El conocido como hotel okupa de Rejas , en la calle de Lola Flores, 3-5 (San Blas-Canillejas), sigue copando titulares. Según ha podido saber ABC, la Policía Nacional acaba de culminar una investigación de seis meses que ha terminado con una oleada de atracos con armas blancas, entre otros, a alrededor de una docena de conductores de VTC. El resultado de las pesquisas ha sido la detención de cinco varones, todos de origen peruano, y tres menores de edad de la misma nacionalidad. Se les acusa de pertenencia a grupo criminal, estafa, robos con violencia y hurtos. Se han esclarecido 21 delitos.Las pesquisas han corrido a cargo del grupo de Policía Judicial de la comisaría de San Blas-Vicálvaro. El enorme complejo, un apartahotel abandonado que okupado por centenares de personas , está dividido en tres bloques interconectados, en una zona apartada en la que convive con otros establecimientos hoteleros, cerca del aeropuerto de Barajas. El lugar, inaugurado en 2009 como Aragón Suites, cuenta con 220 de pisos tipo loft, piscina, garaje, cafetería y pista de tenis. En 2022, los legítimos residentes dejaron de tener luz y los propietarios se desentendieron, la empresa entró en quiebra. Muchos vecinos se acabaron marchando, algunos se quedaron y otros entraron a vivir por motivos dispares. Hasta el edificio empezaron a llegar decenas de okupas, que poco a poco fueron colonizando la finca. Aunque hay españoles, colombianos, venezolanos y dominicanos, muchos de los extranjeros sin documentación en regla, la mayoría son de Perú. Es más, hay quien señala a gente de ese país como cabecillas de grupos organizados de usurpadores, como ocurrió en la Calle Excelente, en Carabanchel. Son los verdaderos muñidores del macroespacio. Allí se han producido secuestros (a manos de Ramón Santiago, uno de los asesinos de Sandra Palo) a miembros del clan de los Gayarre, a los que torturaron; dos asesinatos entre okupas rivales; la muerte por inhalación de gas de una mujer allí alojada; incontables reyertas con machetazos por el impago del ‘alquiler’, también de bandas latinas; incendios por doquier… Y un centenar de desalojos por orden judicial que no han evitado que el hotel siga tomado por numerosas familias con niños. En enero, había 200 expedientes de desahucio abiertos en distintos juzgados; las cosas de este tipo, ya se sabe, van muy lentas.En el caso que ahora nos ocupa a los agentes se les empezaron a acumular desde inicios de 2026 denuncias por, principalmente, robos de teléfonos móviles. Sin embargo, la mafia comenzó a escalar pronto en sus propósitos criminales, utilizando la violencia y la intimidación. El primer episodio conocido tuvo lugar el 8 de enero, aparentemente un hecho baladí: un joven que bajaba del autobús por el centro comercial La Vaguada (Fuencarral-El Pardo) se percató de que alguien le había abierto su riñonera y le había sustraído su terminal. Luego, llegaron los hurtos en tiendas de barrio, como en un bazar chino de la calle del Río Ulla, en Pueblo Nuevo (Ciudad Lineal). Una persona, explicó la comerciante, se había llevado juguetes y otras cosas envueltos en una toalla. Ella se percató y el ladrón salió a la carrera.Días después, un turista que se apeaba del bus en el hotel Madrid Airport Suites, de la cadena Meliá y también en la calle de Lola Flores, denunció en la comisaría de Coslada que le habían sustraído su teléfono. De ahí, pasaron al robo de clientes de supermercados, aprovechando que devolvían los carros a su lugar tras cargar la compra en los maleteros, grupos de ladrones afanaban la mercancía de valor en los coches. Ocurrió, por ejemplo, en el aparcamiento de un Mercadona de San Blas y en otro comercio de Hortaleza.Pero los encartados se fueron envalentonando con el paso de los meses y endurecieron su ‘modus operandi’. Fueron a por los conductores de Uber, Cabify y Bolt, porque les dieron a las tres empresas mayoritarias. «Siempre pedían el coche en la calle del Camino de las Rejas, al lado del hotel. De madrugada, en zonas de escasa iluminación, siempre en grupos reducidos de tres o cuatro varones. Y recurrían a la violencia con armas blancas», señalan a ABC fuentes del caso. Cronología criminal del hotel okupa 2022 Enero de 2024 Noviembre de 2024 Enero de 2025 Tras estar operativo desde 2009, la empresa propietaria, Aragón Suites, quiebra y se desentiende del inmueble, con 220 apartamentos. Los okupas toman el complejo. Ramón Manzano, uno de los asesinos de Sandra Palo, secuestra con su banda a dos miembros del clan de los Gayarre, y los torturan en el hotel okupa. Intervino el GEO. Un joven colombiano muere acuchillado delante de decenas de personas en una pelea entre hinchas de fútbol rivales de ese país. Por esas fechas fallece por monóxido de carbono una joven venezolana que se calentaba con un generador eléctrico. El enésimo acuchillamiento se cobra la vida de otro hombre: un peruano de 51 años muere acuchillado por un argentino de 28. El 25 de junio hubo otra reyerta con 11 detenidos del clan del Gordo Maya. Se han sucedido también incendios y más apuñalamientos y robos entre los residentes.Uno de los casos fue el siguiente. Eran las dos de la mañana. Llegó el Uber y uno de los detenidos golpeó la ventanilla y le dijo al chófer: «Da un poco marcha atrás, que tengo unas maletas para llevar al aeropuerto». Y, mientras hacía la maniobra mirando la pantalla de la cámara trasera, aprovecharon para agarrar al empleado por el cuello e inmovilizarlo contra el asiento. Le robaron y se encontró con varios cargos de Bizum, el pago de un préstamo de 1.200 euros y la solicitud de otro crédito de 6.000 euros. Siempre solicitaban el servicio de madrugada y junto al hotel okupa. Ponían el puñal en el cuello del chófer y le robabanA Leganés llegó otra denuncia similar. En mayo, al conductor de un Cabify le levantaron 1.300 euros después de robarle el móvil y la cartera. Se habían metido en la aplicación de su banco y le habían hecho dos transacciones no autorizadas.El 9 de junio, le arrebataron la billetera a otro chófer de Uber. Le pidieron el servicio en Rejas, para recoger a cuatro personas. Los delincuentes le pidieron que les ayudara con un carrito de bebé que llevaban, para meterlo en el maletero. Aprovecharon que el hombre se apeó para abrir la puerta del vehículo y robarle lo que llevaba de valor. Huyeron a la carrera. Exterior de uno de los tres edificios que componen el macrocomplejo de Rejas, en San Blas. José Ramón LadrasHubo un trabajador de Bolt al que le pusieron un cuchillo en el cuello para tenerlo inmovilizado mientras lo atracaban. Se llevaron más de mil euros, en el Camino de Rejas, tras recibir un servicio para trasladar a tres chicos. Le hicieron unos gestos para despistar, y uno de ellos solicitó subir en el asiento del copiloto. Empuñó la navaja, escoltado por sus compinches, cogió el móvil de su víctima y se marcharon a la carrera. Le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500.«No arranques, que te puede pasar algo»El 3 de junio, otro conductor de VTC, a las 4.30 de la madrugada, acudió al aviso de unos clientes junto al hotel okupa. «¿Tiene cambio de 100 euros?», le preguntó uno de los sujetos, mientras que dos amigos aparecieron por el lado opuesto y se llevaron su móvil personal, con el que intentaron sacar dinero en un cajero, sin éxito. Usaron sus ‘apps’ bancarias para pedir otros Uber. Finalmente, le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500. A las 3.30 del 5 de junio, en la misma zona, un trabajador de Cabify esperaba a dos jóvenes. Entraron por la parte trasera del coche y uno le agarró por el cuello: «No hagas nada, que te puede pasar algo. No arranques el coche». Su compañero le robó el móvil y 141 euros. A una de las víctimas le cargaron los 1.200 euros de un crédito y solicitaron otro préstamo a su nombre de 6.000 másLos policías de la comisaría de San Blas-Vicálvaro lograron identificar a los sospechosos, que son dos hermanos de 15 y 17 años; otro menor de 16; y cuatro adultos de 42, 30, 24 y 20 años. Los cinco primeros fueron arrestados en un dispositivo especial en el hotel okupa el 22 de julio; los otros dos cayeron apresados el día 31 en Ciudad Lineal. El conocido como hotel okupa de Rejas , en la calle de Lola Flores, 3-5 (San Blas-Canillejas), sigue copando titulares. Según ha podido saber ABC, la Policía Nacional acaba de culminar una investigación de seis meses que ha terminado con una oleada de atracos con armas blancas, entre otros, a alrededor de una docena de conductores de VTC. El resultado de las pesquisas ha sido la detención de cinco varones, todos de origen peruano, y tres menores de edad de la misma nacionalidad. Se les acusa de pertenencia a grupo criminal, estafa, robos con violencia y hurtos. Se han esclarecido 21 delitos.Las pesquisas han corrido a cargo del grupo de Policía Judicial de la comisaría de San Blas-Vicálvaro. El enorme complejo, un apartahotel abandonado que okupado por centenares de personas , está dividido en tres bloques interconectados, en una zona apartada en la que convive con otros establecimientos hoteleros, cerca del aeropuerto de Barajas. El lugar, inaugurado en 2009 como Aragón Suites, cuenta con 220 de pisos tipo loft, piscina, garaje, cafetería y pista de tenis. En 2022, los legítimos residentes dejaron de tener luz y los propietarios se desentendieron, la empresa entró en quiebra. Muchos vecinos se acabaron marchando, algunos se quedaron y otros entraron a vivir por motivos dispares. Hasta el edificio empezaron a llegar decenas de okupas, que poco a poco fueron colonizando la finca. Aunque hay españoles, colombianos, venezolanos y dominicanos, muchos de los extranjeros sin documentación en regla, la mayoría son de Perú. Es más, hay quien señala a gente de ese país como cabecillas de grupos organizados de usurpadores, como ocurrió en la Calle Excelente, en Carabanchel. Son los verdaderos muñidores del macroespacio. Allí se han producido secuestros (a manos de Ramón Santiago, uno de los asesinos de Sandra Palo) a miembros del clan de los Gayarre, a los que torturaron; dos asesinatos entre okupas rivales; la muerte por inhalación de gas de una mujer allí alojada; incontables reyertas con machetazos por el impago del ‘alquiler’, también de bandas latinas; incendios por doquier… Y un centenar de desalojos por orden judicial que no han evitado que el hotel siga tomado por numerosas familias con niños. En enero, había 200 expedientes de desahucio abiertos en distintos juzgados; las cosas de este tipo, ya se sabe, van muy lentas.En el caso que ahora nos ocupa a los agentes se les empezaron a acumular desde inicios de 2026 denuncias por, principalmente, robos de teléfonos móviles. Sin embargo, la mafia comenzó a escalar pronto en sus propósitos criminales, utilizando la violencia y la intimidación. El primer episodio conocido tuvo lugar el 8 de enero, aparentemente un hecho baladí: un joven que bajaba del autobús por el centro comercial La Vaguada (Fuencarral-El Pardo) se percató de que alguien le había abierto su riñonera y le había sustraído su terminal. Luego, llegaron los hurtos en tiendas de barrio, como en un bazar chino de la calle del Río Ulla, en Pueblo Nuevo (Ciudad Lineal). Una persona, explicó la comerciante, se había llevado juguetes y otras cosas envueltos en una toalla. Ella se percató y el ladrón salió a la carrera.Días después, un turista que se apeaba del bus en el hotel Madrid Airport Suites, de la cadena Meliá y también en la calle de Lola Flores, denunció en la comisaría de Coslada que le habían sustraído su teléfono. De ahí, pasaron al robo de clientes de supermercados, aprovechando que devolvían los carros a su lugar tras cargar la compra en los maleteros, grupos de ladrones afanaban la mercancía de valor en los coches. Ocurrió, por ejemplo, en el aparcamiento de un Mercadona de San Blas y en otro comercio de Hortaleza.Pero los encartados se fueron envalentonando con el paso de los meses y endurecieron su ‘modus operandi’. Fueron a por los conductores de Uber, Cabify y Bolt, porque les dieron a las tres empresas mayoritarias. «Siempre pedían el coche en la calle del Camino de las Rejas, al lado del hotel. De madrugada, en zonas de escasa iluminación, siempre en grupos reducidos de tres o cuatro varones. Y recurrían a la violencia con armas blancas», señalan a ABC fuentes del caso. Cronología criminal del hotel okupa 2022 Enero de 2024 Noviembre de 2024 Enero de 2025 Tras estar operativo desde 2009, la empresa propietaria, Aragón Suites, quiebra y se desentiende del inmueble, con 220 apartamentos. Los okupas toman el complejo. Ramón Manzano, uno de los asesinos de Sandra Palo, secuestra con su banda a dos miembros del clan de los Gayarre, y los torturan en el hotel okupa. Intervino el GEO. Un joven colombiano muere acuchillado delante de decenas de personas en una pelea entre hinchas de fútbol rivales de ese país. Por esas fechas fallece por monóxido de carbono una joven venezolana que se calentaba con un generador eléctrico. El enésimo acuchillamiento se cobra la vida de otro hombre: un peruano de 51 años muere acuchillado por un argentino de 28. El 25 de junio hubo otra reyerta con 11 detenidos del clan del Gordo Maya. Se han sucedido también incendios y más apuñalamientos y robos entre los residentes.Uno de los casos fue el siguiente. Eran las dos de la mañana. Llegó el Uber y uno de los detenidos golpeó la ventanilla y le dijo al chófer: «Da un poco marcha atrás, que tengo unas maletas para llevar al aeropuerto». Y, mientras hacía la maniobra mirando la pantalla de la cámara trasera, aprovecharon para agarrar al empleado por el cuello e inmovilizarlo contra el asiento. Le robaron y se encontró con varios cargos de Bizum, el pago de un préstamo de 1.200 euros y la solicitud de otro crédito de 6.000 euros. Siempre solicitaban el servicio de madrugada y junto al hotel okupa. Ponían el puñal en el cuello del chófer y le robabanA Leganés llegó otra denuncia similar. En mayo, al conductor de un Cabify le levantaron 1.300 euros después de robarle el móvil y la cartera. Se habían metido en la aplicación de su banco y le habían hecho dos transacciones no autorizadas.El 9 de junio, le arrebataron la billetera a otro chófer de Uber. Le pidieron el servicio en Rejas, para recoger a cuatro personas. Los delincuentes le pidieron que les ayudara con un carrito de bebé que llevaban, para meterlo en el maletero. Aprovecharon que el hombre se apeó para abrir la puerta del vehículo y robarle lo que llevaba de valor. Huyeron a la carrera. Exterior de uno de los tres edificios que componen el macrocomplejo de Rejas, en San Blas. José Ramón LadrasHubo un trabajador de Bolt al que le pusieron un cuchillo en el cuello para tenerlo inmovilizado mientras lo atracaban. Se llevaron más de mil euros, en el Camino de Rejas, tras recibir un servicio para trasladar a tres chicos. Le hicieron unos gestos para despistar, y uno de ellos solicitó subir en el asiento del copiloto. Empuñó la navaja, escoltado por sus compinches, cogió el móvil de su víctima y se marcharon a la carrera. Le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500.«No arranques, que te puede pasar algo»El 3 de junio, otro conductor de VTC, a las 4.30 de la madrugada, acudió al aviso de unos clientes junto al hotel okupa. «¿Tiene cambio de 100 euros?», le preguntó uno de los sujetos, mientras que dos amigos aparecieron por el lado opuesto y se llevaron su móvil personal, con el que intentaron sacar dinero en un cajero, sin éxito. Usaron sus ‘apps’ bancarias para pedir otros Uber. Finalmente, le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500. A las 3.30 del 5 de junio, en la misma zona, un trabajador de Cabify esperaba a dos jóvenes. Entraron por la parte trasera del coche y uno le agarró por el cuello: «No hagas nada, que te puede pasar algo. No arranques el coche». Su compañero le robó el móvil y 141 euros. A una de las víctimas le cargaron los 1.200 euros de un crédito y solicitaron otro préstamo a su nombre de 6.000 másLos policías de la comisaría de San Blas-Vicálvaro lograron identificar a los sospechosos, que son dos hermanos de 15 y 17 años; otro menor de 16; y cuatro adultos de 42, 30, 24 y 20 años. Los cinco primeros fueron arrestados en un dispositivo especial en el hotel okupa el 22 de julio; los otros dos cayeron apresados el día 31 en Ciudad Lineal.
El conocido como hotel okupa de Rejas, en la calle de Lola Flores, 3-5 (San Blas-Canillejas), sigue copando titulares. Según ha podido saber ABC, la Policía Nacional acaba de culminar una investigación de seis meses que ha terminado con una oleada … de atracos con armas blancas, entre otros, a alrededor de una docena de conductores de VTC. El resultado de las pesquisas ha sido la detención de cinco varones, todos de origen peruano, y tres menores de edad de la misma nacionalidad. Se les acusa de pertenencia a grupo criminal, estafa, robos con violencia y hurtos. Se han esclarecido 21 delitos.
Las pesquisas han corrido a cargo del grupo de Policía Judicial de la comisaría de San Blas-Vicálvaro. El enorme complejo, un apartahotel abandonado que okupado por centenares de personas, está dividido en tres bloques interconectados, en una zona apartada en la que convive con otros establecimientos hoteleros, cerca del aeropuerto de Barajas. El lugar, inaugurado en 2009 como Aragón Suites, cuenta con 220 de pisos tipo loft, piscina, garaje, cafetería y pista de tenis. En 2022, los legítimos residentes dejaron de tener luz y los propietarios se desentendieron, la empresa entró en quiebra. Muchos vecinos se acabaron marchando, algunos se quedaron y otros entraron a vivir por motivos dispares.
Hasta el edificio empezaron a llegar decenas de okupas, que poco a poco fueron colonizando la finca. Aunque hay españoles, colombianos, venezolanos y dominicanos, muchos de los extranjeros sin documentación en regla, la mayoría son de Perú. Es más, hay quien señala a gente de ese país como cabecillas de grupos organizados de usurpadores, como ocurrió en la Calle Excelente, en Carabanchel. Son los verdaderos muñidores del macroespacio.
Allí se han producido secuestros (a manos de Ramón Santiago, uno de los asesinos de Sandra Palo) a miembros del clan de los Gayarre, a los que torturaron; dos asesinatos entre okupas rivales; la muerte por inhalación de gas de una mujer allí alojada; incontables reyertas con machetazos por el impago del ‘alquiler’, también de bandas latinas; incendios por doquier… Y un centenar de desalojos por orden judicial que no han evitado que el hotel siga tomado por numerosas familias con niños. En enero, había 200 expedientes de desahucio abiertos en distintos juzgados; las cosas de este tipo, ya se sabe, van muy lentas.
En el caso que ahora nos ocupa a los agentes se les empezaron a acumular desde inicios de 2026 denuncias por, principalmente, robos de teléfonos móviles. Sin embargo, la mafia comenzó a escalar pronto en sus propósitos criminales, utilizando la violencia y la intimidación. El primer episodio conocido tuvo lugar el 8 de enero, aparentemente un hecho baladí: un joven que bajaba del autobús por el centro comercial La Vaguada (Fuencarral-El Pardo) se percató de que alguien le había abierto su riñonera y le había sustraído su terminal. Luego, llegaron los hurtos en tiendas de barrio, como en un bazar chino de la calle del Río Ulla, en Pueblo Nuevo (Ciudad Lineal). Una persona, explicó la comerciante, se había llevado juguetes y otras cosas envueltos en una toalla. Ella se percató y el ladrón salió a la carrera.
Días después, un turista que se apeaba del bus en el hotel Madrid Airport Suites, de la cadena Meliá y también en la calle de Lola Flores, denunció en la comisaría de Coslada que le habían sustraído su teléfono. De ahí, pasaron al robo de clientes de supermercados, aprovechando que devolvían los carros a su lugar tras cargar la compra en los maleteros, grupos de ladrones afanaban la mercancía de valor en los coches. Ocurrió, por ejemplo, en el aparcamiento de un Mercadona de San Blas y en otro comercio de Hortaleza.
Pero los encartados se fueron envalentonando con el paso de los meses y endurecieron su ‘modus operandi’. Fueron a por los conductores de Uber, Cabify y Bolt, porque les dieron a las tres empresas mayoritarias. «Siempre pedían el coche en la calle del Camino de las Rejas, al lado del hotel. De madrugada, en zonas de escasa iluminación, siempre en grupos reducidos de tres o cuatro varones. Y recurrían a la violencia con armas blancas», señalan a ABC fuentes del caso.
Cronología criminal del hotel okupa
| 2022 | Enero de 2024 | Noviembre de 2024 | Enero de 2025 |
|---|---|---|---|
| Tras estar operativo desde 2009, la empresa propietaria, Aragón Suites, quiebra y se desentiende del inmueble, con 220 apartamentos. Los okupas toman el complejo. | Ramón Manzano, uno de los asesinos de Sandra Palo, secuestra con su banda a dos miembros del clan de los Gayarre, y los torturan en el hotel okupa. Intervino el GEO. | Un joven colombiano muere acuchillado delante de decenas de personas en una pelea entre hinchas de fútbol rivales de ese país. Por esas fechas fallece por monóxido de carbono una joven venezolana que se calentaba con un generador eléctrico. | El enésimo acuchillamiento se cobra la vida de otro hombre: un peruano de 51 años muere acuchillado por un argentino de 28. El 25 de junio hubo otra reyerta con 11 detenidos del clan del Gordo Maya. Se han sucedido también incendios y más apuñalamientos y robos entre los residentes. |
Uno de los casos fue el siguiente. Eran las dos de la mañana. Llegó el Uber y uno de los detenidos golpeó la ventanilla y le dijo al chófer: «Da un poco marcha atrás, que tengo unas maletas para llevar al aeropuerto». Y, mientras hacía la maniobra mirando la pantalla de la cámara trasera, aprovecharon para agarrar al empleado por el cuello e inmovilizarlo contra el asiento. Le robaron y se encontró con varios cargos de Bizum, el pago de un préstamo de 1.200 euros y la solicitud de otro crédito de 6.000 euros.
Siempre solicitaban el servicio de madrugada y junto al hotel okupa. Ponían el puñal en el cuello del chófer y le robaban
A Leganés llegó otra denuncia similar. En mayo, al conductor de un Cabify le levantaron 1.300 euros después de robarle el móvil y la cartera. Se habían metido en la aplicación de su banco y le habían hecho dos transacciones no autorizadas.
El 9 de junio, le arrebataron la billetera a otro chófer de Uber. Le pidieron el servicio en Rejas, para recoger a cuatro personas. Los delincuentes le pidieron que les ayudara con un carrito de bebé que llevaban, para meterlo en el maletero. Aprovecharon que el hombre se apeó para abrir la puerta del vehículo y robarle lo que llevaba de valor. Huyeron a la carrera.

(José Ramón Ladras)
Hubo un trabajador de Bolt al que le pusieron un cuchillo en el cuello para tenerlo inmovilizado mientras lo atracaban. Se llevaron más de mil euros, en el Camino de Rejas, tras recibir un servicio para trasladar a tres chicos. Le hicieron unos gestos para despistar, y uno de ellos solicitó subir en el asiento del copiloto. Empuñó la navaja, escoltado por sus compinches, cogió el móvil de su víctima y se marcharon a la carrera. Le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500.
«No arranques, que te puede pasar algo»
El 3 de junio, otro conductor de VTC, a las 4.30 de la madrugada, acudió al aviso de unos clientes junto al hotel okupa. «¿Tiene cambio de 100 euros?», le preguntó uno de los sujetos, mientras que dos amigos aparecieron por el lado opuesto y se llevaron su móvil personal, con el que intentaron sacar dinero en un cajero, sin éxito. Usaron sus ‘apps’ bancarias para pedir otros Uber. Finalmente, le hicieron un cargo de 300 euros y un Bizum de 500.
A las 3.30 del 5 de junio, en la misma zona, un trabajador de Cabify esperaba a dos jóvenes. Entraron por la parte trasera del coche y uno le agarró por el cuello: «No hagas nada, que te puede pasar algo. No arranques el coche». Su compañero le robó el móvil y 141 euros.
A una de las víctimas le cargaron los 1.200 euros de un crédito y solicitaron otro préstamo a su nombre de 6.000 más
Los policías de la comisaría de San Blas-Vicálvaro lograron identificar a los sospechosos, que son dos hermanos de 15 y 17 años; otro menor de 16; y cuatro adultos de 42, 30, 24 y 20 años. Los cinco primeros fueron arrestados en un dispositivo especial en el hotel okupa el 22 de julio; los otros dos cayeron apresados el día 31 en Ciudad Lineal.
RSS de noticias de espana

