Una grabación de audio de un centro de control del tráfico aéreo de Miami, publicada en LiveATC, recogió con un nivel de detalle poco habitual los últimos momentos del avión antes del accidente que ha costado la vida a nueve personas. LiveATC.net es una plataforma privada estadounidense que retransmite y archiva comunicaciones entre pilotos y controladores aéreos, captadas mediante una red de receptores gestionados principalmente por voluntarios. Su actividad es legal en Estados Unidos y sus grabaciones se utilizan como fuente de información sobre incidentes y accidentes aéreos.
Según los registros, entre el primer ‘mayday’ y el último mensaje registrado transcurrieron 35 segundos
Una grabación de audio de un centro de control del tráfico aéreo de Miami, publicada en LiveATC, recogió con un nivel de detalle poco habitual los últimos momentos del avión antes del accidente que ha costado la vida a nueve personas. LiveATC.net es una plataforma privada estadounidense que retransmite y archiva comunicaciones entre pilotos y controladores aéreos, captadas mediante una red de receptores gestionados principalmente por voluntarios. Su actividad es legal en Estados Unidos y sus grabaciones se utilizan como fuente de información sobre incidentes y accidentes aéreos.
En un primer momento, una persona desde la cabina comunicó a un controlador aéreo que estaban “gestionando la formación de hielo”, pero que sufrían turbulencias “moderadas” y buscaban “condiciones de vuelo más favorables”.
El piloto comunicó que la velocidad de descenso se había acelerado hasta los 20.000 pies por minuto
Menos de un minuto después, esa misma persona lanzó un “Mayday, mayday” y advirtió de que el avión estaba descendiendo repentinamente a una velocidad vertical de 10.000 pies por minuto. Segundos después, declaró una emergencia y comunicó que la velocidad de descenso se había acelerado hasta los 20.000 pies por minuto.
Menos de 20 segundos más tarde, afirmó: “Vamos a estrellarnos contra el suelo”, antes de indicar que la velocidad de descenso había alcanzado los 22.000 pies por minuto mientras el avión comenzaba a inclinarse lateralmente.
Unos 35 segundos después del primer aviso de emergencia, las últimas palabras que se escucharon desde la cabina fueron, pronunciadas apresuradamente: “Nos hemos quedado sin tiempo”.
La página de seguimiento de vuelos Flightradar24 indicó que los datos mostraban que, en un momento determinado, la velocidad de descenso vertical superó los 32.000 pies por minuto.
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