El presentador de Horizonte asegura que lo sucedido «tendrá que dirimirse donde tenga que dirimirse», mientras Carmen Porter acusa a sus detractores de utilizar «tretas asquerosas» para perjudicar al programa Leer El presentador de Horizonte asegura que lo sucedido «tendrá que dirimirse donde tenga que dirimirse», mientras Carmen Porter acusa a sus detractores de utilizar «tretas asquerosas» para perjudicar al programa Leer
«Ya no es televisión». Iker Jiménez ha elevado un peldaño más la guerra desatada contra Horizonte tras la muerte de Maricarmen y la polémica por el ya célebre «Hasta luego, Maricarmen». Después de varios días de enfrentamientos, especialmente en El Intermedio de laSexta, el presentador de Cuatro ha lanzado una advertencia que deja entrever que lo ocurrido podría tener consecuencias fuera de los platós: «Tendrá que dirimirse donde tenga que dirimirse». Y no es lo único. Carmen Porter ha denunciado que se está llamando a los anunciantes del programa para hacerles creer que se burlaron de la anciana: «Ese tipo de tretas asquerosas son las que nosotros nunca hemos utilizado en el periodismo».
Las palabras de Iker Jiménez se produjeron este lunes, cuando el presentador quiso agradecer el recibimiento que tanto él como Carmen Porter habían tenido el pasado viernes en Palma, donde participaron en el quinto aniversario de OKBaleares. Un acto multitudinario, con alrededor de 2.500 asistentes, que ambos vivieron en plena tormenta mediática por el tratamiento que Horizonte había dado al caso de Maricarmen y, especialmente, por la difusión de un vídeo en el que Porter pronunciaba la frase «Hasta luego, Maricarmen», entre las risas de algunos de los presentes en el plató.
Iker Jiménez quiso contraponer aquel recibimiento a las críticas que su programa viene soportando desde hace días. Sin embargo, en su agradecimiento deslizó una frase que supone un paso más en el enfrentamiento que mantiene con otros espacios televisivos.
«Porque en un momento de tensión con este programa, que tendrá que dirimirse donde tenga que dirimirse, porque ya no es televisión, con lo que han intentado algunos…», comenzó diciendo, antes de establecer una diferencia que, a su juicio, resulta reveladora: «La diferencia entre el mundo de los líos digitales y mediáticos y de nuestro gremio y la gente de la calle».
No concretó a qué se refería con ese «tendrá que dirimirse donde tenga que dirimirse», ni anunció expresamente ninguna acción legal. Pero sus palabras apuntan a que, para el presentador, lo sucedido ha superado el terreno de la crítica televisiva y ha entrado en un ámbito de mayor gravedad.
Y fue entonces cuando Carmen Porter intervino para introducir uno de los aspectos más delicados de toda esta controversia: los anunciantes. «Ahora se quedan con nuestros queridos anunciantes, más que nunca, a los que damos las gracias desde aquí por estar siempre en este programa», afirmó la copresentadora. Iker Jiménez añadió: «Y qué bonitos detalles hemos tenido de personas y de marcas internacionales».
No eran comentarios aislados. Durante su participación en el acto de Palma, Carmen Porter ya había denunciado abiertamente que, según su versión, se estaban produciendo movimientos para perjudicar comercialmente a Horizonte a raíz de la polémica de Maricarmen.
«Nosotros nunca haríamos lo que están haciendo. Están llamando a anunciantes, están llamando a personas para hacerles creer que nosotros nos estábamos riendo de Maricarmen«, aseguró la periodista, que acusó a sus detractores de haber recortado deliberadamente el vídeo en el que pronunciaba la ya célebre frase «Hasta luego, Maricarmen».
«Ese tipo de tretas asquerosas son las que nosotros nunca hemos utilizado en el periodismo», sentenció Porter.
La periodista fue todavía más contundente al analizar los motivos que, en su opinión, explican los ataques recibidos por el programa de Cuatro. Y señaló directamente a la competencia televisiva y a la pérdida de influencia de determinadas cadenas.
«Cuando te metes con ciertos poderes, y tal y como está la actualidad, hace daño que otras cadenas pierdan el relato», aseguró. «La gente no se cree a esas otras cadenas que antes tenían grandes audiencias y seguían las directrices que les ordenaban. Eso hace muchísimo daño».
Porter no se quedó ahí. También recurrió a la ironía para reivindicar el éxito de audiencia de Horizonte, que en las últimas semanas ha conseguido imponerse en algunas emisiones a La Revuelta y acercarse a El Hormiguero. Una situación que, según la periodista, explicaría parte de la hostilidad que percibe hacia el programa.
«Les tiene que jorobar que los de los fantasmas les quiten la audiencia», afirmó, antes de cargar contra las prácticas periodísticas que atribuye a quienes han cuestionado a Horizonte.
«Nos tenemos que acostumbrar a ese periodismo mierdoso, a ese periodismo del fango del que tanto les gusta hablar a algunos», criticó.
Sus declaraciones suponen una nueva escalada en un enfrentamiento que comenzó con el tratamiento televisivo del caso de Maricarmen y que, tras su muerte, terminó convirtiéndose en una de las mayores polémicas protagonizadas por el programa de Cuatro. Aunque Porter no identificó en estas declaraciones a los responsables de las supuestas llamadas a los anunciantes -solo hace falta entrar un momento en las redes sociales-, sus palabras introducen una dimensión comercial en una controversia que hasta ahora se había desarrollado fundamentalmente en los platós y las redes sociales.
Todo arrancó a finales de septiembre, cuando Horizonte abordó la situación de Maricarmen, la anciana de 87 años cuyo caso se había convertido en símbolo de las protestas contra los desahucios. Durante aquellas emisiones, algunos colaboradores del programa, a los que Iker Jiménez da libertad para expresar sus opiniones, pusieron en duda aspectos del relato difundido sobre la mujer y cuestionaron la utilización política de su historia.
Aquellas intervenciones provocaron las primeras críticas de otros periodistas y programas de televisión, especialmente desde El Intermedio, que había dado una amplia cobertura al caso a través de Andrea Ropero. Las diferencias sobre el tratamiento de la noticia derivaron en un enfrentamiento cada vez más agrio entre comunicadores y colaboradores.
La controversia adquirió una dimensión mucho mayor tras el fallecimiento de Maricarmen, el pasado 8 de octubre. Fue entonces cuando comenzó a difundirse masivamente un fragmento de Horizonte, correspondiente a una emisión anterior a su muerte, en el que Carmen Porter decía «Hasta luego, Maricarmen» entre risas.
El vídeo desencadenó una oleada de indignación y acusaciones de que el programa se había burlado de la anciana. Iker Jiménez salió a desmentirlo y explicó que aquellas palabras no estaban dirigidas a la mujer, sino a los decretos sobre vivienda que habían sido bautizados con su nombre, advirtiendo que el corte era del programa del 28 de septiembre y no del día de la muerte de Maricarmen.
Según defendieron tanto Iker Jiménez como algunos de sus colaboradores, el fragmento se había difundido fuera de contexto, omitiendo la conversación anterior que permitía entender el verdadero sentido del comentario. Beatriz Talegón, presente en aquella emisión, también intervino públicamente para sostener que la frase hacía referencia a los decretos y no a Maricarmen.
Las explicaciones no frenaron las críticas. La polémica saltó de las redes sociales a otros espacios televisivos y llegó incluso al terreno político, con reproches de distintos periodistas y del ministro Óscar Puente. El enfrentamiento volvió a colocar a Horizonte y a sus presentadores y colaboradores en el centro de una discusión sobre los límites de la libertad de opinión, la responsabilidad de los colaboradores y el tratamiento de las informaciones más sensibles.
Ahora, sin embargo, la controversia ha incorporado un elemento nuevo: las acusaciones de Carmen Porter sobre supuestas presiones a los anunciantes y la advertencia de Iker Jiménez de que lo ocurrido tendrá que resolverse donde corresponda.
El presentador quiso cerrar su reflexión reivindicando el cariño recibido en Mallorca. «Ni una sola mala cara ni protesta. Qué diferencia sideral entre el mundo de los líos digitales y mediáticos y de nuestro gremio y la gente de la calle. Qué enorme diferencia, gracias», afirmó.
Una forma de enfrentar dos realidades que, según Iker Jiménez, parecen irreconciliables: la de las críticas que recibe desde determinados medios y redes sociales y la del público que continúa respaldando a Horizonte. Pero, esta vez, con una advertencia que deja la puerta abierta a que la batalla no se libre únicamente delante de las cámaras.
Televisión // elmundo
