Las Mareas Blancas, movimiento en favor de la sanidad pública, no han logrado la movilización deseada en las manifestaciones convocadas en las ocho capitales de provincias andaluzas bajo el lema ‘Negocio en sanidad, más mortalidad’. En los últimos años, las cifras de asistentes ni se han acercado a aquellas que provocaron la caída del Gobierno socialista de Susana Díaz en 2018; pero la convocatoria de este domingo 12 de abril ha quedado incluso por debajo de las expectativas más pesimistas.Apenas 21.700 personas repartidas en las ocho localidades andaluzas, a los que hay que sumar las 600 de Motril. Estimaciones realizadas por la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior: 1.000 en Almería, 2.000 en Cádiz y Córdoba, 5.000 en Granada, 1.500 en Huelva, 1.400 en Jaén, 3.800 en Málaga y 5.000 en Sevilla. Todo ello pese al impulso que ofrece una campaña electoral, con el 17 de mayo en el horizonte, y los autobuses fletados por las distintas organizaciones para alcanzar una convocatoria de público que ha quedado totalmente diluida. Eso sí, no han faltado a la cita todos los candidatos de las formaciones de izquierda, con María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) cargando contra las políticas de Juanma Moreno en el Servicio Andaluz de Salud.Para contextualizar estos datos, hay que recordar que en la última concentración (9 de noviembre) organizada por los sindicatos en la capital hispalense por este mismo motivo se rondaron los 12.000 . Y en la promovida por Amama (26 de octubre) tras explotar la crisis de los cribados de cáncer de mama se alcanzaron los 8.500 . Muy lejanos quedan esos días en que sólo en Granada, con Jesús Candel (Spiriman) como abanderado (2017), salieron a las calles nazaríes 40.000 personas , según la Policía Local.E. P.La izquierda había depositado una especial confianza en esta manifestación como punto de partida para relanzarse de cara al 17 de mayo y lograr esa activación que les permita dar un vuelco a las encuestas. Pero el respaldo de 22.300 andaluces es insuficiente en una tierra con 6,8 millones de electores. El mensaje catastrofista («nos jugamos la salud», «nos va la vida en ello») no cala en una población que ya conoce las políticas socialistas y que por eso apostó por el cambio. Es más, entre los propios partidos, pertenecientes al mismo espacio ideológico, se advierte una batalla por intentar lanzar el mensaje más contundente. Montero ha denunciado este mismo domingo que el Gobierno de Juanma Moreno está «vendiendo» el proyecto de vida de los andaluces y andaluzas al supeditar la atención médica a criterios de «rentabilidad económica» y, por ello, «nos jugamos la vida».Antonio Maíllo (Por Andalucía) ha asegurado que Moreno «está otra vez insultando a las víctimas y despreciándolas» porque «no está estableciendo medidas preventivas serias» para que las pruebas de cribado de cáncer que detecten tumores «se aborden con el carácter de urgencia que se necesita». Reprueba «una gestión privatizadora y que destroza la sanidad pública como modelo de igualdad a un derecho básico, un derecho que salva vidas». Por último, José Ignacio García (Adelante) acusa al presidente de tener un «plan de privatización» de la sanidad pública andaluza y de «atacar» a la asociación de mujeres con cáncer de mama, Amama. Están siendo perseguidas, maltratadas y calumniadas«.Antonio SanzEl consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, enmarca estas movilizaciones en la «campaña electoral» de los partidos de izquierda, que buscan «desprestigiar» la sanidad y «atacar permanentemente a los profesionales sanitarios», así como al Gobierno andaluz de Juanma Moreno. Sanz insiste en que María Jesús Montero, tiene «credibilidad cero» a la hora de hacer propuestas sobre sanidad.«Me parece que forma parte de la campaña electoral y, por tanto, es una movilización de campaña electoral», señala. «La credibilidad que tiene, tiene que ver con la campaña electoral de la izquierda, que está intentando atacar permanentemente a los profesionales sanitarios y desprestigiar la sanidad pública andaluza cuando hoy Andalucía invierte más en sanidad que nunca, con 16.200 millones de euros».Lamenta esa « obsesión de la izquierda por atacar a la sanidad pública» y «no vale todo para intentar ganar votos cuando lo que se ataca es a los profesionales y cuando lo que se quiere desprestigiar a un sistema sanitario», en el que se ha logrado un «acuerdo histórico» con los profesionales y con todos los sindicatos. Las Mareas Blancas, movimiento en favor de la sanidad pública, no han logrado la movilización deseada en las manifestaciones convocadas en las ocho capitales de provincias andaluzas bajo el lema ‘Negocio en sanidad, más mortalidad’. En los últimos años, las cifras de asistentes ni se han acercado a aquellas que provocaron la caída del Gobierno socialista de Susana Díaz en 2018; pero la convocatoria de este domingo 12 de abril ha quedado incluso por debajo de las expectativas más pesimistas.Apenas 21.700 personas repartidas en las ocho localidades andaluzas, a los que hay que sumar las 600 de Motril. Estimaciones realizadas por la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior: 1.000 en Almería, 2.000 en Cádiz y Córdoba, 5.000 en Granada, 1.500 en Huelva, 1.400 en Jaén, 3.800 en Málaga y 5.000 en Sevilla. Todo ello pese al impulso que ofrece una campaña electoral, con el 17 de mayo en el horizonte, y los autobuses fletados por las distintas organizaciones para alcanzar una convocatoria de público que ha quedado totalmente diluida. Eso sí, no han faltado a la cita todos los candidatos de las formaciones de izquierda, con María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) cargando contra las políticas de Juanma Moreno en el Servicio Andaluz de Salud.Para contextualizar estos datos, hay que recordar que en la última concentración (9 de noviembre) organizada por los sindicatos en la capital hispalense por este mismo motivo se rondaron los 12.000 . Y en la promovida por Amama (26 de octubre) tras explotar la crisis de los cribados de cáncer de mama se alcanzaron los 8.500 . Muy lejanos quedan esos días en que sólo en Granada, con Jesús Candel (Spiriman) como abanderado (2017), salieron a las calles nazaríes 40.000 personas , según la Policía Local.E. P.La izquierda había depositado una especial confianza en esta manifestación como punto de partida para relanzarse de cara al 17 de mayo y lograr esa activación que les permita dar un vuelco a las encuestas. Pero el respaldo de 22.300 andaluces es insuficiente en una tierra con 6,8 millones de electores. El mensaje catastrofista («nos jugamos la salud», «nos va la vida en ello») no cala en una población que ya conoce las políticas socialistas y que por eso apostó por el cambio. Es más, entre los propios partidos, pertenecientes al mismo espacio ideológico, se advierte una batalla por intentar lanzar el mensaje más contundente. Montero ha denunciado este mismo domingo que el Gobierno de Juanma Moreno está «vendiendo» el proyecto de vida de los andaluces y andaluzas al supeditar la atención médica a criterios de «rentabilidad económica» y, por ello, «nos jugamos la vida».Antonio Maíllo (Por Andalucía) ha asegurado que Moreno «está otra vez insultando a las víctimas y despreciándolas» porque «no está estableciendo medidas preventivas serias» para que las pruebas de cribado de cáncer que detecten tumores «se aborden con el carácter de urgencia que se necesita». Reprueba «una gestión privatizadora y que destroza la sanidad pública como modelo de igualdad a un derecho básico, un derecho que salva vidas». Por último, José Ignacio García (Adelante) acusa al presidente de tener un «plan de privatización» de la sanidad pública andaluza y de «atacar» a la asociación de mujeres con cáncer de mama, Amama. Están siendo perseguidas, maltratadas y calumniadas«.Antonio SanzEl consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, enmarca estas movilizaciones en la «campaña electoral» de los partidos de izquierda, que buscan «desprestigiar» la sanidad y «atacar permanentemente a los profesionales sanitarios», así como al Gobierno andaluz de Juanma Moreno. Sanz insiste en que María Jesús Montero, tiene «credibilidad cero» a la hora de hacer propuestas sobre sanidad.«Me parece que forma parte de la campaña electoral y, por tanto, es una movilización de campaña electoral», señala. «La credibilidad que tiene, tiene que ver con la campaña electoral de la izquierda, que está intentando atacar permanentemente a los profesionales sanitarios y desprestigiar la sanidad pública andaluza cuando hoy Andalucía invierte más en sanidad que nunca, con 16.200 millones de euros».Lamenta esa « obsesión de la izquierda por atacar a la sanidad pública» y «no vale todo para intentar ganar votos cuando lo que se ataca es a los profesionales y cuando lo que se quiere desprestigiar a un sistema sanitario», en el que se ha logrado un «acuerdo histórico» con los profesionales y con todos los sindicatos.
Las Mareas Blancas, movimiento en favor de la sanidad pública, no han logrado la movilización deseada en las manifestaciones convocadas en las ocho capitales de provincias andaluzas bajo el lema ‘Negocio en sanidad, más mortalidad’. En los últimos años, las cifras de asistentes … ni se han acercado a aquellas que provocaron la caída del Gobierno socialista de Susana Díaz en 2018; pero la convocatoria de este domingo 12 de abril ha quedado incluso por debajo de las expectativas más pesimistas.
Apenas 21.700 personas repartidas en las ocho localidades andaluzas, a los que hay que sumar las 600 de Motril. Estimaciones realizadas por la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior: 1.000 en Almería, 2.000 en Cádiz y Córdoba, 5.000 en Granada, 1.500 en Huelva, 1.400 en Jaén, 3.800 en Málaga y 5.000 en Sevilla. Todo ello pese al impulso que ofrece una campaña electoral, con el 17 de mayo en el horizonte, y los autobuses fletados por las distintas organizaciones para alcanzar una convocatoria de público que ha quedado totalmente diluida.
Eso sí, no han faltado a la cita todos los candidatos de las formaciones de izquierda, con María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) cargando contra las políticas de Juanma Moreno en el Servicio Andaluz de Salud.
Para contextualizar estos datos, hay que recordar que en la última concentración (9 de noviembre) organizada por los sindicatos en la capital hispalense por este mismo motivo se rondaron los 12.000. Y en la promovida por Amama (26 de octubre) tras explotar la crisis de los cribados de cáncer de mama se alcanzaron los 8.500. Muy lejanos quedan esos días en que sólo en Granada, con Jesús Candel (Spiriman) como abanderado (2017), salieron a las calles nazaríes 40.000 personas, según la Policía Local.
La izquierda había depositado una especial confianza en esta manifestación como punto de partida para relanzarse de cara al 17 de mayo y lograr esa activación que les permita dar un vuelco a las encuestas. Pero el respaldo de 22.300 andaluces es insuficiente en una tierra con 6,8 millones de electores. El mensaje catastrofista («nos jugamos la salud», «nos va la vida en ello») no cala en una población que ya conoce las políticas socialistas y que por eso apostó por el cambio.
Es más, entre los propios partidos, pertenecientes al mismo espacio ideológico, se advierte una batalla por intentar lanzar el mensaje más contundente. Montero ha denunciado este mismo domingo que el Gobierno de Juanma Moreno está «vendiendo» el proyecto de vida de los andaluces y andaluzas al supeditar la atención médica a criterios de «rentabilidad económica» y, por ello, «nos jugamos la vida».
Antonio Maíllo (Por Andalucía) ha asegurado que Moreno «está otra vez insultando a las víctimas y despreciándolas» porque «no está estableciendo medidas preventivas serias» para que las pruebas de cribado de cáncer que detecten tumores «se aborden con el carácter de urgencia que se necesita». Reprueba «una gestión privatizadora y que destroza la sanidad pública como modelo de igualdad a un derecho básico, un derecho que salva vidas». Por último, José Ignacio García (Adelante) acusa al presidente de tener un «plan de privatización» de la sanidad pública andaluza y de «atacar» a la asociación de mujeres con cáncer de mama, Amama. Están siendo perseguidas, maltratadas y calumniadas«.
Antonio Sanz
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, enmarca estas movilizaciones en la «campaña electoral» de los partidos de izquierda, que buscan «desprestigiar» la sanidad y «atacar permanentemente a los profesionales sanitarios», así como al Gobierno andaluz de Juanma Moreno. Sanz insiste en que María Jesús Montero, tiene «credibilidad cero» a la hora de hacer propuestas sobre sanidad.
«Me parece que forma parte de la campaña electoral y, por tanto, es una movilización de campaña electoral», señala. «La credibilidad que tiene, tiene que ver con la campaña electoral de la izquierda, que está intentando atacar permanentemente a los profesionales sanitarios y desprestigiar la sanidad pública andaluza cuando hoy Andalucía invierte más en sanidad que nunca, con 16.200 millones de euros».
Lamenta esa «obsesión de la izquierda por atacar a la sanidad pública» y «no vale todo para intentar ganar votos cuando lo que se ataca es a los profesionales y cuando lo que se quiere desprestigiar a un sistema sanitario», en el que se ha logrado un «acuerdo histórico» con los profesionales y con todos los sindicatos.
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