«En mis 35 años como alcalde nunca un evento ha atraído a tantas personas a Moraleja de Matacabras », expresa sobre el eclipse Félix Álvarez de Alba, que entró a la alcaldía del pueblo abulense en 1991, con 18 años y dos meses, y aún sigue en ella. Puede presumir de haber sido elegido el alcalde más joven de la democracia española. La localidad tiene 55 habitantes censados, pero habitualmente recibe a unos 150 visitantes en verano, cerca de 300 en fiestas y más de 400 en celebraciones importantes. Con el fenómeno de la naturaleza toparon y si tenían calculado que traería a unas 1.500 personas con él, a pocos días del acontecimiento, conociendo que los pases en Arévalo «se cubrieron muy pronto» y las llamadas que les han hecho, tienen claro que llegarán más. La gran pregunta es ¿cuántas?.De las 16 localidades de Ávila que permitirán ver la totalidad, solo seis fueron elegidas entre los puntos de visualización recomendados por la Junta de Castilla y León. Álvarez de Alba es firme en su deseo de «colaborar para dar la oportunidad de ver el eclipse» tanto aquellos que proceden de enclaves alejados de la franja de totalidad como a los urbanitas que se acercarán desde Madrid, porque piensa que «no es lo mismo contemplar este espectáculo encima del asfalto que en un ámbito rural». Pero el alcalde también reconoce la dificultad de los preparativos: «Si hubiera estado yo solo no habría participado». En este sentido, agradece la ayuda logística y monetaria prestada por la Fundación Kerbest, vinculada a la empresa ganadera del mismo nombre que dirige Alberto Pascual. Además del impulso económico a negocios como el de Pascual o la casa rural, «llena desde hace meses», el regidor espera un efecto longevo en la memoria colectiva: «Hay pueblos con cosas tan bonitas que siempre se te quedan grabados. Esto nos va a poner en el mapa y quizá al vernos súper majos vengan más personas las próximas fiestas; lo que tenemos claro es que no se nos va a olvidar », señala Álvarez de Alba, quien considera que viven en «un secarral precioso», pero carente de «un evento anual, como una feria», así que cree que «de esto se hablará muchos años». Por ahora, gracias a una subvención destinada al astroturismo, ya han dejado para el recuerdo un mural del eclipse, que «ha gustado» a los habitantes. Queda ver si dará también disfrute a los viajeros.Tiedra (Valladolid) se encuentra también en la lista de puntos de visualización sugeridos en Castilla y León. Con 273 habitantes, cuenta con más población que Moraleja de Matacabras y «mucho nombre en el ámbito turístico». Sin embargo, hasta la fecha nunca había esperado «un nivel tan alto de visitantes», dicen desde la oficina de turismo de la localidad. Los expertos hablan de «mil personas» repartidas entre el pueblo vallisoletano y sus alrededores, pero la cifra real permanecerá obnubilada hasta el mismo día del fenómeno. Las casas rurales están «llenas», al igual que el hotel y las 40 plazas para observar la mordida de la Luna desde el castillo.«Esperamos poder controlar todo», dicen desde la citada oficina, puntualizando que «sobre todo preocupa el tráfico». Los propios vecinos se han ofrecido de forma voluntaria a controlar el acceso a la ermita, lugar escogido para ver el fenómeno. «Tiedra no es solo el día del eclipse, eso decimos todos desde turismo», insisten, deseando atraer turismo en otros momentos del año. Más caro les saldrá -350 euros la entrada- a quienes han optado por ver el fenómeno desde el Centro Astronómico de Tiedra y Tiedra de Lavanda, que ha cubierto las 40 plazas que ofertaba. Apuestan por dar espacio y comodidad, viendo al Sol bajar desde una terraza guiados por astrónomos. Se incluyen, entre otros servicios, regalos inspirados en el evento, acceso a barra libre y cena picnic bajo las estrellas con música en directo. Premios Nobel, investigadores…Es el lugar escogido por setenta científicos, con reserva desde 2024. Bajo el objetivo de «buscar un conocimiento que sirva a nivel social», tomarán datos desde el pueblo vallisoletano tres premios Nobel -cuyos nombres no han trascendido-, explica Elvira Díaz, responsable de actividades y grupos del Centro Astronómico. Aunque se interesaron por acudir un gran número de universidades, los privilegiados han sido los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y Harvard, mientras que otros 300 expertos provenientes de Columbia, Princeton y Yale han sido reubicados a una bodega de León. Visitantes con «presupuestos extremadamente grandes» retransmitirán la experiencia a otros miembros de la comunidad científica, pero prefieren mantener el anonimato de cara a los medios de comunicación.Desde el castillo y los campos de lavada de Tiedra podrá observarse el eclipse. En Muriel Viejo (Soria) han hecho hasta camisetas conmemorativas. Ical/ABC/descubriendomurielviejo.comEn sus ocho años en estas instalaciones, Díaz no había visto «un evento que mueva tal cantidad de dinero y personas». Siente que el eclipse marcará «un impulso bastante grande para el astroturismo» en un país que, según los visitantes de otras nacionalidades europeas que han tenido, tiene «los mejores cielos de Europa, a pesar de darles poco uso», debido a la escasa publicidad destinada al exterior. «Nosotros jamás hemos pedido dinero, sino recursos : subvenciones para que los autobuses escolares vengan, arreglo de carreteras…», explica, al tiempo que espera que toda la atención generada sirva para ayudarles. Quien sabe si por estos dos minutos de oscuridad la España vaciada que pelea por sus servicios básicos todo el año podría ver sus ruegos escuchados.Desde Soria y con 73 habitantes censados, Muriel Viejo tratará de celebrarlo de manera menos multitudinaria. Al no estar incluido en la lista de puntos de visualización recomendados, se aleja de la presión a la que están sometidos otros pueblos castellano y leoneses. En el punto de observación autorizado, el monte de San Vicente, quiere restringirse el aforo a 300 personas, que llegarán mediante «un paseo de una hora precioso», aunque si presentan movilidad reducida o llevan equipos y niños lo harán con un todoterreno 4×4 puesto a su disposición, explica la directora del hotel especializado en astroturismo El Cielo de Muriel, Raquel Molinero.Varios años pensado«El pueblo se ha blindado así», dice Molinero sobre el programa de actividades organizado, que combina paseos por la naturaleza, divulgación científica, gastronomía y música en directo de la mano de la soprano internacional Estíbaliz Martyn. Una oferta que ha vendido tanto en ‘packs’ separados para el 11 y 12 de agosto, como en conjunto. Algunas de las propuestas se realizarán en el propio El Cielo de Muriel, hace un año y medio colgó ya el cartel de ‘completo’, al igual que ahora ha ocurrido en «todo el pueblo». A pesar de que acudirán menos personas que las permitidas en otros lugares, la hostelera piensa que el eclipse «va a servir para crear destino en el pueblo y la comarca».«No es lo mismo contemplar este espectáculo sobre el asfalto que en el ámbito rural», dice el alcalde de un pueblo de 55 habitantes que calcula que llegarán 1.500 personasYa en 2022 comenzaron a pensar en cómo «hacer algo extraordinario» para el eclipse. Al final, Molinero considera que «se ha preparado con muchísimo cariño», porque «queremos a partir del evento ser un punto de referencia». Por ahora han conseguido tener a «ilustres tanto alojados como probables participantes en el evento» -por ejemplo trabajadores de la NASA y el patronato de la Fundación Starlight a la que pertenece el establecimiento-, vender una experiencia con «precios que no son ni parecidos a los de las Perseidas» que ofertan cada año en esta época y darse un «pistoletazo» en materia de marketing. Entre tanta multitud también hay pueblos que, al no caer en la franja de totalidad y, por ende, no esperar movimiento foráneo, se han decantado por disfrutar entre vecinos. Es el caso de Palacios Rubios (Salamanca), donde se venderá un lote con bocadillo, agua y gafas «en plan solidario», dice la alcaldesa, Susana Sánchez. La recaudación se destinara a ayudar a la investigación y tratamiento de una enfermedad rara de origen genético, el Síndrome por Deficiencia de CDKL5, que afecta al funcionamiento del cerebro. Si la localidad tiene censados 283 habitantes, Sánchez dice que este verano rondarán los 500, que podrán vivir el fenómeno parcial trayendo sus sillas cerca del chiringuito del parque municipal. «En mis 35 años como alcalde nunca un evento ha atraído a tantas personas a Moraleja de Matacabras », expresa sobre el eclipse Félix Álvarez de Alba, que entró a la alcaldía del pueblo abulense en 1991, con 18 años y dos meses, y aún sigue en ella. Puede presumir de haber sido elegido el alcalde más joven de la democracia española. La localidad tiene 55 habitantes censados, pero habitualmente recibe a unos 150 visitantes en verano, cerca de 300 en fiestas y más de 400 en celebraciones importantes. Con el fenómeno de la naturaleza toparon y si tenían calculado que traería a unas 1.500 personas con él, a pocos días del acontecimiento, conociendo que los pases en Arévalo «se cubrieron muy pronto» y las llamadas que les han hecho, tienen claro que llegarán más. La gran pregunta es ¿cuántas?.De las 16 localidades de Ávila que permitirán ver la totalidad, solo seis fueron elegidas entre los puntos de visualización recomendados por la Junta de Castilla y León. Álvarez de Alba es firme en su deseo de «colaborar para dar la oportunidad de ver el eclipse» tanto aquellos que proceden de enclaves alejados de la franja de totalidad como a los urbanitas que se acercarán desde Madrid, porque piensa que «no es lo mismo contemplar este espectáculo encima del asfalto que en un ámbito rural». Pero el alcalde también reconoce la dificultad de los preparativos: «Si hubiera estado yo solo no habría participado». En este sentido, agradece la ayuda logística y monetaria prestada por la Fundación Kerbest, vinculada a la empresa ganadera del mismo nombre que dirige Alberto Pascual. Además del impulso económico a negocios como el de Pascual o la casa rural, «llena desde hace meses», el regidor espera un efecto longevo en la memoria colectiva: «Hay pueblos con cosas tan bonitas que siempre se te quedan grabados. Esto nos va a poner en el mapa y quizá al vernos súper majos vengan más personas las próximas fiestas; lo que tenemos claro es que no se nos va a olvidar », señala Álvarez de Alba, quien considera que viven en «un secarral precioso», pero carente de «un evento anual, como una feria», así que cree que «de esto se hablará muchos años». Por ahora, gracias a una subvención destinada al astroturismo, ya han dejado para el recuerdo un mural del eclipse, que «ha gustado» a los habitantes. Queda ver si dará también disfrute a los viajeros.Tiedra (Valladolid) se encuentra también en la lista de puntos de visualización sugeridos en Castilla y León. Con 273 habitantes, cuenta con más población que Moraleja de Matacabras y «mucho nombre en el ámbito turístico». Sin embargo, hasta la fecha nunca había esperado «un nivel tan alto de visitantes», dicen desde la oficina de turismo de la localidad. Los expertos hablan de «mil personas» repartidas entre el pueblo vallisoletano y sus alrededores, pero la cifra real permanecerá obnubilada hasta el mismo día del fenómeno. Las casas rurales están «llenas», al igual que el hotel y las 40 plazas para observar la mordida de la Luna desde el castillo.«Esperamos poder controlar todo», dicen desde la citada oficina, puntualizando que «sobre todo preocupa el tráfico». Los propios vecinos se han ofrecido de forma voluntaria a controlar el acceso a la ermita, lugar escogido para ver el fenómeno. «Tiedra no es solo el día del eclipse, eso decimos todos desde turismo», insisten, deseando atraer turismo en otros momentos del año. Más caro les saldrá -350 euros la entrada- a quienes han optado por ver el fenómeno desde el Centro Astronómico de Tiedra y Tiedra de Lavanda, que ha cubierto las 40 plazas que ofertaba. Apuestan por dar espacio y comodidad, viendo al Sol bajar desde una terraza guiados por astrónomos. Se incluyen, entre otros servicios, regalos inspirados en el evento, acceso a barra libre y cena picnic bajo las estrellas con música en directo. Premios Nobel, investigadores…Es el lugar escogido por setenta científicos, con reserva desde 2024. Bajo el objetivo de «buscar un conocimiento que sirva a nivel social», tomarán datos desde el pueblo vallisoletano tres premios Nobel -cuyos nombres no han trascendido-, explica Elvira Díaz, responsable de actividades y grupos del Centro Astronómico. Aunque se interesaron por acudir un gran número de universidades, los privilegiados han sido los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y Harvard, mientras que otros 300 expertos provenientes de Columbia, Princeton y Yale han sido reubicados a una bodega de León. Visitantes con «presupuestos extremadamente grandes» retransmitirán la experiencia a otros miembros de la comunidad científica, pero prefieren mantener el anonimato de cara a los medios de comunicación.Desde el castillo y los campos de lavada de Tiedra podrá observarse el eclipse. En Muriel Viejo (Soria) han hecho hasta camisetas conmemorativas. Ical/ABC/descubriendomurielviejo.comEn sus ocho años en estas instalaciones, Díaz no había visto «un evento que mueva tal cantidad de dinero y personas». Siente que el eclipse marcará «un impulso bastante grande para el astroturismo» en un país que, según los visitantes de otras nacionalidades europeas que han tenido, tiene «los mejores cielos de Europa, a pesar de darles poco uso», debido a la escasa publicidad destinada al exterior. «Nosotros jamás hemos pedido dinero, sino recursos : subvenciones para que los autobuses escolares vengan, arreglo de carreteras…», explica, al tiempo que espera que toda la atención generada sirva para ayudarles. Quien sabe si por estos dos minutos de oscuridad la España vaciada que pelea por sus servicios básicos todo el año podría ver sus ruegos escuchados.Desde Soria y con 73 habitantes censados, Muriel Viejo tratará de celebrarlo de manera menos multitudinaria. Al no estar incluido en la lista de puntos de visualización recomendados, se aleja de la presión a la que están sometidos otros pueblos castellano y leoneses. En el punto de observación autorizado, el monte de San Vicente, quiere restringirse el aforo a 300 personas, que llegarán mediante «un paseo de una hora precioso», aunque si presentan movilidad reducida o llevan equipos y niños lo harán con un todoterreno 4×4 puesto a su disposición, explica la directora del hotel especializado en astroturismo El Cielo de Muriel, Raquel Molinero.Varios años pensado«El pueblo se ha blindado así», dice Molinero sobre el programa de actividades organizado, que combina paseos por la naturaleza, divulgación científica, gastronomía y música en directo de la mano de la soprano internacional Estíbaliz Martyn. Una oferta que ha vendido tanto en ‘packs’ separados para el 11 y 12 de agosto, como en conjunto. Algunas de las propuestas se realizarán en el propio El Cielo de Muriel, hace un año y medio colgó ya el cartel de ‘completo’, al igual que ahora ha ocurrido en «todo el pueblo». A pesar de que acudirán menos personas que las permitidas en otros lugares, la hostelera piensa que el eclipse «va a servir para crear destino en el pueblo y la comarca».«No es lo mismo contemplar este espectáculo sobre el asfalto que en el ámbito rural», dice el alcalde de un pueblo de 55 habitantes que calcula que llegarán 1.500 personasYa en 2022 comenzaron a pensar en cómo «hacer algo extraordinario» para el eclipse. Al final, Molinero considera que «se ha preparado con muchísimo cariño», porque «queremos a partir del evento ser un punto de referencia». Por ahora han conseguido tener a «ilustres tanto alojados como probables participantes en el evento» -por ejemplo trabajadores de la NASA y el patronato de la Fundación Starlight a la que pertenece el establecimiento-, vender una experiencia con «precios que no son ni parecidos a los de las Perseidas» que ofertan cada año en esta época y darse un «pistoletazo» en materia de marketing. Entre tanta multitud también hay pueblos que, al no caer en la franja de totalidad y, por ende, no esperar movimiento foráneo, se han decantado por disfrutar entre vecinos. Es el caso de Palacios Rubios (Salamanca), donde se venderá un lote con bocadillo, agua y gafas «en plan solidario», dice la alcaldesa, Susana Sánchez. La recaudación se destinara a ayudar a la investigación y tratamiento de una enfermedad rara de origen genético, el Síndrome por Deficiencia de CDKL5, que afecta al funcionamiento del cerebro. Si la localidad tiene censados 283 habitantes, Sánchez dice que este verano rondarán los 500, que podrán vivir el fenómeno parcial trayendo sus sillas cerca del chiringuito del parque municipal.
«En mis 35 años como alcalde nunca un evento ha atraído a tantas personas a Moraleja de Matacabras», expresa sobre el eclipse Félix Álvarez de Alba, que entró a la alcaldía del pueblo abulense en 1991, con 18 años y dos meses, y … aún sigue en ella. Puede presumir de haber sido elegido el alcalde más joven de la democracia española. La localidad tiene 55 habitantes censados, pero habitualmente recibe a unos 150 visitantes en verano, cerca de 300 en fiestas y más de 400 en celebraciones importantes. Con el fenómeno de la naturaleza toparon y si tenían calculado que traería a unas 1.500 personas con él, a pocos días del acontecimiento, conociendo que los pases en Arévalo «se cubrieron muy pronto» y las llamadas que les han hecho, tienen claro que llegarán más. La gran pregunta es ¿cuántas?.
De las 16 localidades de Ávila que permitirán ver la totalidad, solo seis fueron elegidas entre los puntos de visualización recomendados por la Junta de Castilla y León. Álvarez de Alba es firme en su deseo de «colaborar para dar la oportunidad de ver el eclipse» tanto aquellos que proceden de enclaves alejados de la franja de totalidad como a los urbanitas que se acercarán desde Madrid, porque piensa que «no es lo mismo contemplar este espectáculo encima del asfalto que en un ámbito rural». Pero el alcalde también reconoce la dificultad de los preparativos: «Si hubiera estado yo solo no habría participado». En este sentido, agradece la ayuda logística y monetaria prestada por la Fundación Kerbest, vinculada a la empresa ganadera del mismo nombre que dirige Alberto Pascual.
Además del impulso económico a negocios como el de Pascual o la casa rural, «llena desde hace meses», el regidor espera un efecto longevo en la memoria colectiva: «Hay pueblos con cosas tan bonitas que siempre se te quedan grabados. Esto nos va a poner en el mapa y quizá al vernos súper majos vengan más personas las próximas fiestas; lo que tenemos claro es que no se nos va a olvidar», señala Álvarez de Alba, quien considera que viven en «un secarral precioso», pero carente de «un evento anual, como una feria», así que cree que «de esto se hablará muchos años». Por ahora, gracias a una subvención destinada al astroturismo, ya han dejado para el recuerdo un mural del eclipse, que «ha gustado» a los habitantes. Queda ver si dará también disfrute a los viajeros.
Tiedra (Valladolid) se encuentra también en la lista de puntos de visualización sugeridos en Castilla y León. Con 273 habitantes, cuenta con más población que Moraleja de Matacabras y «mucho nombre en el ámbito turístico». Sin embargo, hasta la fecha nunca había esperado «un nivel tan alto de visitantes», dicen desde la oficina de turismo de la localidad. Los expertos hablan de «mil personas» repartidas entre el pueblo vallisoletano y sus alrededores, pero la cifra real permanecerá obnubilada hasta el mismo día del fenómeno. Las casas rurales están «llenas», al igual que el hotel y las 40 plazas para observar la mordida de la Luna desde el castillo.
«Esperamos poder controlar todo», dicen desde la citada oficina, puntualizando que «sobre todo preocupa el tráfico». Los propios vecinos se han ofrecido de forma voluntaria a controlar el acceso a la ermita, lugar escogido para ver el fenómeno. «Tiedra no es solo el día del eclipse, eso decimos todos desde turismo», insisten, deseando atraer turismo en otros momentos del año. Más caro les saldrá -350 euros la entrada- a quienes han optado por ver el fenómeno desde el Centro Astronómico de Tiedra y Tiedra de Lavanda, que ha cubierto las 40 plazas que ofertaba. Apuestan por dar espacio y comodidad, viendo al Sol bajar desde una terraza guiados por astrónomos. Se incluyen, entre otros servicios, regalos inspirados en el evento, acceso a barra libre y cena picnic bajo las estrellas con música en directo.
Premios Nobel, investigadores…
Es el lugar escogido por setenta científicos, con reserva desde 2024. Bajo el objetivo de «buscar un conocimiento que sirva a nivel social», tomarán datos desde el pueblo vallisoletano tres premios Nobel -cuyos nombres no han trascendido-, explica Elvira Díaz, responsable de actividades y grupos del Centro Astronómico. Aunque se interesaron por acudir un gran número de universidades, los privilegiados han sido los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y Harvard, mientras que otros 300 expertos provenientes de Columbia, Princeton y Yale han sido reubicados a una bodega de León. Visitantes con «presupuestos extremadamente grandes» retransmitirán la experiencia a otros miembros de la comunidad científica, pero prefieren mantener el anonimato de cara a los medios de comunicación.
(Ical/ABC/descubriendomurielviejo.com)
En sus ocho años en estas instalaciones, Díaz no había visto «un evento que mueva tal cantidad de dinero y personas». Siente que el eclipse marcará «un impulso bastante grande para el astroturismo» en un país que, según los visitantes de otras nacionalidades europeas que han tenido, tiene «los mejores cielos de Europa, a pesar de darles poco uso», debido a la escasa publicidad destinada al exterior. «Nosotros jamás hemos pedido dinero, sino recursos: subvenciones para que los autobuses escolares vengan, arreglo de carreteras…», explica, al tiempo que espera que toda la atención generada sirva para ayudarles. Quien sabe si por estos dos minutos de oscuridad la España vaciada que pelea por sus servicios básicos todo el año podría ver sus ruegos escuchados.
Desde Soria y con 73 habitantes censados, Muriel Viejo tratará de celebrarlo de manera menos multitudinaria. Al no estar incluido en la lista de puntos de visualización recomendados, se aleja de la presión a la que están sometidos otros pueblos castellano y leoneses. En el punto de observación autorizado, el monte de San Vicente, quiere restringirse el aforo a 300 personas, que llegarán mediante «un paseo de una hora precioso», aunque si presentan movilidad reducida o llevan equipos y niños lo harán con un todoterreno 4×4 puesto a su disposición, explica la directora del hotel especializado en astroturismo El Cielo de Muriel, Raquel Molinero.
Varios años pensado
«El pueblo se ha blindado así», dice Molinero sobre el programa de actividades organizado, que combina paseos por la naturaleza, divulgación científica, gastronomía y música en directo de la mano de la soprano internacional Estíbaliz Martyn. Una oferta que ha vendido tanto en ‘packs’ separados para el 11 y 12 de agosto, como en conjunto. Algunas de las propuestas se realizarán en el propio El Cielo de Muriel, hace un año y medio colgó ya el cartel de ‘completo’, al igual que ahora ha ocurrido en «todo el pueblo». A pesar de que acudirán menos personas que las permitidas en otros lugares, la hostelera piensa que el eclipse «va a servir para crear destino en el pueblo y la comarca».
«No es lo mismo contemplar este espectáculo sobre el asfalto que en el ámbito rural», dice el alcalde de un pueblo de 55 habitantes que calcula que llegarán 1.500 personas
Ya en 2022 comenzaron a pensar en cómo «hacer algo extraordinario» para el eclipse. Al final, Molinero considera que «se ha preparado con muchísimo cariño», porque «queremos a partir del evento ser un punto de referencia». Por ahora han conseguido tener a «ilustres tanto alojados como probables participantes en el evento» -por ejemplo trabajadores de la NASA y el patronato de la Fundación Starlight a la que pertenece el establecimiento-, vender una experiencia con «precios que no son ni parecidos a los de las Perseidas» que ofertan cada año en esta época y darse un «pistoletazo» en materia de marketing.
Entre tanta multitud también hay pueblos que, al no caer en la franja de totalidad y, por ende, no esperar movimiento foráneo, se han decantado por disfrutar entre vecinos. Es el caso de Palacios Rubios (Salamanca), donde se venderá un lote con bocadillo, agua y gafas «en plan solidario», dice la alcaldesa, Susana Sánchez. La recaudación se destinara a ayudar a la investigación y tratamiento de una enfermedad rara de origen genético, el Síndrome por Deficiencia de CDKL5, que afecta al funcionamiento del cerebro. Si la localidad tiene censados 283 habitantes, Sánchez dice que este verano rondarán los 500, que podrán vivir el fenómeno parcial trayendo sus sillas cerca del chiringuito del parque municipal.
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