El Juzgado de lo Social de Murcia ha condenado a Randri García, entrenador del Alhama CF, a pagar 32.000 euros de multa económica como indemnización por las vejaciones a las que sometió a parte de su plantilla en la temporada 2022-23. La sentencia considera que se vulneraron los derechos fundamentales de las jugadoras afectadas.
La sentencia considera probados los menosprecios que utilizó Randri García contra sus futbolistas
El Juzgado de lo Social de Murcia ha condenado a Randri García, entrenador del Alhama CF, a pagar 32.000 euros de multa económica como indemnización por las vejaciones a las que sometió a parte de su plantilla en la temporada 2022-23. La sentencia considera que se vulneraron los derechos fundamentales de las jugadoras afectadas.
El auto, al que ha tenido acceso La Vanguardia, también declara culpables de los hechos al propio club, el Alhama CF, y a Tamara Ruiz, entonces directora deportiva del club y esposa de Randri. La condena llega poco después de que Randri volviese al banquillo del Alhama habiendo cumplido los dos años de inhabilitación que le impuso la RFEF después de su investigación interna. Durante este tiempo, Randri ocupó el cargo de director deportivo del club murciano.
Era abril de 2023 cuando algunas futbolistas del Alhama CF denunciaron el trato vejatorio y los insultos recibidos por parte de su entrenador, Randri García. Tras esta denuncia, se empezaron a destapar situaciones en las que Juan Antonio García Martínez, conocido como Randri, había tratado de manera humillante y ofensiva a sus jugadoras.
En su escrito, la jueza detalla los insultos que el entrenador dirigía las jugadoras con frases completamente humillantes como “estáis gordas”, “no podéis correr porque el culo os pesa”, “estáis tan gordas que no sé cómo podéis follar”, “estáis jugando sólo porque sois mujeres”, “habéis llegado a Primera división por ser mujeres y chupar pollas”. En el escrito se acreditan todos estos hechos como probados y recoge todos y cada uno de los insultos con los que se dirigió Randri a sus jugadoras.
Unas imágenes sexuales de los miembros del staff enviadas por Randri García a varias de sus jugadoras a través de Whatsapp hizo salir a la luz todo el caso en que varias futbolistas se vieron envueltas. En estas imágenes se veía a algunos miembros del staff del Alhama duchándose en el vestuario del equipo. El Tribunal también considera como probado este incidente.
Por otra parte, la sentencia también hace constar la inspección del Ministerio de Trabajo que realizó diferentes entrevistas individuales con las jugadoras de la plantilla del Alhama CF. En ellas, se les pregunto por el trato del entrenador hacia cada una de ellas. “De la totalidad de la plantilla del club demandada, el 68% de las trabajadoras consideraban inadecuado el comportamiento del entrenador, entendiéndolo correcto del 32% respecto de ellas, si bien el 80% de éstas especificaban que lo consideraban inadecuado en relación con las otras compañeras”, recoge la sentencia.
Desde el sindicato Futpro, que fue el que activó los mecanismos de protección y asesoramiento a las jugadoras afectadas, se ha recibido de forma positiva la resolución del caso. “La sentencia subraya que ningún entorno laboral y deportivo puede justificar conductas degradantes o atentatorias contra la dignidad de las trabajadoras, rechazando que la exigencia competitiva propia del deporte profesional ampare este tipo de comportamientos”, dice en su comunicado.
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