El Gobierno ha querido zanjar de un plumazo el ruido creciente alrededor de la instalación del gigante automovilístico chino SAIC en terrenos del Puerto Exterior de Ferrol, que situaban este proyecto como una posible amenaza a la seguridad nacional por diversos motivos: su cercanía al Arsenal Militar de la ciudad, base operativa de la Armada española en el norte del país; la proximidad al astillero de Navantia, donde se trabaja con sistemas de seguridad y armamento norteamericanos; y por la ubicación estratégica de la ciudad gallega para las operaciones de defensa e inteligencia de España y sus socios europeos. Todo ello, según trascendía en las últimas horas en base a supuestos informes del CNI y, como ya avanzó este diario hace casi un mes, la alerta de la OTAN a que podría quedar expuesto al espionaje chino. El Ministerio de Defensa, sin embargo, no considera que existan estos riesgos para la seguridad nacional y dará luz verde a la planta automovilística.Así se lo trasladó la ministra Margarita Robles al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el que mantuvo una conversación este martes. La responsable de Defensa le garantizó que su departamento «informará favorablemente el proyecto», según indicaron a ABC fuentes oficiales del gobierno gallego, «sin perjuicio de las condiciones operativas que sea necesarias desde el punto de vista de las competencias» del Ministerio. Es decir, que no se descarta que Defensa pueda introducir una serie de salvaguardas para disipar cualquier temor que se pueda albergar por la llegada de la multinacional asiática a Ferrol. Durante la llamada telefónica entre ambos no se ha entrado en detalles, apuntaron a ABC las mismas fuentes. No hay en esto nada de extraordinario, ya que este tipo de condicionantes ya se aplican a otras compañías que desarrollan su actividad en zonas próximas a instalaciones militares de especial sensibilidad.La conversación entre Robles y Rueda se produce un día después de que el presidente de la Xunta tachara de «chocantes» la aparición de nuevas informaciones que apuntarían a la potencial amenaza de la fábrica china en Ferrol . «Este es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente el Gobierno y la Xunta desde hace muchos meses, donde conocemos perfectamente su contenido y las diferentes circunstancias que inciden y ahora es sorprendente que un departamento del Gobierno central -en referencia al Ministerio de Defensa- haga ahora pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar», estalló un Rueda que no ocultaba su contrariedad. Oxígeno para una comarca en horas bajas Lo resume muy bien el alcalde de Ferrol: «Hemos vivido demasiadas veces que las grandes oportunidades siempre sucedían en otros lugares». La instalación de SAIC con una planta de ensamblaje de vehículos en el Puerto Exterior suponía devolver el futuro a una comarca golpeada por las sucesivas reconversiones del sector de la construcción naval. La inversión, de 200 millones de euros, implicaría la creación de 2.300 empleos en una primera fase. En una segunda, se extendería con un centro logístico a la vecina As Pontes -afectada por el cierre de la mayor central térmica de España- y permitiría crear una industria auxiliar en el polígono ferrolano de Mandiá. La estimación sería fabricar 120.000 vehículos al año, una vez la factoría esté operativa a finales de 2028.«En todo caso no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional si es que los hay», añadió, «a la Xunta le corresponde exigirle al Gobierno que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad histórica que se le presenta a Galicia». La respuesta vino en forma de la conversación mantenida por Rueda y Robles este martes. El pasado mes de junio, ABC ya adelantó que en este debate se estaría dando en el entorno de la OTAN; el lunes, ‘El País’ y ‘El Mundo’ coincidían en citar informes de inteligencia en la misma dirección. Fuentes del Gobierno confirmaron a Europa Press la existencia de esos documentos, al tiempo que se estudiaban las recomendaciones que pudieran plantear. Robles se desvinculó ante Rueda de las noticias publicadas en los últimos días.En la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyectoDesde que se presentó la inversión públicamente, con la declaración como Proyecto Industrial Estratégico (PIE) a comienzos de junio tras casi dos años de trabajos previos, la Xunta siempre ha reconocido la estrecha e imprescindible colaboración del Gobierno de España, que ha participado no solo desde el Ministerio de Industria, sino también desde el área económica de Moncloa. Considera que todas las vertientes de una inversión tan potente han sido estudiadas desde el Ejecutivo, y de ahí la contrariedad ante la aparición ahora de este tipo de informaciones, que no ven casuales. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Rueda ve «chocante» que Defensa plantee dudas sobre la implantación de SAIC en FerrolDe hecho, en la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyecto ferrolano, por el que recelaban otros destinos, tanto dentro como fuera de España. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, dejó entrever el lunes que estas informaciones periodísticas «apuntan más a intereses empresariales que de seguridad». El regidor consideró que las noticias se basan en «especulaciones e información reciclada» y estimó que alguno de los argumentos esgrimidos «obvia que vivimos en 2026 y no en 1941». La Xunta, por el momento, mantiene su hoja de ruta: respaldo inequívoco a la inversión de SAIC y que, llegado el caso, las eventuales explicaciones procedan del Gobierno de España. La propia multinacional china se trasladó su colaboración para que se «evalúen todos los factores relevantes» para su implantación en Galicia, «incluyendo no solo los económicos sino también los industriales, creación de empleo y consideraciones de seguridad nacional». En declaraciones a Ep, un portavoz de la compañía expresó su compromiso para colaborar «de manera estrecha y transparente». El Gobierno ha querido zanjar de un plumazo el ruido creciente alrededor de la instalación del gigante automovilístico chino SAIC en terrenos del Puerto Exterior de Ferrol, que situaban este proyecto como una posible amenaza a la seguridad nacional por diversos motivos: su cercanía al Arsenal Militar de la ciudad, base operativa de la Armada española en el norte del país; la proximidad al astillero de Navantia, donde se trabaja con sistemas de seguridad y armamento norteamericanos; y por la ubicación estratégica de la ciudad gallega para las operaciones de defensa e inteligencia de España y sus socios europeos. Todo ello, según trascendía en las últimas horas en base a supuestos informes del CNI y, como ya avanzó este diario hace casi un mes, la alerta de la OTAN a que podría quedar expuesto al espionaje chino. El Ministerio de Defensa, sin embargo, no considera que existan estos riesgos para la seguridad nacional y dará luz verde a la planta automovilística.Así se lo trasladó la ministra Margarita Robles al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el que mantuvo una conversación este martes. La responsable de Defensa le garantizó que su departamento «informará favorablemente el proyecto», según indicaron a ABC fuentes oficiales del gobierno gallego, «sin perjuicio de las condiciones operativas que sea necesarias desde el punto de vista de las competencias» del Ministerio. Es decir, que no se descarta que Defensa pueda introducir una serie de salvaguardas para disipar cualquier temor que se pueda albergar por la llegada de la multinacional asiática a Ferrol. Durante la llamada telefónica entre ambos no se ha entrado en detalles, apuntaron a ABC las mismas fuentes. No hay en esto nada de extraordinario, ya que este tipo de condicionantes ya se aplican a otras compañías que desarrollan su actividad en zonas próximas a instalaciones militares de especial sensibilidad.La conversación entre Robles y Rueda se produce un día después de que el presidente de la Xunta tachara de «chocantes» la aparición de nuevas informaciones que apuntarían a la potencial amenaza de la fábrica china en Ferrol . «Este es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente el Gobierno y la Xunta desde hace muchos meses, donde conocemos perfectamente su contenido y las diferentes circunstancias que inciden y ahora es sorprendente que un departamento del Gobierno central -en referencia al Ministerio de Defensa- haga ahora pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar», estalló un Rueda que no ocultaba su contrariedad. Oxígeno para una comarca en horas bajas Lo resume muy bien el alcalde de Ferrol: «Hemos vivido demasiadas veces que las grandes oportunidades siempre sucedían en otros lugares». La instalación de SAIC con una planta de ensamblaje de vehículos en el Puerto Exterior suponía devolver el futuro a una comarca golpeada por las sucesivas reconversiones del sector de la construcción naval. La inversión, de 200 millones de euros, implicaría la creación de 2.300 empleos en una primera fase. En una segunda, se extendería con un centro logístico a la vecina As Pontes -afectada por el cierre de la mayor central térmica de España- y permitiría crear una industria auxiliar en el polígono ferrolano de Mandiá. La estimación sería fabricar 120.000 vehículos al año, una vez la factoría esté operativa a finales de 2028.«En todo caso no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional si es que los hay», añadió, «a la Xunta le corresponde exigirle al Gobierno que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad histórica que se le presenta a Galicia». La respuesta vino en forma de la conversación mantenida por Rueda y Robles este martes. El pasado mes de junio, ABC ya adelantó que en este debate se estaría dando en el entorno de la OTAN; el lunes, ‘El País’ y ‘El Mundo’ coincidían en citar informes de inteligencia en la misma dirección. Fuentes del Gobierno confirmaron a Europa Press la existencia de esos documentos, al tiempo que se estudiaban las recomendaciones que pudieran plantear. Robles se desvinculó ante Rueda de las noticias publicadas en los últimos días.En la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyectoDesde que se presentó la inversión públicamente, con la declaración como Proyecto Industrial Estratégico (PIE) a comienzos de junio tras casi dos años de trabajos previos, la Xunta siempre ha reconocido la estrecha e imprescindible colaboración del Gobierno de España, que ha participado no solo desde el Ministerio de Industria, sino también desde el área económica de Moncloa. Considera que todas las vertientes de una inversión tan potente han sido estudiadas desde el Ejecutivo, y de ahí la contrariedad ante la aparición ahora de este tipo de informaciones, que no ven casuales. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Rueda ve «chocante» que Defensa plantee dudas sobre la implantación de SAIC en FerrolDe hecho, en la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyecto ferrolano, por el que recelaban otros destinos, tanto dentro como fuera de España. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, dejó entrever el lunes que estas informaciones periodísticas «apuntan más a intereses empresariales que de seguridad». El regidor consideró que las noticias se basan en «especulaciones e información reciclada» y estimó que alguno de los argumentos esgrimidos «obvia que vivimos en 2026 y no en 1941». La Xunta, por el momento, mantiene su hoja de ruta: respaldo inequívoco a la inversión de SAIC y que, llegado el caso, las eventuales explicaciones procedan del Gobierno de España. La propia multinacional china se trasladó su colaboración para que se «evalúen todos los factores relevantes» para su implantación en Galicia, «incluyendo no solo los económicos sino también los industriales, creación de empleo y consideraciones de seguridad nacional». En declaraciones a Ep, un portavoz de la compañía expresó su compromiso para colaborar «de manera estrecha y transparente».
El Gobierno ha querido zanjar de un plumazo el ruido creciente alrededor de la instalación del gigante automovilístico chino SAIC en terrenos del Puerto Exterior de Ferrol, que situaban este proyecto como una posible amenaza a la seguridad nacional por diversos motivos: su cercanía al … Arsenal Militar de la ciudad, base operativa de la Armada española en el norte del país; la proximidad al astillero de Navantia, donde se trabaja con sistemas de seguridad y armamento norteamericanos; y por la ubicación estratégica de la ciudad gallega para las operaciones de defensa e inteligencia de España y sus socios europeos. Todo ello, según trascendía en las últimas horas en base a supuestos informes del CNI y, como ya avanzó este diario hace casi un mes, la alerta de la OTAN a que podría quedar expuesto al espionaje chino. El Ministerio de Defensa, sin embargo, no considera que existan estos riesgos para la seguridad nacional y dará luz verde a la planta automovilística.
Así se lo trasladó la ministra Margarita Robles al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el que mantuvo una conversación este martes. La responsable de Defensa le garantizó que su departamento «informará favorablemente el proyecto», según indicaron a ABC fuentes oficiales del gobierno gallego, «sin perjuicio de las condiciones operativas que sea necesarias desde el punto de vista de las competencias» del Ministerio.
Es decir, que no se descarta que Defensa pueda introducir una serie de salvaguardas para disipar cualquier temor que se pueda albergar por la llegada de la multinacional asiática a Ferrol. Durante la llamada telefónica entre ambos no se ha entrado en detalles, apuntaron a ABC las mismas fuentes. No hay en esto nada de extraordinario, ya que este tipo de condicionantes ya se aplican a otras compañías que desarrollan su actividad en zonas próximas a instalaciones militares de especial sensibilidad.
La conversación entre Robles y Rueda se produce un día después de que el presidente de la Xunta tachara de «chocantes» la aparición de nuevas informaciones que apuntarían a la potencial amenaza de la fábrica china en Ferrol. «Este es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente el Gobierno y la Xunta desde hace muchos meses, donde conocemos perfectamente su contenido y las diferentes circunstancias que inciden y ahora es sorprendente que un departamento del Gobierno central -en referencia al Ministerio de Defensa- haga ahora pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar», estalló un Rueda que no ocultaba su contrariedad.
Oxígeno para una comarca en horas bajas
Lo resume muy bien el alcalde de Ferrol: «Hemos vivido demasiadas veces que las grandes oportunidades siempre sucedían en otros lugares». La instalación de SAIC con una planta de ensamblaje de vehículos en el Puerto Exterior suponía devolver el futuro a una comarca golpeada por las sucesivas reconversiones del sector de la construcción naval. La inversión, de 200 millones de euros, implicaría la creación de 2.300 empleos en una primera fase. En una segunda, se extendería con un centro logístico a la vecina As Pontes -afectada por el cierre de la mayor central térmica de España- y permitiría crear una industria auxiliar en el polígono ferrolano de Mandiá. La estimación sería fabricar 120.000 vehículos al año, una vez la factoría esté operativa a finales de 2028.
«En todo caso no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional si es que los hay», añadió, «a la Xunta le corresponde exigirle al Gobierno que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad histórica que se le presenta a Galicia». La respuesta vino en forma de la conversación mantenida por Rueda y Robles este martes. El pasado mes de junio, ABC ya adelantó que en este debate se estaría dando en el entorno de la OTAN; el lunes, ‘El País’ y ‘El Mundo’ coincidían en citar informes de inteligencia en la misma dirección. Fuentes del Gobierno confirmaron a Europa Press la existencia de esos documentos, al tiempo que se estudiaban las recomendaciones que pudieran plantear. Robles se desvinculó ante Rueda de las noticias publicadas en los últimos días.
En la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyecto
Desde que se presentó la inversión públicamente, con la declaración como Proyecto Industrial Estratégico (PIE) a comienzos de junio tras casi dos años de trabajos previos, la Xunta siempre ha reconocido la estrecha e imprescindible colaboración del Gobierno de España, que ha participado no solo desde el Ministerio de Industria, sino también desde el área económica de Moncloa. Considera que todas las vertientes de una inversión tan potente han sido estudiadas desde el Ejecutivo, y de ahí la contrariedad ante la aparición ahora de este tipo de informaciones, que no ven casuales.
De hecho, en la Xunta hace tiempo que se alberga la convicción de que hay determinados intereses ocultos para hacer descarrilar el proyecto ferrolano, por el que recelaban otros destinos, tanto dentro como fuera de España. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, dejó entrever el lunes que estas informaciones periodísticas «apuntan más a intereses empresariales que de seguridad». El regidor consideró que las noticias se basan en «especulaciones e información reciclada» y estimó que alguno de los argumentos esgrimidos «obvia que vivimos en 2026 y no en 1941».
La Xunta, por el momento, mantiene su hoja de ruta: respaldo inequívoco a la inversión de SAIC y que, llegado el caso, las eventuales explicaciones procedan del Gobierno de España. La propia multinacional china se trasladó su colaboración para que se «evalúen todos los factores relevantes» para su implantación en Galicia, «incluyendo no solo los económicos sino también los industriales, creación de empleo y consideraciones de seguridad nacional». En declaraciones a Ep, un portavoz de la compañía expresó su compromiso para colaborar «de manera estrecha y transparente».
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