Un punto de los últimos quince en juego. El bache del Espanyol ha pasado a ser una crisis y Manolo González pende de un hilo. Tras perder en Santander (2-1), el entrenador no esconde que “la situación es delicada y complicada y todo lo que queramos explicar”. Además, tampoco ocultó que “la dinámica es mala” y que “en el vestuario estamos tocados y jodidos”.
El técnico de Espanyol admite que “la dinámica es mala” y deja su cargo a expensas de una conversación con Monchi
Un punto de los últimos quince en juego. El bache del Espanyol ha pasado a ser una crisis y Manolo González pende de un hilo. Tras perder en Santander (2-1), el entrenador no esconde que “la situación es delicada y complicada y todo lo que queramos explicar”. Además, tampoco ocultó que “la dinámica es mala” y que “en el vestuario estamos tocados y jodidos”.
En su comparecencia, el técnico blanquiazul, que siempre se había mostrado fuerte, insinuó que su continuidad está en el aire y que debe sentarse y tener una conversación con el director general deportivo, Monchi. Manolo González consideró que la sala de prensa no era el lugar idóneo para ventilar interioridades. “Es un tema que hay que hablarlo de forma interna. Si lo tengo que hablar, lo haré con el director deportivo. Una vez que hable con él lo que se tenga que hablar, se comunicará lo que sea”, explicó.
Cualquier situación que decida el club está en su derecho y es comprensible que lo puedan hacer. Si deciden que siga lo haré a muerte”
Incluso llegó a deslizar que entendería un relevo. “Es una decisión del club. No es algo que dependa exclusivamente del mí. Cualquier situación que decida el club está en su derecho y es comprensible que lo puedan hacer, aunque sea en mi contra. Si deciden que siga lo haré a muerte”, recordó.
Pero por primera vez, el técnico dejó entrever que los jugadores no responden y que se bloquean. “Estabas jugando bien y te pones 0-1 y dejas hacer todo lo que hacías bien Hemos dejado de apretar y de presionar no sé porqué”, reflexionó, teniendo en cuenta que él no ordenó ningún cambio de sistema ni ninguna sustitución. “Es temor a perder. Como si hubiera un interruptor”, dijo como explicación.
¿El árbitro? No podemos echarle la culpa a nadie. Yo no soy así y no lo haré. Hemos perdido el partido nosotros”
De hecho, ni siquiera quiso usar el penalti que Gil Manzano escatimó a su equipo como excusa. “No quiero hablar de los árbitros. No es un tema del penalti. No podemos echarle la culpa a nadie. Yo no soy así y no lo haré. Hemos perdido el partido nosotros”
Lo que sí que hizo fue defender el nivel de sus jugadores. “No atacaré a la plantilla. Son los que ganaron al Levante y jugaron muy bien contra el Real Madrid. No podemos decir que la plantilla es mala. Porque además es que no es verdad”
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