Fumata blanca. A punto de cumplirse cuatro meses desde que se celebraron las elecciones autonómicas en Extremadura y tras idas y venidas en la negociación -amagando incluso con una repetición electoral- PP y Vox han alcanzado un acuerdo para investir a María Guardiola de nuevo como presidenta en Extremadura. Los dos partidos han cerrado un acuerdo programático que aún no es público y una coalición que han anunciado conjuntamente la propia Guardiola y el líder de Vox en la comunidad, Óscar Fernández.El partido de Abascal se hace con una vicepresidencia que asumirá el propio Fernández con competencias en Familia, Desregulación y Asuntos Sociales. La otra consejería será la de Agricultura, Ganadería y Medio Rural. Como publicó ABC, siempre fue una cartelera clave para Vox y pelearon desde el primer minuto por ella. El acuerdo contiene 61 puntos y 74 medidas y toca todas las áreas de gobierno: energía, sanidad, educación, vivienda, fiscalidad, economía y seguridad, entre otras. La comparecencia se produjo pasadas las ocho de la tarde en el Patio de los Naranjos en la Asamblea extremeña, convocada con muy poca antelación y en la que ambos insistieron en que «habían acercado posturas» dejando a un lado las diferencias, priorizando «el diálogo frente al ruido», aseguró Guardiola. «Lo que triunfa finalmente es el respeto a las reglas que nos hemos dado. Representamos al 60% de los ciudadanos y el mandato de los ciudadanos se cumple», zanjó la presidenta.Noticia relacionada general No No Todos los puntos del acuerdo entre PP y Vox: inmigración, vivienda, familia, impuestos… David Sánchez de CastroEsa cifra de apoyo lo cambió todo el 21 de diciembre en una comunidad tradicionalmente fiel a la izquierda. El enorme respaldo que obtuvieron los dos partidos conducía a un acuerdo que, sin embargo, estuvo lleno de inestabilidad. Primero, por la mala relación entre ambos. Y, después, cuando ya se recondujo, por las dificultades de entendimiento entre la delegación negociadora de Vox y Génova, que decidió entrar de lleno en las conversaciones.La presidenta extremeña aseguró que el acuerdo llega después de «muchísimo trabajo» y reuniones que han terminado en un pacto que satisface a ambos. El objetivo de calendario es que la semana que viene se celebre la investidura y justo después la toma de posesión. Los dos partidos quieren resolverlo de manera urgente y a las puertas está ya la campaña de Andalucía, en la que ambos volverán a enfrentarse. «Han sido muchos meses de espera. Pero va a merecer la pena», aseguró Óscar Fernández, el próximo vicepresidente de la Junta de Extremadura. Él asumirá una consejería de nueva creación que, además de llevar por nombre Familia, incluye Asuntos Sociales y desregulación, un asunto en el que Vox ha puesto el foco mucho últimamente, mostrándose partidario de que las administraciones acaben con la burocracia.En cuanto a Agricultura, Vox repite el esquema de las anteriores elecciones autonómicas, cuando en todas las comunidades en las que gobernó pidió competencias sobre el campo. Es su gran caballo de batalla y al que no iba a renunciar. En Extremadura, además, ha sido muy importante el voto que ha cosechado del sector primario. Fumata blanca. A punto de cumplirse cuatro meses desde que se celebraron las elecciones autonómicas en Extremadura y tras idas y venidas en la negociación -amagando incluso con una repetición electoral- PP y Vox han alcanzado un acuerdo para investir a María Guardiola de nuevo como presidenta en Extremadura. Los dos partidos han cerrado un acuerdo programático que aún no es público y una coalición que han anunciado conjuntamente la propia Guardiola y el líder de Vox en la comunidad, Óscar Fernández.El partido de Abascal se hace con una vicepresidencia que asumirá el propio Fernández con competencias en Familia, Desregulación y Asuntos Sociales. La otra consejería será la de Agricultura, Ganadería y Medio Rural. Como publicó ABC, siempre fue una cartelera clave para Vox y pelearon desde el primer minuto por ella. El acuerdo contiene 61 puntos y 74 medidas y toca todas las áreas de gobierno: energía, sanidad, educación, vivienda, fiscalidad, economía y seguridad, entre otras. La comparecencia se produjo pasadas las ocho de la tarde en el Patio de los Naranjos en la Asamblea extremeña, convocada con muy poca antelación y en la que ambos insistieron en que «habían acercado posturas» dejando a un lado las diferencias, priorizando «el diálogo frente al ruido», aseguró Guardiola. «Lo que triunfa finalmente es el respeto a las reglas que nos hemos dado. Representamos al 60% de los ciudadanos y el mandato de los ciudadanos se cumple», zanjó la presidenta.Noticia relacionada general No No Todos los puntos del acuerdo entre PP y Vox: inmigración, vivienda, familia, impuestos… David Sánchez de CastroEsa cifra de apoyo lo cambió todo el 21 de diciembre en una comunidad tradicionalmente fiel a la izquierda. El enorme respaldo que obtuvieron los dos partidos conducía a un acuerdo que, sin embargo, estuvo lleno de inestabilidad. Primero, por la mala relación entre ambos. Y, después, cuando ya se recondujo, por las dificultades de entendimiento entre la delegación negociadora de Vox y Génova, que decidió entrar de lleno en las conversaciones.La presidenta extremeña aseguró que el acuerdo llega después de «muchísimo trabajo» y reuniones que han terminado en un pacto que satisface a ambos. El objetivo de calendario es que la semana que viene se celebre la investidura y justo después la toma de posesión. Los dos partidos quieren resolverlo de manera urgente y a las puertas está ya la campaña de Andalucía, en la que ambos volverán a enfrentarse. «Han sido muchos meses de espera. Pero va a merecer la pena», aseguró Óscar Fernández, el próximo vicepresidente de la Junta de Extremadura. Él asumirá una consejería de nueva creación que, además de llevar por nombre Familia, incluye Asuntos Sociales y desregulación, un asunto en el que Vox ha puesto el foco mucho últimamente, mostrándose partidario de que las administraciones acaben con la burocracia.En cuanto a Agricultura, Vox repite el esquema de las anteriores elecciones autonómicas, cuando en todas las comunidades en las que gobernó pidió competencias sobre el campo. Es su gran caballo de batalla y al que no iba a renunciar. En Extremadura, además, ha sido muy importante el voto que ha cosechado del sector primario.
Fumata blanca. A punto de cumplirse cuatro meses desde que se celebraron las elecciones autonómicas en Extremadura y tras idas y venidas en la negociación -amagando incluso con una repetición electoral- PP y Vox han alcanzado un acuerdo para investir a María Guardiola de nuevo … como presidenta en Extremadura. Los dos partidos han cerrado un acuerdo programático que aún no es público y una coalición que han anunciado conjuntamente la propia Guardiola y el líder de Vox en la comunidad, Óscar Fernández.
El partido de Abascal se hace con una vicepresidencia que asumirá el propio Fernández con competencias en Familia, Desregulación y Asuntos Sociales. La otra consejería será la de Agricultura, Ganadería y Medio Rural. Como publicó ABC, siempre fue una cartelera clave para Vox y pelearon desde el primer minuto por ella. El acuerdo contiene 61 puntos y 74 medidas y toca todas las áreas de gobierno: energía, sanidad, educación, vivienda, fiscalidad, economía y seguridad, entre otras.
La comparecencia se produjo pasadas las ocho de la tarde en el Patio de los Naranjos en la Asamblea extremeña, convocada con muy poca antelación y en la que ambos insistieron en que «habían acercado posturas» dejando a un lado las diferencias, priorizando «el diálogo frente al ruido», aseguró Guardiola. «Lo que triunfa finalmente es el respeto a las reglas que nos hemos dado. Representamos al 60% de los ciudadanos y el mandato de los ciudadanos se cumple», zanjó la presidenta.
Esa cifra de apoyo lo cambió todo el 21 de diciembre en una comunidad tradicionalmente fiel a la izquierda. El enorme respaldo que obtuvieron los dos partidos conducía a un acuerdo que, sin embargo, estuvo lleno de inestabilidad. Primero, por la mala relación entre ambos. Y, después, cuando ya se recondujo, por las dificultades de entendimiento entre la delegación negociadora de Vox y Génova, que decidió entrar de lleno en las conversaciones.
La presidenta extremeña aseguró que el acuerdo llega después de «muchísimo trabajo» y reuniones que han terminado en un pacto que satisface a ambos. El objetivo de calendario es que la semana que viene se celebre la investidura y justo después la toma de posesión. Los dos partidos quieren resolverlo de manera urgente y a las puertas está ya la campaña de Andalucía, en la que ambos volverán a enfrentarse.
«Han sido muchos meses de espera. Pero va a merecer la pena», aseguró Óscar Fernández, el próximo vicepresidente de la Junta de Extremadura. Él asumirá una consejería de nueva creación que, además de llevar por nombre Familia, incluye Asuntos Sociales y desregulación, un asunto en el que Vox ha puesto el foco mucho últimamente, mostrándose partidario de que las administraciones acaben con la burocracia.
En cuanto a Agricultura, Vox repite el esquema de las anteriores elecciones autonómicas, cuando en todas las comunidades en las que gobernó pidió competencias sobre el campo. Es su gran caballo de batalla y al que no iba a renunciar. En Extremadura, además, ha sido muy importante el voto que ha cosechado del sector primario.
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