Los lazos comerciales y políticos de Rusia con los países africanos se han desarrollado en los últimos años con éxito, según el Kremlin, una buena relación que quiere consolidar y ampliar. Con ese objetivo se celebra en Moscú la III Cumbre Rusia-África, en la que Vladímir Putin ha reunido a representantes de casi 50 países, incluida una veintena de jefes de Estado y de gobierno africanos. El presidente ruso afirmó este jueves que las empresas rusas están interesadas en transferir algunas de sus producciones a países africanos debido a las sanciones occidentales.
El jefe del Kremlin dice que las empresas rusas están interesadas en transferir algunas de sus producciones a África para eludir las sanciones
Los lazos comerciales y políticos de Rusia con los países africanos se han desarrollado en los últimos años con éxito, según el Kremlin, una buena relación que quiere consolidar y ampliar. Con ese objetivo se celebra en Moscú la III Cumbre Rusia-África, en la que Vladímir Putin ha reunido a representantes de casi 50 países, incluida una veintena de jefes de Estado y de gobierno africanos. El presidente ruso afirmó este jueves que las empresas rusas están interesadas en transferir algunas de sus producciones a países africanos debido a las sanciones occidentales.
En su nueva relación con los países africanos, Rusia insiste en presentarse como la alternativa a los países occidentales y no pierde ocasión de recordar el pasado colonial del continente. “Nosotros somos aliados naturales en la construcción de un orden mundial multipolar”, aseguró antes del inicio de esta cita Yuri Ushakov, consejero de Putin para asuntos internacionales.
El presidente ruso denunció el miércoles, durante la primera jornada de la cumbre, el nuevo colonialismo de los países occidentales en África. “Estamos observando intentos activos de países occidentales por volver a sumir en deudas a los africanos, imponiéndoles recursos financieros muy necesarios en condiciones abusivas, obligándolos posteriormente a sobrepagar con creces la deuda en detrimento de sus planes de desarrollo a largo plazo”, dijo Putin en su intervención.
África quiere dejar de ser un mercado de consumo y convertirse en un mercado de producción, dice el jefe de la Unión Africana
Este jueves, durante una de las sesiones plenarias, el líder ruso añadió que a las empresas rusas quieren empezar a producir en países africanos. “Esto corresponde plenamente a los intereses de Rusia, especialmente en las condiciones de hoy, cuando se aplican numerosas sanciones a la economía y a las empresas rusas”, explicó.
Putin respondía así a las prioridades de los países africanos que antes había señalado Évariste Ndayishimiye, presidente de Burundi y de la Unión Africana: inversiones, infraestructura, agricultura, energía, educación y acceso a los mercados. Es decir, convertirse en “un verdadero mercado de producción y comercialización, y no seguir siendo un mercado de consumo”.
“Los líderes africanos han venido aquí para acelerar la transformación y crear cadenas de valor. África no se contentará con exportar materias primas e importar productos terminados. Debemos desarrollar nuestra propia capacidad industrial, modernizar nuestra agricultura, fortalecer nuestra infraestructura energética, rutas logísticas e invertir más en investigación y desarrollo tecnológico”, dijo Ndayishimiye.
El potencial de inversión de las empresas rusas es “bastante alto”, reaccionó Putin, quien aseguró a los participante en la cumbre que “hay mucho en lo que trabajar”.
Es la tercera vez que el Kremlin organiza una cumbre al más alto nivel con los países africanos. La primera se celebró en 2019 en Sochi y la segunda, en San Petersburgo en 2023.
Aumento del comercio en ambas direcciones
El servicio de prensa de la Presidencia rusa indica que desde esa segunda cumbre el comercio entre Rusia y África ha aumentado en un tercio, de los 17.900 millones de dólares hasta los 27.100, según los resultados del año pasado.
La idea central de esta cumbre, ha explicado el Kremlin, es “promover la ampliación de la cooperación ruso-africana en todas las direcciones y fortalecer la soberanía de los Estados africanos”. Ushakov ha asegurado que “África es hoy una de las regiones más dinámicas” del mundo.
Putin dijo que Rusia desarrolla sus relaciones con los países africanos sobre los principios de “igualdad y amistad” y afirmó que está preparada para aumentar la ayuda al continente. “Más de 40 países africanos ya reciben fertilizantes y cereales rusos, y estamos listos para ampliar aún más el alcance geográfico de nuestras exportaciones agrícolas”, declaró.
El mandatario ruso subrayó que el comercio en ambas direcciones está aumentando. En los primeros nueve meses de 2026, Moscú exportó 13 millones de toneladas de productos agrícolas a África, aseguró. Las importaciones rusas de productos africanos también han aumentado y cubren el 8 % de las necesidades rusas, “una cifra que debe crecer y que crecerá”.
Diálogo político con “respeto” y exmercenarios Wagner frente al “neocolonialismo”
El discurso sobre el “neocolonialismo” occidental le ha dado a Moscú buenos frutos entre una gran parte de los dirigentes africanos, y en especial en los países del Sahel (Malí, Níger y Burkina Faso) que en esta década han roto su alianza con Francia, la antigua potencia colonial, para acercarse a Rusia.
Algunos de estos países han contratado mercenarios rusos como guardaespaldas o para fortalecer a sus ejércitos. El caso más importante es el de Malí, cuya junta militar (en el poder tras dos golpes de estado en 2020 y 2021) recibe ayuda del Africa Corps (ex Grupo Wagner) en su lucha antiyihadista.
En la nota de prensa difundida por el servicio de prensa del Kremlin antes de la cumbre, se asegura que “Rusia concede prioridad al desarrollo de las relaciones con los Estados africanos, sobre la base de los principios de igualdad de derechos, respeto mutuo y no injerencia en los asuntos internos”.
En este sentido, asegura que mantiene “un diálogo político interno al más alto nivel y se amplían los contactos interparlamentarios”. Estos se aceleraron a partir de la ofensiva militar contra Ucrania y el inicio de la guerra, en febrero de 2022, lo que provocó una oleada de sanciones por parte de los aliados de Kyiv y el aislamiento de Rusia respecto a los países occidentales.
En total, 48 países africanos han estado presentes en estos dos días de cumbre, el 28 y el 29 de octubre. De ellos, 22 han estado representados por sus jefes de Estado, como los de Egipto, la República del Congo (Brazzaville), Malí, Níger, Burkina Faso, Mozambique y Guinea Ecuatorial, que se han reunido personalmente con el presidente ruso.
Al evento también han asistido los jefes de las principales organizaciones regionales. El jefe de la Unión Africana, el presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, ha ejercido junto con Putin la copresidencia de la cumbre.
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