Las bebidas energéticas están de moda. Sus ventas crecen a doble dígito en los últimos años, y se han convertido en un producto que ha conquistado tanto a jóvenes como a adultos. Aunque no están exentas de polémica debido a su composición basada en grandes dosis de cafeína, azúcar y sustancias estimulantes. Pese a todo, los grandes supermercados saben que se disputan un negocio muy atractivo. Más si cabe, ante la prohibición de venta que quiere introducir el Ministerio de Consumo.Bajo este contexto, y con el verano como escenario perfecto para fomentar este tipo de bebidas –porque también pueden ser refrescantes–, las dos principales cadenas de supermercados por cuota de valor de venta, Mercadona y Carrefour, tienen ahora mismo unos precios que, en ambos casos, son un 40% más baratos, o incluso más, que una de las grandes referencias del sector: Monster.Esta firma, cuya distribución en España ostenta Coca-Cola Europacific Partners, es una de las marcas que mejor estaba funcionando para la compañía comercialmente. Además, la propia Coca-Cola entró en el capital de esta empresa de bebidas energéticas. Sin embargo, en estos momentos tiene que compartir los lineales rodeada de precios más bajos.Mercadona con Furious como gran buque insignia, junto a una amplia variedad de productos; y Carrefour con Energy Drink, tienen el clásico envase de medio litro por un euro, o menos. Monster, por su parte, y pese a apretar al máximo con promociones, no baja de 1,69 euros por unidad. Una diferencia muy grande.Además, este tipo de bebidas han ganado una presencia muy relevante en las estanterías de los supermercados, a lo que se suman sus llamativos colores que funcionan como reclamo para los más jóvenes. Y precisamente en este punto es donde Mercadona y Carrefour quieren estar bien posicionadas por las repercusiones legislativas que puede haber.Cerco a las bebidasEn concreto, a principios de junio, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sacó a consulta pública el anteproyecto de ley que regulará el acceso de los menores de edad a las bebidas con alto contenido en cafeína y limitará su publicidad.La propuesta mantiene el planteamiento de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliar la restricción hasta los 18 años cuando los productos superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. La iniciativa complementa el real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, ya en vigor, que prohíbe la venta de bebidas energéticas en los centros educativos de todo el país.La mayoría de consumidores estima que se debería vigilar más a este tipo de bebidas y el acceso de los menoresConsumo justifica la medida en las recomendaciones de organismos científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertan de los riesgos asociados al consumo excesivo de cafeína en menores. Entre ellos figuran alteraciones del sueño y del comportamiento, problemas cardiovasculares, hipertensión, sobredosis de cafeína y pérdida de masa ósea.El Ministerio también destaca que la propuesta sigue la línea de otros países europeos, como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría y Lituania, además de iniciativas impulsadas por comunidades autónomas como Galicia y Asturias, con el objetivo de armonizar la regulación en todo el territorio nacional.Negocio en augePese a estas intenciones, la realidad es que el negocio de la distribución se puede resentir justo cuando todo iba a favor. Las bebidas energéticas viven un momento de fuerte expansión en España, donde se han consolidado como uno de los segmentos más dinámicos del mercado de las bebidas. En los últimos cuatro años, sus ventas en valor han crecido un 38%, hasta alcanzar los 298 millones de euros en 2025.Estos datos, de la consultora Circana, indican que durante el último año los españoles compraron 105 millones de litros de bebidas energéticas, un 13% más que en el ejercicio anterior. El gasto destinado a estas bebidas en supermercados e hipermercados también experimentó un importante incremento, con una subida del 15% respecto a 2024. Y esa es la clave para que Mercadona y Carrefour tengan una apuesta de precios tan importante.Y el problema es que la opinión pública no está de cara. El último barómetro de ‘Aecoc Shopperview’ revela un amplio respaldo ciudadano a una mayor regulación. Nueve de cada diez españoles consideran que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y más de la mitad de los encuestados (54%) apuesta por extender la restricción a todos los menores de edad.Pese a este debate, el consumo continúa creciendo. El estudio señala que uno de cada cuatro españoles consume bebidas energéticas y que la frecuencia media alcanza las 2,1 veces por semana. Las bebidas energéticas están de moda. Sus ventas crecen a doble dígito en los últimos años, y se han convertido en un producto que ha conquistado tanto a jóvenes como a adultos. Aunque no están exentas de polémica debido a su composición basada en grandes dosis de cafeína, azúcar y sustancias estimulantes. Pese a todo, los grandes supermercados saben que se disputan un negocio muy atractivo. Más si cabe, ante la prohibición de venta que quiere introducir el Ministerio de Consumo.Bajo este contexto, y con el verano como escenario perfecto para fomentar este tipo de bebidas –porque también pueden ser refrescantes–, las dos principales cadenas de supermercados por cuota de valor de venta, Mercadona y Carrefour, tienen ahora mismo unos precios que, en ambos casos, son un 40% más baratos, o incluso más, que una de las grandes referencias del sector: Monster.Esta firma, cuya distribución en España ostenta Coca-Cola Europacific Partners, es una de las marcas que mejor estaba funcionando para la compañía comercialmente. Además, la propia Coca-Cola entró en el capital de esta empresa de bebidas energéticas. Sin embargo, en estos momentos tiene que compartir los lineales rodeada de precios más bajos.Mercadona con Furious como gran buque insignia, junto a una amplia variedad de productos; y Carrefour con Energy Drink, tienen el clásico envase de medio litro por un euro, o menos. Monster, por su parte, y pese a apretar al máximo con promociones, no baja de 1,69 euros por unidad. Una diferencia muy grande.Además, este tipo de bebidas han ganado una presencia muy relevante en las estanterías de los supermercados, a lo que se suman sus llamativos colores que funcionan como reclamo para los más jóvenes. Y precisamente en este punto es donde Mercadona y Carrefour quieren estar bien posicionadas por las repercusiones legislativas que puede haber.Cerco a las bebidasEn concreto, a principios de junio, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sacó a consulta pública el anteproyecto de ley que regulará el acceso de los menores de edad a las bebidas con alto contenido en cafeína y limitará su publicidad.La propuesta mantiene el planteamiento de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliar la restricción hasta los 18 años cuando los productos superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. La iniciativa complementa el real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, ya en vigor, que prohíbe la venta de bebidas energéticas en los centros educativos de todo el país.La mayoría de consumidores estima que se debería vigilar más a este tipo de bebidas y el acceso de los menoresConsumo justifica la medida en las recomendaciones de organismos científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertan de los riesgos asociados al consumo excesivo de cafeína en menores. Entre ellos figuran alteraciones del sueño y del comportamiento, problemas cardiovasculares, hipertensión, sobredosis de cafeína y pérdida de masa ósea.El Ministerio también destaca que la propuesta sigue la línea de otros países europeos, como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría y Lituania, además de iniciativas impulsadas por comunidades autónomas como Galicia y Asturias, con el objetivo de armonizar la regulación en todo el territorio nacional.Negocio en augePese a estas intenciones, la realidad es que el negocio de la distribución se puede resentir justo cuando todo iba a favor. Las bebidas energéticas viven un momento de fuerte expansión en España, donde se han consolidado como uno de los segmentos más dinámicos del mercado de las bebidas. En los últimos cuatro años, sus ventas en valor han crecido un 38%, hasta alcanzar los 298 millones de euros en 2025.Estos datos, de la consultora Circana, indican que durante el último año los españoles compraron 105 millones de litros de bebidas energéticas, un 13% más que en el ejercicio anterior. El gasto destinado a estas bebidas en supermercados e hipermercados también experimentó un importante incremento, con una subida del 15% respecto a 2024. Y esa es la clave para que Mercadona y Carrefour tengan una apuesta de precios tan importante.Y el problema es que la opinión pública no está de cara. El último barómetro de ‘Aecoc Shopperview’ revela un amplio respaldo ciudadano a una mayor regulación. Nueve de cada diez españoles consideran que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y más de la mitad de los encuestados (54%) apuesta por extender la restricción a todos los menores de edad.Pese a este debate, el consumo continúa creciendo. El estudio señala que uno de cada cuatro españoles consume bebidas energéticas y que la frecuencia media alcanza las 2,1 veces por semana. Las bebidas energéticas están de moda. Sus ventas crecen a doble dígito en los últimos años, y se han convertido en un producto que ha conquistado tanto a jóvenes como a adultos. Aunque no están exentas de polémica debido a su composición basada en grandes dosis de cafeína, azúcar y sustancias estimulantes. Pese a todo, los grandes supermercados saben que se disputan un negocio muy atractivo. Más si cabe, ante la prohibición de venta que quiere introducir el Ministerio de Consumo.Bajo este contexto, y con el verano como escenario perfecto para fomentar este tipo de bebidas –porque también pueden ser refrescantes–, las dos principales cadenas de supermercados por cuota de valor de venta, Mercadona y Carrefour, tienen ahora mismo unos precios que, en ambos casos, son un 40% más baratos, o incluso más, que una de las grandes referencias del sector: Monster.Esta firma, cuya distribución en España ostenta Coca-Cola Europacific Partners, es una de las marcas que mejor estaba funcionando para la compañía comercialmente. Además, la propia Coca-Cola entró en el capital de esta empresa de bebidas energéticas. Sin embargo, en estos momentos tiene que compartir los lineales rodeada de precios más bajos.Mercadona con Furious como gran buque insignia, junto a una amplia variedad de productos; y Carrefour con Energy Drink, tienen el clásico envase de medio litro por un euro, o menos. Monster, por su parte, y pese a apretar al máximo con promociones, no baja de 1,69 euros por unidad. Una diferencia muy grande.Además, este tipo de bebidas han ganado una presencia muy relevante en las estanterías de los supermercados, a lo que se suman sus llamativos colores que funcionan como reclamo para los más jóvenes. Y precisamente en este punto es donde Mercadona y Carrefour quieren estar bien posicionadas por las repercusiones legislativas que puede haber.Cerco a las bebidasEn concreto, a principios de junio, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sacó a consulta pública el anteproyecto de ley que regulará el acceso de los menores de edad a las bebidas con alto contenido en cafeína y limitará su publicidad.La propuesta mantiene el planteamiento de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliar la restricción hasta los 18 años cuando los productos superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. La iniciativa complementa el real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, ya en vigor, que prohíbe la venta de bebidas energéticas en los centros educativos de todo el país.La mayoría de consumidores estima que se debería vigilar más a este tipo de bebidas y el acceso de los menoresConsumo justifica la medida en las recomendaciones de organismos científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertan de los riesgos asociados al consumo excesivo de cafeína en menores. Entre ellos figuran alteraciones del sueño y del comportamiento, problemas cardiovasculares, hipertensión, sobredosis de cafeína y pérdida de masa ósea.El Ministerio también destaca que la propuesta sigue la línea de otros países europeos, como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría y Lituania, además de iniciativas impulsadas por comunidades autónomas como Galicia y Asturias, con el objetivo de armonizar la regulación en todo el territorio nacional.Negocio en augePese a estas intenciones, la realidad es que el negocio de la distribución se puede resentir justo cuando todo iba a favor. Las bebidas energéticas viven un momento de fuerte expansión en España, donde se han consolidado como uno de los segmentos más dinámicos del mercado de las bebidas. En los últimos cuatro años, sus ventas en valor han crecido un 38%, hasta alcanzar los 298 millones de euros en 2025.Estos datos, de la consultora Circana, indican que durante el último año los españoles compraron 105 millones de litros de bebidas energéticas, un 13% más que en el ejercicio anterior. El gasto destinado a estas bebidas en supermercados e hipermercados también experimentó un importante incremento, con una subida del 15% respecto a 2024. Y esa es la clave para que Mercadona y Carrefour tengan una apuesta de precios tan importante.Y el problema es que la opinión pública no está de cara. El último barómetro de ‘Aecoc Shopperview’ revela un amplio respaldo ciudadano a una mayor regulación. Nueve de cada diez españoles consideran que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y más de la mitad de los encuestados (54%) apuesta por extender la restricción a todos los menores de edad.Pese a este debate, el consumo continúa creciendo. El estudio señala que uno de cada cuatro españoles consume bebidas energéticas y que la frecuencia media alcanza las 2,1 veces por semana. RSS de noticias de economia
Leer también
