La Atención Primaria gallega afronta una reforma que comenzará a materializarse en los presupuestos de 2027 con la creación de 136 plazas de profesionales sanitarios, de las que 39 serán para médicos de Familia. Son las primeras incorporaciones previstas para el próximo ejercicio dentro de un plan con el que la Xunta contempla 644 puestos hasta 2030 y una inversión superior a 320 millones de euros para reforzar centros de salud y puntos de atención continuada (PAC), reducir la carga burocrática y reorganizar las consultas. La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (AGAMFEC) valora positivamente el refuerzo económico, aunque considera que su efectividad dependerá de la capacidad para cubrir las plazas y adaptar las medidas a las necesidades asistenciales. «Somos muy escépticos», reconoce su presidenta, María José Fernández, en declaraciones a ABC.El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, explicó esta semana en el Parlamento que las 136 plazas previstas para 2027 se distribuirán a partes iguales entre centros de salud y PAC. Además de los 39 médicos, se contemplan 26 puestos de enfermería para los PAC, 21 de técnicos de salud, ocho de psicología clínica, siete de enfermería especializada, otros siete de fisioterapia y catorce de podología, entre otros perfiles. Para completar el contexto, el Gobierno gallego prevé elevar un 8,3% el capítulo de personal de Atención Primaria, hasta acercarse a los 712 millones de euros; además, se destinan más de 278 millones a infraestructuras, equipamientos y tecnología, con actuaciones previstas en cuarenta localidades.En cuanto a las nuevas incorporaciones, las 644 plazas reúnen varias actuaciones. Por un lado, el plan introduce al menos 383 nuevos refuerzos estructurales en dieciséis categorías profesionales, a los que se suman 50 puestos de la Unidad Técnica de Apoyo a la Atención Primaria, operativa desde mayo. Por otro, 211 plazas responden a un compromiso anterior para reforzar los PAC hasta 2028; estas últimas incluyen cien médicos, ochenta profesionales de enfermería y 31 efectivos de gestión y servicios. Es decir, que la planificación engloba tanto las nuevas medidas como los refuerzos ya previstos, con distintos plazos de implantación.Respecto a los facultativos, de los 165 puestos médicos recogidos en el conjunto del plan, 45 corresponden a Medicina Familiar y Comunitaria en centros de salud y otros 18 a los PAC, y a ellos se suman los cien médicos del refuerzo ya comprometido para la atención continuada y dos plazas de Pediatría. Las primeras 63 incorporaciones se distribuirán a lo largo de los cinco años de vigencia del programa y, para AGAMFEC, uno de los principales retos será garantizar su cobertura efectiva. «Las plazas no equivalen a cubrirlas», subraya su presidenta, que propone acompañar las contrataciones de una «planificación verificable» de las jubilaciones y las necesidades de cada territorio, especialmente en las zonas rurales.Formar y fidelizarLa propia Xunta reconoce la escasez actual de facultativos y calcula que será a partir de 2029 cuando las incorporaciones de nuevos médicos superen las jubilaciones. Ante este escenario, Fernández ve clave reforzar la capacidad de Galicia para atraer especialistas y afianzar su permanencia en el sistema sanitario. Para ello, apuesta por combinar estabilidad laboral, incentivos y condiciones atractivas con las oportunidades de docencia e investigación; dos ámbitos que, a su juicio, podrían tener más protagonismo en la reforma.Como ejemplo, señala que en otras comunidades autónomas existen programas dirigidos a jóvenes facultativos que combinan actividad asistencial con formación o proyectos de tesis doctoral. Considera que fórmulas similares contribuirían a fidelizar profesionales y potenciar el atractivo de una especialidad que, según explica, despierta interés entre los estudiantes cuando conocen su actividad cotidiana. Pero considera que la presión asistencial es uno de los principales factores que pueden desanimarlos. Carga asistencialLa reforma también introduce cambios en la organización de las consultas. El Sergas propone un modelo de agendas con 30 actos asistenciales ordinarios diarios para los médicos de Familia y 25 en Pediatría, de cara a favorecer una atención más individualizada y reservar tiempo para el seguimiento de pacientes crónicos y otras actividades programadas. La asistencia urgente queda fuera de estos límites y, para atender la demanda extraordinaria, se contemplan agendas específicas de absorción, voluntarias y remuneradas por separado.AGAMFEC sostiene que, en la práctica, este sistema requerirá una planificación cuidadosa. Fernández explica que el esquema presentado a los profesionales contempla veinte actos de diez minutos, cinco consultas de recetas de cinco minutos y otros noventa minutos flexibles para actividad programada y tareas burocráticas. La cuestión está en quién atenderá al paciente que supere el cupo diario, al «número 31»: «¿Quién va a asumir esas agendas de absorción de demanda?», plantea. Aunque reconoce que existen fórmulas parecidas en otras comunidades, ve necesario garantizar que haya suficientes profesionales disponibles, especialmente durante periodos de vacaciones o bajas.El Sergas condiciona la creación de más plazas estructurales a la superación de 36 consultas diarias por médico de Familia y de 1.200 tarjetas sanitarias por cupoEn ese sentido, el Sergas ha establecido criterios para la creación determinadas plazas estructurales en centros que superen simultáneamente una media de 36 consultas diarias por médico de Familia y las 1.200 tarjetas sanitarias por cupo. La presidenta de AGAMFEC plantea que estos indicadores deben interpretarse teniendo en cuenta la complejidad de los pacientes y las particularidades de cada territorio. Como ejemplo, explica que en su consulta rural un 30% de los pacientes supera los 80 años y un 65% tiene más de 65, y que atender adecuadamente a personas mayores con múltiples patologías puede requerir más tiempo del previsto.El nuevo modelo ya ha comenzado a probarse en centros como Fontenla-Maristany, en Ferrol, y Cambre. La experiencia piloto abarcará catorce, dos por cada área sanitaria, para evaluar el funcionamiento de las agendas antes de extenderlas. La reforma también prevé reforzar los equipos con enfermería, matronas, fisioterapeutas, farmacéuticos, trabajadores sociales, psicólogos y podólogos, así como revisar los complementos salariales para tener en cuenta factores como la complejidad asistencial y la dispersión geográfica.En este sentido, AGAMFEC comparte la apuesta por los equipos multidisciplinares y aboga por preservar la coordinación entre médicos y profesionales de enfermería. Fernández considera que este trabajo conjunto es una de las principales fortalezas de Atención Primaria y defiende que con las mejoras organizativas se mantenga la continuidad asistencial. También propone avanzar hacia una gerencia propia, con dirección y presupuesto diferenciados, y mejorar la coordinación con la atención hospitalaria para distribuir adecuadamente las responsabilidades entre los distintos niveles sanitarios. La Atención Primaria gallega afronta una reforma que comenzará a materializarse en los presupuestos de 2027 con la creación de 136 plazas de profesionales sanitarios, de las que 39 serán para médicos de Familia. Son las primeras incorporaciones previstas para el próximo ejercicio dentro de un plan con el que la Xunta contempla 644 puestos hasta 2030 y una inversión superior a 320 millones de euros para reforzar centros de salud y puntos de atención continuada (PAC), reducir la carga burocrática y reorganizar las consultas. La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (AGAMFEC) valora positivamente el refuerzo económico, aunque considera que su efectividad dependerá de la capacidad para cubrir las plazas y adaptar las medidas a las necesidades asistenciales. «Somos muy escépticos», reconoce su presidenta, María José Fernández, en declaraciones a ABC.El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, explicó esta semana en el Parlamento que las 136 plazas previstas para 2027 se distribuirán a partes iguales entre centros de salud y PAC. Además de los 39 médicos, se contemplan 26 puestos de enfermería para los PAC, 21 de técnicos de salud, ocho de psicología clínica, siete de enfermería especializada, otros siete de fisioterapia y catorce de podología, entre otros perfiles. Para completar el contexto, el Gobierno gallego prevé elevar un 8,3% el capítulo de personal de Atención Primaria, hasta acercarse a los 712 millones de euros; además, se destinan más de 278 millones a infraestructuras, equipamientos y tecnología, con actuaciones previstas en cuarenta localidades.En cuanto a las nuevas incorporaciones, las 644 plazas reúnen varias actuaciones. Por un lado, el plan introduce al menos 383 nuevos refuerzos estructurales en dieciséis categorías profesionales, a los que se suman 50 puestos de la Unidad Técnica de Apoyo a la Atención Primaria, operativa desde mayo. Por otro, 211 plazas responden a un compromiso anterior para reforzar los PAC hasta 2028; estas últimas incluyen cien médicos, ochenta profesionales de enfermería y 31 efectivos de gestión y servicios. Es decir, que la planificación engloba tanto las nuevas medidas como los refuerzos ya previstos, con distintos plazos de implantación.Respecto a los facultativos, de los 165 puestos médicos recogidos en el conjunto del plan, 45 corresponden a Medicina Familiar y Comunitaria en centros de salud y otros 18 a los PAC, y a ellos se suman los cien médicos del refuerzo ya comprometido para la atención continuada y dos plazas de Pediatría. Las primeras 63 incorporaciones se distribuirán a lo largo de los cinco años de vigencia del programa y, para AGAMFEC, uno de los principales retos será garantizar su cobertura efectiva. «Las plazas no equivalen a cubrirlas», subraya su presidenta, que propone acompañar las contrataciones de una «planificación verificable» de las jubilaciones y las necesidades de cada territorio, especialmente en las zonas rurales.Formar y fidelizarLa propia Xunta reconoce la escasez actual de facultativos y calcula que será a partir de 2029 cuando las incorporaciones de nuevos médicos superen las jubilaciones. Ante este escenario, Fernández ve clave reforzar la capacidad de Galicia para atraer especialistas y afianzar su permanencia en el sistema sanitario. Para ello, apuesta por combinar estabilidad laboral, incentivos y condiciones atractivas con las oportunidades de docencia e investigación; dos ámbitos que, a su juicio, podrían tener más protagonismo en la reforma.Como ejemplo, señala que en otras comunidades autónomas existen programas dirigidos a jóvenes facultativos que combinan actividad asistencial con formación o proyectos de tesis doctoral. Considera que fórmulas similares contribuirían a fidelizar profesionales y potenciar el atractivo de una especialidad que, según explica, despierta interés entre los estudiantes cuando conocen su actividad cotidiana. Pero considera que la presión asistencial es uno de los principales factores que pueden desanimarlos. Carga asistencialLa reforma también introduce cambios en la organización de las consultas. El Sergas propone un modelo de agendas con 30 actos asistenciales ordinarios diarios para los médicos de Familia y 25 en Pediatría, de cara a favorecer una atención más individualizada y reservar tiempo para el seguimiento de pacientes crónicos y otras actividades programadas. La asistencia urgente queda fuera de estos límites y, para atender la demanda extraordinaria, se contemplan agendas específicas de absorción, voluntarias y remuneradas por separado.AGAMFEC sostiene que, en la práctica, este sistema requerirá una planificación cuidadosa. Fernández explica que el esquema presentado a los profesionales contempla veinte actos de diez minutos, cinco consultas de recetas de cinco minutos y otros noventa minutos flexibles para actividad programada y tareas burocráticas. La cuestión está en quién atenderá al paciente que supere el cupo diario, al «número 31»: «¿Quién va a asumir esas agendas de absorción de demanda?», plantea. Aunque reconoce que existen fórmulas parecidas en otras comunidades, ve necesario garantizar que haya suficientes profesionales disponibles, especialmente durante periodos de vacaciones o bajas.El Sergas condiciona la creación de más plazas estructurales a la superación de 36 consultas diarias por médico de Familia y de 1.200 tarjetas sanitarias por cupoEn ese sentido, el Sergas ha establecido criterios para la creación determinadas plazas estructurales en centros que superen simultáneamente una media de 36 consultas diarias por médico de Familia y las 1.200 tarjetas sanitarias por cupo. La presidenta de AGAMFEC plantea que estos indicadores deben interpretarse teniendo en cuenta la complejidad de los pacientes y las particularidades de cada territorio. Como ejemplo, explica que en su consulta rural un 30% de los pacientes supera los 80 años y un 65% tiene más de 65, y que atender adecuadamente a personas mayores con múltiples patologías puede requerir más tiempo del previsto.El nuevo modelo ya ha comenzado a probarse en centros como Fontenla-Maristany, en Ferrol, y Cambre. La experiencia piloto abarcará catorce, dos por cada área sanitaria, para evaluar el funcionamiento de las agendas antes de extenderlas. La reforma también prevé reforzar los equipos con enfermería, matronas, fisioterapeutas, farmacéuticos, trabajadores sociales, psicólogos y podólogos, así como revisar los complementos salariales para tener en cuenta factores como la complejidad asistencial y la dispersión geográfica.En este sentido, AGAMFEC comparte la apuesta por los equipos multidisciplinares y aboga por preservar la coordinación entre médicos y profesionales de enfermería. Fernández considera que este trabajo conjunto es una de las principales fortalezas de Atención Primaria y defiende que con las mejoras organizativas se mantenga la continuidad asistencial. También propone avanzar hacia una gerencia propia, con dirección y presupuesto diferenciados, y mejorar la coordinación con la atención hospitalaria para distribuir adecuadamente las responsabilidades entre los distintos niveles sanitarios.
La Atención Primaria gallega afronta una reforma que comenzará a materializarse en los presupuestos de 2027 con la creación de 136 plazas de profesionales sanitarios, de las que 39 serán para médicos de Familia. Son las primeras incorporaciones previstas para el próximo ejercicio dentro de … un plan con el que la Xunta contempla 644 puestos hasta 2030 y una inversión superior a 320 millones de euros para reforzar centros de salud y puntos de atención continuada (PAC), reducir la carga burocrática y reorganizar las consultas. La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (AGAMFEC) valora positivamente el refuerzo económico, aunque considera que su efectividad dependerá de la capacidad para cubrir las plazas y adaptar las medidas a las necesidades asistenciales. «Somos muy escépticos», reconoce su presidenta, María José Fernández, en declaraciones a ABC.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, explicó esta semana en el Parlamento que las 136 plazas previstas para 2027 se distribuirán a partes iguales entre centros de salud y PAC. Además de los 39 médicos, se contemplan 26 puestos de enfermería para los PAC, 21 de técnicos de salud, ocho de psicología clínica, siete de enfermería especializada, otros siete de fisioterapia y catorce de podología, entre otros perfiles. Para completar el contexto, el Gobierno gallego prevé elevar un 8,3% el capítulo de personal de Atención Primaria, hasta acercarse a los 712 millones de euros; además, se destinan más de 278 millones a infraestructuras, equipamientos y tecnología, con actuaciones previstas en cuarenta localidades.
En cuanto a las nuevas incorporaciones, las 644 plazas reúnen varias actuaciones. Por un lado, el plan introduce al menos 383 nuevos refuerzos estructurales en dieciséis categorías profesionales, a los que se suman 50 puestos de la Unidad Técnica de Apoyo a la Atención Primaria, operativa desde mayo. Por otro, 211 plazas responden a un compromiso anterior para reforzar los PAC hasta 2028; estas últimas incluyen cien médicos, ochenta profesionales de enfermería y 31 efectivos de gestión y servicios. Es decir, que la planificación engloba tanto las nuevas medidas como los refuerzos ya previstos, con distintos plazos de implantación.
Respecto a los facultativos, de los 165 puestos médicos recogidos en el conjunto del plan, 45 corresponden a Medicina Familiar y Comunitaria en centros de salud y otros 18 a los PAC, y a ellos se suman los cien médicos del refuerzo ya comprometido para la atención continuada y dos plazas de Pediatría. Las primeras 63 incorporaciones se distribuirán a lo largo de los cinco años de vigencia del programa y, para AGAMFEC, uno de los principales retos será garantizar su cobertura efectiva. «Las plazas no equivalen a cubrirlas», subraya su presidenta, que propone acompañar las contrataciones de una «planificación verificable» de las jubilaciones y las necesidades de cada territorio, especialmente en las zonas rurales.
Formar y fidelizar
La propia Xunta reconoce la escasez actual de facultativos y calcula que será a partir de 2029 cuando las incorporaciones de nuevos médicos superen las jubilaciones. Ante este escenario, Fernández ve clave reforzar la capacidad de Galicia para atraer especialistas y afianzar su permanencia en el sistema sanitario. Para ello, apuesta por combinar estabilidad laboral, incentivos y condiciones atractivas con las oportunidades de docencia e investigación; dos ámbitos que, a su juicio, podrían tener más protagonismo en la reforma.
Como ejemplo, señala que en otras comunidades autónomas existen programas dirigidos a jóvenes facultativos que combinan actividad asistencial con formación o proyectos de tesis doctoral. Considera que fórmulas similares contribuirían a fidelizar profesionales y potenciar el atractivo de una especialidad que, según explica, despierta interés entre los estudiantes cuando conocen su actividad cotidiana. Pero considera que la presión asistencial es uno de los principales factores que pueden desanimarlos.
Carga asistencial
La reforma también introduce cambios en la organización de las consultas. El Sergas propone un modelo de agendas con 30 actos asistenciales ordinarios diarios para los médicos de Familia y 25 en Pediatría, de cara a favorecer una atención más individualizada y reservar tiempo para el seguimiento de pacientes crónicos y otras actividades programadas. La asistencia urgente queda fuera de estos límites y, para atender la demanda extraordinaria, se contemplan agendas específicas de absorción, voluntarias y remuneradas por separado.
AGAMFEC sostiene que, en la práctica, este sistema requerirá una planificación cuidadosa. Fernández explica que el esquema presentado a los profesionales contempla veinte actos de diez minutos, cinco consultas de recetas de cinco minutos y otros noventa minutos flexibles para actividad programada y tareas burocráticas. La cuestión está en quién atenderá al paciente que supere el cupo diario, al «número 31»: «¿Quién va a asumir esas agendas de absorción de demanda?», plantea. Aunque reconoce que existen fórmulas parecidas en otras comunidades, ve necesario garantizar que haya suficientes profesionales disponibles, especialmente durante periodos de vacaciones o bajas.
El Sergas condiciona la creación de más plazas estructurales a la superación de 36 consultas diarias por médico de Familia y de 1.200 tarjetas sanitarias por cupo
En ese sentido, el Sergas ha establecido criterios para la creación determinadas plazas estructurales en centros que superen simultáneamente una media de 36 consultas diarias por médico de Familia y las 1.200 tarjetas sanitarias por cupo. La presidenta de AGAMFEC plantea que estos indicadores deben interpretarse teniendo en cuenta la complejidad de los pacientes y las particularidades de cada territorio. Como ejemplo, explica que en su consulta rural un 30% de los pacientes supera los 80 años y un 65% tiene más de 65, y que atender adecuadamente a personas mayores con múltiples patologías puede requerir más tiempo del previsto.
El nuevo modelo ya ha comenzado a probarse en centros como Fontenla-Maristany, en Ferrol, y Cambre. La experiencia piloto abarcará catorce, dos por cada área sanitaria, para evaluar el funcionamiento de las agendas antes de extenderlas. La reforma también prevé reforzar los equipos con enfermería, matronas, fisioterapeutas, farmacéuticos, trabajadores sociales, psicólogos y podólogos, así como revisar los complementos salariales para tener en cuenta factores como la complejidad asistencial y la dispersión geográfica.
En este sentido, AGAMFEC comparte la apuesta por los equipos multidisciplinares y aboga por preservar la coordinación entre médicos y profesionales de enfermería. Fernández considera que este trabajo conjunto es una de las principales fortalezas de Atención Primaria y defiende que con las mejoras organizativas se mantenga la continuidad asistencial. También propone avanzar hacia una gerencia propia, con dirección y presupuesto diferenciados, y mejorar la coordinación con la atención hospitalaria para distribuir adecuadamente las responsabilidades entre los distintos niveles sanitarios.
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