“Es el mejor jugador del mundo, incluso estando al 50% es mejor que la mayoría de mediocentros del mundo”, decía hace prácticamente un mes el seleccionador español, Luis de la Fuente, sobre Rodrigo Hernández.
El centrocampista madrileño es el tercer jugador del Mundial que más kilómetros ha recorrido por partido y el que más pases ha realizado en todo el campeonato
“Es el mejor jugador del mundo, incluso estando al 50% es mejor que la mayoría de mediocentros del mundo”, decía hace prácticamente un mes el seleccionador español, Luis de la Fuente, sobre Rodrigo Hernández.
No se le puede atribuir ventajismo al técnico riojano, que realizó aquellas declaraciones justo después del empate ante Cabo Verde en la primera jornada, cuando sobrevolaban las dudas acerca del papel que podría desempeñar el centrocampista en la selección.
Sin embargo, el futolista del Manchester City, Balón de Oro en el 2024, ha dejado claro en esta Copa del Mundo que no entiende de medias tintas. Rodri es, con 11.97 kilómetros por partido, el tercer jugador que más distancia recorre de media entre los 32 equipos que alcanzaron, al menos, los dieciseisavos de final. Solo le superan el suizo Remo Freuler (12.29 km) y el paraguayo Andrés Cubas (12.15 km).
“Siempre suelo decir una frase: este equipo corre como si fuera pequeño y juega como un grande. Yo creo que es el sello que ha transmitido Luis de la Fuente desde que llegó”, aseguró el madrileño en una entrevista que concedió a la FIFA el pasado 29 de mayo.
Su enorme despliegue físico ante Francia hizo que pasasen desapercibidas su inteligencia táctica y efectividad en el pase, dos aspectos fundamentales para que España superase la presión del temible ataque francés.
El pivote español lidera también la clasificación de pases completados en el torneo, con 694, una media de 99 por partido. Tras él aparecen el argelino Ramy Bensebaini (96), el alemán Jonathan Tah (94) y el neerlandés Jan Paul van Hecke (90), tres defensas centrales cuyas selecciones quedaron eliminadas en los dieciseisavos de final.
Rodri promedia 11.97 kilómetros recorridos y 99 pases por partido en este Mundial
Muy pocos futbolistas han sido capaces a lo largo de este Mundial de monopolizar el protagonismo de sus selecciones tanto en el esfuerzo físico como en la construcción del juego. El centrocampista del City es uno de los seis jugadores, entre los 32 combinados que alcanzaron las eliminatorias, que lideran simultáneamente a sus equipos en kilómetros recorridos y pases completados. Comparte ese privilegio con Brandon Mechele (Bélgica), Sander Berge (Noruega), Marwan Attia (Egipto), Diney Borges (Cabo Verde) e Ime Okon (Sudáfrica).
La trascendencia del madrileño sobre el césped también se extiende al vestuario, donde ejerce como un verdadero capitán. “Rodri es un ejemplo para nosotros tanto dentro como fuera del campo y es nuestro capitán. Ha ido de menos a más en el torneo, necesitaba coger algo de ritmo y está demostrando por qué es un Balón de Oro”, señalaba Álex Baena antes de medirse a Francia.
Aquel chico de 14 años que corrió y gritó por un bosque de Connecticut (Estados Unidos) para celebrar el gol de Andrés Iniesta en la final del Mundial del 2010, mientras participaba en un campamento para aprender inglés, ha guiado ahora a la selección española hacia la segunda final de una Copa del Mundo en su historia.
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