«Apoyar» al pequeño comercio de proximidad como «elemento esencial» para mantener los servicios básicos , «favorecer la cohesión territorial» y contribuir a la lucha contra la despoblación en las localidades del medio rural. Son los objetivos del programa Cheque Comercio Rural, cuya convocatoria daba a conocer este lunes la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio. Y es que, advierten, el comercio de proximidad «desempeña un papel estratégico en el mantenimiento de la calidad de vida de los habitantes de las zonas rurales», además de «garantizar» el acceso a productos de primera necesidad y actuar como puntos de encuentro y contribuir a dinamizar la actividad económica y social de las localidades. Sin olvidar, destacaban desde el departamento que encabeza Juan Carlos Suárez-Quiñones, que favorecen la la fijación de población, redundan en el bienestar de sus vecinos, «especialmente» de las personas mayores o con dificultades de movilidad.Sin embargo, asumen, el descenso de población y el envejecimiento «dificultan la viabilidad de estos negocios» debido a la reducción de la demanda, lo que lleva a que no tener tienda «disminuye» al atractivo para fijar residentes, « generando un círculo que agrava el riesgo de despoblación». La convocatoria cuenta con una dotación global de 1,2 millones de euros y va dirigida a autónomos, pequeñas y medianas empresas. Incluye el Cheque Permanencia, que ayuda con 2.000 euros a sufragar gastos corrientes en establecimientos ubicados en localidades de hasta 200 habitantes. Para poblaciones de hasta 1.000 están previstos el Cheque Apertura, que subvenciona con 5.000 euros la creación de nuevos comercios, el Cheque Reforma, que ofrece 2.000 euros para financiar actuaciones de mejora y modernización de los establecimientos, y el Cheque Vehículo, destinado a facilitar la adquisición de vehículos vinculados al desarrollo de la actividad comercial para lo que subvenciona 5.000 euros. Finalmente, con 3.000 euros de ayuda, el Cheque diversificación pretende que los bares y centros de ocio en localidades de hasta 200 habitantes diversifiquen su actividad mediante la venta de productos de carácter cotidiano, para gastos corrientes, incluido personal y cuotas a la Seguridad Social.El «objetivo de ayudar a revertir esta situación» de menos servicios es el motivo que impulsa el programa Cheque Comercio Rural, una línea de ayudas específica para «favorecer el mantenimiento y la modernización» de los pequeños comercios del medio rural, « facilitar» la implantación de nuevos , así como la compra de un vehículo para el negocio y la diversificación de servicio de bares y centros de ocio. «Fórmulas que permitan acercar la actividad comercial a aquellas localidades que carecen de este servicio», señalaban desde la Consejería. Más aún, en una Comunidad como Castilla y León donde 2.007 localidades con una población igual o inferior al millar de habitantes, de las que 974 carecen de cualquier establecimiento comercial. En el caso de las 1.282 con menos de 200 vecinos, 900 no disponen de ningún comercio.Estas ayudas, en función de la modalidad, son compatibles entre sí cuando se cumplen los requisitos establecidos, permitiendo que un mismo beneficiario pueda acceder a varias líneas en una misma convocatoria y también repetir en las siguientes que se hagan.Ejemplo de estos establecimientos es precisamente el establecimiento de Distribuciones Pricor, S.L., situado en la localidad de Saludes de Castroponce, perteneciente al municipio leonés de Pozuelo del Páramo, una población de poco más de 100 habitantes. Este comercio fue beneficiario en la convocatoria de 2025 de una ayuda total de 3.698 euros, de los que 2.000 euros se destinaron a sufragar gastos corrientes mediante el Cheque Permanencia y 1.698 euros financiaron inversiones para mejorar el establecimiento. «Apoyar» al pequeño comercio de proximidad como «elemento esencial» para mantener los servicios básicos , «favorecer la cohesión territorial» y contribuir a la lucha contra la despoblación en las localidades del medio rural. Son los objetivos del programa Cheque Comercio Rural, cuya convocatoria daba a conocer este lunes la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio. Y es que, advierten, el comercio de proximidad «desempeña un papel estratégico en el mantenimiento de la calidad de vida de los habitantes de las zonas rurales», además de «garantizar» el acceso a productos de primera necesidad y actuar como puntos de encuentro y contribuir a dinamizar la actividad económica y social de las localidades. Sin olvidar, destacaban desde el departamento que encabeza Juan Carlos Suárez-Quiñones, que favorecen la la fijación de población, redundan en el bienestar de sus vecinos, «especialmente» de las personas mayores o con dificultades de movilidad.Sin embargo, asumen, el descenso de población y el envejecimiento «dificultan la viabilidad de estos negocios» debido a la reducción de la demanda, lo que lleva a que no tener tienda «disminuye» al atractivo para fijar residentes, « generando un círculo que agrava el riesgo de despoblación». La convocatoria cuenta con una dotación global de 1,2 millones de euros y va dirigida a autónomos, pequeñas y medianas empresas. Incluye el Cheque Permanencia, que ayuda con 2.000 euros a sufragar gastos corrientes en establecimientos ubicados en localidades de hasta 200 habitantes. Para poblaciones de hasta 1.000 están previstos el Cheque Apertura, que subvenciona con 5.000 euros la creación de nuevos comercios, el Cheque Reforma, que ofrece 2.000 euros para financiar actuaciones de mejora y modernización de los establecimientos, y el Cheque Vehículo, destinado a facilitar la adquisición de vehículos vinculados al desarrollo de la actividad comercial para lo que subvenciona 5.000 euros. Finalmente, con 3.000 euros de ayuda, el Cheque diversificación pretende que los bares y centros de ocio en localidades de hasta 200 habitantes diversifiquen su actividad mediante la venta de productos de carácter cotidiano, para gastos corrientes, incluido personal y cuotas a la Seguridad Social.El «objetivo de ayudar a revertir esta situación» de menos servicios es el motivo que impulsa el programa Cheque Comercio Rural, una línea de ayudas específica para «favorecer el mantenimiento y la modernización» de los pequeños comercios del medio rural, « facilitar» la implantación de nuevos , así como la compra de un vehículo para el negocio y la diversificación de servicio de bares y centros de ocio. «Fórmulas que permitan acercar la actividad comercial a aquellas localidades que carecen de este servicio», señalaban desde la Consejería. Más aún, en una Comunidad como Castilla y León donde 2.007 localidades con una población igual o inferior al millar de habitantes, de las que 974 carecen de cualquier establecimiento comercial. En el caso de las 1.282 con menos de 200 vecinos, 900 no disponen de ningún comercio.Estas ayudas, en función de la modalidad, son compatibles entre sí cuando se cumplen los requisitos establecidos, permitiendo que un mismo beneficiario pueda acceder a varias líneas en una misma convocatoria y también repetir en las siguientes que se hagan.Ejemplo de estos establecimientos es precisamente el establecimiento de Distribuciones Pricor, S.L., situado en la localidad de Saludes de Castroponce, perteneciente al municipio leonés de Pozuelo del Páramo, una población de poco más de 100 habitantes. Este comercio fue beneficiario en la convocatoria de 2025 de una ayuda total de 3.698 euros, de los que 2.000 euros se destinaron a sufragar gastos corrientes mediante el Cheque Permanencia y 1.698 euros financiaron inversiones para mejorar el establecimiento.
«Apoyar» al pequeño comercio de proximidad como «elemento esencial» para mantener los servicios básicos, «favorecer la cohesión territorial» y contribuir a la lucha contra la despoblación en las localidades del medio rural. Son los objetivos del programa Cheque Comercio Rural, cuya … convocatoria daba a conocer este lunes la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio. Y es que, advierten, el comercio de proximidad «desempeña un papel estratégico en el mantenimiento de la calidad de vida de los habitantes de las zonas rurales», además de «garantizar» el acceso a productos de primera necesidad y actuar como puntos de encuentro y contribuir a dinamizar la actividad económica y social de las localidades. Sin olvidar, destacaban desde el departamento que encabeza Juan Carlos Suárez-Quiñones, que favorecen la la fijación de población, redundan en el bienestar de sus vecinos, «especialmente» de las personas mayores o con dificultades de movilidad.
Sin embargo, asumen, el descenso de población y el envejecimiento «dificultan la viabilidad de estos negocios» debido a la reducción de la demanda, lo que lleva a que no tener tienda «disminuye» al atractivo para fijar residentes, «generando un círculo que agrava el riesgo de despoblación».
La convocatoria cuenta con una dotación global de 1,2 millones de euros y va dirigida a autónomos, pequeñas y medianas empresas. Incluye el Cheque Permanencia, que ayuda con 2.000 euros a sufragar gastos corrientes en establecimientos ubicados en localidades de hasta 200 habitantes. Para poblaciones de hasta 1.000 están previstos el Cheque Apertura, que subvenciona con 5.000 euros la creación de nuevos comercios, el Cheque Reforma, que ofrece 2.000 euros para financiar actuaciones de mejora y modernización de los establecimientos, y el Cheque Vehículo, destinado a facilitar la adquisición de vehículos vinculados al desarrollo de la actividad comercial para lo que subvenciona 5.000 euros. Finalmente, con 3.000 euros de ayuda, el Cheque diversificación pretende que los bares y centros de ocio en localidades de hasta 200 habitantes diversifiquen su actividad mediante la venta de productos de carácter cotidiano, para gastos corrientes, incluido personal y cuotas a la Seguridad Social.
El «objetivo de ayudar a revertir esta situación» de menos servicios es el motivo que impulsa el programa Cheque Comercio Rural, una línea de ayudas específica para «favorecer el mantenimiento y la modernización» de los pequeños comercios del medio rural, «facilitar» la implantación de nuevos, así como la compra de un vehículo para el negocio y la diversificación de servicio de bares y centros de ocio. «Fórmulas que permitan acercar la actividad comercial a aquellas localidades que carecen de este servicio», señalaban desde la Consejería. Más aún, en una Comunidad como Castilla y León donde 2.007 localidades con una población igual o inferior al millar de habitantes, de las que 974 carecen de cualquier establecimiento comercial. En el caso de las 1.282 con menos de 200 vecinos, 900 no disponen de ningún comercio.
Estas ayudas, en función de la modalidad, son compatibles entre sí cuando se cumplen los requisitos establecidos, permitiendo que un mismo beneficiario pueda acceder a varias líneas en una misma convocatoria y también repetir en las siguientes que se hagan.
Ejemplo de estos establecimientos es precisamente el establecimiento de Distribuciones Pricor, S.L., situado en la localidad de Saludes de Castroponce, perteneciente al municipio leonés de Pozuelo del Páramo, una población de poco más de 100 habitantes. Este comercio fue beneficiario en la convocatoria de 2025 de una ayuda total de 3.698 euros, de los que 2.000 euros se destinaron a sufragar gastos corrientes mediante el Cheque Permanencia y 1.698 euros financiaron inversiones para mejorar el establecimiento.
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