De estar moribundo a estar en plena forma en pocas semanas solo hubo una diferencia: entrar en contacto con un coral gemelo que estuviera sano. Un nuevo estudio abre la puerta a sanar corales blanqueados tras observar por primera vez cómo los ejemplares se recuperan por completo y a un ritmo récord en laboratorio gracias al contacto con clones sanos. El calentamiento de los océanos está provocando una respuesta generalizada de estrés en los corales que les hace expulsar las algas que viven en sus tejidos, las que les suministran nutrientes. Si esto ocurre de forma severa o se prolonga en el tiempo, muchos de los corales mueren de hambre. Antes de la década de 1980 el blanqueamiento de los corales era inaudito, pero ahora la creciente frecuencia de las olas de calor marinas impide que los corales tengan tiempo de recuperarse entre episodios. La investigación empezó por casualidad. En 2025, Steve Palumbi, coautor del estudio y profesor titular de Ciencias Marinas en Stanford (EE.UU.), observó algo curioso en los corales en su laboratorio. Dos fragmentos (uno blanqueado y otro sano), extraídos de la misma colonia se estaban tocando por casualidad y en el punto de contacto, el fragmento blanqueado recuperó su color. Parecía indicar que las algas estaban recolonizando el ejemplar. El antes y el después de la recuperación de los corales Danny CollinsDanny Collins, estudiante de doctorado en océanos de la Escuela de Sostenibilidad Doerr de Stanford y autor principal del estudio publicado en ‘Science Advances’, decidió entonces hacer un experimento. Partió de la base de que la mayoría de los corales se multiplican produciendo clones, con la misma composición genética. Reunió diez pares de fragmentos de coral genéticamente iguales, uno blanqueado y otro sano. Colocó cinco pares que se tocaban y otros cinco pares en los que no llegaba a haber contacto por unos pocos milímetros. El resultado fue abrumador: los fragmentos blanqueados que estaban en contacto con otros sanos se recuperaron por completo en siete semanas, mientras que los que no tuvieron contacto murieron.Diez veces más rápidos«Los corales genéticamente idénticos se reconocen entre sí al entrar en contacto», explica Palumbi en una nota de prensa. «Sus tejidos se fusionan si pertenecen al mismo clon. Observamos algo similar en los humanos. Los trasplantes de órganos suelen tener éxito si el donante es tu gemelo idéntico».Ocurrió, además, a un ritmo inaudito. Durante la segunda semana de contacto con corales sanos, las algas presentes en los fragmentos blanqueados se duplicaron cada cuatro días, aproximadamente diez veces más rápido que la tasa observada en los corales silvestres.Danny CollinsSegún observaron los investigadores, los canales microscópicos en los tejidos de los corales se alinean rápidamente tras iniciar el contacto, creando una vía para el transporte entre ellos. En apenas tres días, las algas beneficiosas y los nutrientes ya fluían a través de estos canales hacia el coral blanqueado.SeparadosEl equipo quiso comprobar algo más. ¿Cuánto tiempo de contacto es suficiente para garantizar la recuperación de los ejemplares? Tras separar varias parejas, se dieron cuenta de que con apenas una semana de contacto e incluso solo tres días bastaba. En estos casos, la recuperación plena llegó en el mismo plazo que para el resto: siete semanas. La principal causa de la recuperación es la replicación de algas dentro del fragmento blanqueado, en lugar de su propagación desde el fragmento sano, concluyen los investigadores. «Una vez que las algas beneficiosas entran en los corales blanqueados, no solo se extienden», dijo Palumbi. «Inundan el lugar y comienzan a dividirse a la velocidad más rápida que se observa en los corales». Eso sí, estos procedimientos solo funcionan para corales del mismo genotipo. El siguiente paso, aseguran, será comprobar si estas estrategias de recuperación pueden aplicarse sobre el terreno a la escala de los arrecifes. De estar moribundo a estar en plena forma en pocas semanas solo hubo una diferencia: entrar en contacto con un coral gemelo que estuviera sano. Un nuevo estudio abre la puerta a sanar corales blanqueados tras observar por primera vez cómo los ejemplares se recuperan por completo y a un ritmo récord en laboratorio gracias al contacto con clones sanos. El calentamiento de los océanos está provocando una respuesta generalizada de estrés en los corales que les hace expulsar las algas que viven en sus tejidos, las que les suministran nutrientes. Si esto ocurre de forma severa o se prolonga en el tiempo, muchos de los corales mueren de hambre. Antes de la década de 1980 el blanqueamiento de los corales era inaudito, pero ahora la creciente frecuencia de las olas de calor marinas impide que los corales tengan tiempo de recuperarse entre episodios. La investigación empezó por casualidad. En 2025, Steve Palumbi, coautor del estudio y profesor titular de Ciencias Marinas en Stanford (EE.UU.), observó algo curioso en los corales en su laboratorio. Dos fragmentos (uno blanqueado y otro sano), extraídos de la misma colonia se estaban tocando por casualidad y en el punto de contacto, el fragmento blanqueado recuperó su color. Parecía indicar que las algas estaban recolonizando el ejemplar. El antes y el después de la recuperación de los corales Danny CollinsDanny Collins, estudiante de doctorado en océanos de la Escuela de Sostenibilidad Doerr de Stanford y autor principal del estudio publicado en ‘Science Advances’, decidió entonces hacer un experimento. Partió de la base de que la mayoría de los corales se multiplican produciendo clones, con la misma composición genética. Reunió diez pares de fragmentos de coral genéticamente iguales, uno blanqueado y otro sano. Colocó cinco pares que se tocaban y otros cinco pares en los que no llegaba a haber contacto por unos pocos milímetros. El resultado fue abrumador: los fragmentos blanqueados que estaban en contacto con otros sanos se recuperaron por completo en siete semanas, mientras que los que no tuvieron contacto murieron.Diez veces más rápidos«Los corales genéticamente idénticos se reconocen entre sí al entrar en contacto», explica Palumbi en una nota de prensa. «Sus tejidos se fusionan si pertenecen al mismo clon. Observamos algo similar en los humanos. Los trasplantes de órganos suelen tener éxito si el donante es tu gemelo idéntico».Ocurrió, además, a un ritmo inaudito. Durante la segunda semana de contacto con corales sanos, las algas presentes en los fragmentos blanqueados se duplicaron cada cuatro días, aproximadamente diez veces más rápido que la tasa observada en los corales silvestres.Danny CollinsSegún observaron los investigadores, los canales microscópicos en los tejidos de los corales se alinean rápidamente tras iniciar el contacto, creando una vía para el transporte entre ellos. En apenas tres días, las algas beneficiosas y los nutrientes ya fluían a través de estos canales hacia el coral blanqueado.SeparadosEl equipo quiso comprobar algo más. ¿Cuánto tiempo de contacto es suficiente para garantizar la recuperación de los ejemplares? Tras separar varias parejas, se dieron cuenta de que con apenas una semana de contacto e incluso solo tres días bastaba. En estos casos, la recuperación plena llegó en el mismo plazo que para el resto: siete semanas. La principal causa de la recuperación es la replicación de algas dentro del fragmento blanqueado, en lugar de su propagación desde el fragmento sano, concluyen los investigadores. «Una vez que las algas beneficiosas entran en los corales blanqueados, no solo se extienden», dijo Palumbi. «Inundan el lugar y comienzan a dividirse a la velocidad más rápida que se observa en los corales». Eso sí, estos procedimientos solo funcionan para corales del mismo genotipo. El siguiente paso, aseguran, será comprobar si estas estrategias de recuperación pueden aplicarse sobre el terreno a la escala de los arrecifes.
De estar moribundo a estar en plena forma en pocas semanas solo hubo una diferencia: entrar en contacto con un coral gemelo que estuviera sano. Un nuevo estudio abre la puerta a sanar corales blanqueados tras observar por primera vez cómo los ejemplares se recuperan … por completo y a un ritmo récord en laboratorio gracias al contacto con clones sanos.
El calentamiento de los océanos está provocando una respuesta generalizada de estrés en los corales que les hace expulsar las algas que viven en sus tejidos, las que les suministran nutrientes. Si esto ocurre de forma severa o se prolonga en el tiempo, muchos de los corales mueren de hambre. Antes de la década de 1980 el blanqueamiento de los corales era inaudito, pero ahora la creciente frecuencia de las olas de calor marinas impide que los corales tengan tiempo de recuperarse entre episodios.
La investigación empezó por casualidad. En 2025, Steve Palumbi, coautor del estudio y profesor titular de Ciencias Marinas en Stanford (EE.UU.), observó algo curioso en los corales en su laboratorio. Dos fragmentos (uno blanqueado y otro sano), extraídos de la misma colonia se estaban tocando por casualidad y en el punto de contacto, el fragmento blanqueado recuperó su color. Parecía indicar que las algas estaban recolonizando el ejemplar.

(Danny Collins)
Danny Collins, estudiante de doctorado en océanos de la Escuela de Sostenibilidad Doerr de Stanford y autor principal del estudio publicado en ‘Science Advances’, decidió entonces hacer un experimento. Partió de la base de que la mayoría de los corales se multiplican produciendo clones, con la misma composición genética. Reunió diez pares de fragmentos de coral genéticamente iguales, uno blanqueado y otro sano. Colocó cinco pares que se tocaban y otros cinco pares en los que no llegaba a haber contacto por unos pocos milímetros. El resultado fue abrumador: los fragmentos blanqueados que estaban en contacto con otros sanos se recuperaron por completo en siete semanas, mientras que los que no tuvieron contacto murieron.
Diez veces más rápidos
«Los corales genéticamente idénticos se reconocen entre sí al entrar en contacto», explica Palumbi en una nota de prensa. «Sus tejidos se fusionan si pertenecen al mismo clon. Observamos algo similar en los humanos. Los trasplantes de órganos suelen tener éxito si el donante es tu gemelo idéntico».
Ocurrió, además, a un ritmo inaudito. Durante la segunda semana de contacto con corales sanos, las algas presentes en los fragmentos blanqueados se duplicaron cada cuatro días, aproximadamente diez veces más rápido que la tasa observada en los corales silvestres.

Según observaron los investigadores, los canales microscópicos en los tejidos de los corales se alinean rápidamente tras iniciar el contacto, creando una vía para el transporte entre ellos. En apenas tres días, las algas beneficiosas y los nutrientes ya fluían a través de estos canales hacia el coral blanqueado.
Separados
El equipo quiso comprobar algo más. ¿Cuánto tiempo de contacto es suficiente para garantizar la recuperación de los ejemplares? Tras separar varias parejas, se dieron cuenta de que con apenas una semana de contacto e incluso solo tres días bastaba. En estos casos, la recuperación plena llegó en el mismo plazo que para el resto: siete semanas. La principal causa de la recuperación es la replicación de algas dentro del fragmento blanqueado, en lugar de su propagación desde el fragmento sano, concluyen los investigadores.
«Una vez que las algas beneficiosas entran en los corales blanqueados, no solo se extienden», dijo Palumbi. «Inundan el lugar y comienzan a dividirse a la velocidad más rápida que se observa en los corales».
Eso sí, estos procedimientos solo funcionan para corales del mismo genotipo. El siguiente paso, aseguran, será comprobar si estas estrategias de recuperación pueden aplicarse sobre el terreno a la escala de los arrecifes.
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