¿Cuál es la fórmula mágica para que un amor pueda ser eterno? Durante siglos, la búsqueda de una pareja ideal, para toda la vida, ha sido un objetivo para muchos y lo cierto es que puede haber bastante unanimidad de que no hay un secreto ni poción que lo garanticen. Sin embargo, Laurent Pujo-Menjouet cree tener la respuesta.Él es un doctor en Matemáticas de la Universidad de Lyon (Francia), que ha publicado recientemente el libro ‘¡Amor! ¡Valor! ¡Ecuaciones!’, en el que defiende que las matemáticas pueden ayudar a ver mejor la manera en que nos relacionamos , discutimos o permanecemos unidos con el paso de los años y el peso del día a día. Apoyado en investigaciones publicadas durante más de tres décadas, Pujo-Menjouet defiende que hay patrones que dan forma a nuestras relaciones y que las matemáticas pueden servir para identificar señales de alerta en una relación. «No hay ningún encantamiento misterioso ni poción mágica. A estas alturas, eso ya se sabría», ha aseguado el autor durante la promoción del libro, que ha estado desarrollando modelos sofisticados que tratan los sentimientos románticos como sistemas dinámicos. El matemático comenta que no pretende «predecir de quién te enamoraras, sino comprender por qué algunas parejas se mantienen estable a pesar de los inevitables golpes de la vida, mientras que otras se van distanciando poco a poco».Para conseguirlo, Pujo-Menjouet revisó al detalle investigaciones históricas y de temáticas variadas que pueden ayudar a entender las relaciones amorosas. En su obra se exponen demostraciones científicas de las dinámicas poblacionales o las predicciones sobre cómo irían las relaciones: Pujo-Menjouet se acuerda, por ejemplo, de los modelos de Malthus y de depredador-presa con los que se entendía la expansión de conejos o la persecución entre liebres y linces. También se acuerda factores que investigaron otros autores, como el peso que pueden tener las reflexiones a la hora de atenuar o intensificar las tensiones en una relación.Decidió centrarse en un concepto simple pero crucial: toda pareja tiene un umbral crítico o un nivel mínimo de fortaleza conjunta por debajo del cual una relación se puede considerar matemáticamente condenada al fracaso. «Si tus sentimientos caen por debajo de ese umbral y se mantienen allí, las matemáticas predicen un inevitable declive hacia la separación», asegura él.Tres ingredientes claveEl matemático, sin embargo, no lo plantea como algo negativo, ya que entiende que precisamente poder conocer y comprender este umbral no hace más que aportar «una herramienta poderosa» para poder «reconocer las zonas de peligro y tomar medidas correctivas». Su modelo matemático, pues, tiene en cuenta interrupciones típicas, como las discusiones, el estrés o las presiones externas que pueden aparecer en el día a día, así como la propia recuperación de las parejas.«La cuestión importante no es si discuten o no, sino si tienen la suficiente capacidad de recuperación para poder volver al equilibrio», avisa el experto. En esta misma línea, el autor identifica tres ingredientes que determinan, en gran medida, la estabilidad a largo plazo de una pareja:La atracción mutua entre los miembros El desgaste natural de los sentimientos con el paso del tiempo La forma en que cada persona reacciona a las emociones del otroLa combinación de estos factores acaba determinando la resiliencia de la relación, según destaca Pujo-Menjouet en el libro. Él aprovecha el cuento ‘Los Tres Cerditos’ para enfatizar esta idea: «La vida siempre nos enviará sus lobos: el estrés, la enfermedad, el trabajo, los hijos, las dificultades económicas… Y las matemáticas nos ayudan a comprender cómo construir una casa de ladrillos en lugar de una de paja».El autor también remarca que la incursión de la inteligencia artificial puede ayudar a tener una especie de sistema de alerta temprana a las parejas «para poder corregir el rumbo», avisa. Como un GPS para las relaciones, insiste. En todo caso, sin embargo, él tiene claro que, como otros investigadores han apuntado, en el amor hay muchas limitaciones, y no menores: la religión, cultura, nivel socioeconómico o generación, por ejemplo, pueden hacer variar mucho el éxito o fracaso en una relación.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El beso quema calorías y es un ‘lifting’ natural noticia Si Los polos opuestos se atraen… y tienen una vida sexual más satisfactoria noticia Si Los psicólogos coinciden: la diferencia de edad «es un desafío divertido»Es más: el comportamiento humano es inherentemente impredecible e irracional, recuerdan. Además, los modelos predicen tendencias, normalmente a partir de patrones occidentales, pero no certezas que sean extrapolables a todo el mundo. «Las matemáticas pueden revelar patrones y ofrecer orientación, pero en última instancia el éxito de una relación depende de que dos personas elijan, día tras día, cultivar su conexión». «las ecuaciones pueden mostrarles el camino, pero aún así deben recorrerlo juntos», sentencia. ¿Cuál es la fórmula mágica para que un amor pueda ser eterno? Durante siglos, la búsqueda de una pareja ideal, para toda la vida, ha sido un objetivo para muchos y lo cierto es que puede haber bastante unanimidad de que no hay un secreto ni poción que lo garanticen. Sin embargo, Laurent Pujo-Menjouet cree tener la respuesta.Él es un doctor en Matemáticas de la Universidad de Lyon (Francia), que ha publicado recientemente el libro ‘¡Amor! ¡Valor! ¡Ecuaciones!’, en el que defiende que las matemáticas pueden ayudar a ver mejor la manera en que nos relacionamos , discutimos o permanecemos unidos con el paso de los años y el peso del día a día. Apoyado en investigaciones publicadas durante más de tres décadas, Pujo-Menjouet defiende que hay patrones que dan forma a nuestras relaciones y que las matemáticas pueden servir para identificar señales de alerta en una relación. «No hay ningún encantamiento misterioso ni poción mágica. A estas alturas, eso ya se sabría», ha aseguado el autor durante la promoción del libro, que ha estado desarrollando modelos sofisticados que tratan los sentimientos románticos como sistemas dinámicos. El matemático comenta que no pretende «predecir de quién te enamoraras, sino comprender por qué algunas parejas se mantienen estable a pesar de los inevitables golpes de la vida, mientras que otras se van distanciando poco a poco».Para conseguirlo, Pujo-Menjouet revisó al detalle investigaciones históricas y de temáticas variadas que pueden ayudar a entender las relaciones amorosas. En su obra se exponen demostraciones científicas de las dinámicas poblacionales o las predicciones sobre cómo irían las relaciones: Pujo-Menjouet se acuerda, por ejemplo, de los modelos de Malthus y de depredador-presa con los que se entendía la expansión de conejos o la persecución entre liebres y linces. También se acuerda factores que investigaron otros autores, como el peso que pueden tener las reflexiones a la hora de atenuar o intensificar las tensiones en una relación.Decidió centrarse en un concepto simple pero crucial: toda pareja tiene un umbral crítico o un nivel mínimo de fortaleza conjunta por debajo del cual una relación se puede considerar matemáticamente condenada al fracaso. «Si tus sentimientos caen por debajo de ese umbral y se mantienen allí, las matemáticas predicen un inevitable declive hacia la separación», asegura él.Tres ingredientes claveEl matemático, sin embargo, no lo plantea como algo negativo, ya que entiende que precisamente poder conocer y comprender este umbral no hace más que aportar «una herramienta poderosa» para poder «reconocer las zonas de peligro y tomar medidas correctivas». Su modelo matemático, pues, tiene en cuenta interrupciones típicas, como las discusiones, el estrés o las presiones externas que pueden aparecer en el día a día, así como la propia recuperación de las parejas.«La cuestión importante no es si discuten o no, sino si tienen la suficiente capacidad de recuperación para poder volver al equilibrio», avisa el experto. En esta misma línea, el autor identifica tres ingredientes que determinan, en gran medida, la estabilidad a largo plazo de una pareja:La atracción mutua entre los miembros El desgaste natural de los sentimientos con el paso del tiempo La forma en que cada persona reacciona a las emociones del otroLa combinación de estos factores acaba determinando la resiliencia de la relación, según destaca Pujo-Menjouet en el libro. Él aprovecha el cuento ‘Los Tres Cerditos’ para enfatizar esta idea: «La vida siempre nos enviará sus lobos: el estrés, la enfermedad, el trabajo, los hijos, las dificultades económicas… Y las matemáticas nos ayudan a comprender cómo construir una casa de ladrillos en lugar de una de paja».El autor también remarca que la incursión de la inteligencia artificial puede ayudar a tener una especie de sistema de alerta temprana a las parejas «para poder corregir el rumbo», avisa. Como un GPS para las relaciones, insiste. En todo caso, sin embargo, él tiene claro que, como otros investigadores han apuntado, en el amor hay muchas limitaciones, y no menores: la religión, cultura, nivel socioeconómico o generación, por ejemplo, pueden hacer variar mucho el éxito o fracaso en una relación.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El beso quema calorías y es un ‘lifting’ natural noticia Si Los polos opuestos se atraen… y tienen una vida sexual más satisfactoria noticia Si Los psicólogos coinciden: la diferencia de edad «es un desafío divertido»Es más: el comportamiento humano es inherentemente impredecible e irracional, recuerdan. Además, los modelos predicen tendencias, normalmente a partir de patrones occidentales, pero no certezas que sean extrapolables a todo el mundo. «Las matemáticas pueden revelar patrones y ofrecer orientación, pero en última instancia el éxito de una relación depende de que dos personas elijan, día tras día, cultivar su conexión». «las ecuaciones pueden mostrarles el camino, pero aún así deben recorrerlo juntos», sentencia.
¿Cuál es la fórmula mágica para que un amor pueda ser eterno? Durante siglos, la búsqueda de una pareja ideal, para toda la vida, ha sido un objetivo para muchos y lo cierto es que puede haber bastante unanimidad de que no hay … un secreto ni poción que lo garanticen. Sin embargo, Laurent Pujo-Menjouet cree tener la respuesta.
Él es un doctor en Matemáticas de la Universidad de Lyon (Francia), que ha publicado recientemente el libro ‘¡Amor! ¡Valor! ¡Ecuaciones!’, en el que defiende que las matemáticas pueden ayudar a ver mejor la manera en que nos relacionamos, discutimos o permanecemos unidos con el paso de los años y el peso del día a día. Apoyado en investigaciones publicadas durante más de tres décadas, Pujo-Menjouet defiende que hay patrones que dan forma a nuestras relaciones y que las matemáticas pueden servir para identificar señales de alerta en una relación.
«No hay ningún encantamiento misterioso ni poción mágica. A estas alturas, eso ya se sabría», ha aseguado el autor durante la promoción del libro, que ha estado desarrollando modelos sofisticados que tratan los sentimientos románticos como sistemas dinámicos. El matemático comenta que no pretende «predecir de quién te enamoraras, sino comprender por qué algunas parejas se mantienen estable a pesar de los inevitables golpes de la vida, mientras que otras se van distanciando poco a poco».
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Seen Aromi, escritora superventas
Anna Cabeza
Para conseguirlo, Pujo-Menjouet revisó al detalle investigaciones históricas y de temáticas variadas que pueden ayudar a entender las relaciones amorosas. En su obra se exponen demostraciones científicas de las dinámicas poblacionales o las predicciones sobre cómo irían las relaciones: Pujo-Menjouet se acuerda, por ejemplo, de los modelos de Malthus y de depredador-presa con los que se entendía la expansión de conejos o la persecución entre liebres y linces. También se acuerda factores que investigaron otros autores, como el peso que pueden tener las reflexiones a la hora de atenuar o intensificar las tensiones en una relación.
Decidió centrarse en un concepto simple pero crucial: toda pareja tiene un umbral crítico o un nivel mínimo de fortaleza conjunta por debajo del cual una relación se puede considerar matemáticamente condenada al fracaso. «Si tus sentimientos caen por debajo de ese umbral y se mantienen allí, las matemáticas predicen un inevitable declive hacia la separación», asegura él.
Tres ingredientes clave
El matemático, sin embargo, no lo plantea como algo negativo, ya que entiende que precisamente poder conocer y comprender este umbral no hace más que aportar «una herramienta poderosa» para poder «reconocer las zonas de peligro y tomar medidas correctivas». Su modelo matemático, pues, tiene en cuenta interrupciones típicas, como las discusiones, el estrés o las presiones externas que pueden aparecer en el día a día, así como la propia recuperación de las parejas.
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«La cuestión importante no es si discuten o no, sino si tienen la suficiente capacidad de recuperación para poder volver al equilibrio», avisa el experto. En esta misma línea, el autor identifica tres ingredientes que determinan, en gran medida, la estabilidad a largo plazo de una pareja:
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La atracción mutua entre los miembros
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El desgaste natural de los sentimientos con el paso del tiempo
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La forma en que cada persona reacciona a las emociones del otro
La combinación de estos factores acaba determinando la resiliencia de la relación, según destaca Pujo-Menjouet en el libro. Él aprovecha el cuento ‘Los Tres Cerditos’ para enfatizar esta idea: «La vida siempre nos enviará sus lobos: el estrés, la enfermedad, el trabajo, los hijos, las dificultades económicas… Y las matemáticas nos ayudan a comprender cómo construir una casa de ladrillos en lugar de una de paja».
El autor también remarca que la incursión de la inteligencia artificial puede ayudar a tener una especie de sistema de alerta temprana a las parejas «para poder corregir el rumbo», avisa. Como un GPS para las relaciones, insiste. En todo caso, sin embargo, él tiene claro que, como otros investigadores han apuntado, en el amor hay muchas limitaciones, y no menores: la religión, cultura, nivel socioeconómico o generación, por ejemplo, pueden hacer variar mucho el éxito o fracaso en una relación.
Es más: el comportamiento humano es inherentemente impredecible e irracional, recuerdan. Además, los modelos predicen tendencias, normalmente a partir de patrones occidentales, pero no certezas que sean extrapolables a todo el mundo. «Las matemáticas pueden revelar patrones y ofrecer orientación, pero en última instancia el éxito de una relación depende de que dos personas elijan, día tras día, cultivar su conexión». «las ecuaciones pueden mostrarles el camino, pero aún así deben recorrerlo juntos», sentencia.
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