de la Cámara Alta. «Me alegra que pongamos fin a lo que casi parecía una persecución o escapatoria por su parte», celebraba la senadora de UPN, María Caballero, antes de dar comienzo a su interrogatorio, cantando victoria demasiado pronto.
«Carezco de información sobre el objeto de esta comisión y, en todo caso, estoy aquí citada por esposa de Santos Cerdán. Por ello, me acojo a la dispensa legal de no declarar por estar mi marido inmerso en un procedimiento penal», manifestaba la compareciente, quien, a continuación, ha procedido a permanecer la totalidad de la sesión, que apenas ha durado una hora, sin levantar la mirada del teléfono móvil más que para revolverse porque la llamen ‘la Paqui’ y para exigir que no se le «insulte» después de que Ana Beltrán del PP le haya dicho que es «tan valiente para unas cosas y tan cobarde para no declarar» este jueves por la tarde.
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