Tras el incontestable triunfo de este lunes del madrileño Rafa Jódar ante su compatriota Jaume Munar, la pista Rafa Nadal del Trofeo Conde de Godó esperaba con ganas a Martín Landaluce, otro joven de 20 años, también wild car, que hace muy pocas semanas llegó a los cuartos de final de Miami, superando a rivales como Khachanov, Darderi y el local Korda. No obstante, el italiano Lorenzo Musetti, número 9 del mundo y segundo cabeza de serie del torneo, se encargó de aguar la fiesta.
El italiano supera al tenista madrileño por 7-5 y 6-2 en un partido de menos a más para clasificarse para los octavos de final
Tras el incontestable triunfo de este lunes del madrileño Rafa Jódar ante su compatriota Jaume Munar, la pista Rafa Nadal del Trofeo Conde de Godó esperaba con ganas a Martín Landaluce, otro joven de 20 años, también wild car, que hace muy pocas semanas llegó a los cuartos de final de Miami, superando a rivales como Khachanov, Darderi y el local Korda. No obstante, el italiano Lorenzo Musetti, número 9 del mundo y segundo cabeza de serie del torneo, se encargó de aguar la fiesta.
Junto con Jódar, Landaluce se considera otra de las grandes promesas del tenis español. Con solo 16 años, consiguió el US Open Júnior, por lo que desde hace cuatro años se esperan grandes cosas de él. Y todavía más tras su gran semana en Estados Unidos, que le situó el 101 del mundo. Sin embargo, el ranking y sobre todo la experiencia de Musetti pesaron demasiado.
El español se puso 3-0 en el primer set, pero sucumbió ante un Musetti que recuperó sensaciones
El tenista que mejor empezó el partido fue el español, que si bien consiguió salvar una bola de break a las primeras de cambio, respondió con una rotura en el primer turno de saque del italiano con una estrategia muy clara: buscar el revés de Musetti, ese tan plástico a una mano pero que le costó carburar, y restar muy cerca de la línea de fondo. Y, momentáneamente, le dio resultado, poniéndose 0-3 en la primera manga e ilusionando a la pista central del RCTB 1899.
No obstante, Musetti, que venía de encadenar dos derrotas consecutivas tras lesionarse en el Open de Australia, donde puso contra las cuerdas a Novak Djokovic antes de tenerse que retirar por lesión, supo reaccionar, cambiando su estrategia inicial al buscar intercambios más largos, variando las alturas de la bola y también agarrándose al saque, con un 80% de puntos ganados con su primer servicio. No aprovechó su segunda bola de break, pero sí la tercera para igualar el encuentro.

Landaluce no pareció hacerse pequeño ante la igualada de Musetti, desplegando también otro de sus puntos fuertes, el de la derecha cruzada, pero finalmente sí cedió a la presión cuando el primer set se encaminaba al tie break, volviendo a perder su servicio, cosa que aprovechó el italiano, que se llevó por 7-5 la primera manga añadiendo la dejada a su abanico de recursos y que cerró con un un inmenso revés paralelo a una mano marca de la casa. Un golpe que, no obstante, lamentó en rueda de prensa que se está perdiendo: “No sé si desaparecerá, pero va por ese camino. A mi hijo no se lo enseñaré”, concluyó, algo melancólico.
El dominio del actual número 9 del mundo, con dos títulos ATP conseguidos en el 2022, se hizo todavía más notable en el segundo set, con un Landaluce que lo siguió intentando y que incluso tuvo una nueva bola de rotura que no supo aprovechar, pero que poco pudo hacer ante el buen momento de Musetti, que recuperó sensaciones. “Soy consciente de que tengo que defender muchos puntos en esta gira; mi objetivo es llegar bien a París”, dijo minutos después ante los medios.
El tenista nacido hace 24 años en Carrara, también medallista olímpico en París, siguió con buenas sensaciones con su primer servicio y mejoró claramente sus prestaciones con el segundo. Por su parte, el jugador madrileño se mostró algo más irregular en la segunda manga, con casi el doble de errores no forzados que su rival, viendo como Musetti conseguía romperle el saque dos veces más. Como ocurriera en la primera manga, el italiano cerró el set y así el partido en la segunda oportunidad que tuvo, con un claro resultado final de 7-5 y 6-2.

Así, el que se considera uno de los claros candidatos a este Trofeo Conde de Godó se medirá en octavos al francés Corentin Moutet, conocido por su elegancia en la pista pero, también, por su mala cabeza. Por su parte, Martín Landaluce ya espera con ganas el Mutua Madrid Open, en el que recibió otra wild car y donde espera confirmar que, pese a la derrota de hoy, este 2026 puede ser el año de su despegue final.
Preguntado también en rueda de prensa, Lorenzo Musetti tuvo palabras de elogio hacia los dos jóvenes españoles Rafa Jódar y Martín Landaluce. “Tienen buena mentalidad y ética de trabajo”, destacó el número 9 mundial, aunque también aseguro que, por el tipo de tenis de los dos, “les gustará más la pista rápida”. “Tienen un buen futuro”, zanjó.
Asimismo, el deportista italiano, que apareció en rueda de prensa con hielo en el brazo, afirmó que se encuentra “bien” y que era un método “para desinflamar”. Lo que sí se mostró fue muy alegre tras su primera victoria en casi tres meses, aunque también autoexigente: “No he jugado mi mejor partido, pero no fueron meses fáciles y tengo que seguir mejorando”.
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