El sector agrario y ganadero no solo reclama que se corrija la incompatibilidad de la PAC con las ayudas para la prevención de incendios forestales, sino también que dichas subvenciones y su reparto sean más ágiles.El nombre técnico de esta línea es el de « subvenciones a las inversiones forestales no productivas con destino a la prevención de incendios y a la gestión forestal sostenible cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) en el marco de las intervenciones 6881.2 y 6881.4 del Plan Estratégico de la Política Agraria Común para el período 2023-2027».«No es de recibo que se convoquen estas ayudas cada 6 o 7 años», lamentan desde Asaja. La última convocatoria por parte de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente fue en 2019.Desde entonces, no se han vuelto a poner en marcha y, si todo sale bien, se concederán en 2027 , por lo que en este marco presupuestario (2023-27) solo se ejecutaría el presupuesto de uno de los años. Los restantes ni siquiera se han llegado a poner en marcha.No es algo aislado: anterior a 2019, las ayudas elevaban siete años sin convocarse, ya que la última vez que el sector pudo acogerse a estos incentivos fue en 2012.Numerosas inspeccionesDe otro lado, alerta de que su complejidad desanima al sector privado, dejando gran parte del presupuesto sin ni siquiera desbloquear. Y, cuando se conceden, como detalla Jesús Aguilar, responsable del departamento de Medio Ambiente de Asaja Sevilla, las inspecciones son demasiado intensas y exhaustivas, llegando a tener en cuenta, incluso, factores posteriores a la realización de los cortafuegos. El sector agrario y ganadero no solo reclama que se corrija la incompatibilidad de la PAC con las ayudas para la prevención de incendios forestales, sino también que dichas subvenciones y su reparto sean más ágiles.El nombre técnico de esta línea es el de « subvenciones a las inversiones forestales no productivas con destino a la prevención de incendios y a la gestión forestal sostenible cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) en el marco de las intervenciones 6881.2 y 6881.4 del Plan Estratégico de la Política Agraria Común para el período 2023-2027».«No es de recibo que se convoquen estas ayudas cada 6 o 7 años», lamentan desde Asaja. La última convocatoria por parte de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente fue en 2019.Desde entonces, no se han vuelto a poner en marcha y, si todo sale bien, se concederán en 2027 , por lo que en este marco presupuestario (2023-27) solo se ejecutaría el presupuesto de uno de los años. Los restantes ni siquiera se han llegado a poner en marcha.No es algo aislado: anterior a 2019, las ayudas elevaban siete años sin convocarse, ya que la última vez que el sector pudo acogerse a estos incentivos fue en 2012.Numerosas inspeccionesDe otro lado, alerta de que su complejidad desanima al sector privado, dejando gran parte del presupuesto sin ni siquiera desbloquear. Y, cuando se conceden, como detalla Jesús Aguilar, responsable del departamento de Medio Ambiente de Asaja Sevilla, las inspecciones son demasiado intensas y exhaustivas, llegando a tener en cuenta, incluso, factores posteriores a la realización de los cortafuegos.
El sector agrario y ganadero no solo reclama que se corrija la incompatibilidad de la PAC con las ayudas para la prevención de incendios forestales, sino también que dichas subvenciones y su reparto sean más ágiles.
El nombre técnico de esta línea es el de « … subvenciones a las inversiones forestales no productivas con destino a la prevención de incendios y a la gestión forestal sostenible cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) en el marco de las intervenciones 6881.2 y 6881.4 del Plan Estratégico de la Política Agraria Común para el período 2023-2027».
«No es de recibo que se convoquen estas ayudas cada 6 o 7 años», lamentan desde Asaja. La última convocatoria por parte de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente fue en 2019.
Desde entonces, no se han vuelto a poner en marcha y, si todo sale bien, se concederán en 2027, por lo que en este marco presupuestario (2023-27) solo se ejecutaría el presupuesto de uno de los años. Los restantes ni siquiera se han llegado a poner en marcha.
No es algo aislado: anterior a 2019, las ayudas elevaban siete años sin convocarse, ya que la última vez que el sector pudo acogerse a estos incentivos fue en 2012.
Numerosas inspecciones
De otro lado, alerta de que su complejidad desanima al sector privado, dejando gran parte del presupuesto sin ni siquiera desbloquear. Y, cuando se conceden, como detalla Jesús Aguilar, responsable del departamento de Medio Ambiente de Asaja Sevilla, las inspecciones son demasiado intensas y exhaustivas, llegando a tener en cuenta, incluso, factores posteriores a la realización de los cortafuegos.
RSS de noticias de espana
