El vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8×8 Dragón sigue dando pasos adelante este último trimestre del curso y se enfrenta el próximo mes de noviembre a una de sus citas clave para convertirse en pivote de las capacidades del Ejército de Tierra: la nota final de su evaluación operativa (EVAO).La historia del 8×8 ha sido una carrera de obstáculos desde su lanzamiento. Desde la cancelación del programa en 2010 por los recortes hasta sonoros retrasos en las entregas, desavenencias entre las empresas implicadas en el proyecto, aumentos del presupuesto y fallos de sus equipos y sistemas.Pese a todo, el programa ha seguido adelante y el consorcio Tess Defence —del que forman parte Indra, Santa Bárbara, EM&E y Sapa Placencia— entregó a principios de este mes de octubre la unidad número cien al Ejército de Tierra y espera completar las entregas del primer lote de 348 unidades en los próximos dos años.Este hito ha abierto la puerta a una nueva fase del vehículo, cuyas primeras unidades las recibió la Brigada de la Legión, en Viator (Almería): durante la segunda quincena del mes de noviembre tendrá lugar la fase final de su evaluación operativa (EVAO) , imprescindible para su plena entrada en servicio.Precisamente este martes el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos relacionados con el mantenimiento y la entrada en servicio y gestión del ciclo de vida del 8×8. El primero de ellos, por 54 millones de euros, permitirá garantizar el mantenimiento y la disponibilidad operativa de los vehículos Dragón «mediante apoyo técnico especializado, suministro de repuestos y asistencia en las tareas que excedan las capacidades del Ejército de Tierra».El segundo, por 14,4 millones, tiene como finalidad asegurar la disponibilidad operativa de los vehículos, la operación segura, así como la eficiencia económica en la gestión del programa desde la etapa de preparación y durante la etapa de vida operativa de aquellos.Además, el Gobierno dio luz verde a la puesta en marcha de la Oficina Técnica de Apoyo al Ciclo de Vida del Vehículo, que será la responsable de gestionar su sostenimiento desde el momento de su entrada en servicio.Fases de la EVAOLos primeros pasos para la evaluación operativa de los primeros once vehículos de combate de zapadores (VCZ) 8×8 Dragón comenzó en octubre del pasado año bajo la dirección del Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), después de que la Oficina de Programa del 8×8, de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa realizase las pruebas de calificación y de aceptación.El objetivo de este proceso es verificar los requisitos necesarios del material «para su plena entrada en servicio», según detalló el Ejército de Tierra. La primera fase de la EVAO fue preparatoria, centrada en la formación del personal, la validación de procedimientos de mantenimiento y la verificación de la documentación técnica.Después llegan las pruebas prácticas, donde se evalúan los sistemas comunes y las particularidades de cada versión. Y por último, en la fase final de evaluación por parte de las unidades tácticas, se analiza el comportamiento del sistema integrado en agrupaciones de entidad compañía o grupo táctico. El vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8×8 Dragón sigue dando pasos adelante este último trimestre del curso y se enfrenta el próximo mes de noviembre a una de sus citas clave para convertirse en pivote de las capacidades del Ejército de Tierra: la nota final de su evaluación operativa (EVAO).La historia del 8×8 ha sido una carrera de obstáculos desde su lanzamiento. Desde la cancelación del programa en 2010 por los recortes hasta sonoros retrasos en las entregas, desavenencias entre las empresas implicadas en el proyecto, aumentos del presupuesto y fallos de sus equipos y sistemas.Pese a todo, el programa ha seguido adelante y el consorcio Tess Defence —del que forman parte Indra, Santa Bárbara, EM&E y Sapa Placencia— entregó a principios de este mes de octubre la unidad número cien al Ejército de Tierra y espera completar las entregas del primer lote de 348 unidades en los próximos dos años.Este hito ha abierto la puerta a una nueva fase del vehículo, cuyas primeras unidades las recibió la Brigada de la Legión, en Viator (Almería): durante la segunda quincena del mes de noviembre tendrá lugar la fase final de su evaluación operativa (EVAO) , imprescindible para su plena entrada en servicio.Precisamente este martes el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos relacionados con el mantenimiento y la entrada en servicio y gestión del ciclo de vida del 8×8. El primero de ellos, por 54 millones de euros, permitirá garantizar el mantenimiento y la disponibilidad operativa de los vehículos Dragón «mediante apoyo técnico especializado, suministro de repuestos y asistencia en las tareas que excedan las capacidades del Ejército de Tierra».El segundo, por 14,4 millones, tiene como finalidad asegurar la disponibilidad operativa de los vehículos, la operación segura, así como la eficiencia económica en la gestión del programa desde la etapa de preparación y durante la etapa de vida operativa de aquellos.Además, el Gobierno dio luz verde a la puesta en marcha de la Oficina Técnica de Apoyo al Ciclo de Vida del Vehículo, que será la responsable de gestionar su sostenimiento desde el momento de su entrada en servicio.Fases de la EVAOLos primeros pasos para la evaluación operativa de los primeros once vehículos de combate de zapadores (VCZ) 8×8 Dragón comenzó en octubre del pasado año bajo la dirección del Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), después de que la Oficina de Programa del 8×8, de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa realizase las pruebas de calificación y de aceptación.El objetivo de este proceso es verificar los requisitos necesarios del material «para su plena entrada en servicio», según detalló el Ejército de Tierra. La primera fase de la EVAO fue preparatoria, centrada en la formación del personal, la validación de procedimientos de mantenimiento y la verificación de la documentación técnica.Después llegan las pruebas prácticas, donde se evalúan los sistemas comunes y las particularidades de cada versión. Y por último, en la fase final de evaluación por parte de las unidades tácticas, se analiza el comportamiento del sistema integrado en agrupaciones de entidad compañía o grupo táctico.
El vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8×8 Dragón sigue dando pasos adelante este último trimestre del curso y se enfrenta el próximo mes de noviembre a una de sus citas clave para convertirse en pivote de las capacidades del Ejército de Tierra: la … nota final de su evaluación operativa (EVAO).
La historia del 8×8 ha sido una carrera de obstáculos desde su lanzamiento. Desde la cancelación del programa en 2010 por los recortes hasta sonoros retrasos en las entregas, desavenencias entre las empresas implicadas en el proyecto, aumentos del presupuesto y fallos de sus equipos y sistemas.
Pese a todo, el programa ha seguido adelante y el consorcio Tess Defence —del que forman parte Indra, Santa Bárbara, EM&E y Sapa Placencia— entregó a principios de este mes de octubre la unidad número cien al Ejército de Tierra y espera completar las entregas del primer lote de 348 unidades en los próximos dos años.
Noticia relacionada
Este hito ha abierto la puerta a una nueva fase del vehículo, cuyas primeras unidades las recibió la Brigada de la Legión, en Viator (Almería): durante la segunda quincena del mes de noviembre tendrá lugar la fase final de su evaluación operativa (EVAO), imprescindible para su plena entrada en servicio.
Precisamente este martes el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos relacionados con el mantenimiento y la entrada en servicio y gestión del ciclo de vida del 8×8. El primero de ellos, por 54 millones de euros, permitirá garantizar el mantenimiento y la disponibilidad operativa de los vehículos Dragón «mediante apoyo técnico especializado, suministro de repuestos y asistencia en las tareas que excedan las capacidades del Ejército de Tierra».
El segundo, por 14,4 millones, tiene como finalidad asegurar la disponibilidad operativa de los vehículos, la operación segura, así como la eficiencia económica en la gestión del programa desde la etapa de preparación y durante la etapa de vida operativa de aquellos.
Además, el Gobierno dio luz verde a la puesta en marcha de la Oficina Técnica de Apoyo al Ciclo de Vida del Vehículo, que será la responsable de gestionar su sostenimiento desde el momento de su entrada en servicio.
Fases de la EVAO
Los primeros pasos para la evaluación operativa de los primeros once vehículos de combate de zapadores (VCZ) 8×8 Dragón comenzó en octubre del pasado año bajo la dirección del Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), después de que la Oficina de Programa del 8×8, de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa realizase las pruebas de calificación y de aceptación.
El objetivo de este proceso es verificar los requisitos necesarios del material «para su plena entrada en servicio», según detalló el Ejército de Tierra. La primera fase de la EVAO fue preparatoria, centrada en la formación del personal, la validación de procedimientos de mantenimiento y la verificación de la documentación técnica.
Después llegan las pruebas prácticas, donde se evalúan los sistemas comunes y las particularidades de cada versión. Y por último, en la fase final de evaluación por parte de las unidades tácticas, se analiza el comportamiento del sistema integrado en agrupaciones de entidad compañía o grupo táctico.
RSS de noticias de espana

