Ante el último Foro andaluz de Migraciones, la consejería de Inclusión Social pidió que Andalucía fuera reconocida por el Gobierno de Pedro Sánchez como «frontera sur». La idea era tener el mismo trato que otros territorios como Canarias, Ceuta y Melilla, sobre todo en el acceso a recursos para la acogida de inmigrantes. Sin embargo, el silencio fue la única respuesta, hasta que sí hubo un reconocimiento, impreso en nota de prensa, de País Vasco como «frontera norte». Andalucía agitó el agravio, pero al Ejecutivo de Sánchez le importó más contentar a los nacionalistas que los sustentan en el poder, que reconocer a la región con más costa abierta al litoral africano como frontera del sur de España y de Europa. Nunca hizo el gesto, ni tampoco reconoció está condición, pese a que los informes del propio Ministerio de Interior explican de forma contundente la afección de la región por esta condición de linde entre países no reconocida. Un año después de aquella polémica por la demanda de ser reconocidos como frontera, los 1.000 kilómetros de costa andaluza son una puerta abierta a África por la que está constatado que se filtra la inmigración, hay peligro de permeabilidad del yihadismo y es la gran ensenada de descarga de droga de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.Noticia relacionada general No No Unos narcos «ametrallan» a la Guardia Civil en Aljaraque con armas de guerra J. J. MadueñoEl informe de Seguridad Nacional del Ministerio de Interior reseña que el Estado tiene en Andalucía más de 11.000 plazas de acogida para inmigrantes. Y eso solo son los centros de emergencias y estancia que hay en la región para los mayores de edad, ya que los menores van por otra vía y se hacer cargo la Junta de Andalucía. La cifra reseña que la región es una tierra de llegada de migrantes en busca de nuevas oportunidades, sobre todo desde África, continente que en el Estrecho de Gibraltar está separado del litoral andaluz por solo 14 kilómetros. Por eso, históricamente las costas de Cádiz fueron puerta de llegada.Ahora la presión se ha trasladado a Almería, con la pateras que se echan al mar desde las costas de Argelia. A esto hay que añadir los subsaharianos que suben para lanzarse o que buscan la entrada en Europa a través de Canarias y que acaban derivados en centros de Andalucía. La Junta siempre ha defendido que la falta de reconocimiento oficial de la región como «frontera Sur» limita la eficacia de las políticas de inclusión de las personas migrantes en la Comunidad Autónoma y, además, genera un escenario de desigualdad en comparación con otros territorios que sí cuentan con un tratamiento diferenciado en el marco estatal y europeo.En consecuencia, siempre han apuntado que resulta «imprescindible» abordar el reto migratorio en Andalucía desde la corresponsabilidad y la cooperación institucional entre administraciones, dotando a esta comunidad autónoma de las herramientas necesarias para cumplir con garantías el papel que le corresponde por su situación excepcional. El desafío pasa por desactivar a los grupos criminales. «Se destaca la posibilidad de instrumentalización por parte de amenazas exteriores de gran entidad, como elementos vinculados al terrorismo yihadista o crimen organizado, bien en los flujos irregulares o en otros fenómenos transnacionales derivados de conflictos o desastres», apunta el informe sobre Seguridad Nacional, que reseña que «la ordenación de los flujos» y que la inmigración por vía marítima incorpora el riesgo derivado de la precariedad de las embarcaciones utilizadas.Cádiz concentra el 73% de la Operación Paso del Estrecho El 73%de las personas que se muevan denro de la Operación Paso del Estrecho lo hará para cruzar a África desde los puertos de Algeciras o Tarifa. Así lo reconoció la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones, con la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores. Las previsiones, a partir del 15 de junio, apuntan a un incremento cercano al 3% del flujo de pasajeros, principalmente hacia Marruecos, respecto a la edición anterior. Ya el año pasado la Operación Paso del Estrecho alcanzó «cifras históricas» con el tránsito de 3.488.885 pasajeros y 857.784 vehículos. Esto hizo que se consolidase como el mayor movimiento migratorio estacional entre dos continentes como Europa y África con Andalucía como frontera.«Esta circunstancia constituye un serio peligro para la vida humana en el mar, lo que demanda un gran esfuerzo de salvamento y rescate de estas personas, así como la subsiguiente atención sanitaria y ayuda humanitaria al llegar a puerto, especialmente en el caso de personas vulnerables», apunta el documento del Ministerio de Interior, cuyos redactores saben que Salvamento Marítimo opera desde todos los puertos de Andalucía para el rescate casi diario de embarcaciones y que uno de los yihadistas más peligrosos de Europa retornó de Siria a Argelia y desde ahí entró con su banda, para preparar atentados en Europa, por las costas de Cabo Gata . La ruta y la financiación de la misma fueron públicas en una sentencia de la Audiencia Nacional tras la muerte en prisión de este terrorista. Pese al peligro, la presión yihadista ha bajado en Andalucía y según los datos de Interior este año solo van cuatro operaciones contra esta amenaza en la región. «En el Sahel, la inestabilidad política y la proliferación de grupos yihadistas es cada vez más preocupante desde la perspectiva de gestión de las fronteras», añade el informe del mismo Gobierno que niega la condición a fronteriza a Andalucía.Y ahí el tráfico ilícito no se limita a las personas. Las armas son parte del juego. Los conflictos del Sahel y del Cuerno de África hacen que haya mucha rotación de armamento, que por las rutas internas llegan a las costas andaluzas. Las narcolanchas se blindan ahora su cargamentos con AK-47 recicladas de comandos armados que las cambian por otras mejores con más potencia. En las costas de Andalucía este arma es el terror de la Policía, ya los que chalecos antibalas no pueden parar esa potencia de fuego. En Isla Mayor el GRECO de la Policía Nacional fue atacado en una operación con uno de estos subfusiles de guerra, al igual que la patrulla acribillada en Aljaraque esta semana. Todo para blindar el principal negocio que se desarrolla en el litoral andaluz: el narcotráfico. «La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España », remarca el informe, que tasaba en 600 las embarcaciones rápidas dedicadas la tráfico de drogas y de personas. Los buques de la Armada también contribuyen a luchar contra este fenómeno, particularmente, mediante la colaboración con el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), del Ministerio del Interior, en la ejecución de operaciones de lucha contra este tipo de tráfico ilícito. Para ello, se despliegan buques con objeto de seguir, interceptar y asaltar las embarcaciones sospechosas de realizar actividades vinculadas con el narcotráfico.«La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España»Sin embargo, la realidad es tozuda y, en el mar, la Guardia Civil solo tiene cuatro patrulleras capaces de dar alcance a la narcolanchas. El resto no tienen capacidad ni por la velocidad que desarrollan ni por la posibilidad de hacer abordajes con seguridad. «La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 considera uno de los puntos clave en esta amenaza el narcotráfico en puertos y aeropuertos , señalando factores como la corrupción como multiplicador delictivo, enfoque que resulta crucial en el comercio marítimo que canaliza cerca del 90% del comercio mundial», señala el informe de Seguridad Nacional, que tiene en Algeciras el principal puerto de España y en Málaga el tercer aeropuerto del país en volumen de pasajeros. El Ministerio de Interior reseña que el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil han reforzado su presencia operativa ante el incremento de «amenazas híbridas» que afectan a infraestructuras críticas portuarias y a la cadena logística marítima. Como respuesta, se han desplegado tecnologías avanzadas de geolocalización, monitorización en tiempo real y colaboración operativa con los organismos europeos. Entre esas tecnologías están los rayos X, que está implementado en Algeciras y que sufrió una avería durante el tren de borrascas. Este escáner es capaz de radiografiar contenedores enteros y sacar las diferentes capas tiene. De este modo, se pueden ver, sin abrirlo, si en el interior hay dobles fondos o si tienen cargas que no se observen a simple vista. A eso se suma el sistema de triangulación de datos de la Agencia Tributaria, que es uno de los más avanzados del mundo y es capaz de detectar movimientos sospechosos y operaciones ‘calientes’ para trata de anticipar la llegada de droga o los blanqueos de capitales. Además de Madrid y Barcelona, existen tres zonas de actividad prioritaria: la vertiente atlántica de Galicia (sobre todo Pontevedra), la zona más próxima al Estrecho de Gibraltar (Cádiz y Málaga) y la vertiente mediterránea (Valencia, Alicante y Murcia). El Gobierno reconoce que la presión policial en las zonas afectadas por el Plan Estratégico de Seguridad para el Campo de Gibraltar ha expandido la actividad por toda Andalucía. Ante el último Foro andaluz de Migraciones, la consejería de Inclusión Social pidió que Andalucía fuera reconocida por el Gobierno de Pedro Sánchez como «frontera sur». La idea era tener el mismo trato que otros territorios como Canarias, Ceuta y Melilla, sobre todo en el acceso a recursos para la acogida de inmigrantes. Sin embargo, el silencio fue la única respuesta, hasta que sí hubo un reconocimiento, impreso en nota de prensa, de País Vasco como «frontera norte». Andalucía agitó el agravio, pero al Ejecutivo de Sánchez le importó más contentar a los nacionalistas que los sustentan en el poder, que reconocer a la región con más costa abierta al litoral africano como frontera del sur de España y de Europa. Nunca hizo el gesto, ni tampoco reconoció está condición, pese a que los informes del propio Ministerio de Interior explican de forma contundente la afección de la región por esta condición de linde entre países no reconocida. Un año después de aquella polémica por la demanda de ser reconocidos como frontera, los 1.000 kilómetros de costa andaluza son una puerta abierta a África por la que está constatado que se filtra la inmigración, hay peligro de permeabilidad del yihadismo y es la gran ensenada de descarga de droga de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.Noticia relacionada general No No Unos narcos «ametrallan» a la Guardia Civil en Aljaraque con armas de guerra J. J. MadueñoEl informe de Seguridad Nacional del Ministerio de Interior reseña que el Estado tiene en Andalucía más de 11.000 plazas de acogida para inmigrantes. Y eso solo son los centros de emergencias y estancia que hay en la región para los mayores de edad, ya que los menores van por otra vía y se hacer cargo la Junta de Andalucía. La cifra reseña que la región es una tierra de llegada de migrantes en busca de nuevas oportunidades, sobre todo desde África, continente que en el Estrecho de Gibraltar está separado del litoral andaluz por solo 14 kilómetros. Por eso, históricamente las costas de Cádiz fueron puerta de llegada.Ahora la presión se ha trasladado a Almería, con la pateras que se echan al mar desde las costas de Argelia. A esto hay que añadir los subsaharianos que suben para lanzarse o que buscan la entrada en Europa a través de Canarias y que acaban derivados en centros de Andalucía. La Junta siempre ha defendido que la falta de reconocimiento oficial de la región como «frontera Sur» limita la eficacia de las políticas de inclusión de las personas migrantes en la Comunidad Autónoma y, además, genera un escenario de desigualdad en comparación con otros territorios que sí cuentan con un tratamiento diferenciado en el marco estatal y europeo.En consecuencia, siempre han apuntado que resulta «imprescindible» abordar el reto migratorio en Andalucía desde la corresponsabilidad y la cooperación institucional entre administraciones, dotando a esta comunidad autónoma de las herramientas necesarias para cumplir con garantías el papel que le corresponde por su situación excepcional. El desafío pasa por desactivar a los grupos criminales. «Se destaca la posibilidad de instrumentalización por parte de amenazas exteriores de gran entidad, como elementos vinculados al terrorismo yihadista o crimen organizado, bien en los flujos irregulares o en otros fenómenos transnacionales derivados de conflictos o desastres», apunta el informe sobre Seguridad Nacional, que reseña que «la ordenación de los flujos» y que la inmigración por vía marítima incorpora el riesgo derivado de la precariedad de las embarcaciones utilizadas.Cádiz concentra el 73% de la Operación Paso del Estrecho El 73%de las personas que se muevan denro de la Operación Paso del Estrecho lo hará para cruzar a África desde los puertos de Algeciras o Tarifa. Así lo reconoció la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones, con la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores. Las previsiones, a partir del 15 de junio, apuntan a un incremento cercano al 3% del flujo de pasajeros, principalmente hacia Marruecos, respecto a la edición anterior. Ya el año pasado la Operación Paso del Estrecho alcanzó «cifras históricas» con el tránsito de 3.488.885 pasajeros y 857.784 vehículos. Esto hizo que se consolidase como el mayor movimiento migratorio estacional entre dos continentes como Europa y África con Andalucía como frontera.«Esta circunstancia constituye un serio peligro para la vida humana en el mar, lo que demanda un gran esfuerzo de salvamento y rescate de estas personas, así como la subsiguiente atención sanitaria y ayuda humanitaria al llegar a puerto, especialmente en el caso de personas vulnerables», apunta el documento del Ministerio de Interior, cuyos redactores saben que Salvamento Marítimo opera desde todos los puertos de Andalucía para el rescate casi diario de embarcaciones y que uno de los yihadistas más peligrosos de Europa retornó de Siria a Argelia y desde ahí entró con su banda, para preparar atentados en Europa, por las costas de Cabo Gata . La ruta y la financiación de la misma fueron públicas en una sentencia de la Audiencia Nacional tras la muerte en prisión de este terrorista. Pese al peligro, la presión yihadista ha bajado en Andalucía y según los datos de Interior este año solo van cuatro operaciones contra esta amenaza en la región. «En el Sahel, la inestabilidad política y la proliferación de grupos yihadistas es cada vez más preocupante desde la perspectiva de gestión de las fronteras», añade el informe del mismo Gobierno que niega la condición a fronteriza a Andalucía.Y ahí el tráfico ilícito no se limita a las personas. Las armas son parte del juego. Los conflictos del Sahel y del Cuerno de África hacen que haya mucha rotación de armamento, que por las rutas internas llegan a las costas andaluzas. Las narcolanchas se blindan ahora su cargamentos con AK-47 recicladas de comandos armados que las cambian por otras mejores con más potencia. En las costas de Andalucía este arma es el terror de la Policía, ya los que chalecos antibalas no pueden parar esa potencia de fuego. En Isla Mayor el GRECO de la Policía Nacional fue atacado en una operación con uno de estos subfusiles de guerra, al igual que la patrulla acribillada en Aljaraque esta semana. Todo para blindar el principal negocio que se desarrolla en el litoral andaluz: el narcotráfico. «La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España », remarca el informe, que tasaba en 600 las embarcaciones rápidas dedicadas la tráfico de drogas y de personas. Los buques de la Armada también contribuyen a luchar contra este fenómeno, particularmente, mediante la colaboración con el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), del Ministerio del Interior, en la ejecución de operaciones de lucha contra este tipo de tráfico ilícito. Para ello, se despliegan buques con objeto de seguir, interceptar y asaltar las embarcaciones sospechosas de realizar actividades vinculadas con el narcotráfico.«La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España»Sin embargo, la realidad es tozuda y, en el mar, la Guardia Civil solo tiene cuatro patrulleras capaces de dar alcance a la narcolanchas. El resto no tienen capacidad ni por la velocidad que desarrollan ni por la posibilidad de hacer abordajes con seguridad. «La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 considera uno de los puntos clave en esta amenaza el narcotráfico en puertos y aeropuertos , señalando factores como la corrupción como multiplicador delictivo, enfoque que resulta crucial en el comercio marítimo que canaliza cerca del 90% del comercio mundial», señala el informe de Seguridad Nacional, que tiene en Algeciras el principal puerto de España y en Málaga el tercer aeropuerto del país en volumen de pasajeros. El Ministerio de Interior reseña que el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil han reforzado su presencia operativa ante el incremento de «amenazas híbridas» que afectan a infraestructuras críticas portuarias y a la cadena logística marítima. Como respuesta, se han desplegado tecnologías avanzadas de geolocalización, monitorización en tiempo real y colaboración operativa con los organismos europeos. Entre esas tecnologías están los rayos X, que está implementado en Algeciras y que sufrió una avería durante el tren de borrascas. Este escáner es capaz de radiografiar contenedores enteros y sacar las diferentes capas tiene. De este modo, se pueden ver, sin abrirlo, si en el interior hay dobles fondos o si tienen cargas que no se observen a simple vista. A eso se suma el sistema de triangulación de datos de la Agencia Tributaria, que es uno de los más avanzados del mundo y es capaz de detectar movimientos sospechosos y operaciones ‘calientes’ para trata de anticipar la llegada de droga o los blanqueos de capitales. Además de Madrid y Barcelona, existen tres zonas de actividad prioritaria: la vertiente atlántica de Galicia (sobre todo Pontevedra), la zona más próxima al Estrecho de Gibraltar (Cádiz y Málaga) y la vertiente mediterránea (Valencia, Alicante y Murcia). El Gobierno reconoce que la presión policial en las zonas afectadas por el Plan Estratégico de Seguridad para el Campo de Gibraltar ha expandido la actividad por toda Andalucía.
Ante el último Foro andaluz de Migraciones, la consejería de Inclusión Social pidió que Andalucía fuera reconocida por el Gobierno de Pedro Sánchez como «frontera sur». La idea era tener el mismo trato que otros territorios como Canarias, Ceuta y Melilla, sobre todo en el … acceso a recursos para la acogida de inmigrantes. Sin embargo, el silencio fue la única respuesta, hasta que sí hubo un reconocimiento, impreso en nota de prensa, de País Vasco como «frontera norte». Andalucía agitó el agravio, pero al Ejecutivo de Sánchez le importó más contentar a los nacionalistas que los sustentan en el poder, que reconocer a la región con más costa abierta al litoral africano como frontera del sur de España y de Europa.
Nunca hizo el gesto, ni tampoco reconoció está condición, pese a que los informes del propio Ministerio de Interior explican de forma contundente la afección de la región por esta condición de linde entre países no reconocida.
Un año después de aquella polémica por la demanda de ser reconocidos como frontera, los 1.000 kilómetros de costa andaluza son una puerta abierta a África por la que está constatado que se filtra la inmigración, hay peligro de permeabilidad del yihadismo y es la gran ensenada de descarga de droga de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
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El informe de Seguridad Nacional del Ministerio de Interior reseña que el Estado tiene en Andalucía más de 11.000 plazas de acogida para inmigrantes. Y eso solo son los centros de emergencias y estancia que hay en la región para los mayores de edad, ya que los menores van por otra vía y se hacer cargo la Junta de Andalucía. La cifra reseña que la región es una tierra de llegada de migrantes en busca de nuevas oportunidades, sobre todo desde África, continente que en el Estrecho de Gibraltar está separado del litoral andaluz por solo 14 kilómetros. Por eso, históricamente las costas de Cádiz fueron puerta de llegada.
Ahora la presión se ha trasladado a Almería, con la pateras que se echan al mar desde las costas de Argelia. A esto hay que añadir los subsaharianos que suben para lanzarse o que buscan la entrada en Europa a través de Canarias y que acaban derivados en centros de Andalucía.
La Junta siempre ha defendido que la falta de reconocimiento oficial de la región como «frontera Sur» limita la eficacia de las políticas de inclusión de las personas migrantes en la Comunidad Autónoma y, además, genera un escenario de desigualdad en comparación con otros territorios que sí cuentan con un tratamiento diferenciado en el marco estatal y europeo.
En consecuencia, siempre han apuntado que resulta «imprescindible» abordar el reto migratorio en Andalucía desde la corresponsabilidad y la cooperación institucional entre administraciones, dotando a esta comunidad autónoma de las herramientas necesarias para cumplir con garantías el papel que le corresponde por su situación excepcional.
El desafío pasa por desactivar a los grupos criminales. «Se destaca la posibilidad de instrumentalización por parte de amenazas exteriores de gran entidad, como elementos vinculados al terrorismo yihadista o crimen organizado, bien en los flujos irregulares o en otros fenómenos transnacionales derivados de conflictos o desastres», apunta el informe sobre Seguridad Nacional, que reseña que «la ordenación de los flujos» y que la inmigración por vía marítima incorpora el riesgo derivado de la precariedad de las embarcaciones utilizadas.
Cádiz concentra el 73% de la Operación Paso del Estrecho
El 73%de las personas que se muevan denro de la Operación Paso del Estrecho lo hará para cruzar a África desde los puertos de Algeciras o Tarifa. Así lo reconoció la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones, con la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores.
Las previsiones, a partir del 15 de junio, apuntan a un incremento cercano al 3% del flujo de pasajeros, principalmente hacia Marruecos, respecto a la edición anterior. Ya el año pasado la Operación Paso del Estrecho alcanzó «cifras históricas» con el tránsito de 3.488.885 pasajeros y 857.784 vehículos. Esto hizo que se consolidase como el mayor movimiento migratorio estacional entre dos continentes como Europa y África con Andalucía como frontera.
«Esta circunstancia constituye un serio peligro para la vida humana en el mar, lo que demanda un gran esfuerzo de salvamento y rescate de estas personas, así como la subsiguiente atención sanitaria y ayuda humanitaria al llegar a puerto, especialmente en el caso de personas vulnerables», apunta el documento del Ministerio de Interior, cuyos redactores saben que Salvamento Marítimo opera desde todos los puertos de Andalucía para el rescate casi diario de embarcaciones y que uno de los yihadistas más peligrosos de Europa retornó de Siria a Argelia y desde ahí entró con su banda, para preparar atentados en Europa, por las costas de Cabo Gata. La ruta y la financiación de la misma fueron públicas en una sentencia de la Audiencia Nacional tras la muerte en prisión de este terrorista.
Pese al peligro, la presión yihadista ha bajado en Andalucía y según los datos de Interior este año solo van cuatro operaciones contra esta amenaza en la región. «En el Sahel, la inestabilidad política y la proliferación de grupos yihadistas es cada vez más preocupante desde la perspectiva de gestión de las fronteras», añade el informe del mismo Gobierno que niega la condición a fronteriza a Andalucía.
Y ahí el tráfico ilícito no se limita a las personas. Las armas son parte del juego. Los conflictos del Sahel y del Cuerno de África hacen que haya mucha rotación de armamento, que por las rutas internas llegan a las costas andaluzas. Las narcolanchas se blindan ahora su cargamentos con AK-47 recicladas de comandos armados que las cambian por otras mejores con más potencia.
En las costas de Andalucía este arma es el terror de la Policía, ya los que chalecos antibalas no pueden parar esa potencia de fuego. En Isla Mayor el GRECO de la Policía Nacional fue atacado en una operación con uno de estos subfusiles de guerra, al igual que la patrulla acribillada en Aljaraque esta semana.
Todo para blindar el principal negocio que se desarrolla en el litoral andaluz: el narcotráfico. «La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España», remarca el informe, que tasaba en 600 las embarcaciones rápidas dedicadas la tráfico de drogas y de personas.
Los buques de la Armada también contribuyen a luchar contra este fenómeno, particularmente, mediante la colaboración con el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), del Ministerio del Interior, en la ejecución de operaciones de lucha contra este tipo de tráfico ilícito. Para ello, se despliegan buques con objeto de seguir, interceptar y asaltar las embarcaciones sospechosas de realizar actividades vinculadas con el narcotráfico.
«La zona del Estrecho de Gibraltar presenta una vulnerabilidad creciente para España»
Sin embargo, la realidad es tozuda y, en el mar, la Guardia Civil solo tiene cuatro patrulleras capaces de dar alcance a la narcolanchas. El resto no tienen capacidad ni por la velocidad que desarrollan ni por la posibilidad de hacer abordajes con seguridad.
«La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 considera uno de los puntos clave en esta amenaza el narcotráfico en puertos y aeropuertos, señalando factores como la corrupción como multiplicador delictivo, enfoque que resulta crucial en el comercio marítimo que canaliza cerca del 90% del comercio mundial», señala el informe de Seguridad Nacional, que tiene en Algeciras el principal puerto de España y en Málaga el tercer aeropuerto del país en volumen de pasajeros.
El Ministerio de Interior reseña que el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil han reforzado su presencia operativa ante el incremento de «amenazas híbridas» que afectan a infraestructuras críticas portuarias y a la cadena logística marítima. Como respuesta, se han desplegado tecnologías avanzadas de geolocalización, monitorización en tiempo real y colaboración operativa con los organismos europeos.
Entre esas tecnologías están los rayos X, que está implementado en Algeciras y que sufrió una avería durante el tren de borrascas. Este escáner es capaz de radiografiar contenedores enteros y sacar las diferentes capas tiene. De este modo, se pueden ver, sin abrirlo, si en el interior hay dobles fondos o si tienen cargas que no se observen a simple vista. A eso se suma el sistema de triangulación de datos de la Agencia Tributaria, que es uno de los más avanzados del mundo y es capaz de detectar movimientos sospechosos y operaciones ‘calientes’ para trata de anticipar la llegada de droga o los blanqueos de capitales.
Además de Madrid y Barcelona, existen tres zonas de actividad prioritaria: la vertiente atlántica de Galicia (sobre todo Pontevedra), la zona más próxima al Estrecho de Gibraltar (Cádiz y Málaga) y la vertiente mediterránea (Valencia, Alicante y Murcia). El Gobierno reconoce que la presión policial en las zonas afectadas por el Plan Estratégico de Seguridad para el Campo de Gibraltar ha expandido la actividad por toda Andalucía.
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