La última vez que el Madrid pisó el Spotify Camp Nou el Barça le derrotó y se proclamó campeón de Liga, el primer alirón de su historia vivido ante el eterno rival. Aquel triunfo provocó el éxtasis de la parroquia barcelonista. Era el 11 de mayo. Cinco meses y medio después el Madrid regresa este domingo (21.00 horas) al coliseo blaugrana. Otra victoria de los hombres de Hansi Flick no valdría el título, pero sí que supondría un tremendo golpe encima de la mesa. Porque el conjunto blanco, ahora con José Mourinho al frente, quedaría a nueve puntos del Barça e inmerso en una nueva crisis, más allá de que se pudieran buscar las clásicas excusas arbitrales, llegado el caso.
El Barça busca dejar al Real Madrid muy tocado con un triunfo que sería de récord
La última vez que el Madrid pisó el Spotify Camp Nou el Barça le derrotó y se proclamó campeón de Liga, el primer alirón de su historia vivido ante el eterno rival. Aquel triunfo provocó el éxtasis de la parroquia barcelonista. Era el 11 de mayo. Cinco meses y medio después el Madrid regresa este domingo (21.00 horas) al coliseo blaugrana. Otra victoria de los hombres de Hansi Flick no valdría el título, pero sí que supondría un tremendo golpe encima de la mesa. Porque el conjunto blanco, ahora con José Mourinho al frente, quedaría a nueve puntos del Barça e inmerso en una nueva crisis, más allá de que se pudieran buscar las clásicas excusas arbitrales, llegado el caso.
Pero para que estas elucubraciones se produzcan primero ha de llegar la décima victoria barcelonista. Un triunfo que significaría además que el Barcelona firmaría el mejor inicio de la historia del campeonato en solitario, jalón que ahora comparte con el Real Madrid de la campaña 1968-1969.
Lamine Yamal jugará su primer clásico en el Spotify Camp Nou tras perderse el último por lesión
Hasta el momento la trayectoria del Barcelona en el campeonato es inmaculada. Lo ha ganado todo y con goleadas, promediando 4,3 tantos por partido. Una cifras que asustan y que pueden provocar que Mourinho opte por una fórmula suya de toda la vida. Es decir, poner en liza un centro del campo de cemento armado, con Camavinga acompañando a Tchouaméni. Eso reforzaría la posesión de balón de un Barcelona donde Rodri regresará al once tras descansar una hora en París. En un clásico que bien habría podido jugar vestido de blanco la presencia del madrileño al mando de las operaciones barcelonistas se antoja fundamental.
La del Parque de los Príncipes fue una derrota para que los de Flick tomen nota. Por haber sido otra vez frágiles en el aspecto defensivo y por haber encajado de nuevo a balón parado, siendo el Madrid un equipo peligroso en los saques de esquina, como demostró en Roma.
Rodri volverá al once azulgrana después de descansar una hora en París
En el Barça no se recuperó Koundé, que es baja, como Eric Garcia, Olmo y Christensen. En el Madrid la principal ausencia es la del sancionado Vinícius. Pero sin el brasileño, que está pasando un pésimo momento de forma, el conjunto blanco es mucho más solidario sin balón y se muestra menos irritado sobre el terreno de juego. Es el Madrid un conjunto que atesora un potencial enorme. No es estético en su fútbol colectivo ni tampoco regular y, sin embargo, suma tres partidos consecutivos marcando cuatro goles.
En la antesala del Balón de Oro las dos grandes estrellas aterrizan en el partido con confianza. Lamine Yamal, que jugará su primer clásico en el Camp Nou, porque en cada partido está desequilibrando, ya sea en forma de asistencias o de golazos (los dos últimos en la Cartuja y en París). Y Kylian Mbappé porque ha visto puerta frente al Roma, el Sevilla y el Leipzig. El francés suele aguijonear al Barça aunque como madridista no le suele servir para celebrar victorias. Buena parte de culpa la tiene en esa estadística un Hansi Flick que ha ganado seis de sus siete clásicos.
No es el alemán amigo de generar polémicas y esta vez tampoco fue una excepción. Las ruedas de prensa resultaron pacíficas. La suya y también, dentro de lo que cabe, la de Mourinho. El arsenal de largo alcance se lo guarda el portugués por si es necesario sacarlo a pasear esta misma noche. Y es que las cortinas de humo no hace falta utilizarlas siempre antes de tiempo.
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